La SCT olvida verificar la construcción de carreteras rurales y combatir la corrupción
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La SCT olvida verificar la construcción de carreteras rurales y combatir la corrupción

La Auditoría Superior de la Federación detectó que la SCT no verificó si se construyeron 553 obras en carreteras rurales en el país.
Por Nayeli Roldán
8 de noviembre, 2017
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La Secretaría de Comunicaciones y Transportes destinó 13 mil millones de pesos para construir caminos en las zonas más pobres del país, pero ni siquiera hubo supervisores suficientes para comprobar que las 553 obras realizadas en 2016 cumplieran con el diseño y los materiales previstos.

Además, aunque la dependencia, a cargo de Gerardo Ruiz Esparza, contaba con casi 4 mil millones de pesos adicionales para 156 obras, éstas fueron canceladas debido a que la dependencia no hizo los análisis, estudios ni consiguió los permisos para ejecutarlas. Es decir, pidió el dinero, pero no hizo el trabajo para aplicarlo.

Así lo concluye la Auditoría Superior de la Federación en la revisión del programa “Control Interno del Programa de Caminos Rurales y Alimentadores”, como parte de la Cuenta Pública de 2016.

Los auditores detectaron que el personal Centros de la Secretaría en el país, encargado de verificar el cumplimiento de las obras fue insuficiente, toda vez que 31 residentes de obra (supervisores) tenían la responsabilidad de dar seguimiento a 395 obras.

Esto significó que a cada uno le correspondían 12 obras sólo en los estados analizados: Campeche, Jalisco, Nuevo León y Veracruz.

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En tanto, la Dirección General Adjunta de Caminos Rurales y Alimentadores (DGACRA), encargada de operar el programa, no contrató supervisores adicionales para revisar las obras físicamente y sólo recibió los reportes fotográficos y financieros que entregaron los residentes de obra de los centros estatales de la Secretaría.

Por tanto, la Auditoría recomendó revisar el organigrama de la dependencia para asegurarse de contar con personal suficiente porque no hacerlo “representa un riesgo” en la ejecución de obra.

El programa incluye tres aspectos: construcción, conservación y estudios y proyectos de carreteras alimentadoras y caminos rurales. Es decir, el programa atiende a las zonas donde sólo se construyen caminos de un carril de circulación y libraderos; superficie a base de terracerías revestidas y con obras de drenaje que permiten transitarlos en cualquier época del año. Este tipo de caminos representa 45% de la red nacional de carreteras.

Para 2016, la dependencia tuvo un presupuesto aprobado de 16 mil 644 millones de pesos, pero no ocupó 3 mil 672 millones de pesos por falta de planeación. La SCT “no contó  con el análisis de costo beneficio, ni con los elementos suficientes para su ejecución, tales como la liberación del derecho de vía, permisos y estudios”, por lo que dicho presupuesto se canceló y, por ende, las obras.

Sin combate a la corrupción

Para hacer eficiente el ejercicio del gasto, la administración pública Federal estableció un sistema de control aplicable a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y que incluye tres preceptos: Implementación de los Sistemas de control interno, Proceso General de Administración de Riesgos y Estrategias para Enfrentar la Corrupción.

Para el análisis de cumplimiento de cada uno se establecen puntajes y en este programa la SCT obtuvo el menor puntaje en el combate a la corrupción, con 18 de 100, por carecer de mecanismos adecuados.

La auditoría recomendó al titular, Gerardo Ruiz Esparza, que a través del Comité de Ética y de Prevención de Conflictos de Interés, se promueva la participación de los servidores públicos para denunciar y detectar presuntos actos de corrupción, ya que en el reglamento para ello, nombrado Acuerdo que establece el proceso específico para la atención de una queja o denuncia, “es inhibitorio de la decisión de presentar una queja o denuncia”.

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Entre los criterios establecidos en el Acuerdo está prohibido hacer una denuncia de manera anónima y el servidor publico que la haga debe hacerlo por escrito, exponiendo los motivos, firmar e incluir el domicilio para recibir notificaciones, los datos de los servidores públicos involucrados en el presunto acto de corrupción y el testimonio de un tercero al que le consten los hechos.

La Auditoría también revisó la documentación de obras en Veracruz y detectó irregularidades administrativas que derivan en pérdida de dinero público. Cuatro expedientes de obras no contaban con el aviso de terminación, parcial o total de los trabajos; el acta administrativa de extinción de derechos y obligaciones; el acta de entrega-recepción por los trabajos de obra concluidos y el finiquito de obra.

En dos casos, los contratistas Consorcio Industrial y Constructor Mexicano S.A. de C.V., incumplieron con sus obligaciones, causales de rescisión. Sin embargo, el Centro SCT Veracruz “no acreditó el inicio de los procesos de rescisión administrativa” que significaba una recuperación por 4 millones 108 mil pesos y 4 millones 615 mil pesos, respectivamente. Por lo tanto, se considera como un probable daño al erario.

