En 9 inmuebles de la CDMX que colapsaron durante el sismo se investiga homicidio culposo
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Cuartoscuro

En 9 inmuebles de la CDMX que colapsaron durante el sismo se investiga homicidio culposo

Además del Colegio Rébsamen y de dos inmuebles que denunció la Delegación Benito Juárez se investigan casos como el laboratorio en la calle de Puebla, el Palacio de Hierro de Durango y dos construcciones en Iztapalapa.
Cuartoscuro
Por Redacción Animal Político
10 de octubre, 2017
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En nueve inmuebles que colapsaron con el sismo del 19 de septiembre pasado la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJCDMX) abrió una investigación por homicidio culposo.

En estas carpetas se investigan posibles irregularidades en la construcción que llevaron al derrumbe de los inmuebles y a dejar víctimas mortales durante el sismo de magnitud 7.1.

Entre los sitios bajo investigación por homicidio culposo está el laboratorio ubicado en la calle de Puebla 280-282 en la colonia Roma de la Delegación Cuauhtémoc en el que murieron 14 personas, diez de ellas mujeres.

También dos inmuebles de la delegación Iztapalapa con dirección Paseo de las Galias 47 y Avenida Tláhuac 1773 en donde hubo tres y un muerto, respectivamente.

En Xochimilco, en San Gregorio Atlapulco, se investiga la muerte de siete personas que fallecieron por el desplome de una barda que bordeaba la iglesia de la comunidad; así como un domicilio en Coyoacán en la calle de Fernández Leal 64 de la colonia La Conchita en donde murió una mujer.

A esas investigaciones se suma la que existe en contra de Palacio de Hierro sucursal Durango en donde murieron dos personas. Animal Político publicó el pasado 5 de octubre que en el sitio fallecieron un hombre y una mujer y que la tienda cerró, limpió los escombros y apenas dos días después del sismo reabrió la tienda departamental.

La lista de casos abiertos por homicidio culposo incluye también al Colegio Rébsamen —en donde se investiga si las obras irregulares de ampliación del inmueble, ordenadas por la dueña de la escuela, causaron daños estructurales y provocaron el desplome del plantel—, y los dos edificios de la Delegación Benito Juárez que fueron denunciados por utilizar materiales de baja calidad, ubicados en Emiliano Zapata 56 y en Bretaña 90.

Las personas que murieron en los inmuebles en los que existe una investigación por homicidio culposo es de 58.

La PGJCDMX dice que, por error, ubicó a una víctima en Soriana

La Procuraduría capitalina informó este lunes que por “un error de captura” ubicó en sus registros oficiales de víctimas del sismo que un menor había fallecido en la tienda Soriana Hiper Tlalpan.

Originalmente, el informe oficial de la Procuraduría señalaba que existen 40 puntos en la Ciudad de México en los que hay al menos una víctima mortal por el sismo del 19 de septiembre.

Entre éstos, tenía ubicada a la tienda de autoservicio Soriana que se localiza en Avenida Taxqueña, en el sur de la ciudad. Según esos datos, en esa tienda Soriana falleció un menor de edad.

Sin embargo, Soriana rechazó este lunes que en cualquiera de sus instalaciones haya fallecido alguna persona. Ante ello, la PGJCDMX informó que debido a un “error de captura” identificó a una víctima en la sucursal de Avenida Taxqueña y que, en realidad, ese menor de edad murió en los Multifamiliares ISSSTE Tlalpan, ubicado en la colonia Conjunto Urbano Tlalpan, a unos 600 metros de la tienda de autoservicio.

Según esa información, en el Multifamiliar habrían muerto 9 personas: 5 adultos, 2 niños y 2 niñas.

La PGJCDM indicó que nadie murió en la tienda Soriana de Avenida Taxqueña que se desplomó.

*** 

Animal Político está recolectando información sobre las 228 víctimas del sismo con el objetivo de visualizar a cada una de ellas. Estos datos están disponibles en este documento.

Con esa información hemos realizado este #MapaContraelOlvido.

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WhatsApp, Signal y Telegram: en qué se diferencian y cuál ofrece más privacidad

A simple vista pueden parecer muy similares, pero tienen algunas diferencias importantes. Las aplicaciones recopilan diferentes cantidades de datos de sus usuarios y tienen distintos métodos para proteger los mensajes.
14 de enero, 2021
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Mientras Signal y Telegram registran cifras récord de usuarios nuevos, WhatsApp se encuentra en el centro de la crítica por el cambio de sus términos de uso y privacidad.

La aplicación de mensajería anunció la semana pasada que compartirá diferentes datos de sus usuarios con su empresa matriz Facebook, y que esta podrá hacer lo propio con sus plataformas Instagram y Messenger.

En medio de los cuestionamientos, WhatsApp sostiene que sus nuevas condiciones, que deberán ser aceptadas por los que la usan hasta el 8 de febrero, fueron malinterpretadas.

“Queremos aclarar que la actualización de la política no afecta de ninguna manera la privacidad de los mensajes que los usuarios comparten con sus amigos y familiares”, señaló la plataforma en un comunicado emitido el lunes.

Añade que algunos de los cuestionamientos realizados son “rumores”.

Pese a esos argumentos, el largo debate respecto a qué servicio de mensajería instantánea es más seguro, se reavivó desde el cambio en WhatsApp.

