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Cuartoscuro

Tec de Monterrey debe dar la cara por muerte de 5 alumnos, exigen padres de estudiantes de Prepa

Padres de familia del Tec de Monterrey exigen que los directivos de la escuela les expliquen las condiciones en las que está el campus Ciudad de México que mató a 5 alumnos y puso en riesgo a cientos.
Cuartoscuro
Por Paris Martínez
28 de septiembre, 2017
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Nueve días después del sismo magnitud 7.1 que colapsó y dañó estructuras del campus Ciudad de México del Tecnológico de Monterrey, padres y madres de familia de esta escuela denunciaron que las autoridades escolares “no han dado la cara”, para explicar “¿por qué hubo 40 heridos y cinco muertos?” o “¿por qué se puso en riesgo la vida de todos los alumnos?”.

Padres de familia de alumnos de la Prepa Tec fueron convocados a un encuentro “informativo” en las instalaciones del Colegio Alemán, ahí denunciaron que las autoridades escolares no han querido explicar por qué el inmueble ubicado en la delegación Tlalpan no contaba con las condiciones estructurales óptimas, por qué se derrumbaron los puentes que mataron a cinco personas y lesionaron a otras 40, y por qué no funcionó ningún sistema de evacuación ordenada luego del sismo.

Este plantel presentó diversas fisuras, agrietamientos y desprendimientos luego del sismo del 7 de septiembre, sin embargo, las autoridades escolares no suspendieron labores, y por esa razón, la comunidad escolar fue sorprendida por el siguiente sismo, el del 19 de septiembre, que terminó por derrumbar diversas estructuras, matando y lesionando a diversas personas.

Los padres de familia de alumnos de Prepa acudieron al encuentro de este miércoles 27 de septiembre con la expectativa de que serían atendidos por los directivos del Tec para aclarar todos estos cuestionamientos, pero esto no ocurrió.

Fueron recibidos sólo por maestros y coordinadores académicos, cuya respuesta fue calificada como “mediocre” por los asistentes, ya que, en todos los casos, estos maestros pidieron dirigir las críticas, por escrito, a sus superiores.

Este es el audio de la reunión.

Mejorados por el sismo

En contraste con la falta de explicaciones, los padres de familia de la escuela —que fueron separados en varios salones— escucharon el anuncio de que sus clases continuarán a partir de octubre, pero a través de internet, dejando abierta la posibilidad de que aquellos alumnos que lo deseen se den de baja, o busquen un lugar en campus en entidades de la República: Estado de México, Querétaro, San Luis Potosí, entre otros estados.

Los alumnos que permanezcan tomarían clase a distancia, a través de videoconferencias.

“En la laptop –les explicó la profesora Pilar Garavito– yo me veo, y veo a los chicos alrededor, y estamos hablando, diciendo, interactuando, aunque no físicamente.”

Este modelo, aseguró la representante del Tec, “va a ser más productivo, más provechoso (que el modelo presencial), porque los chicos no se me van a estar distrayendo: los jóvenes son alegres y se me distraen mucho en el salón de clase, son bromistas, juguetones. Pero aquí (en el modelo por internet) va a haber atención, porque la enseñanza es casi casi personalizada, no habrá nada de que estén jugueteando, aquí no. Va a haber más rendimiento”.

Por eso mismo, los cobros de colegiaturas no se suspenderán ni reducirán. Tampoco se reconocerá lo que ya se pagó a aquellos que decidan darse de baja temporal y volver en el próximo ciclo escolar. Y mucho menos se devolverá el dinero a aquellos que decidan darse de baja definitiva, porque “ya acabó agosto y septiembre, y ese tiempo sí se usó el tiempo de colegiatura”, les explicó Rubén Vieyra, director del programa de prepa bicultural del Tec.

tec monterrey

Afectaciones en las instalaciones tras el sismo del 7 de septiembre. Pese a los daños, las autoridades escolares determinaron continuar con las clases.

Durante el encuentro, con cada grupo de padres de familia acudió la doctora Maricela Alvarado, encargada de “los esfuerzos de apoyo psicológico para la comunidad Tec”, para informar que existe una línea telefónica de atención, y un “directorio de especialistas” para escuchar a los alumnos que requieran acompañamiento psicológico.

