Moreno Valle y el gobierno federal gastaron millones en hospitales que no resistieron el sismo
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Foto: Secretaría de Salud

Moreno Valle y el gobierno federal gastaron millones en hospitales que no resistieron el sismo

La remodelación y el reforzamiento de estructura que costaron millones de pesos en hospitales de Puebla no sirvieron de nada tras el sismo del pasado 19 de septiembre.
Foto: Secretaría de Salud
Por Ernesto Aroche
3 de octubre, 2017
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El gobierno de Puebla —encabezado entonces por Rafael Moreno Valle—y el gobierno federal con el Seguro Popular y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) invirtieron 329 millones de pesos para construir un complejo médico en el municipio de Atlixco, y rehabilitar y reforzar la estructura del hospital San Alejandro en la capital poblana entre 2015 y 2016.

Ninguna de las dos obras resistió el sismo de magnitud 7.1 que se registró el pasado 19 de septiembre; ambos hospitales tuvieron que ser desalojados.

Uno de ellos es el complejo Médico Gonzalo Río Arronte, que fue inaugurado el pasado 25 de marzo de 2015 por Rafael Moreno Valle y Mercedes Juan, entonces secretaria de Salud.

En el evento protocolario, Moreno Valle presumió que dicha obra tuvo un costo total de 299.6 millones de pesos entre recursos federales y estatales. La obra incluyó un hospital general de 45 camas, un Centro de Salud con Servicios Ampliados, una posada para mujeres embarazadas y un módulo de medicina tradicional.

El exgobernador aseguró que se trataba de la obra de salud más importante para el municipio de Atlixco en décadas. “Veo hombres y mujeres de la tercera edad y les pido que hagan memoria, y traten de comparar este proyecto que ahora estamos poniendo a su servicio con lo que se hubiera hecho antes y me parece que no hay comparación”.

Hospitales de Puebla tras el sismo

Ninguna de estas obras resistió el sismo de magnitud 7.1 que se registró el pasado 19 de septiembre; ambos hospitales tuvieron que ser desalojados.

Pero la obra comenzó a tener problemas dos años después. El 13 de julio de este año La Jornada de Oriente documentó que las lluvias de temporada causaron inundaciones en el complejo médico y el desplome de una parte del techo.

Dos meses después y producto de los daños que provocó el sismo en el inmueble el hospital fue desalojado y 19 pacientes que se encontraban en cama fueron reubicados en otras unidades médicas.

Hasta el momento, la Secretaría de Salud del estado no ha hecho público el reporte puntual de los daños, aunque extraoficialmente se dice que la unidad médica estará fuera de servicio por un periodo de al menos 30 días.

El gobierno de Puebla informó en un comunicado que tras la revisión estructural que realizó el Colegio de Ingenieros Civiles del Estado (Cicepac) el inmueble no tiene daños estructurales, pero se destinarán 14 millones de pesos para su rehabilitación.

De los hospitales de jurisdicción estatal que resultaron afectados por el sismo también está el Hospital General de Izúcar de Matamoros. El inmueble fue construido en el sexenio del priísta Mario Marín, pero fue hasta la llegada de Moreno Valle que la obra se puso en funcionamiento, y se invirtieron 75 millones de pesos para equiparlo.

Tras el sismo de este 19 de septiembre, los pacientes fueron evacuados y se calcula que el inmueble tardará dos meses en operar de nuevo. Para su rehabilitación, el gobierno de Puebla estimó un techo presupuestario de 16.9 millones de pesos.

Del socavón a San Alejandro en Puebla

En 2016, la firma Epccor ya construía junto con Aldesam la ampliación del libramiento paso exprés en la ciudad de Morelos.

El 5 de abril de ese año la coordinación de infraestructura del IMSS le asignó a Epccor, por adjudicación directa, un contrato para llevar a cabo la “Rehabilitación y reforzamiento estructural (reestructuración) del cuerpo B del hospital general regional 36”, mejor conocido como el hospital San Alejandro ubicado en la ciudad de Puebla.

La obra, de acuerdo con el oficio de adjudicación que puede ser consultado en la plataforma Compranet, debió iniciarse el 6 de abril de 2016 y se estableció un plazo de 250 días naturales. El costo de la obra se pactó a 26.8 millones de pesos IVA incluido.

También por adjudicación directa se contrató a la empresa Serrano Ingenieros de Puebla SA de CV, y al ex presidente del Cicepac, como Director Responsable de Obra. Para el pago de sus servicios se le asignó un contrato por 687 mil 996 pesos. Y por invitación a cuando menos tres proveedores se asignó a la empresa Supervisores Técnicos SA de CV un contrato de 2 millones de pesos para la supervisión y control de obra.

