close
Suscríbete a nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
BBC Mundo
El día que reconocí en un drogadicto sin techo a mi amigo de la infancia
Un encuentro casual entre dos antiguos amigos de la infancia ayudó a uno de ellos a embarcarse en la dura travesía que lleva fuera del mundo de las drogas
BBC Mundo
Por Megha Mohan / BBC Mundo
26 de octubre, 2017
Comparte

Un encuentro casual entre dos antiguos amigos de la infancia ayudó a uno de ellos a embarcarse en la dura travesía que lleva fuera del mundo de las drogas, después de muchos años en los que la calle fue su único hogar.

Era principios de octubre y Wanja Mwaura, de 32 años, se dirigía al mercado en Lower Kabaete, no muy lejos de Nairobi, cuando escuchó que alguien la llamaba.

Levantó la mirada y se sorprendió al ver sentado a un lado del camino a un hombre con los ojos salidos, una complexión esquelética, un overol sucio y un gorro de lana grueso lleno de manchas.

No lo reconoció.

Pero cuando Patrick “Hinga” Wanjiru, de 34 años, se presentó, Mwaura se quedó en estado de shock.

La persona que tenía al frente era un amigo al que conocía desde que tenía siete años.

“Patrick, o Hinga como lo llamamos. Lo conocí en 1992 en la escuela primaria,” cuenta Mwaura, una enfermera del condado de Kiambu, a las afueras de la capital de Kenia.

“Hinga era un gran jugador de fútbol en el colegio. Le pusimos de apodo ‘Pelé’.”

Wanja levanta la cabeza de Hinga
Al principio, no podían conversar sin que ella le tuviera que levantar la cabeza. (Foto: W. MWAURA)

Hinga no vivía con sus padres sino con su abuela en una chabola.

Cuando la mujer no pudo pagar más la matrícula del colegio, tuvo que dejar de asistir a clase.

Un tiempo después, fueron desalojados. Pese a las dificultades, Hunga obtuvo buenos resultados en sus exámenes.

Hasta que murió su abuela. Entonces, abandonó por completo los estudios y su vida comenzó a ir cuesta abajo.

Las drogas

Hinga empezó a consumir drogas. Primero, marihuana y luego, heroína. Se pasaba horas rebuscando en la basura para encontrar cosas que pudiera vender en las calles.

Perdió el contacto con su amiga.

Wanja and Hinga hug in the street.
Hinga tenía los ojos salidos y un aspecto esquelético. (Foto: W. MWAURA)

Cuando se reencontraron, más de 15 años después, llevaba más de una década sobreviviendo como un indigente.

No se parecía en nada a quien Mwaura solía llamar Pelé.

Al darse cuenta de la incredulidad de su amiga, Hinga le aseguró que sólo quería saludarla. Ella le preguntó si podía invitarlo a comer.

En un café cercano, la mujer pidió el plato que, según recordaba, era el favorito de Hinga: costillas de cerdo y puré de patatas. Parecía distraído e incapaz de terminar las oraciones, cuenta Mwaura.

“Le di mi número de teléfono y le dije que me llamara si necesitaba cualquier cosa”, afirma.

Durante los días siguientes, Hinga pidió prestado teléfonos y llamaba con frecuencia a su amiga de la infancia, muchas veces sólo para oír su voz y conversar.

Le dijo que estaba decidido a dejar las drogas.

“Entonces decidí que había que hacer algo para ayudarlo“, recuerda.

Wanja e Hinga conversan
Se conocieron en el colegio, pero él tuvo que dejarlo porque su abuela no podía pagarlo. (Foto: W. MWAURA)

Mwaura acudió a las redes sociales para pedir a sus amigos ayuda para reunir los fondos necesarios para su rehabilitación.

“La rehabilitación es muy cara aquí y no tenía modo de costearla yo sola”, comenta.

“Habilitamos una página web de crowdfunding (recaudación de fondos), pero al principio sólo conseguimos unos 400 dólares“.

“Sin embargo, el precio de nueve días de internamiento en el Centro Médico Chiromo Lane, en Nairobi, superaba los 970 dólares“.

Una historia viral

“No sabía cómo íbamos a pagarlo”.

Pero Mwaura había prometido ayudar a Hinga, así que lo llevo al centro de rehabilitación de todos modos.

Wanja e Hinga se abrazan
Mwaura sólo consiguió dinero para pagarle pocos días de rehabilitación. (Foto: W. MWAURA)

Un portavoz de esta institución asegura que Hinga fue un paciente comprometido y dedicado durante esos nueve días de desintoxicación.

