Reyna Grande, la niña que dejó la pobreza de Iguala, para triunfar como escritora en EU
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Reyna Grande, la niña que dejó la pobreza de Iguala, para triunfar como escritora en EU

A los nueve años cruzó la frontera con la ayuda de un coyote. Con sus libros busca que la gente en EU comprenda que la migración no es un delito, sino un problema social.
FIL Oaxaca Cortesía
Por Lizbeth Padilla
12 de noviembre, 2017
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Reyna ha luchado con la frontera de Estados Unidos desde que era una niña. Primero la separó de sus padres, y a los nueve años tuvo que cruzarla ayudada de un coyote. Ya en Los Ángeles, las fronteras fueron otras: el idioma, la cultura, ser indocumentada.

“Desde el momento que mi padre decidió migrar, cuando yo tenía dos años, la frontera entró en mi familia. Esa frontera me ha definido toda la vida. Nos a afectado mucho a mí y a mi familia”, dice Reyna quien ahora como escritora lleva el tema de la frontera y el ser migrante a sus libros.

Reyna no olvida su infancia en Iguala, Guerrero, donde vivió hasta los nueve años con sus hermanos y al cuidado de su abuela. Se recuerda como una niña con hambre, de comida y de amor, viviendo en la pobreza, sin zapatos.

Todas esas experiencias y su llegada a EU forman parte de su trabajo como escritora. Su primer libro A través de cien montañas, narra la historia de una niña mexicana que deja su pueblo para ir en busca de su padre, quien migró a Estados Unidos y nunca volvió.

Con este trabajo Reyna ganó el Premio Aztlán Literary Prize, un galardón otorgado a los nuevos escritores chicanos en 2006. También ha ganado el American Book Award y el Latino Book Award. Sus historias de pobreza y migración – discurso central de su trabajo – no siempre obtuvieron buenas críticas.

Sus maestros de la Universidad de California, donde estudió escritura creativa, rechazaban los cuentos en los que retomaba su infancia en Iguala, porque decían “tenía una imaginación muy melancólica”.

Reyna Grande es la primera en su familia en contar con un título universitario, además de un máster en escritura creativa por Antioch University.

Aunque la frontera es un tema doloroso para Reyna, no lo evita, al contrario, con sus libros busca que se hable de la migración.

“Para mí una de las metas que tengo como escritora es hablar de la frontera en una forma diferente. En cómo impacta a las familias migrantes, las consecuencias que hay y cómo toda la vida en los Estados Unidos hay frontera tras frontera que sigues teniendo que derrumbar”, dice Reyna a Animal Político, desde Oaxaca, donde presentó La distancia entre nosotros, su primer libro traducido y a la venta en México.

Este libro, editado por V&R Editoras, es una autobiografía en dos partes: su infancia en Iguala y su llegada y vida en EU, junto a sus padres y hermanos.

Con el relato de su vida como migrante indocumentada, Reyna ha visitado escuelas y foros en EU, donde se ha convertido en una voz representativa de este sector “he tenido la oportunidad de hablar por ellos”, dice.

“He tenido la oportunidad de compartir mis experiencias de migrantes y a través de eso educar a la gente y de alzar la voz por todos esos migrantes en los Estados Unidos que siguen callados, que siguen siendo avergonzados, que se siguen sintiendo invisibles en la sociedad. He tenido esta oportunidad de hablar por ellos y de tratar de mejorar la situación para que más migrantes puedan sentirse orgullosos de sus experiencias”, añade Reyna.

Con este libro habla de la migración como una experiencia personal y no solo como un fenómeno de números y muros.

Como migrante, Reyna señala que hay que ir más allá al hablar de este fenómeno. “La pobreza fue el factor que obligó a mi familia a migrar, la mala economía en México, las pocas oportunidades, son los factores que causan la migración.

“Cuando hablamos de los inmigrantes, a veces en la conversación faltan las razones de por qué hay migrantes, las razones que empujan a la gente a tener que dejar su tierra, sus familias y a través de mi libro yo quería recordar a la gente que estas razones que causan que la gente migre”, explica la escritora.