En total, el IMSS gastó 29.5 millones de pesos por los tres contratos. La obra se concluyó el 25 de diciembre de 2016 y aguantó el sismo del 7 de septiembre. Unos días después el delegado en Puebla, Enrique Doger, aseguró que los trabajos que se habían realizado de remodelación y mantenimiento habían evitado cualquier complicación.

Lo que el edificio y el reforzamiento estructural no aguantó fue el sismo del 19 de septiembre. Los pacientes fueron desalojados la misma tarde del sismo, algunos incluso fueron instalados en un terminal del Metrobús poblano ubicada frente al hospital.

Cuatro días después, durante la gira que el presidente Enrique Peña Nieto hizo en el estado de Puebla se anunció que el inmueble será demolido.

“Hay un hospital, el San Alejandro, que acumuló afectaciones del paso de los años, y de otros sismos. Ahí hubo que evacuar. Es un hospital muy grande, de más de 500 camas censables. Ese va a representar un reto (…) porque habrá que reconstruirlo, habrá que hacer un nuevo hospital o dos nuevos hospitales”.

La remodelación y el reforzamiento de la estructura que costaron millones de pesos no sirvió de nada.

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Coronavirus: ¿qué son los autoanticuerpos y qué tienen que ver con la COVID-19 grave?

Hay una creciente evidencia de que muchas reacciones extremas al coronavirus podrían estar relacionadas con la presencia de anticuerpos "rebeldes" que atacan tejidos y órganos sanos.
27 de septiembre, 2021
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Desde que comenzó la pandemia de COVID-19, los científicos han estado tratando de entender qué hace que unos y otros reaccionemos de manera tan diferente a la enfermedad.

¿Por qué algunas personas se enferman mucho más que otras? ¿Y por qué afecta a diferentes órganos del cuerpo, potencialmente durante períodos prolongados, cuando es COVID-19 prolongado?

Ahora existe una creciente evidencia de que algunos de estos procesos podrían estar relacionados con la producción de unos anticuerpos “rebeldes” conocidos como autoanticuerpos.

Los anticuerpos normalmente luchan contra las infecciones, pero los autoanticuerpos se dirigen por error a las células, tejidos u órganos del propio cuerpo.

Pero, ¿cuál es su rol en la COVID y cómo podrían impulsar la gravedad de la enfermedad?

Cuando el cuerpo se ataca a sí mismo

Incluso las personas sanas producen autoanticuerpos, pero generalmente no en cantidades lo suficientemente grandes como para causar un daño significativo al sistema inmunológico.

Sin embargo, en pacientes con COVID-19 se ha descubierto que no solo dañan el sistema inmunológico, sino también el tejido sano del cerebro, los vasos sanguíneos, las plaquetas, el hígado y el tracto gastrointestinal, según investigadores de la Universidad de Yale, en Connecticut (Estados Unidos).

Anticuerpos atacando el virus SARS-Covid-2

Getty Images
Se descubrió que los autoanticuerpos atacan múltiples vías del sistema inmunológico, según investigadores de Yale.

En las infecciones por COVID-19, los autoanticuerpos pueden apuntar a “docenas de vías inmunes”, le dijo a la BBC Aaron Ring, profesor adjunto de inmunobiología en la Facultad de Medicina de Yale.

En un estudio reciente publicado en la revista Nature, su equipo examinó la sangre de 194 pacientes que contrajeron el virus con diversos grados de gravedad, y encontró “aumentos marcados” en la actividad de los autoanticuerpos, en comparación con los individuos no infectados.

Cuantos más autoanticuerpos se detecten, más grave será la enfermedad experimentada por los pacientes.

Es un arma de doble filo. Los anticuerpos son cruciales para defendernos de las infecciones, pero algunos pacientes con COVID-19 también desarrollan anticuerpos que dañan sus propias células y tejidos”, dijo el científico.

Bloqueo de la respuesta inmune ante la COVID-19

El estudio del doctor Ring se basó en trabajos anteriores dirigidos por el doctor Jean-Laurent Casanova en la Universidad Rockefeller de Nueva York (Estados Unidos).

El laboratorio de Casanova lleva más de 20 años estudiando variaciones genéticas que afectan la capacidad de una persona para combatir infecciones.

Su investigación destaca el papel de los autoanticuerpos que atacan algunas de las proteínas encargadas de combatir las infecciones virales y bloquear la replicación del virus (los llamados interferones tipo 1).

En octubre de 2020, el equipo del doctor Casanova informó en la revista Science que había encontrado esos autoanticuerpos en aproximadamente el 10% de casi 1.000 pacientes con COVID-19 grave.

Un detalle crucial: cerca del 95% de ellos eran hombres, lo cual podría explicar por qué son ellos los que desarrollan mayoritariamente la COVID-19 grave.

Pacientes que sufren de covid-19 grave recibiendo oxígeno en una unidad de cuidados intensivos (UCI) de un hospital en Nueva Delhi, India, mayo de 2021.

