Polémica por juez que recurre a la Biblia para justificar casos de violencia contra las mujeres
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BBC Mundo

Polémica por juez que recurre a la Biblia para justificar casos de violencia contra las mujeres

El juez portugués Joaquim Neto de Moura señaló al adulterio cometido por las mujeres como forma de justificar casos de violencia machista en sentencias.
BBC Mundo
Por BBC Mundo
25 de octubre, 2017
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“El adulterio de la mujer es un gravísimo atentado al honor y la dignidad del hombre. Existen sociedades en las que la mujer adúltera es lapidada hasta la muerte. En la Biblia, podemos leer que la mujer adúltera debe ser castigada con la muerte”.

Esta cita está extraída de una sentencia judicial emitida en Portugal. Para el juez, el adulterio cometido por una mujer justifica la violencia machista que sufrió a manos de su exmarido y su antiguo amante.

Y el caso ha generado una intensa polémica en el país europeo.

Por un lado, porque el fallo del juez Joaquim Neto de Moura confirmó la condena en primera instancia de un año de prisión suspendida para los dos hombres aludiendo a citas bíblicas y a la pena de muerte aplicada en otros países.

Por otro, porque no es la primera vez que este magistrado del Tribunal de Relación de Oporto disculpa la violencia de género con las relaciones extraconyugales de la víctima.

“Cierta comprensión” a la violencia

El último caso se remonta a 2015, cuando una mujer casada comenzó a recibir amenazas de su examante tras romper una relación de dos meses.

Cuando su marido se enteró de lo sucedido, acabó con el matrimonio y se sumó a las amenazas hacia la víctima.

Según relata la sentencia a la que tuvo acceso el diario Jornal de Notícias, la mujer fue secuestrada el año pasado por su examante. Este telefoneó y propuso un encuentro al exmarido, quien acudió y agredió a la mujer con una maza con clavos.

“Fue la deslealtad e inmoralidad sexual de la mujer la que hizo al acusado (el exmarido) caer en profunda depresión. Y fue en ese estado depresivo y profundamente alterado que llevó a cabo la agresión”, justificó la sentencia que se viralizó por redes sociales y fue difundida por personalidades como la eurodiputada del Bloque de Izquierda Marisa Matías.

El juez aseguró que con sus referencias a la Biblia y a otras culturas “se pretende simplemente acentuar que el adulterio de la mujer es una conducta que la sociedad siempre condenó y condena fuertemente (y son las mujeres honestas las primeras en estigmatizar a las adúlteras)”.

“Por eso, (la sociedad) ve con cierta comprensión la violencia ejercida por el hombre traicionado, vejado y humillado por la mujer”, afirmó.

Un juez reincidente

Pero este no es el único caso en que el juez Neto de Moura recurre a la Biblia para argumentar sus sentencias por violencia doméstica.

El año pasado, anuló una sentencia previa de dos años de cárcel contra el agresor de una víctima de violencia de género, poniendo en duda la “fiabilidad” de su testimonio con otra cita.

“Una mujer que comete adulterio es una persona falsa, hipócrita, deshonesta, desleal, fútil, inmoral. En fin, una persona que carece de credibilidad moral”, aseguró entonces.

En otra sentencia de 2016 rescatada ahora por medios portugueses, el juez rechazó la medida de expulsión de un agresor de la residencia conyugal porque “los insultos serían recíprocos y la denunciante incluso habría manifestado desear la muerte del acusado”.

En 2013, rebajó la calificación del delito de violencia de género por el que un hombre estaba siendo juzgado al no considerar de gravedad las heridaspresentadas por la mujer, que tenía a su hijo de nueve días al cuello en el momento de la agresión.

“Que el acusado alcanzara a la mujer con un puñetazo en la nariz que quedó ‘ligeramente negra en un lado’ y la mordiera en la mano constituye una simple ofensa a la integridad física” que, según Neto de Moura, estaba lejos de poder ser considerada violencia doméstica.

Reflejo de parte de la sociedad portuguesa

Estas sentencias están siendo recopiladas por diversas organizaciones feministas y de juristas de Portugal para presentar una queja conjunta esta semana ante el Consejo Superior de Magistratura, según adelantó a Diario de Notícias la Unión de Mujeres Alternativa y Respuesta (UMAR).