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Cómo ventilar una habitación y usar purificadores de aire para protegerte del coronavirus

La mala ventilación aumenta el riesgo de transmisión del nuevo coronavirus, según la OMS. Shelly Miller, ingeniera mecánica experta en ventilación, te enseña cómo mejorar la calidad del aire en tu casa u oficina para reducir el riesgo de enfermedades infecciosas.
12 de agosto, 2020
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Hombre con mascarilla junto a una ventana abierta

Getty Images
El espacio cerrado más seguro es aquel en el que aire fresco de afuera constantemente reemplaza el aire de adentro.

Gran parte de los casos de transmisión del virus SARS-CoV-2, que causa la covid-19, ocurren en ambientes cerrados en los que se inhalan partículas que contienen el nuevo coronavirus.

La mejor forma de evitar esta transmisión en hogares y oficinas sería impedir la entrada de personas infectadas. Pero esto no es algo fácil, ya que se estima que el 40% de los portadores del virus son asintomáticos.

Las mascarillas pueden evitar la liberación al medio ambiente de esas partículas, pero si la persona infectada está en una habitación cerrada será muy difícil contener totalmente el virus.

Soy profesora de ingeniería mecánica en la Universidad de Colorado en Boulder, en Estados Unidos. Y gran parte de mi trabajo se ha centrado en cómo controlar la transmisión en el aire de enfermedades infecciosas.

Mi universidad, las escuelas de mis hijos y hasta legisladores estatales en Alaska me pidieron consejos para garantizar la seguridad de los espacios cerrados en tiempos de pandemia.

Una vez que el virus escapa al aire dentro de un edificio tienes dos opciones: hacer que entre aire fresco desde afuera, o extraer el virus del aire que circula en el edificio.

La importancia del aire fresco

El espacio cerrado más seguro es aquel en el que aire fresco de fuera constantemente reemplaza el aire de dentro.

En edificios comerciales, el aire fresco ingresa usualmente a través de sistemas de calefacción, ventilación o aire acondicionado. En los hogares, en cambio, el aire de fuera suele entrar por ventanas y puertas abiertas, además de grietas.

En pocas palabras, cuanto más aire fresco entre a un edificio desde fuera mejor será. Ese aire que ingresa diluye los contaminantes presentes en el espacio cerrado, se trate de un virus o algo diferente, y reduce los riesgos de exposición para las personas.

Ilustración de un ventilador junto a una ventana moviendo el aire hacia afuera y un equipo de aire acondicionado

Getty Images
Colocar cerca de una ventana un ventilador que sopla hacia el exterior aumenta considerablemente la circulación de aire.

Los ingenieros ambientales como yo calculamos cuánto aire entra desde fuera a un edificio usando una medida llamada tasa de intercambio de aire.

Esta cifra indica el número de veces que el aire de un edificio es reemplazado con aire de fuera en una hora.

La tasa depende del tamaño de la habitación y el número de personas en ella. Pero la mayoría de los expertos considera que seis cambios de aire son buenos para una habitación de 3 x 3 metros en la que hay tres o cuatro personas.

Durante una pandemia, se estima que la tasa debe ser mayor. Un estudio de 2016* señaló que un cambio de aire de nueve veces por hora redujo la transmisión de los virus de SARS, MERS y H1N1 en un hospital de Hong Kong.

Muchos edificios en Estados Unidos, especialmente las escuelas, no cumplen con las tasas recomendadas de cambio de aire.

Pero afortunadamente es bastante fácil hacer que ingrese a un edificio aire fresco.

Mantener abiertas las ventanas y puertas es un buen comienzo. Colocar cerca de una ventana un ventilador que sopla hacia el exterior también aumenta considerablemente la circulación de aire.

En edificios en los que no pueden abrirse las ventanas, puede ajustarse el sistema mecánico de ventilación para aumentar el bombeo de aire desde afuera.

Sea cual fuere el tipo de habitación, cuanto más personas haya en ella, más frecuentemente debe cambiarse el aire.

Usar el CO2 para medir la circulación del aire

¿Cómo sabes si hay suficiente cambio de aire en una habitación? Calcular esto con exactitud es complejo. Pero hay un indicador sencillo que podemos usar como guía.

Cada vez que exhalas liberas CO2 o dióxido de carbono. Y como el coronavirus se esparce en partículas que liberamos al respirar, toser o hablar, puedes medir los niveles de CO2 para determinar si una habitación se está llenando de exhalaciones potencialmente infecciosas.

El nivel de CO2 te permite estimar si está entrando suficiente aire fresco a la habitación.

Monitor de CO2 en la pared de una habitación

Getty Images
Los monitores de CO2 indican cuánto aire fresco hay en la habitación. “Yo recomiendo niveles de CO2 inferiores a 600 ppm”.

