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BBC Mundo

Rescatan a dos mujeres y a sus perros tras estar cinco meses a la deriva en el Océano Pacífico

Dos mujeres y sus dos perros fueron rescatadas por la Marina de EU, tras estar casi cinco meses a la deriva en el Océano Pacífico.
BBC Mundo
Por BBC Mundo
27 de octubre, 2017
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Dos mujeres estadounidenses y sus dos perros fueron rescatadas por la Marina de Estados Unidos, tras estar casi cinco meses a la deriva en el Océano Pacífico, indicaron las autoridades de ese país.

Jennifer Appel y Tasha Fuiaba, ambas oriundas de Honolulú, habían salido en su pequeño velero de Hawái con la intención de llegar a Tahití, pero debido a las malas condiciones climatológicas, el motor de la embarcación se dañó.

El bote navegó en el mar abierto por unos mil 500 kilómetros al sureste de Japón.

Barcos en el mar
GETTY IMAGES
La marina estadounidense llegó al rescate un día después de que el pequeño velero fue visto por un barco pesquero.

El rescate se produjo el miércoles gracias a que un barco pesquero alertó a las autoridades de Estados Unidos y la Marina informó al día siguiente, el jueves 26 de octubre.

Las dos mujeres, quienes se embarcaron en mayo, pensaron inicialmente que podrían llegar a tierra a punta de vientos y el impulso de sus velas, indicó en un comunicado la Séptima Flota de la Marina.

Rescatistas con uno de los perros
EPA
Las mujeres se embarcaron con sus perros en mayo.

“Después de dos meses de viaje, tiempo que habían estimado que llegarían a Tahití, empezaron a mandar señales de socorro”.

La Marina indicó que las dos mujeres continuaron mandando señales diariamente, pero no eran captadas porque “no estaban lo suficientemente cerca de otras embarcaciones o de las estaciones costeras”.

Pero el 24 de octubre, un barco de pesca taiwanés percibió el bote en el océano y contactó a las autoridades en el territorio estadounidense de Guam.

El comandante en jefe del USS Ashlanda, Gary Wise, y Jennifer Appel.
GETTY IMAGES
El comandante en jefe del USS Ashlanda, Gary Wise, le da la bienvenida a bordo a Jennifer Appel.

La embarcación de la marina USS Ashland, que se encontraba en el área, llegó al siguiente día para rescatar a los dos navegantes y sus perros.

Salvaron nuestras vidas“, dijo Appel. “El orgullo y sonrisas que teníamos cuando los vimos en el horizonte fue puro alivio”.

Los cuatro miembros de la tripulación pudieron sobrevivir gracias a un purificador de agua y a alimentos secos como avena y pasta que tenían almacenados.

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Alberto Pradilla

'Mi gran delito es ser indígena', dice Evo Morales y reprocha la deslealtad de policías y militares

El exmandatario dijo que sus opositores buscan destruir los logros de su gobierno y adelantó que si el pueblo lo pide regresaría a Bolivia a pacificar al país.
Alberto Pradilla
13 de noviembre, 2019
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El expresidente de Bolivia, Evo Morales, reprochó la deslealtad que han mostrado policías y militares hacia él y al pueblo boliviano. 

“Mi gran delito para que tenga esta clase de problemas es ser indígena”, dijo en conferencia de prensa desde la Ciudad de México, un día después de haber llegado al país como asilado político.

Aseguró que “el poder económico no acepta que saqué de la pobreza a las familias más humildes. No aceptan la nacionalización de los recursos naturales, la industrialización de varios productos, lo que ahora estamos exportando antes lo importábamos”.

Señaló que buscan destruir los avances que realizó su gobierno en más de 10 años en la presidencia de Bolivia.

Morales pidió a los comandantes dejar de usar sus armas contra el pueblo. 

“No entiendo cómo mis comandantes podrían tener tanta deslealtad”, señaló luego de narrar que al inicio de su mandato hace 14 años había solo un helicóptero para las fuerzas armadas y que actualmente son una decena.

También llamó a un diálogo nacional y pidió a la ONU no aceptar el golpe de Estado.

Aseguró que regresaría para “pacificar” su país si los bolivianos se lo piden, tras semanas de protestas violentas que llevaron a su dimisión.

“Si mi pueblo pide estamos dispuestos a volver para apaciguar, pero es importante el diálogo nacional”, dijo Morales, y añadió: “vamos a volver tarde o temprano. Que mejor lo antes posible para pacificar Bolivia”.

