La efeba salvaje. Un mundo donde los personajes viven su vida al límite (capítulo de regalo)
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

La efeba salvaje. Un mundo donde los personajes viven su vida al límite (capítulo de regalo)

Carlos Velázquez feminiza la figura del efebo, aprendiz y amante de los filósofos en la antigua Grecia, en los seis cuentos que conforman
Por Verónica Santamaría
18 de noviembre, 2017
Comparte

La efeba salvaje, serie de seis cuentos compuesto por seis historias distintas entre sí, donde su autor Carlos Velázquez lleva a sus personajes al servicio de sus pasiones, todos y cada uno, dominados por ellas, hasta llevar su vida al límite asumiendo las consecuencias de sus actos.

“El humor es una especie de conexión en los cuentos porque, entre más sufren los personajes más se ríen, entre más patéticos más hilarantes”, dijo en entrevista para Animal Político Carlos Velázquez, autor de La efeba salvaje.

Los personajes “pertenecen a una clase que no es ni la clase baja ni la clase media, es esta nueva clase que se está formando en el país”. Y, aunque todo es ficción, el autor los mantiene anclados en la realidad, con “elementos de mi vida cotidiana, cosas con las que tengo contacto todo el tiempo”.

Carlos Velázquez, originario de Torreón, Coahuila, lleva 14 años como escritor, “en mi casa nadie leía fue hasta que cumplí 15 años cuando alguien me presto un libro y comencé a adentrarme cada vez más” en la literatura.

Además de La efeba salvaje, es autor de otros dos libros de cuentos: La marrana negra de la literatura rosa y La Biblia negra, además del libro El karma de vivir en el norte. En el ámbito periodístico cuenta con una columna sabatina del suplemento cultural del diario La Razón.

El lenguaje popular es característico de etas seis historias, está escrito con groserías, “nadie puede ofenderse con la literatura, son cosas que funcionan en la historia y escritas para la historia”, declaró Velázquez.

Decide utilizar este estilo de lenguaje debido a su facilidad para reproducir voces, “me gusta muchísimo que mis personajes hablen como habla la gente con quien me relaciono. En ese sentido que mis personajes estén muy humanizados, que lo que ocurre en la lengua popular o el lenguaje callejero sea vea reflejado en mi quehacer”.

La efeba salvaje se encuentra disponible en su librería favorita, cuenta con 136 páginas y tiene un costo aproximado de 200 pesos. A continuación les obsequiamos un fragmento de estos cuentos cortesía del autor y el sello editorial Sexto Piso:

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

La ingeniosa estrategia de una banda de rock para tocar en medio de la pandemia por COVID

Un par de conciertos en Oklahoma, EU, recurrieron a burbujas inflables individuales para que el evento se pudiera realizar respetando las medidas de distanciamiento social.
25 de enero, 2021
Comparte
Concierto de Flaming Lips

Flaming Lips
Cada burbuja tiene una capacidad máxima de tres personas.

A situaciones complicadas, soluciones ingeniosas.

La respuesta de la banda estadounidense de rock Flaming Lips a la necesidad de mantener la distancia social en tiempos de pandemia ha sido colocar tanto a los músicos como al público dentro de burbujas individuales inflables.

Cada uno de los dos shows, llevados a cabo en Oklahoma, contó con 100 burbujas, con capacidad para hasta tres personas en cada una de ellas.

La ingeniosa idea provino del líder de la banda, Wayne Coyne, quien desde hace tiempo suele “rodar” por entre el público en una de estas cápsulas durante sus conciertos.

Concierto en Glastonbury, en 2010

BBC
Desde hace tiempo que Coyne utiliza la burbuja. En el pasado, lo hacía para rodar por entre el público.

Antes de tocar, Coyne dijo que ir a ver a la banda utilizando este sistema era “más seguro que ir a la tienda de comestibles”.

Cada burbuja estaba dotada de un parlante suplementario de alta frecuencia, para evitar que el sonido se escuchara distorsionado, así como de una botella de agua, un ventilador a pila, una toalla así como un pancarta que indicar necesidades básicas como “Tengo que ir a orinar/hace calor aquí dentro“, para llamar a un asistente de la sala.

Los conciertos estaban planificados originalmente para diciembre, pero en ese momento tuvieron que ser suspendidos por el aumento de casos de coronavirus en Oklahoma.

El éxito del show hace pensar en la posibilidad de que otras bandas puedan replicar la experiencia, siempre y cuando se encuentre una sala adecuada y el público tome las medidas de precaución necesarias.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=5nrw3i70k8c

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.