Morelos y CDMX, las entidades con más retraso en el regreso a clases tras el sismo
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Archivo

Morelos y CDMX, las entidades con más retraso en el regreso a clases tras el sismo

Iztapalapa, Álvaro Obregón y Tlahuac, las delegaciones capitalinas concentran el 60% de las instituciones educativas que aún no han sido autorizadas para operar
Archivo
Por Ernesto Aroche Aguilar
26 de noviembre, 2017
Comparte

Morelos y Ciudad de México son las dos entidades que más retrasos presentan en el regreso a las  aulas en el nivel básico (preescolar, primaria y secundaria), tras el sismo de magnitud 7.1 grados que golpeó al centro del país el 19 de septiembre.

Los datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) revelan que a dos meses del sismo el porcentaje de escuelas autorizadas a operar en Morelos es del 72.1%, mientras que en la capital del país el porcentaje es del 86.4%.

En el resto de las entidades afectadas como Estado de México, Puebla, Hidalgo, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, el porcentaje alcanza un rango que va del 91.5 al 99.6%.

En un recorrido por escuelas dañadas en el estado de Morelos, realizado el pasado 16 de noviembre, Aurelio Nuño, titular de la SEP, aseguró que la dependencia a su cargo ya cuenta con 20 mil millones de pesos que se usarán para la reconstrucción de 16 mil escuelas dañadas por los sismos de septiembre.

Ahí, el funcionario sostuvo que sólo se han reabierto los planteles que cuentan con un dictamen de seguridad, y que se ha reubicado en aulas provisionales a los alumnos de los planteles dañados.

Las protestas

El pasado 1 de noviembre, un grupo de padres de familia, alumnos y docentes de las escuelas de la delegación Iztapalapa, una de las tres delegaciones con más retraso en el regreso a clases según los datos oficiales, se manifestaron frente a la Asamblea Legislativa en la Ciudad de México para exigir atención a los inmuebles dañados.

Una semana después, el 8 de noviembre, cerraron la avenida Ermita Iztapalapa e improvisaron clases en ese lugar y de nuevo exigieron a las autoridades atención a sus problemas. Ahí aseguraron que son, al menos, 65 escuelas que tienen registradas como planteles que no han sido reabiertos, 5 jardines de niños, 43 primarias y 16 secundarias.

Las cifras de la SEP dicen que son bastantes más las escuelas por regresar a sus actividades normales en la delegación Iztapalapa, 342 de un padrón de 1,582 escuelas entre públicas y privadas, es decir el 21%.

La información oficial muestra que las delegaciones Tláhuac y Álvaro Obregón también tiene un problema importante con el regreso a las actividades en los planteles educativos, en el primer caso están pendientes 132 escuelas, en el segundo son 250.

En total, en la Cdmx suman 8,534 planteles educativos entre públicos y privados, de ese número 1,173 aún no han sido autorizados para regresar a clases, el 60% de ellos están ubicado en Iztapalapa, Álvaro Obregón y Tláhuac.

Una reubicación complicada

Para la Administración Federal de Servicios Educativos en el Distrito Federal, instancia del gobierno federal que atiende el servicio de educación básica en la Cdmx, el 100% de los alumnos ya están en clases.

Del total de alumnos registrados por ese órgano de gobierno, que roza el millón 328 mil estudiantes, 128 mil fueron reubicados, y 5,304 están siendo atendidos en aulas provisionales.

Pero la reubicación, al menos en Iztapalapa, tiene sus complicaciones. Padres de familia de esa delegación señalaron que hay casos en los que solo se ofrecen clases a los reubicados una o dos veces por semana, o les cambiaron los turnos de las clases.

Eso sin contar las escuelas que ya habían sido autorizadas para abrir y que tras una segunda revisión de un Director Responsable de Obra fueron de nuevo reconocidas como escuelas en riesgo.

“En Iztapalapa –dice Amelia Soto– hay muchas escuelas que están apuntaladas, que realmente los papás piensan que las autoridades deben poner el orden y ponerse a trabajar, porque hasta que empezamos a exigir fue como nos atendieron, antes de eso no nos habían mandado absolutamente nada.

“Y lejos de estar buscando espacios que puedan ser aprovechados para reubicar alumnos aprovechando las aulas portátiles, como el parque deportivo Santa Cruz, pusieron un circo, porque seguro eso deja más dinero a la delegación. Está también el deportivo Cuitláhuac y en lugar de instalar una escuela pusieron una clínica de perros”.

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Qué tanto contamina el bitcoin, la moneda que consume más electricidad que Finlandia, Suiza o Argentina

La minería del bitcoin utiliza gigantescas cantidades de energía para mantener funcionando servidores que trabajan día y noche en busca de la divisa digital. Pero.... ¿proviene toda esa energía de combustibles fósiles?
22 de febrero, 2021
Comparte
Bitcoins

Getty Images
En las últimas semanas el precio del bitcoin ha llegado a máximos históricos.

Si el bitcoin fuera un país, consumiría más electricidad al año que Finlandia, Suiza o Argentina, según un análisis del Centro de Finanzas Alternativas de la Universidad de Cambridge (CCAF, por sus siglas en inglés).