Una mujer pasea por Lisboa ante un tranvía.AFP
Según organizaciones feministas, la sentencia refleja la mentalidad machista y sexista que todavía existe en parte de la sociedad portuguesa.

“Es casi una apología de la pena de muerte en caso de adulterio y responsabiliza a las mujeres por la violencia que reciben”, criticó en declaraciones a Efe la portavoz de esta organización feminista, Elisabete Brasil.

Según Brasil, la sentencia es una muestra de la mentalidad “patriarcal, machista y sexista” que todavía existe en parte de la sociedad portuguesa.

Amnistía Internacional Portugal, por su parte, consideró en un comunicado que la sentencia “viola” las obligaciones internacionales a las que el país está vinculado.

Según la organización, las citas a la Biblia transgreden manifiestamente el principio de separación entre Iglesia y Estado contemplado en la Constitución del país.

Hasta el momento, casi 4.000 personas firmaron una petición dirigida a las autoridades judiciales destacando la necesidad de “alterar el sistema de selección” de los jueces para que casos como este “sean evitados en el futuro”.

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Cómo Uruguay pasó de ser una excepción en la pandemia de coronavirus al país con mayor tasa de casos nuevos en América Latina

A la cabeza de la región en cantidad de casos nuevos cada millón de personas, Uruguay enfrenta semanas "muy difíciles" en la pandemia luego de su relativa calma, sostienen expertos.
21 de marzo, 2021
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Cuando muchos en el mundo aún veían a Uruguay como una excepción latinoamericana en el control de contagios de COVID-19, el doctor Julio Medina lanzó una advertencia desde allí.

“Inexorablemente vamos perdiendo nuestro lugar de privilegio. Debemos restringir nuestra movilidad e interacción física para desacelerar la propagación del virus”, tuiteó Medina, catedrático de enfermedades infecciosas en la Universidad de la República (Udelar), el 29 de noviembre.

Menos de cuatro meses más tarde, la situación del país ha dado un giro en la peor dirección.

Uruguay pasó a Brasil el domingo como la nación latinoamericana con mayor número de casos nuevos de covid-19 por cada millón de habitantes, según el promedio móvil de siete días de Our World in Data.

Si bien las posiciones en este ranking pueden variar de un día al otro, los expertos observan preocupados el panorama uruguayo.

El país marcó el domingo su récord de contagios diarios, casos activos y pacientes en terapia intensiva desde el inicio de la pandemia hace un año.

Con 33,51 casos de promedio por cada 100 mil personas en una semana, Uruguay está en zona roja de riesgo según los parámetros de la Universidad de Harvard (a partir de 25 casos).

“Estamos en el peor momento de la epidemia en nuestro país y las próximas semanas van a ser muy difíciles”, anticipa Medina en diálogo con BBC Mundo.

Entonces ¿a qué se debe esto?

Vacunación en Uruguay.

Getty Images
Uruguay, que ya ha comenzado a vacunar, registró el pasado domingo un récord de contagios diarios.

“Presos del propio éxito”

Uruguay aún está mejor que varios de sus vecinos regionales en algunos indicadores de la pandemia.

Con menos de 3,5 millones de habitantes, el país llevaba hasta el lunes 712 muertes por COVID-19, según la base de datos de la Universidad Johns Hopkins.

Su tasa de letalidad por COVID-19 (1%) es una de las más bajas en América Latina y menor que la de naciones con población similar, como Costa Rica, Panamá y Paraguay, de acuerdo a Our World in Data.

Uruguay mantiene además uno de los registros más bajos en la región de muertes por COVID-19 por millón de habitantes.

Hasta ahora, el sistema de salud uruguayo nunca se vio desbordado por la pandemia.

Y aunque fue uno de los últimos países de la región en recibir vacunas contra el COVID-19, a fines de febrero, ahora es el segundo latinoamericano con más dosis administradas por cada 100 personas (5,9), detrás de Chile (34,5).

Dos personas del equipo sanitario en Uruguay.

Getty Images
Uruguay fue uno de los últimos países latinoamericanos en obtener vacunas, pero inocula a uno de los ritmos más rápidos de la región.

Uruguay llamó la atención desde el año pasado por haber aplicado una singular estrategia frente a la pandemia, sin confinamientos obligatorios.