Al aire libre, los niveles de CO2 son un poco superiores a 400 partes por millón (ppm). Una habitación bien ventilada tendrá cerca de 800 ppm de CO2. Si el número es mayor esto indica que la habitación requiere más ventilación.

El año pasado, investigadores en Taiwán estudiaron el impacto de la ventilación en un brote de tuberculosis en la Universidad de Taipei.

Muchas de las habitaciones en la universidad no estaban bien ventiladas y tenían niveles de CO2 superiores a 3,000 ppm.

Cuando los ingenieros mejoraron la circulación del aire y lograron bajar los niveles de CO2 a menos de 600 ppm, el brote dejó de crecer. El aumento en la ventilación redujo la transmisión infecciosa en un 97%, según el estudio.

El coronavirus se esparce por el aire, por lo que niveles altos de CO2 en una habitación indican un riesgo alto de transmisión si está presente una persona infectada.

Yo me baso en el estudio de Taiwán para recomendar niveles de CO2 inferiores a 600 ppm.

Puedes comprar buenos medidores de CO2 en internet por cerca de US$100. Pero debes asegurarte que tengan un margen de error no mayor de 50 ppm.

Personas en una oficina

Getty Images
Los monitores de CO2 ayudan a determinar si debe haber más ventilación en una habitación para reducir el riesgo de enfermedades infecciosas.

Purificadores de aire

Si estás en una habitación en la que es difícil hacer ingresar aire de afuera, otra opción es usar un purificador de aire.

Estas máquinas extraen partículas del aire, usando en general un filtro muy denso hecho de fibras que capturan partículas con bacterias y virus y reducen el riesgo de transmisión de enfermedades.

Purificador de aire en una habitación

Getty Images
No todos los purificadores de aire son iguales, y antes de comprar uno hay varios factores que debes tener en cuenta.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) asegura que los purificadores de aire cumplen esa función también en el caso del nuevo coronavirus.

Pero no todos los purificadores de aire son iguales, y antes de comprar uno hay varios factores que debes tener en cuenta.

Lo primero que debes considerar es cuán efectivo es el filtro. La mejor opción es un purificador que usa un filtro HEPA, acrónimo de high-efficiency particulate air o extractor de partículas aéreas de alta eficiencia.

Este tipo de filtros extraen más del 99,97% de partículas de todos los tamaños.

El segundo factor a considerar es cuán potente es el purificador. Cuánto más grande sea una habitación o cuantas más personas haya en ella, más aire debe ser purificado. Trabajé con colegas en la Universidad de Harvard para crear una herramienta simple para las escuelas, que permite calcular cuán potente debe ser un purificador de aire para diferentes tamaños de aulas.

Y lo último que debes considerar es cuán válidas son las afirmaciones de la compañía que fabrica el purificador.

En Estados Unidos, por ejemplo, la Asociación de Fabricantes de Electrodomésticos emite un sello de garantía llamado AHAM Verifide.

Y en California, la Junta de Recursos sobre el Aire tiene una lista de purificadores de aire seguros y efectivos, aunque no todos usan filtros HEPA.

Mantiene fresco el aire y sal afuera

Tanto la Organización Mundial de la Salud como el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, CDC, señalan que la mala ventilación aumenta el riesgo de transmisión de coronavirus.

Si puedes controlar tu ambiente, asegúrate de que entra suficiente aire desde afuera.

Un monitor de CO2 puede indicarte si la ventilación es adecuada. Si los niveles de CO2 comienzan a aumentar abre algunas ventanas y haz una pausa en tu trabajo para salir unos momentos al aire libre.

Si no puedes hacer que entre aire fresco a una habitación, tienes la opción de un purificador de aire. Si decides comprar uno, debes tener presente que no extraen CO2, por lo que aunque el aire estará más puro, los niveles de CO2 en la habitación pueden seguir altos.

Mujer con una mascarilla abriendo una ventana

Getty Images
Tanto la Organización Mundial de la Salud como el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, CDC, señalan que la mala ventilación aumenta el riesgo de transmisión de coronavirus.

Si entras a un edificio y ves que hay demasiadas personas, o sientes que hace mucho calor o el aire está viciado, es probable que no haya buena ventilación. Da media vuelta y márchate.

Si prestas atención a la circulación y a la filtración del aire, mejorando la ventilación cuando puedes o evitando sitios con mala ventilación, dispondrás de otra herramienta poderosa para protegerte del coronavirus.

*Shelly Miller es profesora de ingeniería mecánica de la Universidad de Colorado en Boulder. Su artículo original fue publicado en The Conversation y puedes leerlo aquí.

* Ventilation of general hospital wards for mitigating infection risks of three kinds of viruses including Middle East respiratory syndrome coronavirus, en inglés aquí.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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https://www.youtube.com/watch?v=zdkwo02LwCs

https://www.youtube.com/watch?v=FkdL3esx7t0&t=14s

https://www.youtube.com/watch?v=Fq8jbuaUW0M

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