close
Suscríbete a nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Foto: Brigada de Color y Alegría
Entre los escombros de Juchitán y Axochiapan florecen los murales y la esperanza
Artistas plásticos vuelven a las calles de Oaxaca y Morelos para reconstruir el legado cultural y público que fue afectado por los sismos de septiembre.
Foto: Brigada de Color y Alegría
Por Paris Martínez
16 de octubre, 2017
Comparte

Así como la población de Juchitán ha salido a levantar las miles de casas derrumbadas por el sismo del pasado 7 de septiembre, con sus propias manos, y con más promesas que ayuda oficial efectiva, los artistas plásticos que antes dieron a esta localidad decenas de murales para alegrar el camino de la gente, ahora vuelven a las calles para reconstruir ese legado cultural y público que hace un mes y una semana cayó, junto con los muros del pueblo.

”Aquí existen varios colectivos que han hecho varios murales –explica el artista Suarte Noriega Nicolás, mientras se afana sobre una de las ahora pocas paredes íntegras de Juchitán–. Han pintado a personas del Istmo, a artesanos, a campesinos, a la gente que hace alguna labor, y se han pintado en varias secciones del pueblo”.

Pero esos murales, lamenta, en su mayoría fueron plasmados en casas antiguas, que abundaban en Juchitán, “y con el temblor todas valieron… todas se cayeron.”

En un recorrido realizado por las calles del pueblo, al menos 15 murales derruidos salen al paso. Sin embargo, aclaran pobladores, de otros no queda ya rastro que permita saber que ahí hubo alguna vez una anciana, o un sonriente niño zapoteca, por las labores de demolición y limpieza de escombros que van dejando un baldío cada decenas de metros, en cualquier dirección que se avance.

Antes del sismo, explica Suarte Noriega Nicolás, no existía ningún apoyo para los colectivos de muralistas, y luego del sismo, subraya, menos.

“Mucha gente me pregunta si nos pagan, o si la presidenta municipal nos apoya, pero no. El arte acá es de cada quién, y como artista, cada uno compra sus pinturas, sus materiales, porque aquí no hay apoyo, pero no hay que esperar a que vengan, y si no nos dan apoyo no vamos a hacer nada, no. Nosotros vamos a seguir trabajando, como artistas visuales, dando un poquito de lo que nosotros tenemos.”

El joven juchiteco habla mientras da brochazos bajo el rabioso sol de Oaxaca, enfundado en una sudadera que le protege la espalda y la nuca.

“Yo me siento muy triste –admite–, porque ¿quién iba a pensar que de la noche a la mañana todo iba a cambiar? A mi casa no le pasó nada, gracias a Dios, pero estamos durmiendo en la calle por el temor a las réplicas, y la mayoría de las casas de los vecinos sí se cayeron, es muy lamentable.”

Según estimaciones preliminares del gobierno federal, al menos 14 mil viviendas resultaron con daños en Juchitán. En muchos casos, las viviendas no tienen reparación.

Ahora, destaca, toda la población juchiteca sólo tiene un objetivo: “Volver a construir, lo que ya teníamos hecho (…) No puedo apoyarlos con dinero, pero con arte sí, para volver a dar una esperanza a la gente, a los jóvenes, a los niños, porque ellos son los que van a apreciar el arte.”

Del gris al color

En la comunidad de Quebrantadero, municipio de Axochiapan, Morelos, epicentro del sismo del 19 de septiembre, grupos artísticos y juveniles también se han propuesto sumarse a las labores de reconstrucción, desde lo cultural, y han conformado la Brigada de Color y Alegría, con la que buscan crear murales “sobre los paredones que aún han quedado firmes” de las 10 comunidades más afectadas por el temblor en Morelos y Puebla.

Esta iniciativa local, lanzada por el Centro de Arte y Cultura Abierta de Quebrantadero, y los grupos juveniles “Comparsa Bretaña” y “Verano Activo Axochiapan”, se propone crear en estos poblados, con la participación de los niños, niñas y jóvenes de cada uno, “un monumento donde el color, las imágenes, palabras e ideas puedan volver a llenar de esperanzas a toda la comunidad”, que aporte a la unidad de sus comunidades, en estos momentos de dolor.

Para financiar esta iniciativa, la Brigada de Color y Alegría lanzó una colecta a través de la plataforma donadora.mx, a través de la cual las personas interesadas pueden realizar donaciones, el objetivo es juntar al menos 30 mil pesos, para la compra de materiales.

DE GRIS A COLOR from Eliseo Pliego Flores on Vimeo.

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.
6 tecnologías inspiradas en la naturaleza
La selección natural le ha dado a los animales, plantas y otros componentes biológicos millones de años de perfeccionamiento. Por eso, los investigadores buscan allí las soluciones a problemas humanos modernos.
17 de marzo, 2019
Comparte
Tren bala y martín pescador.

Getty Images
¿Qué tienen en común el tren bala y el pájaro martín pescador?

Las pirámides, rascacielos y vuelos supersónicos son apenas algunas de las formas en que la humanidad ha demostrado su ingenio y habilidad técnica en los últimos milenios.

Sin embargo, la naturaleza, particularmente a través del proceso evolutivo conocido como selección natural, tiene el beneficio de millones de años de ensaño y error, perfeccionando su diseño.

Por eso es lógico que los humanos recurran a ella para diseñar tecnología.

Este tipo de innovación que emula a la naturaleza se llama diseño biomimético y ha inspirado muchas de nuestras mejores creaciones, desde trenes hasta edificios.

A continuación nuestros seis ejemplos favoritos.

