San Jerónimo, Anzures y Mixcoac, las colonias más buscadas para rentar y comprar casa tras sismo
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

San Jerónimo, Anzures y Mixcoac, las colonias más buscadas para rentar y comprar casa tras sismo

Después del sismo del 19 de septiembre, cientos de personas dejaron sus casas en las zonas afectadas y buscan casa en nuevas colonias.
Cuartoscuro
Por Nayeli Roldán
8 de octubre, 2017
Comparte

El sismo del 19 de septiembre afectó el edificio en el que vive Manuel, en la colonia Cuauhtémoc. El inmueble requiere reparaciones que los dueños de los departamentos no están dispuestos a solventar, por eso decidió rentar en otro sitio.

Sin embargo, los precios de los departamentos están por encima de lo que se ofrecían hace 20 días. Por ejemplo, uno ubicado en la colonia Juárez se alquilaba por 10 mil pesos mensuales, pero ahora lo ofertan en 15 mil sólo porque se encuentra en planta baja.

Manuel pagaba 12 mil pesos de renta en la colonia Cuauhtémoc, cerca del Ángel de la Independencia, pero los precios de la zona se incrementaron a 16 mil pesos. Incluso, un particular oferta un departamento por 30 mil pesos en Zona Rosa.

La colonia Cuauhtémoc es céntrica y tuvo pocos daños, aspectos que podían aumentar la plusvalía. En contraste, la Roma y la Condesa fueron severamente dañadas por el sismo, pese a que eran las zonas de mayor preferencia y, por ende, con mayor costo para la renta y compra.

Después del sismo, el mercado inmobiliario comienza a mostrar los primeros indicios de cambio. De acuerdo con Leonardo González, analista del portal inmobiliario Propiedades.com, en los últimos 15 días se incrementó en 50% las búsquedas de venta y renta de casas y departamentos en las colonias San Jerónimo, Anzures, Mixcoac y Polanco, un comportamiento claramente distinto en comparación con meses previos.

Te puede interesar: Se vende, se renta: habitantes de la Condesa dejan la vida en su barrio por temor tras el sismo

Esto, dice, podría ser un indicio del abandono por parte de arrendatarios y dueños de la zona de impacto, aunque las búsquedas en las zonas de desastre aún no muestran disminución notable. Sin embargo, son datos preliminares, toda vez aún no se tienen las estadísticas de concreción de renta y venta.

Propiedades.com analizó también los precios de venta y renta de departamentos en Condesa, Roma, Del Valle, Narvarte y Portales para el 7 y 19 de septiembre y los 10 días posteriores.

Sobre propiedades en renta, la mayor disminución fue en la zona Del Valle, cuyos precios bajaron 4.62%. Le sigue Portales, con 0.77%, mientras que en Condesa y Roma no hubo variación en este periodo, pese a tener daños severos en inmuebles particulares y comerciales.

En contraste, la colonia Narvarte presenta un incremento de 1.82% en los alquileres hasta el 29 de septiembre.

Respecto a los inmuebles en venta, el mayor movimiento se presenta en la Roma, donde los precios se incrementaron 1.18%, seguida por Del Valle, con 0.22%. En tanto, las zonas afectadas hubo disminución, pero muy marginal, como Condesa (-0.30%), Portales (-0.03%) y Narvarte (-0.01%).

González explica en entrevista que todavía no se puede observar el efecto real del sismo en el mercado inmobiliario. Al terminar el último trimestre del año, dice, se podrán tener datos más concretos sobre el cambio de residencias y los costos en las distintas zonas de la ciudad, para determinar los incrementos y disminuciones.

Alejandro Kuri, vicepresidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), considera que si bien Roma y Condesa son de las colonias más afectadas, es “poco probable” que los precios bajen.

El precio por metro cuadrado en dichas colonias estaba entre 50 y 60 mil pesos, mientras que en la Escandón y la Del Valle, oscilaba entre los 40 y 45 mil pesos y Santa Cruz Atoyac en 35 mil pesos, y podrían mantenerse porque “la demanda de vivienda en la Ciudad de México va a seguir existiendo, pese a ser zona sísmica”, dice el representante de la AMPI.

La gente, dice, prefiere vivir en zonas céntricas y recorrer distancias cortas entre su trabajo y su casa, por lo tanto, el mercado inmobiliario no sufriría demasiada variación; sin embargo, también considera que deberá pasar más tiempo para observar el comportamiento.

Kuri insiste que entre las consecuencias podría estar el incremento de precios en la venta de inmuebles y probablemente habrá quien “aumente el costo basado en el crecimiento de la demanda”, pero el propio mercado se regularía.

