close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

Dar nombre a desaparecidos en México, un trabajo de la sociedad para devolverles la identidad

Al invisibilizar el nombre de las personas desaparecidas, el gobierno federal les quita identidad, las desaparece por partida doble, señala Data Cívica.
Cuartoscuro Archivo
Por Ernesto Aroche Aguilar
13 de noviembre, 2017
Comparte

En febrero de 2013, dos meses después de concluido el sexenio de Felipe Calderón, el gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto publicó una base de datos de personas desaparecidas y extraviadas con 24 mil 957 registros.

Desde entonces el Registro Nacional de Personas Extraviadas y Desaparecidas (RNPED) se actualiza, depura y publica de manera periódica en la página de la Secretaría de Gobernación (Segob). La versión más reciente, publicada en junio de 2017, cuenta con 33 mil 482 casos divididos en dos categorías: “Fuero Común”, la que contiene la mayoría de los casos, 32 mil 277; y “Fuero Federal” con 1,205.

A pesar de que la base se creó como una herramienta de alcance nacional para incorporar todos los casos de personas desaparecidas denunciadas ante las autoridades, es un registro con muchas deficiencias, la primera de ellas, dice Mónica Mentis, directora ejecutiva de Data Cívica, es la ausencia de nombres de las personas en los registros.

“Ahorita, como está la base deshumaniza muchísimo a las personas. Desde que se inició con Data Cívica hemos trabajado con los datos del RNPED, en sus diferentes olas (actualizaciones y depuraciones), y en ese proceso nos hemos dado cuenta que como está publicado no es útil en términos de búsqueda de personas, pero tampoco de verdad y justicia. Uno de los elementos importantes para que esto suceda es que estén los nombres de las personas publicados”.

Y agrega: “es horrible reconocer que hay una doble desaparición de las personas, primero desaparecen físicamente, y luego el Estado no se encarga de darle seguimiento a sus casos e invisibiliza sus nombres, y al invisibilizar los nombres les quita identidad y humanización de las personas”.

Desde hace dos años Data Cívica se dio a la tarea de reconstruir esa base de datos utilizando tres registros públicos: el padrón de beneficiarios de Sedesol, el padrón del IMSS y el propio RNPED. El objetivo es que las personas registradas en esa base de datos vuelvan a tener nombre, lo que el gobierno les ha negado al publicar su información con una casilla vacía.

En este momento la base de datos oficial puede descargarse desde la página de la Segob. El registro ofrece información en mayor o menor medida sobre fecha de desaparición, estado, municipio y localidad, género, y algunas características, pero nada del nombre.

“Lo que nos ha dicho la autoridad en respuesta a solicitudes de información –explica Mónica— es que se trata de un asunto de protección de datos personales. Aunque la PGR nos dijo, en una solicitud, que no publican esos datos porque no están obligados por ley a hacerlo. Es un asunto curioso porque algunas procuradurías como la del Estado de México y Tamaulipas sí publican datos con nombres”.

La propia autoridad federal lo hace, pero sólo en los casos catalogados como del Fuero Federal. En esa lista se encuentran, por ejemplo, los casos de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala, Guerrero, la noche del 26 de septiembre.

En esos casos, dice Mónica “hubo un amparo que alguien interpuso, y la Suprema Corte de Justicia de la Nación se pronunció porque se publicaran los nombres”, pero la orden de la SCJN no alcanzó para que se hiciera lo mismo con la base de datos del Fueron Común, la que contiene el 96.4% de los casos.

“En Data Cívica, y las organizaciones con las que trabajamos el sitio personasdesaparecidas.org.mx  creemos que el tema de máxima publicidad debería imperar sobre el tema de datos personales, especialmente en este caso, es ridículo pensar que puedes encontrar una persona sin tener su nombre. Pero además regresa la responsabilidad completa a los familiares de las víctimas, por que ahorita sólo puedes buscar en el RNPED si tienes el nombre y eso significa que quienes conocen el nombre solo son las familias o las organizaciones locales”, explica Mónica.

Al proyecto se sumaron más de 12 organizaciones, entre ellas el Movimiento por nuestros desaparecidos México, Fundar, Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, Serapaz y Enjambre Digital, y medios como Animal Político.