En un intento de calmar la molestia de los padres de familia, esta representante del Tec aseguró que el campus Ciudad de México es un ejemplo de “resiliencia, que significa adaptación al medio y al entorno, ante las adversidades. Nuestro campus es resiliente porque un día se nos inunda, y al día siguiente estamos trabajando, y luego pasa otra cosa, y al día siguiente ya estamos trabajando”.

Antes de partir al siguiente salón, esta representante del Tec le advirtió a ese grupo de padres que “hay gente muy enojada, que empieza a inyectar mucho veneno, y eso no va a ayudar”.

El “veneno”

Durante el encuentro con representantes del Tec, todos los argumentos fueron escuchados con paciencia por los tutores, sin interrupción, y luego tocó a los profesores que encabezaban la “sesión informativa” recibir los cuestionamientos.

“¿Van a cumplir con el programa de estudios, en el tiempo establecido?”, “¿Habrá transporte para las asesorías presenciales?”, “¿Son seguras las instalaciones de otros campus?”, “¿Por qué no dan la cara los directivos?”, “¿Cuándo volverán los chicos a las aulas?”, “¿Por qué hubo 40 heridos y cinco muertos?”.

Pero las respuestas sólo exacerbaron más la molestia, ya que se recordó a los padres de familia que esa era sólo una “sesión informativa” para enterarlos del nuevo “modelo de aprendizaje híbrido flexible”, y que si tenían comentarios “pueden escribir directamente a las autoridades”.

Eso generó que los padres dejaran de expresar dudas, y pasaran a las certezas.

“Sus redes sociales están llenas de halagos, pero ustedes fallaron y nos deben una disculpa”, dijo un padre.

“Yo no veo que el director dé la cara y explique el motivo por el que se puso en riesgo la vida de los alumnos, y su respuesta ha sido mediocre”, dijo otro.

“Yo no puedo decirle a mi hija que va a estar en una escuela por internet, o en un salón prefabricado, sin todas las instalaciones por las que estoy pagando”, añadió una más.

La postura final de la profesora Pilar Garavito fue simple: “Nosotros no planeamos el temblor”.

“Pero las instalaciones (del CCM) sí fueron planeadas por el Tec”, le reviraron.

padres

Afectaciones en las instalaciones tras el sismo del 7 de septiembre.

“Nos tienen que dar la cara”

Mientras el encuentro entre representantes del Tec y padres y madres de familia se desarrollaba en el Colegio Alemán, otro grupo de tutores se congregó en las canchas deportivas del Campus Ciudad de México, ubicadas en un predio separado de la zona del derrumbe, conocido por la comunidad escolar como “Disney”.

Aquí, alrededor de mil personas, entre padres de familia y estudiantes, organizaron la respuesta de la comunidad ante el silencio de las autoridades del Tec.

“Fue una asamblea muy ruda –describió una de las mamás asistentes–, porque estamos muy molestos y vamos a hacer lo que sea necesario, porque esta institución, a la que le confiamos nuestros hijos, nos está fallando y no nos respetan.”

Durante la asamblea, narró, diversos estudiantes del sistema a distancia advirtieron que éste opera con diversas fallas, como la carencia de profesores capacitados que atiendan las materias, y la falta de un sistema efectivo que enlace a los alumnos.

Asimismo, se denunció que aquellos alumnos que han acudido a otras instituciones educativas para buscar un espacio en sus aulas han sido rechazados “porque el sistema que utiliza el Tec no es compatible con el del resto de las instituciones, entonces, nos volvimos clientes cautivos de este grupo: si ya inscribimos aquí a nuestros hijos, ahora están obligados a terminar aquí, o empezar de cero”, denunció la mamá consultada.

En la asamblea la comunidad estudiantil y de padres de familia del Tec acordaron crear un comité de representantes, que exigirá una reunión directa con los directivos de la institución, “nos tienen que dar la cara, o vamos a tomar otras medidas”.

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Arquivo pessoal

"Me convertí en meme y mi vida se volvió una pesadilla"

Débora, de 22 años, vio como una foto suya se popularizaba en internet como un meme en que se burlaban de su rostro hace 7 años. Tuvo que dejar la escuela por las burlas.
Arquivo pessoal
25 de julio, 2019
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Débora se sentía linda aquella noche de comienzos de 2012.