1. El tren pájaro

Japón es famoso por la increíble velocidad y eficiencia de sus trenes.

Sin embargo, cuando el famoso tren bala comenzó a circular, se dieron cuenta de que había un enorme problema: con su velocidad de 300 km/h, cada vez que emergía de un túnel generaba un estruendo que podía escucharse a 400 metros de distancia.

El tren comprimía el aire en el túnel de tal forma que, al salir, producía una gran explosión de sonido.

Túnel de una línea ferroviária en Japón

Getty Images
Viajando a 300 km/h, los trenes de Shinkansen comprimían el aire en los túneles y, al salir, producían un boom sónico.

Los residentes locales protestaron por la contaminación sonora y las autoridades se vieron forzadas a solucionar el problema en la red ferroviaria de alta velocidad de Japón o Shinkansen.

La respuesta llegó de la mano de Eiji Nakatsu, quien además de ser ingeniero, es aficionado a los pájaros.

El tren de Nakatsu, que se inauguró en 1997, incluyó un rediseño de la parte frontal inspirada en el pico aerodinámico del martín pescador.

Pero también implementó mejoras inspiradas en las plumas de las lechuza, aves conocidas por su vuelo silencios, y del abdomen del pingüino adelaida, que se desliza con un mínimo de resistencia en el agua.

2. Turbinas de ballena

La ballena jorobada pesa 36 toneladas, pero es uno de los nadadores, buceadores y saltadores más elegantes del mar.

Tal como demostró hace 15 años el biomecánico Frank Fish, estas habilidades dinámicas se deben en gran medida a las protuberancias irregulares en la parte frontal de sus aletas, llamadas tubérculos.

Ballena jorobada

Getty Images
Estudiando a las ballenas jorobadas, Fish descubrió una forma de diseñar aviones más estables, submarinos más ágiles y turbinas capaces de capturar más energía del viento y el agua.

Así como sucede con las alas de los aviones, las ballenas colocan sus aletas en diferentes ángulos de inclinación para aumentar la velocidad de subida. Sin embargo, si las inclinan demasiado, quedan suspendidas.

Al comparar el lado liso con el de las protuberancias, Fish descubrió que era posible diseñar aviones más estables, submarinos más ágiles y turbinas capaces de capturar más energía del viento y el agua.

En 2008, Fish fundó WhalePower, una compañía con sede en Ontario (Canadá) que desarrolla una gama de productos de tecnología vinculadas a las aspas, como turbinas eólicas e hidroeléctricas, y bombas de irrigación y de ventilación.

3. Tenaz como un cardo

En 1948, el ingeniero suizo George de Mestral paseaba por el bosque junto a su perro cuando notó la tenacidad con la que los cardos se adherían a su ropa y al pelo de su mascota.

Al poner uno de estos abrojos bajo el microscopio notó que estaban cubiertos de pequeños ganchos flexibles.

Estos ganchos tenían la capacidad de adherirse en cualquier cosa que tuviese curvas o bucles, desde la tela de la ropa hasta el pelaje del perro.

Cardos y velcro

Getty Images
Una tela con ganchos y otra con bucles: ese es el secreto que el velcro tomó de los cardos.

De Mestral entonces desarrolló un nuevo sistema de cierre formado por dos tejidos: uno con pequeños ganchos y otro con pequeños bucles.

En otras palabras, inventó el hoy omnipresente velcro, neologismo derivado de las palabras francesas velours ("terciopelo") y crochet ("gancho").

4. Termitas a gran escala

El Centro Eastgate en Harare, la capital de Zimbabue, es el mayor ejemplo del biomimetismo a gran escala.

Es el centro comercial y de oficinas más grande del país. Utiliza sistemas de calefacción y enfriamiento no convencionales que regulan la temperatura durante todo el año.

Para ello el arquitecto Mick Pearce se inspiró en la ingeniosa estructura de los montículos de las termitas.

Estos montículos se mantienen frescos porque tienen un sistema de ventilación compuesto por conductos que se abren y cierran, regulando así las corrientes de aire.

El edificio utiliza un proceso similar, lo que le permite usar un 10% de la energía que emplean otros edificios de similar tamaño, según afirma Pearce en su página web.

5. Vidrio a prueba de aves

Se estima que 100 millones de pájaros mueren anualmente al estrellarse contra algún vidrio.

La razón es obvia: no son capaces de reconocer que la estructura transparente es una barrera física.

Para solucionar este problema, la compañía alemana Arnold Glas desarrolló Ornilux, un tipo de vidrio que se inspira en cómo los hilos de las telas de araña reflejan la luz ultravioleta, algo que los pájaros ven y evitan.

6. Abrigo de piel de tiburón

Al analizar los procesos biológicos de la piel de los tiburones, los científicos de la NASA lograron replicar su textura, la que se asemeja a unas minúsculas escamas.

Así crearon un material que disminuye la resistencia aerodinámica y evita que las bacterias se adhieran a su superficie.

Esto es muy útil para el casco de barcos o submarinos.

Además tiene beneficios medioambientales porque ayuda a conservar la energía y ahorra dinero al disminuir la resistencia aerodinámica.

Cuando esto se logra en un avión, aunque apenas sea en un 1%, se pueden ahorrar 94.000 litros de combustible al año. ​


*Esta nota fue creada en base a un artículo de Gertie Goddard publicado por BBC Science Focus.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=6AMWU9EbdCU

https://www.youtube.com/watch?v=AYRg2DPj-FM

https://www.youtube.com/watch?v=UtuieuqZq7M

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.