Líderes opacos: sindicatos y partidos incumplen con la mitad de obligaciones de transparencia
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Foto: Cuartoscuro

Líderes opacos: sindicatos y partidos incumplen con la mitad de obligaciones de transparencia

Tanto los partidos políticos como los sindicatos son las instituciones con menor cumplimiento en obligaciones de transparencia, de acuerdo con un informe de la Auditoría.
Foto: Cuartoscuro
Por Arturo Angel
7 de noviembre, 2017
Comparte

Los sindicatos y los partidos políticos son las instituciones más opacas del país. Aunque por ley ya deberían haber transparentado toda su información de carácter público, desde sus estructuras orgánicas hasta gastos, plazas y contrataciones, la realidad es distinta.

Una verificación hecha por la Auditoría Superior de la Federación reveló que los sindicatos han transparentado, en conjunto, apenas el 35% de la información a la que están obligados de acuerdo con la Ley General de Transparencia, mientras que los partidos políticos han transparentado solo el 62% de los datos obligados.

Desde 2014, las obligaciones de transparencia se extendieron a fideicomisos, organismos autónomos, partidos políticos y a sindicatos que reciban recursos públicos. La nueva ley, que entró en vigor en 2015, estableció como obligación revelar toda la información que marca la ley con parámetro homologados a más tardar en mayo de 2017.

Lo que los auditores de la ASF encontraron es que aún cuando el plazo límite para revelar esta información – a través del Sistema de Portales de Obligaciones de Transparencia (SIPOT) – se amplió a octubre de 2017, solo se han transparentado el 69 % de todos los datos que debían haber revelado los 868 sujetos obligados en el país.

La situación más preocupante es la de los sindicatos que mantienen bajo opacidad el 65% de la información que ya tendrían que haber transparentado.

En tanto, los partidos políticos reportan el promedio más bajo de cumplimiento de las obligaciones de transparencia, apenas un 62.2 %.

Un mejor nivel de transparencia presentan las dependencias de los poderes ejecutivos con el 65.8 % de cumplimiento de sus obligaciones, y más arriba los órganos autónomos con el 72.7 %. Después le siguen los fondos y fideicomisos con el 73.2 % y las distintas instancias del Poder Judicial con el 87.4%.

Las instancias que han transparentado la mayor parte de su información al corte de octubre pasado son las del Poder Legislativo con un cumplimiento del 91.3 %.

Uno de los motivos que explican el alto nivel de opacidad en los sindicatos, destaca la Auditoría Superior de la Federación, es que 39 de ellos  (casi el 30% del total de organizaciones gremiales legalmente constituidas) ni siquiera han cumplido con entregar reporte alguno ante el SIPOT, algo que legalmente debieron hacer antes de octubre pasado. Están en ceros.

Un caso distinto es el de los partidos políticos, pues aunque el 100 % de ellos ya entregó sus reportes al SIPOT, el cumplimiento es bajo. Aquí los reportes entregados son deficientes y/0 incompletos.

El 79.2 % de los fideicomisos y fondos públicos han cumplido con entregar sus reportes al SIPOT. Esto significa que uno de cada cinco fideicomisos sigue sin entregar reporte alguno ante el sistema de transparencia (es el segundo nivel más alto de omisión después de los sindicatos).

En cambio el 92.3% de todos los órganos autónomos ya ingresó su reporte al sistema, al igual que el 99 % de los sujetos obligados pertenecientes a los poderes ejecutivos. Con un 100 % de informes entregados están los sujetos Poder Legislativo y el Poder Judicial.

El balance general concluye que de los 868 sujetos obligados, 740 de ellos (85.3%) entregaron informe con su información de transparencia al SIPOT (independientemente de si están completos o no). Esto significa que 128 sujetos obligados han violado la ley al no entregar estos informes cuya fecha límite era octubre pasado.

Reglas incompletas

A más de tres años de distancia de que se aprobó y entró en vigor la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, no se ha terminado de actualizar el marco legal para que los sujetos obligados cumplan con proporcionar información en temas como los de delincuencia organizada o desaparecidos, donde las reglas no son claras.

El análisis de la ASF arroja que de 280 leyes federales y generales vigentes que tendrían que ser actualizadas, hay 103 que siguen sin un reglamento general o al menos artículos que regulen las nuevas disposiciones de transparencia.

Esto significa que al menos 1 de cada 3 leyes federales y generales no cuentan con reglas actualizadas en transparencia lo que facilita la opacidad.

Entre las leyes que no cuentan con reglamentos actualizados en transparencia se encuentran la Ley de Expropiación; la Ley de Seguridad Nacional; la Ley del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas; la Ley Federal Contra la Delincuencia Organizada, y la Ley Federal de Defensoría Pública.

El informe de la ASF destaca también los retrasos.