“Lo que hicimos fue adelantarnos uno o dos años –cuenta Mónica— porque la Ley General de Desaparecidos ya incluye la obligación de publicar los nombres”.

La ley no ha sido publicada en el Diario Oficial, con lo que su decreto de creación no entra en vigor hasta que se cumpla ese formalismo.

Lo aprobado por los diputados establece la creación de un Sistema Nacional de Búsqueda de personas que incluye una comisión y un nuevo RNPED, entre otras herramientas de búsqueda, pero hasta el momento dicho sistema carece de presupuesto.

Para 2018 se cuenta en el Presupuesto de Egresos con una partida por 186 millones de pesos para “Acciones en materia de Desaparición Forzada, Desaparición Cometida por Particulares, así como Búsqueda de Personas” asignada a la Segob y otra de 286 millones para el mismo rubro pero catalogada como “Subsidios a las entidades federativas”, 8.6 millones de pesos en promedio por entidad federativa.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
BBC

Guadalajara, la ciudad en México donde "puedes sentir el miedo" en el ambiente

Una de las tácticas de los grupos criminales en Jalisco para ocultar sus asesinatos provoca miedo en los suburbios de Guadalajara, la segunda ciudad más grande de México.
BBC
5 de septiembre, 2019
Comparte

La señal de que algo anda mal en La Estancia, un arbolado suburbio de la ciudad mexicana de Guadalajara, son las decenas de carteles colocados afuera de las casas que dicen “en venta”.

La gente comenzó a irse de ahí en mayo, cuando la policía encontró un cuerpo en descomposición en el interior de una casa de ese tranquilo barrio.

El mes pasado, una víctima de secuestro pudo escapar a sus captores y pidió a la policía entrar a otro domicilio en la misma calle. En el interior fue hallado un cadáver y tres cabezas decapitadas.

En lo que va de año, se han ubicado más de 15 sitios de asesinatos y entierros clandestinos, algunos con docenas de cadáveres, dentro de casas en Guadalajara, la capital del estado de Jalisco.

Este es un acontecimiento aterrador en un país donde más de 40,000 personas han sido reportadas como desaparecidas desde 2006.

Cuando los delincuentes entierran a las víctimas en propiedades privadas, se benefician de barreras legales que impiden a las autoridades llegar hasta donde están los cadáveres.

“Puedes sentir el miedo”

Los grupos de búsqueda en Guadalajara ya no pueden valerse solo de las palas; ahora necesitan excavadoras y taladros para perforar el hormigón.

Una cinta de "prohibido el paso" en una calle de Guadalajara

BBC
Los habitantes de los alrededores de Guadalajara no reportan los crímenes por temor a las represalias.

El silencio de los vecinos alimenta la impunidad. Aunque algunos llegan a escuchar gritos o perciben un olor a carne en descomposición, pocos se atreven a llamar a la policía.

“Nadie reporta lo que sabe”, dijo un habitante de La Estancia que por seguridad pidió no ser identificado.

Puedes sentir el miedo… es palpable”, dice.

Desde que el gobierno de México desplegó tropas para luchar contra los carteles de la droga en 2006, se han descubierto fosas comunes con una frecuencia asombrosa.

Un estudio dirigido por los periodistas Alejandra Guillén, Mago Torres y Marcela Turati encontró que al menos 1,978 fosas clandestinas fueron halladas entre 2006 y 2016.

Las autoridades han hecho poco por encontrar esas tumbas.

Campo exterminio Tamaulipas

Mónica González/Pie de Página
Organizaciones civiles han creado grupos para la búsqueda e identificación de víctimas de fosas clandestinas.

En cambio, los políticos han retratado rutinariamente a los desaparecidos como criminales, a pesar de la abrumadora evidencia de que hay muchos civiles inocentes entre ellos.

Cavando por los muertos

En todo México, muchos padres desesperados han emprendido la tarea de buscar los restos de sus hijos desaparecidos. Estas investigaciones informales han llevado a descubrimientos impactantes.

En 2016, una llamada anónima condujo a un colectivo a una zona boscosa en el estado de Veracruz, en el este de México. Allí fueron desenterrados al menos 298 cuerpos y miles de fragmentos óseos.

Pero los obstáculos para encontrar personas desaparecidas en Guadalajara se han multiplicado en los últimos años, según cuenta Guadalupe Aguilar, miembro fundador de Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos Jalisco.