En poco tiempo, ganó peso y mejoró su capacidad de concentración.

Mwaura mostró su orgullo en una entrada en Facebook en la que contó la transformación que su amigo había hecho en tan poco tiempo.

“Hasta hace una semana, Hinga y yo no podíamos mantener una conversación normal sin que yo tuviera que levantarle la cabeza con la mano para que prestara atención”, escribió en la red social.

“Hoy, podemos hablar con normalidad y con él mirándome con confianza”, añadió.

Fauz Khalid, un empresario de Mombasa, vio su texto y quiso compartir la historia en una plataforma más grande, así que lo subió a Twitter, donde otras 50.000 personas lo retuitearon.

Después de eso, la prensa local comenzó a cubrir la historia y el centro médico accedió a darle le tratamiento de forma gratuita.

Una bendición

Mwaura lo considera una “bendición”, pero ella quería que su amigo se sometiera a uno más largo.

Así que ahora recauda fondos para que pueda asistir al programa de 90 díasque ofrece el Centro de Retiros para Rehabilitarse, donde se encuentra Hinga en la actualidad.


La heroína en Kenia

  • Se estima que entre 20 mil y 50 mil kenianos se inyectan heroína, pero el país carece de un centro de rehabilitación de propiedad estatal.
  • La heroína se introdujo en Kenia a través de las ciudades que sirven de conexión con el extranjero, como Mombasa, para luego llegar a Nairobi y otras regiones, según el Consorcio Internacional sobre Políticas de Drogas (IDPC).
  • La Campaña Nacional contra el Uso de Drogas, un órgano de investigación keniano, dice que monitoriza a 25 mil adictos que se inyectan heroína a nivel estatal. La cifra de personas que la esnifan puede ser incluso mayor, según agentes de la Unidad Antinarcóticos.
  • La mayor parte de la heroína que circula por todo el mundo se produce en Afganistán. Llega a Europa y América del Norte a través de Asia Central y los Balcanes. Sin embargo, la cantidad confiscada en las costas de Kenia y la vecina Tanzania se incrementó de manera exponencial en los últimos ocho años. Esto hizo que la ONU concluyera que la “ruta del sur” estaba ganando importancia.

Wanja e Hinga en el centro de rehabilitación
El centro médico le dio el tratamiento gratis cuando su historia se hizo conocida. (Foto: W. MWAURA)

“Desafortunadamente, aún existe un estigma sobre el uso de drogas en Kenia“, afirma Mwaura.

Este puede ser el motivo por el cual el gobierno no provee el tratamiento de rehabilitación gratis.

“La rehabilitación es cara y está fuera del alcance de muchas personas. No sólo en Kenia, sino en gran parte de África“, dice Mwaura.

“Estoy comprometida a usar el crowdsourcing para ayudar a mi amigo esta vez”, sostiene.

“Wanja es un ángel caído del cielo. Le debo mi vida. Me ha apoyado más que un hermano o hermana”, asegura a la BBC Hinga.

Muchos usuarios coinciden con él en Twitter.

Abraham Wilbourne‏, un analista financiero de Nairobi, le dijo a Mwaura: “¡Tienes un lugar reservado en el cielo!” Algunos la llaman “mashujaa”, que significa “héroe” en el idioma swahili.

“La gente dice que he cambiado la vida de Hinga, pero él también ha cambiado la mía“, afirma ella.

“Ahora me doy cuenta de que una acción pequeña puede cambiar la vida de otra persona“, concluye.

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.
Cuartoscuro Archivo
Primer bimestre de 2019, el inicio de año más violento del que se tenga registro: 5,803 personas asesinadas
El promedio de asesinatos diarios en el actual sexenio se ha elevado; la Ciudad de México está entre las cinco entidades con mayor incremento de casos.
Cuartoscuro Archivo
21 de marzo, 2019
Comparte

En enero y febrero pasados fueron asesinadas un total de 5 mil 803 personas en México. Esta cifra convierte al primer bimestre de 2019 en el más violento del que haya registro, rompiendo el récord de homicidios que para este periodo se había alcanzado en 2018. La tasa de homicidios creció 13% de un año a otro.

Así lo muestran los datos actualizados de incidencia delictiva del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). El reporte arroja que febrero es el mes con mayor promedio diario de homicidios de los tres que lleva el actual sexenio; de hecho, se trata del febrero con más asesinatos de los últimos 21 años.

Estos datos también prueban que existen más homicidios de los que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y su gabinete de seguridad reportan diariamente, y que el promedio diario de asesinatos ha crecido. El subregistro en la información del presidente es de más del 20% de los homicidios.