Asegura que el país y la sociedad deben iniciar una conversación diferente que no se base en la construcción de un muro para reducir la migración, sino en los factores que empujan a las personas a hacerlo.

“Si vamos a hablar de la frontera tenemos que empezar hablando de esos factores no construyendo muros, porque los muros no van a dejar que la gente deje de migrar”.

“Poco a poco un lector a la vez, un libro a la vez, espero cambiar la discriminación que se está viendo en los Estados Unidos” hacia los migrantes, expone Reyna.

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Las mujeres que querían abortar y acabaron en clínicas antiabortos promocionadas engañosamente en Google

Muchas clínicas se anuncian como proveedores de servicios de aborto al tiempo que dan información falsa a las mujeres e intentan que cambien de opinión. BBC News explica el papel que juegan las grandes tecnológicas como Facebook o Google en esto.
18 de mayo, 2022
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Cuando Hana se enteró de que estaba embarazada, supo que quería abortar, pero su búsqueda de una clínica en Google la llevó a un centro antiaborto, que estaba decidido a disuadirla de su elección.

En varios estados de Estados Unidos, BBC News comprobó como muchas de estas clínicas engañosas aparecen en los primeros puestos de los resultados de búsqueda de Google y en los anuncios de Facebook con consejos médicos inexactos, mientras quienes de verdad pueden realizar el procedimiento ven sus anuncios rechazados y sus cuentas restringidas.

Los centros de asesoramiento, como el que visitó Hana, una joven de 19 años que vive en el estado de Massachusetts, a menudo están dirigidos por organizaciones cristianas.

Con frecuencia ofrecen algunos servicios médicos, como pruebas de embarazo y ecografías, pero parte de su promoción en línea sugiere falsamente que también brindan servicios de interrupción del embarazo.

No fue hasta que Hana caminaba por el pasillo del centro, lleno de carteles que comparaban el procedimiento con el asesinato, que comenzó a darse cuenta de que esta no era la clínica de abortos que creía que era.

Una mujer con una prueba de embarazo

Getty Images

Obtener atención

Hana se describe a sí misma como un “ratón de biblioteca”.

En la Universidad cursa estudios relacionados con la salud.

Sin embargo, nada en la web de la clínica le indicó el servicio que realmente ofrece.

La página de inicio dice: “Tome el control: comience con una consulta de aborto gratuita“.

Y en una pestaña denominada: “Obtenga atención”, se enumeran los tipos de aborto (médico y quirúrgico) que se pueden realizar durante los diferentes trimestres del embarazo, bajo el título: “Acaba de enterarse de que está embarazada y quiere saber su opciones”.

Una vez allí, dice Hana, le dijeron, de manera incorrecta, que los abortos estaban relacionados con la infertilidad y el cáncer de mama.

También que al haberse vacunado contra la covid-19, podría perder el bebé de todos modos, lo que haría que el aborto fuera innecesario.

Eso a pesar de la evidencia científica que sugiere que las personas vacunadas no son más propensas a abortar y, de hecho, están mejor protegidas contra los riesgos de tener un parto prematuro asociados con la covid.

Foto de un test de embarazo

Getty Images

También la presionaron, en contra de sus deseos, para que viera la ecografía.

“¿Qué clase de madre no quiere ver una foto de su hijo?” preguntó la persona que la atendía.

Hana se quedó sintiéndose engañada y traicionada.

Elige la vida

The Human Coalition, un grupo antiaborto que proporciona marketing para el centro que visitó Hana y otros 40 más, le dijo a BBC News que a menudo ven “que la mayoría de las mujeres que han decidido abortar no desean hacerlo, desean ayuda”.

“Estamos aquí para empoderar a las mujeres al llenar ese vacío: ofrecer atención y el apoyo que desean para elegir la vida”.

Google muestra anuncios sobre los resultados de búsqueda para ciertos términos.

Los anunciantes pujan para que sus anuncios aparezcan primero, aunque según Google el orden también debe estar determinado por la “relevancia” y la “calidad general”.

Pero Whitney Chinogwenya, de MSI Reproductive Choices, afirma que esto crea una “batalla de presupuestos”, en la que las clínicas de aborto reguladas compiten con clínicas antiaborto no regulados por espacios publicitarios en términos de búsqueda específicos.

