Aplausos y breves sonrisas: rescatistas buscan sobrevivientes en el Multifamiliar de Tlalpan
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Aplausos y breves sonrisas: rescatistas buscan sobrevivientes en el Multifamiliar de Tlalpan

Del multifamiliar en Tlalpan, los rescatistas han logrado sacar a cinco personas, tres de ellas murieron poco después de ser rescatadas.
Cuartoscuro
Por Luis Castrillón
20 de septiembre, 2017
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A las 11:36 de la mañana, los aplausos sacan breves sonrisas entre los más de mil rescatistas frente al edificio 1C de la unidad multifamiliar Tlalpan, en la Calzada del mismo nombre, frente a Ciudad Jardín. Los brigadistas han encontrado a otra persona con vida y se preparan para sacarlo de debajo de los escombros del edificio colapsado durante el temblor de este 19 de septiembre.

La noticia genera esperanza ante la incertidumbre del reporte de entre 25 y 30 personas desaparecidas que podrían haber estado, según vecinos y familiares, dentro del edificio en el momento en que se derrumbó.

Hasta las 13:00 horas habían sacado a cinco personas del edificio, tres adultos y dos menores. Una mujer de la tercera edad falleció minutos después de ser rescatada; dos menores, un niño de 11 años y una niña de seis, murieron luego de salir de entre los escombros, la severidad de sus lesiones impidió salvarlos.

Los rescatistas identificaron a cuatro personas atrapadas y aún con vida, por lo que más de 50 brigadistas trabajan en el área del edificio C1.

Según vecinos de la zona, el edificio cayó mientras el sismo remecía a la Ciudad de México, Puebla, Morelos y Estado de México. El sonido y la imagen del inmueble cayendo alertó a quienes ya estaban en la calle y quienes todavía salían de los edificios de departamentos del multifamiliar Tlalpan, ubicado a unas calles de la estación Las Torres del tren ligero.

Unos 30 minutos después del sismo, los habitantes de la zona comenzaron a organizarse para buscar sobrevivientes. Preguntaban a gritos, esperando escuchar una respuesta, creyeron escuchar a algunos y comenzaron a intentar remover los fragmentos del edificio que no los pusieran en un riesgo inmediato.

En la primera hora ya había más de 100 personas, entre habitantes del multifamiliar y vecinos de calles aledañas. Durante el transcurso de la tarde se fueron sumando más, incluyendo a integrantes de la Policía de la Ciudad de México, Bomberos y Protección Civil. Los elementos de las Secretarías de Marina y de Defensa Nacional comenzaron a llegar cerca de las 19:00 horas para acordonar la zona, ofrecer apoyo y tratar de controlar el movimiento de las decenas de voluntarios que seguían llegando.

Este miércoles, la labor de rescate no ha terminado aún. Al frente del edificio C1 se reportan más de mil elementos de las dependencias antes señaladas, la Secretaría de Salud de la ciudad, rescatistas de diversas asociaciones civiles, y principalmente voluntarios de varias partes de la capital del país, e incluso de estados vecinos.

Guadalupe Enríquez Chiñas tiene poco más de 20 años viviendo en el multifamiliar. Ella y su familia fueron de los primeros en organizar la ayuda entre los vecinos. Desde la noche de ayer y durante esta mañana recibe ayuda: agua, alimentos y medicinas; orienta a quien se acerca y le pregunta en qué se puede ayudar. Moviliza a unos y otros sin detenerse.

Según Enríquez Chiñas, el multifamiliar cumplió 60 años. Está compuesto por 10 unidades de departamentos que pese a tener buena apariencia en el exterior, muestran al interior algunas evidencias de deterioro. Eso le preocupa, porque aunque se ha pedido a todos los vecinos desalojar, algunas familias –no supo precisar cuántas- siguen en sus viviendas hasta la tarde de este miércoles.

En el conjunto viven amas de casa, doctores, obreros, oficinistas, gente de clase media trabajadora, pequeños empresarios, dueños de tienditas o comercios diversos en la zona.

Indica que las personas que sí aceptaron salir de sus departamentos fueron llevados durante la tarde a la iglesia del “Patrocinio del Señor San José”, en la avenida 8, entre calle B y C, manzana 13, de la colonia Educación.

Sin embargo después tuvieron que desalojarlos al descubrir cuarteaduras en los muros del templo. Tuvieron que volver a moverse ahora a la escuela “Fray Eusebio Kino”, en la calle Retorno 803, de la colonia El Centinela.

Enríquez Chiñas ignora cuánto tiempo tendrán que estar ahí porque, además de la Secretaría de Desarrollo Social de la Ciudad de México, que llegó en la mañana a entregar despensas a la unidad habitacional, ninguna otra dependencia ha llegado para hacer la revisión estructural del resto de los edificios.

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Qué tanto contamina el bitcoin, la moneda que consume más electricidad que Finlandia, Suiza o Argentina

La minería del bitcoin utiliza gigantescas cantidades de energía para mantener funcionando servidores que trabajan día y noche en busca de la divisa digital. Pero.... ¿proviene toda esa energía de combustibles fósiles?
22 de febrero, 2021
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Bitcoins

Getty Images
En las últimas semanas el precio del bitcoin ha llegado a máximos históricos.

