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Negocios con causa: los empresarios de la Roma-Condesa que apoyaron a damnificados por sismo
A través de un grupo de chat de WhatsApp, más de 80 negocios se organizaron para preparar sándwiches, tortas y guisos para alimentar a quienes más lo necesitaran.
Cuartoscuro
Por Eréndira Aquino
14 de octubre, 2017
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Durante los días inmediatos al sismo del pasado 19 de septiembre, restauranteros y comerciantes de las colonias Roma y Condesa abrieron sus locales para apoyar a voluntarios y damnificados.

A través de un grupo de chat de WhatsApp, más de 80 negocios se organizaron para preparar sándwiches, tortas y guisos para alimentar a quienes más lo necesitaran.

“Al día siguiente del sismo, volvimos a los negocios y empezamos a pensar qué podíamos hacer, hasta que alguien nos ayudó a organizarnos en un chat en el que escribían dónde se necesitaban alimentos, y habían quienes levantaban la mano y decía ‘yo mando’”, explica Fernando Campo, dueño de el restaurante Fonda Garufa, ubicado en la colonia Condesa.

En su negocio, dice, hicieron 300 tortas diarias, y prepararon guisos, agua de frutas y café para repartir a quienes laboraban en el rescate de víctimas en edificios cercanos, así como a personas que se encontraban en los albergues para damnificados.

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“Algunos empezaron a pedir insumos y los fueron consiguiendo de proveedores y donadores. Una chef, incluso, se puso a hacer sándwiches en su casa, y pidió a todos los vecinos de su edificio ayudar”, cuenta.

Pero después de esto, cuando la emergencia pasó, “la clientela se perdió, y los ingresos bajaron entre un 30 y un 40%, porque la gente todavía no vuelve a la zona. Yo no sé cuánto tardará para que se recupere la situación, pero seguimos trabajando”, comenta.

“Recordé cómo había vivido el sismo del 85”

Ramón Orraca, restaurantero de la zona, cuenta que “al darnos cuenta de lo que había pasado y que no íbamos a poder abrir en los siguientes días, decidimos juntar las producciones de los seis restaurantes que tenemos en la Roma-Condesa para poder repartir comida entre los damnificados del sismo, y empezamos el mismo día”.

“Salimos entre cinco y seis personas a repartir los alimentos el mismo martes 19 de septiembre, en los derrumbes de Álvaro Obregón y Ámsterdam. La comida no duró ni veinte minutos”, recuerda.

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Orraca explica que hayan reaccionado tan rápido, “porque recordé cómo había vivido el sismo del 85 con mi papá, que también era restaurantero. En esa época él no pudo abrir su negocio varios días, y decidió apoyar con comida a la gente; fue como repetir eso”.

Al igual que Fernando, Ramón reconoce que sus negocios han perdido entre 25 y 30% de sus ingresos.

“No nos hemos terminado de recuperar, la gente va a tardar en regresar a la Roma-Condesa, pero deben saber que muchos lugares ya están abiertos porque están bien, sin riesgo alguno”, dice.

El apoyo continúa

La urgencia para alimentar a brigadistas y damnificados pasó; ahora, estos negocios tratan de recuperarse, pero también de continuar apoyando a quienes más lo necesitan.

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De acuerdo con Fernando Campo, los restauranteros ya discuten la posibilidad de generar ‘platos con causa’, de los que se donará un porcentaje de la ganancia para continuar brindando ayuda económica para las necesidades de los damnificados.

Además, comenta, algunos locatarios están entrevistando a personas que se quedaron sin trabajo después del sismo, para que se incorporen temporalmente como trabajadores en los negocios que no tuvieron afectaciones, hasta que reabran los locales donde laboraban, o hasta que encuentren un nuevo empleo.

“Pienso que este evento terrible nos acercó a todos el corazón, nos puso en una situación de fragilidad que se tradujo en sensibilidad y empatía por los demás”, reflexiona Fernando.

Por su parte, Ramón concluyó que “a partir de que se sumaron restauranteros y mucha gente pudimos lograr grandes cosas. Ojalá sigamos juntos, construyendo”.

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Los países de América Latina donde se pagan más y menos impuestos
Cuba y Brasil son los países latinoamericanos donde más se pagan impuestos, mientras que Guatemala es el país de la región con menores impuestos.
24 de marzo, 2019
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Aunque el mundo de los impuestos suele ser una nebulosa por las peleas técnicas y las pasiones políticas que desata, es un debate que nunca está lejos de las primeras planas.