Varios grandes proveedores mundiales de soluciones para abortar también le han dicho a BBC News que regularmente ven censuradas sin explicación su material online que hace referencia al aborto, incluida la suspensión de los canales de YouTube, la restricción de las cuentas de las redes sociales y el rechazo de anuncios por parte de Facebook y Google.

En 2019, después de haber sido criticado por alojar anuncios engañosos, Google intentó tomar medidas enérgicas contra las clínicas de asesoramiento sobre abortos, que son más comunes en Estados Unidos pero también se pueden encontrar en Europa, África y América Latina.

En Estado Unidos, Reino Unido e Irlanda, cualquier persona que publique un anuncio que mencione el aborto primero debe solicitar un certificado.

Las clínicas que asesoran pero no realizan abortos pueden anunciarse, pero debe llevar incluido una letra pequeña que aclara que el anunciante “no ofrece abortos”.

Resultados de búsqueda de Google para el término 'clínicas de aborto cerca de mí'. En letras pequeñas en la parte inferior, puede ver las palabras 'No brinda abortos' para una clínica.

Hana/Google
Resultados de búsqueda de Google para el término ‘clínicas de aborto cerca de mí’. En letras pequeñas en la parte inferior, puede ver las palabras ‘No brinda abortos’ para una clínica.

Hana dice que no vio esa parte en el anuncio que pinchó.

Aparece en letra muy pequeña debajo del título de búsqueda y la descripción.

Sarah Eagan, investigadora del grupo de campaña Center for Countering Digital Hate, cuestiona si Google debería recibir dinero por los anuncios antiaborto que se enfocan en palabras clave utilizadas por personas que buscan activamente la terminación del embarazo.

El CCDH también ha encontrado en Facebook anuncios antiaborto que promocionan medicamentos no probados.

Y en el otro extremo del espectro, los investigadores encontraron que la función de autocompletar de Google se sugieren métodos ineficaces de aborto por cuenta propia.

Kelly, al igual que Hana, dice que le dieron información médica inexacta mientras luchaba por encontrar una forma asequible y segura de interrumpir su embarazo en su estado natal de Texas.

Kelly

Kelly
Kelly dijo que hizo clic en el sitio web de la clínica desesperada, sabiendo que no podía pagar un médico.

Su situación era precaria.

Se encontraba sin trabajo y no tenía seguro médico, por lo que no podía pagar “una visita al médico”, por lo que buscó clínicas asequibles.

Mientras se dirigía a un centro antiaborto, Kelly dice que estaba asustada con las advertencias de que podría “desangrarse” y de que estaba arriesgando su vida, pero sabía que el aborto con medicamentos es un procedimiento extremadamente seguro.

Kelly siente que la promoción de pruebas de embarazo gratuitas está dirigida a mujeres de bajos ingresos.

El centro parece estar usando búsquedas orgánicas para atraer a las mujeres en lugar de pagar por anunciarse.

Esto hace que sea aún más difícil de regular.

El sitio web dice claramente: “No referimos ni realizamos abortos”, y agrega que brinda “servicios gratuitos anualmente a más de 5.000 madres solteras de minorías pobres y desatendidas”.

Finalmente, a Kelly le recetaron medicamentos para terminar con el embarazo solo unas horas antes de que superara el límite de 12 semanas para un aborto médico seguro.

Medicamentos para abortar

Getty Images
Para abortar con medicamentos se usan dos: misoprostol y mifepristone

Pero Elisa Wells, cofundadora de Plan C, la organización que ayudó a Kelly a acceder a estas píldoras abortivas, dice que su material online es rutinariamente “rechazado por violar los estándares de la comunidad” en Facebook, Instagram y Google.

Google dice que tiene políticas claras que rigen los anuncios relacionados con el aborto, algunas determinadas por las leyes y regulaciones locales.

Algunas de las publicaciones y canales señalados por BBC News se habían eliminado por error y desde entonces se habían restablecido, dijo.

Facebook dijo que había restaurado una pequeña cantidad de anuncios de proveedores de servicios de aborto que habían sido rechazados incorrectamente.


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