Guadalupe Aguilar sostiene una foto de su hijo José Luis

BBC
Guadalupe Aguilar ha pasado 8 años buscando a su hijo desaparecido, José Luis,

Ella ha estado buscando a su hijo, José Luis Arana, desde que desapareció en las afueras de Guadalajara en 2011.

“En otras regiones, los delincuentes están más cerca de zonas rurales”, indica Aguilar.

Explica que como en la ciudad es mucho más riesgoso transportar un cadáver, los criminales utilizan casas para esconder los cuerpos de sus víctimas.

“Siempre es más difícil buscar en una propiedad privada, porque se necesita una orden judicial para ingresar”, dice.

Una ciudad en guerra

Un funcionario de la policía que habló con la BBC bajo condición de anonimato dice que dos organizaciones criminales están detrás de las fosas clandestinas en las casas de los alrededores de Guadalajara.

El primero es el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que el gobierno considera la organización criminal más violenta del país en la actualidad.

El segundo es Cartel Nueva Plaza, un grupo rival que se separó del CJNG en 2017, una ruptura que ha provocado la violencia en toda la ciudad.

Una puerta con una cadena

BBC
Las autoridades deben obtener órdenes judiciales para inspeccionar viviendas privadas, lo que beneficia a los criminales.

“Estos grupos rentan (casas) a propietarios que no tienen idea de para qué se utiliza su propiedad“, dijo el funcionario.

“También hemos documentado casos en los que simplemente las invaden. Encuentran propiedades deshabitadas y las convierten en casas de tortura o sitios de entierro”, afirma.

Esta estrategia no se había visto en esta escala en México desde 2011, después de una serie de asesinatos masivos en el estado de Durango, ubicado en el norte del país.

Pero el funcionario de la policía advirtió que la táctica del entierro podría extenderse pronto a otras ciudades, ya que los delincuentes de Jalisco, particularmente los del CJNG, están ampliando su control en todo el país.

Las áreas pobres y poco pobladas son particularmente vulnerables a las invasiones de carteles.

Desaparecidos en México

AFP
Las familias de los desaparecidos encabezan las búsquedas en México.

El problema es tan grave en Chulavista, una zona de viviendas en las afueras de Guadalajara, que los lugareños tapan las puertas de las casas abandonadas para evitar que los delincuentes las tomen.

“Nadie está buscando”

La crisis de seguridad de Jalisco fue noticia internacional en septiembre del año pasado, cuando las autoridades dejaron en una calle un tráiler refrigerado con 273 cuerpos de personas no identificadas en los suburbios de Guadalajara.

El gobierno del estado había alquilado el contenedor después de un aumento de la violencia que saturó las instalaciones forenses.

Los políticos atribuyeron el escándalo al mal manejo del entonces jefe de los forenses de Jalisco, Octavio Cotero. Pero Cotero acusó al estado de ignorar sus alertas de destinar fondos para el manejo de cadáveres.

También reveló que había un segundo tráiler que contenía más cuerpos no identificados.

En 2018, hubo cambio de gobernantes tanto en el estado de Jalisco como en el gobierno federal. Pero Cotero dice que estos nuevos liderazgos tampoco están solucionando la crisis de los desaparecidos.

Octavio Cotero junto a una foto de su hija

BBC
Octavio Cotero también busca a su hija desaparecida en 2018.

Según Cotero, el número de cuerpos encontrados en fosas clandestinas en viviendas de los alrededores de Guadalajara excede la capacidad oficial para identificarlos.

“Necesitamos invertir en capacitación (forense)”, argumenta.

Para el exfuncionario, la crisis de seguridad de México también es una tragedia personal.

En julio del año pasado, su hija, Indira Cotero, desapareció sin dejar rastro.

La policía anunció que estaban buscando identificar un domicilio en Guadalajara como parte de la investigación, pero Cotero asegura que no se ha hecho nada desde entonces.

“Lo peor es no saber dónde está. Y el hecho de que nadie está buscando“, se lamenta.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=kFWx2T-_6_I

https://www.youtube.com/watch?v=oDv3GWOZTNQ

https://www.youtube.com/watch?v=_FQKdGuFim4

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.