Getty Images
El doctor Casanova ha encontrado evidencia que podría ayudar a explicar por qué el covid parece ser más grave entre los pacientes varones mayores.

El mes pasado informaron en la revista Science Immunology los hallazgos de un estudio más amplio, con análisis de 3.600 pacientes ingresados en el hospital con COVID-19 grave.

Encontraron autoanticuerpos contra los interferones tipo 1 en la sangre del 18% de las personas que habían muerto a causa de la enfermedad.

Más del 20% de los pacientes mayores de 80 años con COVID grave tenían esos autoanticuerpos, en comparación con el 9.6% entre los menores de 40 años.

El doctor Casanova dijo que los hallazgos proporcionaron “pruebas convincentes” de que la “interrupción” causada por los anticuerpos rebeldes “es a menudo la causa del covid-19 potencialmente mortal”.

Autoanticuerpos, enfermedad autoinmune y COVID prolongado

Otros estudios están encontrando vínculos entre los autoanticuerpos y las condiciones médicas relacionadas con la COVID-19 que continúan incluso después de que el virus ha sido eliminado del organismo.

En un estudio publicado este mes en Nature Communications, investigadores de la Universidad de Stanford, en California (Estados Unidos), encontraron que al menos una de cada cinco personas ingresadas en el hospital con COVID-19 desarrolló autoanticuerpos en la primera semana de ingreso.

En el caso de unos 50 pacientes, dispusieron de muestras de sangre extraídas en diferentes días, incluido el día en que ingresaron por primera vez.

“En una semana después de registrarse en el hospital, aproximadamente el 20% de estos pacientes había desarrollado nuevos anticuerpos contra sus propios tejidos que no estaban allí el día en que fueron admitidos”, dijo el investigador principal PJ Utz, profesor de inmunología y reumatología en Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford.

Un trabajador médico administra una dosis de la vacuna contra el covid en Nantes, Francia, el 14 de septiembre de 2021.

Reuters
Los expertos dicen que los hallazgos refuerzan la causa de aumentar la inmunidad a través de la vacunación.

El profesor Utz dijo que esto también podría explicar por qué algunos síntomas persisten meses incluso después de que la enfermedad haya desaparecido, en la condición conocida como COVID de larga duración.

“Si te enfermas lo suficiente por la COVID-19 como para terminar en el hospital, es posible que no estés fuera de peligro incluso después de recuperarte”.

En Reino Unido, investigadores del Imperial College de Londres encontraron autoanticuerpos en pacientes con COVID-19 de larga duración, que estaban ausentes en personas que se recuperaron rápidamente del virus o que no dieron positivo.

El profesor Danny Altmann, que dirige el grupo de investigación, le dijo a la BBC que el equipo está trabajando para averiguar si se puede diagnosticar COVID de larga duración identificando autoanticuerpos creadosrecientemente.

La investigación aún se encuentra en una etapa inicial, pero podría dar como resultado una prueba lo suficientemente simple como para ser utilizada en la consulta médica.

“Esperamos no solo avanzar hacia un diagnóstico, sino también en conocimientos terapéuticos: que esto ilumine mecanismos y tratamientos específicos”, dijo Altmann.

Para los expertos, estos hallazgos también justifican la vacunación.

En una infección viral mal controlada, el virus permanece durante mucho tiempo, mientras que una respuesta inmune que se intensifica continúa rompiendo las partículas virales en pedazos, lo cual confunde al sistema inmunológico, dijo el profesor Utz.

Sin embargo, las vacunas contienen solo una proteína de pico o instrucciones genéticas para producirla, por lo que el sistema inmunológico no está expuesto a la misma actividad frenética que podría conducir a la producción de autoanticuerpos.

Eso no es todo

Un médico atiende a un paciente infectado por covid-19 en la unidad de cuidados intensivos del hospital Lyon-Sud en Pierre-Benite, el 8 de septiembre de 2021

Getty Images
Los expertos advierten que la respuesta inmune al covid es compleja y los autoanticuerpos son solo una parte de la historia.

Pero aunque los avances en este campo son emocionantes, los científicos advierten que la respuesta inmune a la COVID es compleja y los autoanticuerpos no lo son todo.

Otro mecanismo que se está investigando es la respuesta inmune hiperactiva que ocurre en algunos casos.

La producción de proteínas llamadas citocinas (también denominadas citoquinas) puede alcanzar niveles peligrosos y causar daño a las propias células del cuerpo, las llamadas tormentas de citocinas.

Todavía no comprendemos exactamente qué sucede en nuestras células cuando el virus ingresa a nuestros cuerpos; es el resultado de esa batalla lo que determina la gravedad y, en última instancia, la mortalidad de la enfermedad.


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