Si el bitcoin fuera un país, consumiría más electricidad al año que Finlandia, Suiza o Argentina, según un análisis del Centro de Finanzas Alternativas de la Universidad de Cambridge (CCAF, por sus siglas en inglés).

Eso ocurre porque el proceso de “minar” la criptomoneda -utilizando gigantescos servidores que no cesan de trabajar- consume mucha energía.

Según los investigadores, la minería de bitcoins utiliza cerca de 121,36 teravatios-hora (TWh) de electricidad al año, un récord que provoca un fuerte impacto en el medioambiente y supera a una larga lista de países.

El tema volvió al debate luego que Elon Musk, a través de su empresa de autos eléctricos Tesla, reportó la compra de US$1.500 millones en bitcoin, disparando el precio de la divisa y encendiendo críticas por la contaminación que genera.

Esta última subida del precio del bitcoin -que ha seguido una meteórica tendencia alcista en los últimos meses- le ha dado nuevos incentivos a los mineros de la divisa para hacer funcionar más y más ordenadores con el objetivo de generar más criptomonedas.

A medida que sube el precio del bitcoin, sube el consumo de electricidad, dice Michel Rauchs, investigador del CCAF, donde crearon una herramienta en línea que permite hacer este tipo de cálculos.

“Realmente es por su diseño que el bitcoin consume tanta electricidad”, le explica Rauchs a la BBC. “Esto no es algo que cambiará en el futuro, a menos que el precio de bitcoin baje significativamente”.

Los investigadores trabajan con el Índice de Consumo Eléctrico del Bitcoin de Cambridge (CBECI, por sus siglas en inglés), el cual provee estimaciones en tiempo real sobre cuánta electricidad consume la generación de la divisa.

El bitcoin usa más energía que Argentina. Si el bitcoin fuera un país, estaría entre los 30 países que más utilizan energía en el mundo. Uso nacional de energía en teravatios-hora (TWh).

Este índice funciona con base en un modelo que asume que las máquinas utilizadas para minar en el mundo funcionan con distintos niveles de eficiencia.

Siguiendo la relación entre un precio promedio de electricidad por kilovatio hora (US$0.05) y la demanda de energía de la red bitcoin, la herramienta estima cuánta electricidad se consume en un momento dado.

“El bitcoin es anti eficiente”, dice David Gerard, autor del libro “Attack of the 50 Foot Blockchain”.

“Es muy malo que toda esta energía se desperdicie literalmente en una lotería”.

¿Por qué el bitcoin consume tanta electricidad?

Las máquinas dedicadas a “minar” o extraer bitcoins, son ordenadores especializados que se conectan a la red de criptomonedas.

Su trabajo es verificar las transacciones realizadas por las personas que envían o reciben la divisa, en un proceso que implica resolver complejos acertijos matemáticos.

Granja de minado en Islandia.

Getty Images
Los lugares donde se ha ce la minería del bitcoin consumen gigantescas cantidades de electricidad.

Como recompensa, los mineros ocasionalmente reciben pequeñas cantidades de bitcoin en lo que a menudo se compara con una lotería.

Para aumentar las ganancias, los mineros conectan una gran cantidad de computadores, con el objetivo de aumentar sus posibilidades de conseguir bitcoin.

Y como los computadores trabajan casi día y noche para completar los rompecabezas, el consumo eléctrico es muy alto.

El consumo eléctrico vs la huella de carbono

Existe una gran diferencia entre el consumo de energía y la huella de carbono, argumenta Nic Carter, socio fundador de la firma de capital de riesgo Castle Island Ventures, especilizada en el sector de blockchains (cadenas de bloques).

“Si miramos solamente el consumo de energía no estamos contando toda la historia”, le dice a BBC Mundo.

hOMBRE MINANDO BITCOINS

Getty Images
En las provincias chinas de Sichuan y Yunnan los mineros del bitcoin utilizan energía hidroeléctrica excedente.

Aunque es cierto que la mayor parte de la electricidad se produce a partir de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo o el gas -que son altamente contaminantes- también se utilizan energías renovables (como la hidroeléctrica o la eólica) o energía nuclear.

Entonces, si bien importa el nivel de consumo de electricidad, también hay que tomar en cuenta cómo se genera aquella electricidad, apunta Carter.

Por ejemplo, señala, hay mineros en China que aprovechan la energía hidroeléctrica excedente en las represas. Si no la usaran, esa energía simplemente se perdería.

Eso explica por qué la minería del bitcoin se ha expandido tanto en las provincias de Sichuan y Yunnan.

Otro caso ocurre cuando algunos mineros capturan el metano descargado o quemado (que es un subproducto de la extracción de petróleo) y lo utilizan para generar la electricidad que requieren sus computadoras.

sÍMBOLO DE BITCOIN EN VITRINA

Getty Images
“Es muy malo que toda esta energía se desperdicie literalmente en una lotería”, dice David Gerard.

Muchos activistas consideran que esos ejemplos son casos puntuales que no le quitan la responsabilidad ambiental a la industria del bitcoin.

De todos modos, Carter advierte que la minería del bitcoin se acabará en unos años, puesto que el sistema fue diseñado de tal manera que los acertijos matemáticos que resuelven las computadoras llegarán a su fin.

“Este proceso está completado en un 88%, apunta, lo que en la práctica significa que cada vez se hace más difícil seguir minando.

Sin embargo, en la medida que el precio siga disparándose, es probable que el consumo energético también aumente.


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