Estaba en una fiesta familiar cuando se puso unas gafas oscuras y se tomó una selfie con su celular.

Ella, que en ese momento tenía 15 años, compartió la foto en su perfil de Facebook. Pero el registro en imágenes de ese momento de alegría se convirtió en uno de los mayores traumas de su vida.

Al principio, poco después de publicar la foto, lo primero que se ganó fueron unos “Me Gusta”. Pero unos días después Débora notó que algunos desconocidos estaban compartiendo la imagen.

No tardó en darse cuenta que tristemente su foto se estaba convirtiendo en un meme -imágenes que son utilizadas para hacer burlas y bromas y que se comparten en internet- debido a su apariencia.

En tono de burla, a Débora comenzaron a llamarla la “diva de Oakley”, una marca de gafas de sol.

Mientras la foto generaba muchas risas entre quienes la compartían, Débora lloraba en su cuarto, en un barrio de Sao Paulo, Brasil.

Tanto la afectó, que se tuvo que recluir en su casa para evitar que la reconocieran en otras partes.

Me sentía fea, humillada, menos que otras niñas de mi edad“, le dijo a la BBC Débora, que ahora tiene 22 años.

Débora Cristina
Débora Cristina / Acervo pessoal

La foto se volvió viral cuando Débora solo tenía 15 años.

“Los comentarios sobre los memes con mi foto hablaban mucho de mi apariencia y eso me molestaba”, añadió.

En ese tiempo, abandonó la escuela, dejó de salir y pensó en el suicidio.

“No tenía fuerzas para nada. Lloraba y lloraba y me culpaba por haber compartido esa foto”.

Hace unas semanas, unos siete años después, Débora vio cómo volvían a utilizar su foto para un meme en las redes sociales.

“La foto la habían dejado de utilizar, pero hace poco la volvieron a compartir en Facebook y en Instagram“, señaló.

Ahora, con un hijo de 3 años, ella trabaja como dependiente en una farmacia en Sao Paulo y está buscando la forma en que esta nueva oleada de memes no la afecte como antes.

Decidió, por ejemplo, no esconderse como había hecho años atrás. En su perfil de Facebook, escribió que iba a demandar a las páginas que utilizaran su foto.

Me di cuenta que yo no era el problema. No voy a aceptar que vuelvan a hacer todo eso que hicieron conmigo hace siete años”, señaló.

En los memes, Débora es clasificada como un ejemplo de mujer fea.

La selfie

Cuando publicó la selfie que después se convirtió en un meme, Débora pensó que ganaría muchos elogios.

“Pensé que estaba muy linda. En ese momento tenía una autoestima muy grande“.

Recordó que la foto comenzó a ser compartida por un joven que tenía un amigo en común con ella.

Él amigo miró la foto, se rió de ella y la comenzó a difundir en internet”, dijo.

Débora le pidió que la borrara. Él la quitó de su perfil, pero ya incontables páginas habían tomado la selfie y la habían compartido.

La primera vez que salió de su casa después de publicar la foto, Débora notó que muchas personas habían visto los memes con su rostro.

“No tenía idea de la repercusión que había tenido la foto. Cuando fui a una tienda, cerca de casa, muchas personas me reconocieron. Unos jóvenes comenzaron a reírse de mí. Fue horrible”, dijo.

“Muchos me apuntaban con el dedo. Me di cuenta en ese momento que se reían de mí porque habían visto el meme”, explicó.

Los memes se hicieron populares durante las vacaciones del colegio. Cuando Débora regresó a clases, descubrió que sus compañeros también los habían visto.

De nuevo, muchos me reconocieron y se burlaban de mí“, anotó. Al poco tiempo tuvo que dejar la escuela.

La madre de Débora recuerda que por entonces su hija se aisló por completo.

“Yo no sabía qué hacer. Quería ayudarla, pero en este caso no tenía la menor idea de qué hacer. Ella estaba sufriendo mucho”, explicó.

Para el psicólogo Marck de Souza el tema es bastante preocupante por el alcance que puede tener la difusión de imágenes.

Logo de Instagram y Facebook

PA
Facebook e Instagram señalan que están trabajando para erradicar el matoneo en las redes sociales.

