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Luisito, el bebé de 10 meses al que una extraña enfermedad le provoca obesidad excesiva

Luis Manuel Gonzáles es casi como cualquier bebé de 10 meses, pero una dramática diferencia pone en riesgo su vida: pesa 28 kilos.
AFP
Por Jennifer González Covarrubias / AFP
12 de noviembre, 2017
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Luis Manuel Gonzáles es casi como cualquier bebé de 10 meses; balbucea sus primeras palabras y quiere tocar todo, pero una dramática diferencia pone en riesgo su vida: pesa 28 kilos y su padre gana sólo poco más de 3 mil 500 pesos al mes.

El caso de este bebé, que no exige comida constantemente como podría pensarse, forma parte del universo de niños con obesidad y diabetes infantil que México encabeza a nivel mundial. Pero las causas de su excesivo peso son desconocidas.

Luisito nació el 15 de diciembre de 2016 con un peso de 3.5 kilos y 52 centímetros, casi lo mismo que su hermano Mario, de casi tres años, pero que a su lado se ve empequeñecido. A los dos meses ya pesaba 10 kilos, y en los siguientes 8 meses aumentó el doble.

“Creía que era porque yo tenía buena leche en mis pechos”, dice su madre de 24 años, Isabel Pantoja, en la sala de su casa de cemento sin pintar del municipio de Tecomán, estado de Colima, en la costa del Pacífico.

Sus padres han abierto una página en Facebook y una cuenta bancaria para recibir donaciones que les ayuden a financiar su atención médica. Se turnan para llevarlo en una destartalada carriola al hospital para la cotidiana toma de sangre.

Es demasiado doloroso ver cómo “lastiman” sus bracitos llenos de pliegues cuando las enfermeras lo picotean hasta encontrar sus venas, comenta su padre Mario Gonzáles.

La angustia de sus progenitores se acentuó cuando un pediatra les dijo que quizás necesitará inyecciones de hormonas de unos 10 mil pesos cada una, aunque a pesar de varios estudios aún se desconoce qué padece.

Una de las principales teorías es que podría tener Síndrome de Prader-Willi, que deja a los niños sin regulador de saciedad, provoca retraso mental, “músculos de gelatina” sin fuerza, problemas cardíacos y afecta el desarrollo de órganos sexuales.

Rápido aumento

“En el transcurso del primer mes (de vida) nosotros ya estuvimos viendo pues que el niño estaba dejando muy pronto su ropa, ya teníamos que ponerle (talla) de 2, 3 años y cuando cumplió sus dos meses yo lo llevé a su primera vacuna y ya pesaba alrededor de 9 a 10 kilos”, relata casi quejándose Pantoja, que no deja de hacer mimos a Luisito.

Ese mismo día un pediatra ordenó sus primeros estudios a los que siguieron muchos más. “Hay veces que lo tenemos que llevar hasta tres o cuatro veces por semana” al hospital de la capital estatal Colima, donde un día la carriola se venció, cuenta Gonzáles.

Para esta familia los paseos por su pueblo se acabaron. El bebé, que usa pañal de adulto, se cansa mucho después de estar media hora en la misma posición y se le tiene que cargar y caminar con él, añade.

Durante la entrevista con los padres, Luisito suelta carcajadas cuando le rozan con los dedos la planta de los pies al tiempo que avienta con fuerza la mano del bromista, explora con la boca cualquier objeto que le den y observa con curiosidad el equipo fotográfico y de video de los periodistas. En resumen, se comporta como cualquier bebé de su edad y aparentemente pasa muchas horas al día sin pedir comida.

Su familia lamenta que el niño no pueda gatear ni caminar, tampoco puede utilizar una andadera como los demás niños de su edad, aunque ya puede sentarse y sostener su cabeza, así como agarrar su biberón.

Su padre, un obrero fornido de una fábrica local de jugos, señala preocupado que su esposa “ya está empezando a sentir efectos del peso del niño. Dice que cuando lo carga siente que algo se le mueve por dentro”.

Sospecha esperanzadora

Hace un mes aproximadamente los contactó Silvia Orozco, médico cirujano con maestría en Nutrición Clínica del centro Zone Diet México, sistema creado por un dietista estadounidense. Se renovó la confianza en el futuro de Luis Manuel.

El bebé “tiene hígado graso, pulmón graso y corazón graso. Su vida corre mucho riesgo pero esperamos estar a tiempo de poder ayudarlo”, comentó la doctora, que espera resultados de las últimas muestras enviadas a Estados Unidos.

Espera que los análisis confirmen que no tiene el Síndrome Prader-Willi y que su obesidad se deba a una “inflación celular” provocada por falta de nutrientes antiinflamatorios que tuvo la madre durante el embarazo, provocando “un bajo funcionamiento tiroideo, bajo funcionamiento de sus glándulas suprarrenales encargadas del metabolismo”.

En ese caso el tratamiento sería hormonal, dice confiada la médica sobre el diagnóstico del bebé que sólo come fórmula de leche baja en grasas, leche materna, y papillas de vegetales y frutas.

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Las palabras más hermosas que el maya le regaló al español (y cuáles se usan cotidianamente)

Lo que se conoce como "lengua maya" es en realidad una familia lingüística de 30 idiomas diferentes. Comprenden el extenso territorio del mundo maya que abarca del sureste de México a Honduras. BBC Mundo recoge una lista de palabras de origen maya que se usan comúnmente en español.
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14 de mayo, 2019
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“Mi palabra favorita del maya que se usa en español y que me parece la más linda es chamaco”, cuenta Fidencio Briceño Chel, investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia, donde coordina la sección de lingüística.