Federico Sobrino, subdirector de capacitación del Instituto de Administración de Inmuebles, coincide con la proyección: “en las zonas afectadas va a haber una baja de los precios, pero no va a ser tan abrupta como se ha pensado. La baja va a ser gradual, va a ser mucho menos de lo que nos imaginamos”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

COVID: cómo envejece nuestro sistema inmunitario y cómo podemos frenar ese proceso

Cuando nos volvemos mayores, nuestro cuerpo ya no produce tantas células cruciales para el buen funcionamiento del sistema inmunitario, y muchas de ellas se comportan de manera errática. Pero tú puedes compensar el paso de los años con acciones muy simples para mantenerlo en buena forma.
24 de diciembre, 2020
Comparte

El sistema inmunitario ha cobrado un protagonismo inesperado en medio de la pandemia de covid-19.

No es para menos. Esta compleja red de células, tejidos y órganos es el arma principal que tiene nuestro organismo para defenderse del SARS-CoV-2, el nuevo coronavirus causante de esta enfermedad.

Al igual que cualquier otra parte del cuerpo, el sistema inmune envejece con los años, y esto nos deja más vulnerables a las infecciones, al cáncer y a todo tipo de enfermedades.

Esta es una de las razones —además de la prevalencia de enfermedades preexistentes— por la que las personas mayores de 65 años corren más riesgo de contagiarse de covid y desarrollar una forma más virulenta de la enfermedad.

Sin embargo, la edad del sistema inmunitario no coincide necesariamente con la edad cronológica. Y en la medida en que nos volvemos mayores, esta discrepancia puede hacerse aún más amplia.

“Podemos tener individuos que cronológicamente tienen 80 años y un sistema inmune que parece de una persona de 62 años. O todo lo contrario: una persona de 60 años cuyo sistema inmune parece el de una persona de una edad mucho más avanzada”, le explica a BBC Mundo Shai Shen-Orr, inmunólogo del Instituto de Tecnología de Israel Technion.

Lo interesante, además, es que podemos que ralentizar su envejecimiento (o, posiblemente, revertir su edad) siguiendo una serie de pasos simples.

Pero antes de ver cómo lograrlo, recordemos cómo funciona y cómo y qué se deteriora con la edad.

Menos células B y T

El sistema inmune tiene dos brazos, cada uno de ellos compuesto por distintos tipos de células.

Por un lado está la llamada respuesta innata, que es la primera línea de defensa que se activa casi de forma inmediata cuando detecta la presencia de un organismo extraño.

Gráfico

Getty Images
Todo lo que podamos hacer para mantener la salud inmunitaria ayuda en la lucha contra la covid-19.

Esta respuesta contiene “neutrófilos, que atacan sobre todo bacterias; monocitos, que ayudan a organizar al sistema inmune, alertando a otras células inmunitarias de que hay una infección, y luego están las NK (o células asesinas), cuyo trabajo es combatir virus o cáncer. Estas tres células no funcionan tan bien cuando nos hacemos mayores”, le explica a BBC Mundo Janet Lord, directora del Instituto de Inflamación y Envejecimiento de la Universidad de Birmingham, en Reino Unido.

Por otro lado está la respuesta adaptativa, compuesta por linfocitos T y B que combaten a un patógeno específico. Esta respuesta tarda unos días en activarse, pero una vez que lo hace, recordará al patógeno para el futuro y lo combatirá otra vez, si vuelve a aparecer.

“Cuando envejeces, produces menos nuevos linfocitos, que son los que necesitas para combatir una infección nueva como el SARS-CoV-2″, señala Lord.

“E incluso los que tu cuerpo creó en el pasado, para combatir otra infección, tampoco funcionan muy bien”, añade.

Es decir, el envejecimiento provoca un declive en todas las funciones del sistema inmune.

La respuesta innata produce un poco más de células pero estas no funcionan tan bien, y la respuesta adaptativa produce menos linfocitos B (que se fabrican en la médula ósea y se encargan de producir anticuerpos) y menos linfocitos T (que se producen en el timo e identifican y matan a patógenos o células infectadas).

La disminución de células T se debe a que “el timo comienza a encogerse a los 20 años de edad. Se hace cada vez más pequeñito y cuando llegas a los 65 o 70 años, solo queda un 3% de él (en el cuerpo)”, dice Lord.

La pérdida de las células que guardan la memoria de los patógenos hace que al envejecer no solo perdamos la capacidad de responder a una infección, sino también a las vacunas que las previenen.

Gente caminando

Getty Images
Caminar es un ejercicio simple al alcance de todos.

En el caso de la vacuna contra la gripe, por ejemplo, “el 40% de los adultos mayores de 65 años no genera una respuesta a la vacuna”, comenta Shen-Orr.