Los datos del SESNSP arrojan que de las 5 mil 803 personas asesinadas en el primer bimestre de este año, 5 mil 649 son víctimas de homicidio doloso y 154 víctimas de feminicidio. Por estos casos se iniciaron 4 mil 826 carpetas de investigación por el delito de homicidio doloso, y 147 carpetas por feminicidio.

Este balance equivale a una tasa de 3.83 carpetas de investigación de homicidio doloso por cada cien mil habitantes. En comparación con la tasa de 3.39 carpetas registrada en el mismo periodo de 2018, es un incremento del 13%.

Antes de 2018 el primer bimestre con más homicidios había sido el de 2011 (el año más violento del sexenio del presidente Felipe Calderón), con una tasa de 3.02 homicidios por cada cien mil habitantes.

Estos datos también confirman una tendencia al alza en la tasa de homicidios que ya cumple cuatro años consecutivos. En el primer bimestre de 2015 la tasa de asesinatos fue de 1.99 casos; para 2016 la tasa creció a 2.33; en 2017 el registro fue de 3.01; en el mismo lapso de 2018 llegó a 3.39; y para 2019 fue de 3.83.

Lo anterior equivale a un crecimiento sostenido de la tasa de homicidios de 92% de 2015 a 2019.

Con AMLO, subregistro y más violencia

Los datos oficiales de incidencia delictiva del SESNSP confirman dos cosas: una que el actual gobierno federal ha reportado menos homicidios de los que realmente ocurren, y dos que el nivel de violencia homicida ha continuado en incremento en el arranque del actual sexenio.

El llamado “informe de seguridad” que el gobierno federal publica diariamente en esta página, sostiene que entre enero y febrero hubo 4 mil 622 víctimas de homicidio doloso. Según dicha información, el promedio diario de homicidios dolosos fue de 75 casos en enero, y en febrero de 83.1 casos.

En cambio, los datos del SESNSP arrojan que la suma de víctimas de homicidio es de 5 mil 803 en el primer bimestre de 2019. El promedio es de 92 asesinatos diarios en enero, y de 99.8 víctimas cada 24 horas en febrero.

Lo anterior significa que los datos de homicidios del informe del gobierno federal presentan un subregistro de casi 21%

Por otra parte, en un informe difundido por la Secretaría de Seguridad Ciudadana del gobierno federal con motivo de los 100 primeros días de la administración actual, se aseguraba que el promedio diario de homicidios había descendido en la actual administración.

Para sostener lo anterior se combinaron los datos del SENSSP con los de su propio conteo, y se comparó el promedio diario enero a noviembre de 2018 con diciembre a marzo de 2019. Así se informó que el promedio diario de homicidios había descendido de 91.3 a 88.2 casos en dichos periodos.

Los datos del SESNSP muestran que esto tampoco es verdad.

En efecto el promedio de víctimas de homicidio doloso de enero a noviembre de 2018 fue de 91.2 casos. Pero el promedio en los tres meses del actual sexenio (diciembre de 2018, y enero y febrero de 2019)  es de 94.7 casos.

Lo anterior significa que en los primeros tres meses de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, el promedio diario de víctimas de homicidio se ha incrementado en comparación con el promedio diario de los tres últimos meses del gobierno de Enrique Peña Nieto.

Mayor violencia en la mitad de los estados

El primer bimestre de 2019 dejó un incremento en la tasa de homicidios dolosos en 18 de las 32 entidades federativas del país.

El mayor incremento de violencia se registra en Nuevo León, donde la tasa de asesinatos se duplicó al pasar de 1.67 casos en el primer bimestre de 2018, a 3.68 casos en el mismo periodo de 2019, un incremento de 119.5%.

Le sigue Quintana Roo donde la tasa de homicidios se elevó 86.8% en el primer bimestre del año; Jalisco con un incremento de 65% y Sonora con un repunte de 54.5%.

La quinta entidad con el mayor incremento de homicidios en enero y febrero de 2019 es Ciudad de México, donde la tasa pasó de 2.17 víctimas por cien mil habitantes a 3.2 víctimas por cien mil habitantes, que es un repunte del 47.5%.

El resto de los estados donde se incrementaron los homicidios son Tabasco, Guanajuato, Hidalgo, Morelos, Chihuahua, Estado de México, Chiapas, Yucatán, Michoacán, Puebla, Coahuila, Aguascalientes y Querétaro.

Los cinco estados con la mayor tasa de homicidios en febrero de 2019 fueron Colima, Guanajuato, Baja California, Morelos, Chihuahua y Guerrero.

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.