Chan en maya peninsular significa pequeño. Maák significa persona, continúa con la explicación Briceño.

Y así “chamaco”, es una forma muy linda de llamar a los muchachitos, a las personas pequeñas en México, El Salvador, Honduras y Nicaragua.

Lo que la mayoría conoce como “lengua maya” es en realidad una familia lingüística de alrededor de 30 lenguas diferentes.

Son las que se usan en el extenso territorio del mundo maya, que abarca el sureste de México, Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador.

Vienen de la familia lingüística llamada protomaya y aunque tienen algunas características afines, son completamente distintas entre sí. Algunos de los hablantes de las diferentes lenguas se pueden entender entre ellos, pero no la mayoría.

Pizza.

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Un cachito es una parte de algo.

Mayismos lindos

BBC Mundo habló con distintos expertos en lingüística maya para que nos compartieran mayismos, o vocablos de esa lengua que son usados comúnmente por los hablantes del español.

Para Briceño, otro de sus mayismos favoritos es cachito. Es un pedacito, a una parte pequeña de algo.

“Es una onomatopeya. Cuando se rompe algo, por ejemplo un pedazo de madera, suena cach, que es un clasificador de lengua maya para cosas partidas y de ahí se formó la palabra cachito”, dice Briceño.

“Y una vez me sorprendí cuando en argentina oía que a alguien dijo que le iba a dar un patatús“, cuenta.

Explica que es una oración que dicen mucho los mayas.

Patatús es un conjunto de palabras mayas que significa una muerte fingida, un desmayo.

Campeche, es el nombre de un estado en el sureste de México. Pero en maya significa cuatro garrapatas.

“La región era conocida como la de los cuatro reinos de los Peech, que significa garrapata y era un apellido”, explica el lingüista maya.

Ahora, según el diccionario de la lengua española, campechanosignifica “afable, sencillo, que no muestra interés alguno por las ceremonias y formulismos”, que proviene del mismo gentilicio y que es como se definen a si mismos los oriundos de Campeche.

Además, les gusta hacer mezclas, por lo que en la práctica, y según el diccionario, se puede pedir un plato campechano, compuesto por diversos alimentos, o una bebida campechana, que implica que tendrá la mezcla de distintos licores.

El cacao es maya

Para Miguel Güémez, autor del Diccionario breve del español yucateco, el mayismo que más le gusta es cacao.

Cuenta que es una voz de origen maya, que por mucho tiempo se pensó que era náhuatl.

“Gracias a trabajos arqueológicos en distintos lugares de México y Guatemala se encontró el glifo de la palabra cacao. Así muchos expertos tuvieron que aceptar su origen maya”, dice quien es también miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.

Además, dice, hace sentido porque esta planta se da en zonas tropicales.

Cacao.

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La palabra cacao es de origen maya. Es en zona tropical que se da esta planta, dice Güémez.

Es su favorita porque, además de sus valores nutricionales y que se le conoce como “el alimento de los dioses”, es una voz que se ha utilizado en casi todos los idiomas del mundo con pocas variaciones fonéticas.

Siguiendo con la comida, el experto nombra al pibil. En México se relaciona inmediatamente con la “cochinita pibil”, un guiso de cerdo. Pero en realidad significa “asar bajo tierra y puede ser cualquier alimento”, dice el académico.

Explica que es una manera prehispánica para preparar alimentos y también para conservarlos, que se sigue usando hasta hoy.

También lo es cenote, que es ahora una palabra mundialmente conocida por todos los turistas que visitan la península de Yucatán, donde abundan estas formaciones.

El nombre viene del maya tz’onot que significa pozo o caverna con agua.

Chacmool, como en distintas partes del mundo se le conoce a la figura de una deidad acostada con las rodillas dobladas y una vasija sobre el vientre, viene del maya “aunque en realidad significa jaguar de garra roja”, explica Güemez.

un desmayo.

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Patatús para los mayas es una muerte fingida, un desmayo.

Anolar significa disolver algo lentamente en la boca, por ejemplo un dulce o una pastilla. Se diferencia de chupar en que no se usan los dientes.

“En Yucatán es un verbo muy especifico y es una aportación maya al mundo porque es el único verbo y es una de la primeras voces mayas que incorpora el diccionario de la lengua española, hace como 50 años”, cuenta el autor.

“Lengua dulce”

La lengua maya es muy bonita, muy dulce, explica Fidencio Briceño Chel, que también dirige el Centro de capacitación, investigación y difusión humanística de Yucatán.

Dice que la acentuación propia de los yucatecos viene de la maya, que es una lengua tonal.

Chacmol.

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Chacmool signfica “jaguar de garra” roja, pero ahora es como se conoce a la figura de una deidad reclinada que porta una vasija.

“Para nosotros es muy importante el tono y puede cambiar mucho”

Por ejemplo cach significa que algo se rompió y caach que se rompió solo.

“Implica que nadie es culpable. Es algo que los lingüistas llamamos voz medio pasiva. Así sucedió o así lo quiso el destino. No eres culpable, ni tu, ni yo, ni nadie”.

Es propio de la cultura maya buscar que las cosas estén tranquilas, en paz. Está en la lengua y en la cultura.


Este artículo fue elaborado para la versión digital de Centroamérica Cuenta, un festival literario que se celebra en San José de Costa Rica entre el 13y el 17 de mayo.

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https://www.youtube.com/watch?v=JpWiPF_rmY0

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