El presidente Luis Lacalle definió este camino como de “libertad responsable”: pidió a la población que permaneciera en sus casas, pero evitó los controles policiales de otros países.

Como la población siguió los consejos y el virus estaba bajo control, a partir de abril de 2020 el gobierno reabrió gradualmente actividades que había cerrado al inicio de la pandemia: construcción, comercio, escuelas presenciales, restaurantes…

https://www.youtube.com/watch?v=dDHHLysaCHg

Pero la primera ola de contagios comenzó a subir a fin de año en Uruguay y los expertos creen que lo que observan ahora es un rebote de la misma.

Parte del fenómeno es atribuido al comportamiento de las personas, que interactúan más en su regreso de las vacaciones del verano austral.

“A veces es estar preso del propio éxito: al país le había ido muy bien y las personas relajaron las medidas, eso explica buena parte de lo que nos está pasando”, señala Medina.

Agrega que la otra explicación posible del aumento de casos es que la variante brasileña del virus —definida como la P.1 y más transmisible— haya entrado a Uruguay por su frontera terrestre con Brasil.

Si bien el gobierno de Lacalle dispuso un cierre parcial de fronteras, esto es difícil de lograr en ciudades fronterizas con Brasil,donde apenas una calle marca el límite binacional.

“Estamos convencidos de que (la P.1) debe estar en el país, simplemente todavía no logramos demostrarlo”, señala el infectólogo.

Y sostiene que, si esto se confirma en estudios que se realizan, “quiere decir que las medidas que venía usando el país para contener la epidemia dejan de ser tan eficientes y usted tiene que ser más estricto”.

La liebre y la tortuga

El gobierno uruguayo tiene previsto analizar la situación sanitaria este martes en un Consejo de Ministros.

Por lo pronto, ya ha decidido solicitar al Parlamento que renueve un límite impuesto al derecho a reunión para evitar aglomeraciones, informaron medios locales.

Hospital en Montevideo.

Getty Images
Es probable que Uruguay anuncie más medidas restrictivas esta semana.

El presidente Lacalle se mostraba contrario hasta la semana pasada a adoptar medidas más restrictivas, como la prohibición de circulación.

Sin embargo, el Grupo Asesor Científico Honorario (Gach), integrado por expertos como Medina y que aconseja al gobierno en la pandemia, sugirió en febrero limitar reuniones sociales o familiares y las actividades de comercios no esenciales.

Y el lunes distintos especialistas reclamaron públicamente más medidas.

“A diferencia de la fábula de la carrera entre la liebre (virus) y la tortuga (nosotros), acá no se va a dormir sola. Es ahora que hay que noquearla, bajando la movilidad con nuevas medidas, y así llegar a la meta”, tuiteó Gonzalo Moratorio, un virólogo del Instituto Pasteur de Montevideo, el lunes.

El nefrólogo Oscar Noboa sostuvo en la misma red que “cada minuto sin medidas tiene costos muy altos para los enfermos y sus contactos”.

Enfermera en Uruguay.

Getty Images
Uruguay estableció un calendario singular de vacunación, sin comenzar por los mayores.

“La realidad ya no nos permite ser optimistas. Es una carrera entre el aumento de casos y el muy buen ritmo de vacunación. En este mes (entre hoy y mediados de abril) se juegan las finales. Es necesario adoptar medidas duras, aunque no gusten”, tuiteó Oscar Ventura, catedrático de la Universidad de Química de la Udelar.

Uruguay también ha adoptado un calendario singular de vacunación, sin comenzar por la población de mayor edad como hicieron otros países por ser grupo de riesgo.

Esto se debe a que, según expertos locales, las primeras vacunas que recibió el país, del laboratorio chino Sinovac, carecían de suficientes ensayos clínicos en mayores de 60 años.

El lunes el gobierno anunció que comenzará a vacunar a personas de entre 50 y 70 años. Pero aún se desconoce cuándo exactamente inoculará a quienes tienen entre 70 y 75 con dosis de otros laboratorios.

Medina destaca la importancia clave de vacunarse contra la covid-19, pero señala que, sin otras medidas, incluso una tasa alta de inoculación tendría escaso impacto en el momento actual del país.

“Esto no nos va a ayudar en esta etapa de aceleración de la epidemia”, advierte. “Nos va a ir ayudando más adelante”.


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