Otro problema es que la edad genera más inflamación en la sangre y en los tejidos, algo que en inglés se conoce como inflammaging (una combinación de las palabras inflamation y envejecimiento, ageing).

“Además de no funcionar de forma óptima, las células del sistema inmune tienden a causar inflamación, algo que da lugar a numerosas enfermedades”, explica Lord.

Todos estos cambios que se producen a medida que nos volvemos más viejos, “hacen que nos cueste más recuperarnos de una infección o una herida, y que algunas infecciones se puedan tornar crónicas”, le dice a BBC Mundo Encarnación Montecino, investigadora de la Universidad de California, en Estados Unidos.

“Infecciones que estaban bajo control pueden reaparecer (como el herpes zóster, o la tuberculosis), aumenta la susceptibilidad a nuevos patógenos (gripe, neumonía) y la incidencia de cáncer”, agrega.

No siempre es cuestión de edad

Si bien con el avance de los años todos sufrimos un deterioro cuya trayectoria es previsible, lo que varía enormemente es el ritmo en que lo hace cada individuo, influido por la genética, pero también —y en una gran medida— por el estilo de vida.

Hasta hace poco no era posible determinar la edad inmunitaria, pero las investigaciones de Shen-Orr y su equipo, en colaboración con la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, lograron crear un método para obtener esta información, crucial para llegar a tratamientos acertados.

“Analizando la composición de 18 tipos de células del sistema inmune y la expresión de los genes en una muestra de sangre, podemos establecer en qué estadio del proceso de envejecimiento se encuentra el sistema inmunitario de una persona”, explica Shen-Orr.

La variación en la velocidad del proceso de deterioro también se vincula a la diferencia de género.

“Mientras que los dos sexos sufren el envejecimiento, debido a los efectos específicos de las hormonas sexuales, algunos de los parámetros envejecen a ritmos distintos en hombres y mujeres”, señala Montecino.

Por ejemplo, en las mujeres “la menopausia produce una nivelación de los efectos protectores del estrógeno”.

A levantarse de la silla

La buena noticia, como mencionamos en el principio es que el proceso de envejecimiento puede ralentizarse.

La clave está en mantenerse físicamente activo: “hoy día permanecer mucho tiempo sentado, es para el organismo lo que antes era fumar”, explica Lord, comparándolo con este hábito que mucha gente ya ha abandonado.

“En estudios con personas que se mantuvieron activas desde que eran jóvenes hasta la tercera edad —ciclistas de hasta 80 años que continuaron haciendo 100 km o 150 km a la semana— los resultados fueron increíbles”, dice Lord.

Hombre sentado en el sofá mirando la TV

Getty Images
Pasar demasiadas horas sentados es pésimo, dice Lord.

“Tenían muchas células T y el timo no se había encogido“.

“En otro estudio que monitoreó el número de pasos al día, encontró que si haces 10.000, tus neutrófilos parecen los de una persona de 20 años”.

“Yo pensaba que esa cifra era un invento de las personas que vendían dispositivos para medirlos, pero cuando hicimos el estudio me quedé totalmente sorprendida”, confiesa Lord.

Todo depende del estado físico del que uno parta, pero básicamente es hacer ejercicios simples como pararse y subir y bajar en puntas de pie, subir escaleras y levantar un poco de peso con los brazos si uno es mayor o no está en buen estado físico, y hacer ejercicio intenso por lapsos de tiempo breve, si uno está en forma.

“Simplemente haz algo. Todo lo que puedas hacer ayuda”.

Volver al pasado

Una cosa es disminuir el ritmo de envejecimiento y otra es revertir el proceso.

¿Es posible?

Los análisis llevados a cabo por la investigadora de Birmingham y su equipo no se han centrado en eso, pero Lord señala que un estudio pequeño (con 12 participantes) publicado el año pasado mostró, por primera vez, que suministrando tres drogas diferentes se pudo revertir la edad inmunitaria y la edad biológica en 2 años.

Ciclista

Getty Images
Uno de los estudios de Birmingham mostró que ciclistas mayores que seguían manteniéndose activos tenían un sistema inmune de una persona joven.

Shen-Orr menciona un estudio sobre una droga en la que él y su equipo están trabajando pero cuyos resultados aún no se han publicado, que también muestra que la reversión es posible.

“Vimos una reducción (de la edad inmunitaria), pero no sabemos aún si esta se va a mantener de forma permanente”, señala.

Pero detener el deterioro es un paso más que importante.

Otros factores que pueden ayudar en este sentido son una dieta variada, rica en fibra, con alimentos fermentados y poca carne roja para mantener la salud de la microbiota intestinal (un campo de investigación que aún está en su infancia), y un sueño óptimo de alrededor de 6 horas y media o 7.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=DuMVeWY6gZU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.