Evo Morales ofreció una conferencia de prensa apenas 24 horas después de aterrizar en Ciudad de México. Solo, camisa blanca a rayas y una pluma negra asomanda por el bolsillo, un vaso de agua que no llegó a tocar. Así se presentó el mandatario que llegó al poder en 2006 como primer presidente indígena del país con mayor población indígena de América Latina y que asegura haber renunciado para evitar un derramamiento de sangre.

México, siguiendo con su tradición de asilo (José Martí, republicanos españoles, León Trotsky, Sha de Persia, víctimas de la dictadura Argentina, huidos del conflicto armado en Guatemala) recibió a Morales en medio de una gran incertidumbre.

En La Paz acaba de juramentarse la senadora Jeanine Yañez, que no cuenta con quórum suficiente en la Cámara y que recibió la banda presidencial de un uniformado. Además, el Ejército ha salido a la calle y se prevén manifestaciones y enfrentamientos.

Un golpe de Estado que, denuncia Morales, se puso en marcha desde el 21 de octubre. Ese día después de las elecciones en las que según el Tribunal Supremo Electoral el Movimiento Al Socialismo se impuso por más de diez puntos y según la Organización de Estados Americanos (OEA) hubo graves irregularidades.

La primera media hora de la conferencia Morales la dedicó a realizar balance sobre las últimas tres semanas. Básicamente se dedicó a profundizar el discurso que ya había apuntado la víspera, cuando fue recibido en el antiguo hangar presidencial por el canciller Marcelo Ebrard.

Su relato de los hechos es el siguiente: su movimiento se impuso en las elecciones del 20 de octubre, con el 47.08% de los votos, superando al expresidente Carlos Mesa que tenía un 36.51%. Esto le permitía no concurrir a una segunda vuelta en la que una unión de sus rivales le hubiese puesto las cosas difíciles. En anteriores citas electorales, Morales se impuso con el 51%, el 64% y el 61%. Al superar la mitad de los sufragios emitidos no tuvo que competir con el segundo en liza.

“Nunca he pedido a instituciones que hagan una cosa ilegal. Practicamos el no mentir, no robar”, dijo.

Pero la OEA aseguró que había irregularidades. Aunque, según dijo Morales, su informe definitivo estaba previsto para hoy, día 13.

“El golpe policial, cívico y político de la derecha llegó el día 21”, denunció Morales. “Se queman oficinas del tribunal donde están las actas de sufragio”, dijo.

Según su relato, a partir del día después de las elecciones se desata una campaña de protestas opositoras con diversos actos violentos que buscan su salida del poder.

Morales responsabilizó a líderes de la oposición como Carlos Mesa o Luis Fernando Camacho. También a la OEA, liderada por Luis Almagro, de la ola de violencia que sufre Bolivia. Denunció ataques contra sedes sindicales y sociales, contra instituciones, e incluso el secuestro y la amenaza de quemar vivos a familiares de líderes del MAS.

Por eso dijo Evo Morales que había renunciado, para evitar más violencia.

“Se van Evo y Álvaro (García Linera, su vicepresidente), hemos renunciado, ahora paren. ¿Por qué siguen con violencia?”, dijo Morales. Aunque en todo momento abogó por las vías pacíficas para resolver la crisis boliviana, sí dejó una advertencia. “El pueblo reacciona, los movimientos sociales”, señaló.

Destacó políticas aplicadas en 13 años de gobierno, como bajar del 38% de pobreza extrema al 15% o la construcción de 5 mil kilómetros de carreteras.

“Estamos mejor económicamente después de liberarnos de las políticas del FMI”, dijo.

Por primera vez Morales explicó las penurias que tuvo pasar para llegar sano y salvo a México, después de que varios países impidiesen que el avión militar que debía trasladarlo sobrevolase su espacio aéreo. Relató que, durante toda la jornada, unos 10 mil campesinos pertenecientes a su movimiento se encontraban en el aeropuerto para impedir que fuese capturado y que pudiese tomar el avión sin problemas.

Por el perfil que ha marcado en las primeras 24 horas, parece que Morales aprovechará su exilio en México para denunciar la crisis en Bolivia.

Su receta: un diálogo nacional acompañado por instancias internacionales.

“Vamos a volver, tarde o temprano”, dijo.

Con información de AFP.

 

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