Si la economía marcha bien, no es extraño que se eleven las voces reclamando una mejor distribución del ingreso, a través de un alza de impuestos que le permita al Estado recaudar más dinero.

Con la misma fuerza, surgen los detractores que alertan sobre los efectos negativos que eso puede tener en el ahorro o la inversión.

¿Se pagan muchos o pocos impuestos en América Latina?

La respuesta depende del punto de comparación. Lo que habitualmente hacen los economistas es tomar como referente a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que agrupa a muchas de las economías más desarrolladas del mundo.

En la región el promedio de los tributos llega a un 23% del Producto Interno Bruto (PIB) y en la OCDE, alrededor del 34%.

Impuestos América Latina. (% del PIB). .

Los países que menos pagan impuestos en América Latina son Guatemala (12,6% del PIB), República Dominicana (13,7%) y Perú (16,1%), según las última cifras disponibles que aparecen en el informe de Estadísticas Tributarias en América Latina y el Caribe, elaborado por OCDE, CIAT, BID, CEPAL.

En el otro extremo está Cuba (41,7% del PIB), seguido por Brasil (32,2% del PIB) y Argentina (31,3%).

Mujer caminando

Getty Images
Cuba y Brasil son los países latinoamericanos donde más se pagan impuestos.

Los expertos consideran a Cuba como un caso aparte, dadas las características singulares de su economía, que difieren del resto de la región.

Y al mirar las experiencias de alta tributación de Brasil, Argentina y Uruguay, aparecen ciertas características comunes.

“Los tres tienen tasas impositivas elevadas, tanto en impuesto sobre la renta de las personas y sociedades, como en el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que grava el consumo”, le dice a BBC Mundo Santiago Díaz de Sarralde, director de Estudios e Investigaciones del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT), con sede en Panamá.

¿Más o menos impuestos?

“Ese alto nivel de impuestos les ha permitido financiar mayores gastos sociales, pero los efectos de una alta carga impositiva son muy variados según cada país”, apunta.

“Hay países desarrollados que han funcionado mejor con impuestos altos, con elevada presión fiscal, y otros que han funcionado bien con tasas menores”.

En la OCDE, por ejemplo, entre los países con impuestos más altos son Islandia, Dinamarca, Francia, Bélgica, Suecia, Finlandia, y “están entre los más competitivos del mundo“.

Finlandeses

Getty Images
En los países de la OCDE el promedio de impuestos es del 34% del PIB.

Por otro lado, el tema no es solo el monto de recaudación, sino también el tipo de impuestos y cómo gastan esos países la recaudación fiscal.

“Finalmente son diferentes modelos de sociedad”, agrega Díaz de Sarralde.

Aunque en 2016 (últimas cifras disponibles) los impuestos bajaron 0,3% respecto al año anterior, la tendencia ha sido al alza.

“En las últimas tres décadas ha subido la carga tributaria en la región, acercándose hacia la media de la OCDE”, dice el experto.

La media de la región se acerca al 23%, pero en los años 90 estaba a 15 o 16 puntos de diferencia más abajo.

Los desafíos tributarios

Hay países en la región que recaudan sobre el 30% y otros apenas 12%, algo que muestra gran disparidad. Y en general, la presión fiscal varía según el nivel de ingresos del país.

La otra cara de la moneda es el gasto de los gobiernos.

Mujer caminando en Guatemala

Getty Images
Guatemala es el país con menores impuestos de América Latina.

Los egresos han crecido mucho más y por eso tenemos situaciones fiscales complejas“, le dice a BBC Mundo Alberto Barreix, economista líder principal de Gestión Fiscal del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

“Hay muchos países donde hay espacio fiscal para subir impuestos. En algunos el IVA, y en la mayoría de los países es el impuesto a la renta”.

Uno de los grandes desafíos, explica, es bajar los niveles de evasión.

Y la tendencia regional es “avanzar despacio por el camino de subir los impuestos, en la medida que suban los ingresos de los países”, apunta.

Billetes y artefacto para ahorrar

Getty Images
Uno de los desafíos en América Latina es bajar la evasión de impuestos.

Pero, advierte Barreix, “el problema con el impuesto a la renta personal, es que si tengo tasas demasiado altas, voy contra el ahorro”.

“Por eso hay espacio para subir impuestos, pero hay que hacerlo con cuidado”.


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