Los plazos para expedir los reglamentos en materia de transparencia de cada ley eran de 188 días pero en realidad, el promedio de expedición ha estado por encima de los mil días. Un retraso promedio de tres años después de lo dispuesto.

Quienes también ya cumplieron aunque con retrasos fueron los estados. Cada entidad federativa tenía la obligación de adecuar su norma local de transparencia con los parámetros marcados por la Ley General en máximo un año. Pero solamente 11 entidades cumplieron a tiempo: Coahuila, Jalisco, Morelos, Oaxaca, Querétaro, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Yucatán, Chihuahua y Nayarit.

En el caso de Baja California Sur, Campeche, la Ciudad de México, Chiapas, Durango, el Estado de México, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa y Tlaxcala, su nueva legislación estuvo completa un día después del plazo, mientras estados como Aguascalientes, Baja California, Hidalgo y Veracruz registraron más de 100 días de retraso.

Crecen las solicitudes

Entre 2012 y 2016, según el análisis de la Auditoría, las solicitudes de acceso a la información presentadas por los ciudadanos crecieron en promedio 20 % anualmente. Pasaron de 94 mil 735 en 2012 a 196 mil 253 en 2016.

En este periodo el promedio de atención de cada solicitud mejoró en cuanto a tiempo pues decreció de 13.6 días hábiles a 12.9 días.

En cuanto a los recursos de revisión, en 2016 se promovieron en promedio 3.9 recursos de revisión por cada 100 solicitudes de acceso a la información y protección de datos personales. En total fueron 9 mil 422 recursos promovidos el año pasado y la razón principal por la que los ciudadanos los interpusieron fue la respuesta de sujetos obligados respecto a que los datos solicitados eran información “reservada o clasificada”.

El pleno del INAI, al revisar los recursos de revisión, resolvió en el 48.2% de los casos darle la razón a los ciudadanos por lo menos de forma parcial, y revocar la respuesta de los sujetos obligados.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cómo crear un sistema de alerta de enfermedades infecciosas basado en el modelo para detectar hambrunas

Las pandemias no surgen de repente: comienza con el brote de una enfermedad infecciosa que se transforma en una epidemia local, que luego se propaga entre sus vecinos, y adquiere el potencial de convertirse en global. ¿Cómo detectar estos primeros signos?
5 de agosto, 2020
Comparte

“Para todos los desastres —ya sean hambrunas, terremotos o tsunamis— necesitamos recibir una alerta lo más temprano posible”. Y las pandemias no son la excepción.

Esta es la reflexión de Andrew Natsios, profesor de la Universidad de Texas A&M y director del Instituto Scowcroft de Asuntos Internacionales, en Estados Unidos, quien sostiene que del mismo modo que se puede predecir una crisis alimentaria analizando una serie de variables, también se puede estimar cuándo un brote de una enfermedad infecciosa tiene el potencial de salirse de control.

Crear un método de alerta temprana (que denomina Sistema de Advertencia Temprana de Pandemias, PEWES, por sus siglas en inglés) serviría para evitar que se produzca, asegura el profesor, quien también se encargó de administrar la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) entre 2001 y 2006.

“Una pandemia no surge de repente: comienza con un brote de una enfermedad que luego se transforma en una epidemia localizada, después se propaga a otros países y más tarde se convierte en una pandemia que puede tener el potencial de transformarse en global”, le explica a BBC Mundo.

¿Pero cómo funcionaría este sistema? ¿En que datos se basaría para hacer esta predicción? ¿Y no existen ya otros sistemas de alerta temprana de pandemias?

Entierros y multitudes en los hospitales

El sistema, explica el profesor, sería similar a la Red de Sistemas de Alerta Temprana de Hambrunas, (FEWES, por sus siglas en inglés), un modelo exitoso desarrollado por USAID tras la devastadora hambruna de 1985 en Etiopía que dejó cerca de un millón de muertos.

Cementerio en Brasil

Getty Images
La aparición de una gran cantidad de nuevas fosas es un elemento que indica qué algo fuera de lo normal está ocurriendo en un lugar determinado.

Desde su implementación, recalca Natsios, este programa “ha logrado predecir todas las hambrunas en los territorios bajo su responsabilidad en los últimos 40, 50 años”.

Este sistema utiliza imágenes satelitales para evaluar qué está ocurriendo en el terreno, datos sobre el comercio de granos y ganado, del clima, así como reportes de expertos en alimentos, científicos agrícolas y empresarios que ingresan información a la red cuando notan que algo no está bien.

Con esta información produce mapas de acceso gratuito de zonas con inseguridad alimentaria y análisis sobre los problemas que se están gestando en el mundo.

En el caso de una pandemia, informes de profesionales de la salud locales en distintas regiones del globo podrían contribuir con información relevante.

Paciente en China

Getty Images
Profesionales de la salud locales pueden aportar información clave que, en contexto, puede servir de indicador.

Imágenes satelitales permitirían obtener datos clave.