“Las redes sociales pueden tener un peso muy grande en la vida de una persona. Esa ridiculización de alguien, que antes ocurría pero en menor escala, ahora tiene unas proporciones mayúsculas, porque basta un clic para compartir una foto”, explicó

“Como el contenido se puede viralizar y no se puede borrar por completo de las redes, la persona no puede desconectarse de él. Así que el ridículo en internet puede estar presente para siempre”, indicó.

A mediados de 2012, Débora quiso morir.

No tenía motivos para vivir. Estaba deprimida por todo lo que estaba pasando”, señaló.

Entonces tomó varios medicamentos que habían en la casa. “Me salvaron varios familiares, a los que les conté que había tomado las drogas. Si hubiera tenido veneno en la casa en aquel momento, lo habría tomado. Solo quería librarme de todo eso que estaba viviendo”, escribió.

Por suerte las medicinas que había tomado no representaron un peligro para su vida.

Volver a empezar

Hacia mediados de 2014, el ciberbullying -el hostigamiento por medio de internet- contra Débora terminó.

“Poco a poco, el meme fue perdiendo gracia para las personas y dejaron de compartirlo. Entonces fue cuando comencé a vivir mi vida de manera normal”, explicó.

La joven pudo volver a mirarse en un espejo con más tranquilidad.

“Mi autoestima fue mejorando”.

Grupo.

Getty Images
“Siempre ponen a las chicas blancas como lindas mientras que yo soy la fea”, dice Débora.

A pesar del retraso, pudo terminar sus estudios secundarios. “Fue importante para mí, porque fue como volver a empezar a vivir”, anotó.

En 2015 comenzó a salir con un joven, y al año siguiente se dio cuenta de que estaba embarazada. Ella y el padre de su bebé no están juntos ahora, pero para ella “fue importante para que volviera a creer en mí”.

El regreso de los memes

A principios de julio, Débora se sorprendió al ver que el meme con su imagen había reaparecido y estaba siendo compartido nuevamente.

En publicaciones de distintas páginas de Facebook se volvían a burlar de lo mismo: su físico.

Ella comenzó a enviar mensajes a los dueños de las páginas para que dejaran de compartir la foto.

“Un muchacho me dijo que pensaba que yo estaba muerta y que nadie se molestaría”, señaló.

Otra cosa que le llamó la atención fue el racismo. “Desde que comenzaron a compartir mi imagen, leí muchos comentarios muy racistas contra mí. Cuando ocurrió todo en 2012, no entendía mucho, pero ahora sí”, agregó.

Y remató: “Yo tengo mucho orgullo del color de mi piel”.

“En los memes puedes ver el racismo porque siempre ponen a las chicas blancas como lindas mientras que yo soy la fea. Podrían poner a una mujer negra como guapa, pero no lo hacen. Por todo lo que he pasado y todavía estoy pasando, me doy cuenta que es fundamental luchar contra el racismo”, reclamó.

Carta sobre el bullying en la escuela.

BBC
Las víctimas del ciberacoso deben buscar ayuda profesional, dicen los especialistas.

El principal paso que Débora quiere tomar para evitar la exposición de su imagen en las redes sociales es demandar a los propietarios de perfiles y páginas que comparten estos memes.

“Tomaré las medidas adecuadas si la persona no quiere borrar la foto. Nadie tiene derecho a exponerme de esa manera”.

En un comunicado a la BBC, Facebook informó que la intimidación y el acoso violan los estándares de la comunidad de esa red social.

En el texto enviado, la compañía solicita a las personas que informen sobre el contenido que creen que no debería estar en la plataforma.

Débora, sin embargo, dice que desde 2012 ha reportado todos los memes con su selfie y también le pide a sus amigos que informen el caso a Facebook.

Sin embargo, dice que las imágenes nunca han sido borradas. “Solo eliminaron las fotos cuando le pregunté al propietario del perfil o la página directamente”, dice.

Facebook dijo además que ellos han actuado para frenar cada vez más los casos de acoso escolar.

En 2018, lanzó una herramienta de revisión para fotos, videos o publicaciones, en la cual es posible solicitar que un informe, si no tuvo los resultados esperados, sea reevaluado.

Instagram le ha informado a BBC que tiene herramientas para combatir y prevenir el bullying. Los casos deben ser reportados a la red social para ser evaluados.


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