Y aunque pueden parecer similares a simple vista, las tres aplicaciones tienen algunas diferencias importantes que analizamos acá.

Los datos recopilados

Lo primero que hay que saber es que, entre las tres plataformas de mensajería de las que más se habla en los últimos días, existen niveles distintos de datos que son recopilados.

Y es un asunto central porque esa es la información que WhatsApp puede compartir con Facebook y las otras aplicaciones que esa compañía posee.

WhatsApp y Facebook

Getty Images
La controversia comenzó cuando WhatsApp anunció que compartiría sus datos con Facebook.

“WhatsApp posee muchos metadatos, que es la información que se obtiene de cualquier mensaje que enviamos, como la marca del teléfono, la hora del mensaje, tu ubicación y otros. Con ello puede saber mucho de sus usuarios”, explica Cristian León, responsable del programa de innovación de la organización civil Asuntos del Sur, con sede en Argentina.

El experto en derechos digitales le indica a BBC Mundo que esta aplicación de mensajería, que es la más popular en el mundo, tiene un código de programación cerrado y por ello tiene poca transparencia sobre lo que recopila.

En la página web de WhatsApp están detallados los datos que obtiene y la información que una persona le brinda al aceptar sus términos de uso. Además del nombre, número de teléfono y contactos, están detalles del uso de la plataforma (tiempo o rendimiento, por ejemplo), transacciones desde la aplicación, marca y modelo del dispositivo o tipo de conexión, entre otros.

Telegram y Signal, explican León, recopilan mucho menos datos.

La primera requiere de sus usuarios el número de teléfono, el nombre y la lista de contactos.

Por su parte Signal se limita a pedir el número de teléfono y añadir el nombre es opcional.

Las dos tienen códigos de programación abiertos, por lo que es posible escudriñar cuáles datos son obtenidos y qué se hace con ellos.

La gran preocupación: los mensajes

Desde que comenzó la expansión de las aplicaciones de mensajería móvil en todo el mundo, la gran pregunta fue y es por la seguridad de los mensajes que son intercambiados.

Candado

Getty Images
El cifrado de extremo a extremo es una especie de candado por el que solo el emisor y receptor del mensaje pueden acceder a él.

Las plataformas fueron evolucionando al respecto y desde hace unos años que Signal y WhatsApp establecieron el cifrado de extremo a extremo como función predeterminada para todas las conversaciones de sus usuarios.

Se trata de una especie de candado que solo el emisor y el receptor del mensaje pueden abrir.

En teoría, ni siquiera las aplicaciones en las que se realizó el intercambio pueden acceder a los contenidos de las charlas.

Ni WhatsApp ni Facebook pueden leer tus mensajes ni escuchar las llamadas que haces con tus amigos, familiares o compañeros en WhatsApp. Todo lo que compartan quedará entre ustedes”, aseguró la plataforma en su comunicado del lunes.

Telegram parece tener una desventaja en este aspecto dado que el cifrado de extremo a extremo solo se activa cuando se usa el modo “chat secreto”, pero las conversaciones regulares no cuentan con esa función.

Las tres ofrecen también una modalidad cada vez más utilizada conocida como “mensajes temporales” en la que texto, fotografías, ubicaciones o documentos compartidos en una conversación se autodestruyen después de un cierto tiempo.

La diferencia es que en WhatsApp los mensajes desaparecen en los siguientes siete días, mientras que en Signal y Telegram se puede configurar el tiempo para que no quede rastro de las interacciones a los pocos segundos.

Otra diferencia es que la aplicación que es propiedad de Facebook no posee la opción de bloqueo de capturas de pantalla para las conversaciones, mientras que sus competidoras sí la incluyen.

Los usos

Si bien es lógico que la mayoría se limita a usar estas aplicaciones para mantener contacto con sus conocidos, diferentes polémicas se han producido en los últimos años.

Por ejemplo, se descubrió que Telegram era utilizado como medio de difusión de propaganda de Estado Islámico.

Telegram con propaganda

Getty Images
Se descubrió que Telegram es usado por grupos de derecha en diferentes partes del mundo para difundir su propaganda.

El grupo extremista captaba reclutas desde allí y aprovechaba los chats grupales encriptados para mantener comunicaciones y difundir videos de sus acciones.

Y desde el año pasado se conoce que es una de las plataformas que los grupos de derecha estadounidenses utilizan para divulgar sus mensajes, aunque la mayoría de ellas usan otras aplicaciones que permiten interacciones anónimas para convocar a sus actividades o divulgar teorías de conspiración.

WhatsApp también tuvo problemas y en 2019 decidió eliminar cientos de miles de cuentas sospechosas de usar su servicio para difundir pornografía infantil.

La compañía mantiene una política de tolerancia cero a la explotación sexual de menores.

La aplicación, según diferentes análisis, fue señalada de ser, junto a Facebook, uno de los mayores canales de difusión de noticias falsas en tiempos electorales en países como Bolivia, Colombia o Estados Unidos.

Signal, que tiene menos usuarios que las dos anteriores, por ahora no fue señalada de ser usado como un canal para captar reclutas o difundir información mentirosa.

Sin embargo, sí se vio en medio de algunas controversias políticas como cuando se denunció que era la aplicación que el expresidente del gobierno regional de Cataluña, Carles Puigdemont, usaba para comunicarse con uno de sus aliados durante su intento de declarar la independencia de esa región.


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