Eso ocurre porque el proceso de “minar” la criptomoneda -utilizando gigantescos servidores que no cesan de trabajar- consume mucha energía.

Según los investigadores, la minería de bitcoins utiliza cerca de 121,36 teravatios-hora (TWh) de electricidad al año, un récord que provoca un fuerte impacto en el medioambiente y supera a una larga lista de países.

El tema volvió al debate luego que Elon Musk, a través de su empresa de autos eléctricos Tesla, reportó la compra de US$1.500 millones en bitcoin, disparando el precio de la divisa y encendiendo críticas por la contaminación que genera.

Esta última subida del precio del bitcoin -que ha seguido una meteórica tendencia alcista en los últimos meses- le ha dado nuevos incentivos a los mineros de la divisa para hacer funcionar más y más ordenadores con el objetivo de generar más criptomonedas.

A medida que sube el precio del bitcoin, sube el consumo de electricidad, dice Michel Rauchs, investigador del CCAF, donde crearon una herramienta en línea que permite hacer este tipo de cálculos.

“Realmente es por su diseño que el bitcoin consume tanta electricidad”, le explica Rauchs a la BBC. “Esto no es algo que cambiará en el futuro, a menos que el precio de bitcoin baje significativamente”.

Los investigadores trabajan con el Índice de Consumo Eléctrico del Bitcoin de Cambridge (CBECI, por sus siglas en inglés), el cual provee estimaciones en tiempo real sobre cuánta electricidad consume la generación de la divisa.

El bitcoin usa más energía que Argentina. Si el bitcoin fuera un país, estaría entre los 30 países que más utilizan energía en el mundo. Uso nacional de energía en teravatios-hora (TWh).

Este índice funciona con base en un modelo que asume que las máquinas utilizadas para minar en el mundo funcionan con distintos niveles de eficiencia.

Siguiendo la relación entre un precio promedio de electricidad por kilovatio hora (US$0.05) y la demanda de energía de la red bitcoin, la herramienta estima cuánta electricidad se consume en un momento dado.

“El bitcoin es anti eficiente”, dice David Gerard, autor del libro “Attack of the 50 Foot Blockchain”.

“Es muy malo que toda esta energía se desperdicie literalmente en una lotería”.

¿Por qué el bitcoin consume tanta electricidad?

Las máquinas dedicadas a “minar” o extraer bitcoins, son ordenadores especializados que se conectan a la red de criptomonedas.

Su trabajo es verificar las transacciones realizadas por las personas que envían o reciben la divisa, en un proceso que implica resolver complejos acertijos matemáticos.

Granja de minado en Islandia.

Getty Images
Los lugares donde se ha ce la minería del bitcoin consumen gigantescas cantidades de electricidad.

Como recompensa, los mineros ocasionalmente reciben pequeñas cantidades de bitcoin en lo que a menudo se compara con una lotería.

Para aumentar las ganancias, los mineros conectan una gran cantidad de computadores, con el objetivo de aumentar sus posibilidades de conseguir bitcoin.

Y como los computadores trabajan casi día y noche para completar los rompecabezas, el consumo eléctrico es muy alto.

El consumo eléctrico vs la huella de carbono

Existe una gran diferencia entre el consumo de energía y la huella de carbono, argumenta Nic Carter, socio fundador de la firma de capital de riesgo Castle Island Ventures, especilizada en el sector de blockchains (cadenas de bloques).

“Si miramos solamente el consumo de energía no estamos contando toda la historia”, le dice a BBC Mundo.

hOMBRE MINANDO BITCOINS

Getty Images
En las provincias chinas de Sichuan y Yunnan los mineros del bitcoin utilizan energía hidroeléctrica excedente.

Aunque es cierto que la mayor parte de la electricidad se produce a partir de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo o el gas -que son altamente contaminantes- también se utilizan energías renovables (como la hidroeléctrica o la eólica) o energía nuclear.

Entonces, si bien importa el nivel de consumo de electricidad, también hay que tomar en cuenta cómo se genera aquella electricidad, apunta Carter.

Por ejemplo, señala, hay mineros en China que aprovechan la energía hidroeléctrica excedente en las represas. Si no la usaran, esa energía simplemente se perdería.

Eso explica por qué la minería del bitcoin se ha expandido tanto en las provincias de Sichuan y Yunnan.

Otro caso ocurre cuando algunos mineros capturan el metano descargado o quemado (que es un subproducto de la extracción de petróleo) y lo utilizan para generar la electricidad que requieren sus computadoras.

sÍMBOLO DE BITCOIN EN VITRINA

Getty Images
“Es muy malo que toda esta energía se desperdicie literalmente en una lotería”, dice David Gerard.

Muchos activistas consideran que esos ejemplos son casos puntuales que no le quitan la responsabilidad ambiental a la industria del bitcoin.

De todos modos, Carter advierte que la minería del bitcoin se acabará en unos años, puesto que el sistema fue diseñado de tal manera que los acertijos matemáticos que resuelven las computadoras llegarán a su fin.

“Este proceso está completado en un 88%, apunta, lo que en la práctica significa que cada vez se hace más difícil seguir minando.

Sin embargo, en la medida que el precio siga disparándose, es probable que el consumo energético también aumente.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Nkdrq_AVABk&t=5s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.