Fotos aéreas de entierros masivos, crematorios trabajando horas adicionales, imágenes que muestren un aumento en el tamaño de grupos que se congregan frente clínicas y hospitales son un material valioso.

No son necesariamente indicadores de un brote, pero sí denotan la presencia de un problema que amerita investigación, por ejemplo.

Agosto, no diciembre

Otra herramienta crucial es el monitoreo de lo que ocurre en internet y de los temas de los que está hablando la gente.

Natsios hace referencia a un estudio reciente de la Universidad de Harvard que combinó dos piezas de información que permitieron llegar a un conclusión interesante.

“Los investigadores observaron imágenes satelitales de aparcamientos, clínicas y hospitales en la zona de Wuhan, donde la pandemia se manifestó a gran escala en China, y notaron un gran aumento de gente en esos lugares en agosto del año pasado”, le dice Natsios a BBC Mundo.

El segundo dato provino de Facebook y Twitter, que reveló que, desde principios de agosto del año pasado, la gente había empezado a hacer preguntas sobre una nueva enfermedad, enumerando todos los síntomas típicos de la covid-19.

Redes sociales

Getty Images
Analizar los temas que la gente discute en las redes sociales puede darnos una pista de si algo está ocurriendo.

“Combinando estos dos datos, es muy probable que hayan descubierto que, de hecho, la pandemia no empezó en diciembre sino en agosto“, explica el profesor.

De haberlo sabido, “incluso si no hubiésemos podido enviar equipos de ayuda sanitaria (dado que China nunca hubiera permitido el ingreso de grupos de EE.UU., Europa o un contingente de la ONU) podríamos haber alertado a las autoridades chinas”.

Natsios no cree que en ese entonces el gobierno chino tuviera conocimiento de la situación: intuye que los funcionarios locales no quisieron enviar malas noticias a Pekín y por eso mantuvieron en secreto esta información.

Equipos de ayuda

No es que los datos que menciona Natsios por separados no existan, “uno puede obtenerlos comprándolos”, explica.

Pero la idea es aunarlos bajo una mismo techo, y ponerlos en un reporte a disposición del público, ONG y demás organismos e instituciones de forma gratuita.

Los equipos de ayuda son la otra pata del sistema de alerta.

La idea, le dice a BBC Mundo Natsios, es utilizar la estructura de los Equipos de Respuesta Frente a Emergencias de USAID para entrenar a profesionales en el terreno que puedan actuar frente a una pandemia y enviar equipos especiales de ayuda de EE.UU. a los países que lo permitan.

Gobiernos autoritarios

Un sistema de alerta temprana es particularmente útil para recabar datos de países con gobiernos autoritarios, poco dispuestos a revelar información, señala Natsios, aunque estos no son los únicos renuentes a presentar información sobre sí mismos poco halagadora.

Ayuda de USAID enviada a Honduras.

Getty Images
Enviar equipos de ayuda es algo que podría hacerse si se tiene conocimiento de que una enfermedad infecciosa se está escapando de control.

“En realidad a ningún gobierno le gusta dar noticias incómodas. Pero en una democracia, hay organizaciones civiles, profesionales, centros de estudio, congresos, parlamentos y medios de noticias independientes que pueden hacer preguntas”, afirma Natsios, mientras que las autocracias carecen de estas instancias de control.

Con un sistema de alerta temprana, se puede obtener información por otros medios con mucha antelación y hacer sonar la alarma para tomar medidas o presionar a algunos gobiernos a que las tomen.

Superposición

Dado el alcance global de este proyecto, es lógico preguntarse si no sería más indicado que cayera bajo la jurisdicción de un organismo internacional, como la ONU, o cualquier otra institución que no tenga una afiliación nacional.

Es más, la ONU ya cuenta con una Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos (GOARN).

¿Qué sentido tiene entonces diversificar recursos y esfuerzos para crear un sistema paralelo?

“No podemos poner todos los ‘huevos humanitarios’ en una canasta, porque a veces los sistemas fallan“, dice Natsios con vehemencia.

Paciente con covid-19

EPA
Saber lo más pronto posible que se avecina una pandemia puede servir para evitar que se produzca.

El problema de un sistema como el de la ONU, es que por la forma en que está organizado los directores ejecutivos tienen derecho a veto, dice el profesor, y menciona el ejemplo del brote de ébola detectado por GOAR en 2014 en África Occidental, del cual no se emitió una alerta porque el funcionario local estimó que esta perjudicaría a la economía regional.

“Y, a veces, también nuestro propio sistema puede fallar”, reconoce. “Por eso tenemos que tener una superposición, una multiplicidad de sistemas, en caso de que se produzcan fallas”.

“Aunar todo en un único sistema internacional sería una idea terrible”, concluye Natsios.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=PM9KBQyKHz8

https://www.youtube.com/watch?v=9JOee6bCojU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.