Tragones anónimos, un lugar para combatir la obesidad sin ser juzgado
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
@Tragones.Anonimos.Laguna

Tragones anónimos, un lugar para combatir la obesidad sin ser juzgado

Ante la falta de programas de salud pública en México que atiendan de manera integral la obesidad como una enfermedad, pacientes han preferido organizarse para lograr bajar de peso.
@Tragones.Anonimos.Laguna
11 de diciembre, 2017
Comparte

Hartos de médicos, dietas y programas públicos ineficientes, decidieron organizarse de manera colectiva y anónima. Son un grupo de personas que padecen obesidad mórbida y que optaron por combatir su enfermedad a través de un espacio en el que se dicen realmente atendidos.

Se trata de Tragones Anónimos. Hasta ahí se han congregado en busca de ayuda, luego de intentar por todos los medios alcanzar su peso ideal sin éxito alguno. “Médicos, acupuntura, anfetaminas, nutriólogos, bariatras. Probé de todo para bajar de peso y nada me funcionó, hasta que me vine para acá donde me sentí comprendida y todo mejoró”, relata Carmen E, integrante del grupo desde hace 5 años y quien hoy se encuentra anexada en él con el fin de bajar los kilos necesarios.

Ana, otra integrante, afirma que “si no fuera por el grupo no tendría ni donde vivir, ya que era esto o el suicidio”. Ella salió de casa por una situación de violencia, que la llevó a una depresión que la hizo subir excesivamente de peso.

Ambas encontraron en Tragones Anónimos la oportunidad de recuperar la seguridad en sus vidas.

Surgida en Torreón, Coahuila, hace un poco más de tres décadas, y extendida por todo el país, la organización tiene el objetivo de que sus integrantes bajen de peso con un método “sano, humano y de comprensión”.

México es hoy el país con la tasa más alta de sobrepeso y obesidad en el mundo, de acuerdo con el informe Healt and Glance 2017, presentado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). De acuerdo con el informe, el 33.3 por ciento de la población mayor de 15 años padece obesidad. Y aunque existen programas federales y estatales dirigidos a combatir esta epidemia, no han sido efectivos para reducir la estadística.

“Los médicos suelen ser groseros y quieren arreglarlo todo con dietas y nutriólogos. En mi caso la obesidad se debe a una depresión, pero a veces eso no lo entienden”, cuenta Carmen. Desde su punto de vista, el sector salud en México es desigual respecto a la atención que brinda a otras enfermedades.  “Yo le recomendaría al gobierno que hagan un tratamiento integral para nosotros, que metan psicólogo, psiquiatra, nutriólogo, endocrinólogo y no sólo un nutriólogo, además de dar mucha información sobre la enfermedad y sus diferentes formas de tratarla. No sólo den difusión a la prevención, más bien ayuden a tratar la obesidad como otro tipo de enfermedades”.

En 2016, la Secretaría de Salud declaró una emergencia epidemiológica por el alto número de casos de obesidad y diabetes, con 7 de cada 10 mexicanos con el padecimiento. Su titular, José Narro, anunció incluso que se “redoblarían esfuerzos” para revertir la epidemia. No obstante, un año después la OCDE calificó como “decepcionante” que México sólo invierta el 5.8 por ciento del PIB en salud a pesar de la emergencia declarada y de ser la segunda economía en América Latina.

 

Sí hay programas, “pero no son suficientes”

“Conocí un médico del Rubén Leñero, que me citó para ayudarme a bajar de peso. Cuando fui me dieron una plática, pero tenía que pagar 50 mil pesos para que me hicieran la banda gástrica y te daban un programa integral o tenías que ponerte en una lista de espera”, recuerda Carmen respecto a una de sus experiencias en el sector salud.

En Ciudad de México, la Secretaría de Salud creó desde el 2008 dos clínicas de Cirugía para la Obesidad, una dentro del hospital Rubén Leñero y otra en el Hospital General de Tláhuac (2012). En ellas otorgan el servicio de cirugía bariátrica, es decir, intervenciones quirúrgicas para bajar de peso sólo para aquellos pacientes que cuentan con obesidad mórbida.

En la página oficial de las Clínicas de cirugía para la Obesidad, la Secretaría estipula los requisitos para poder acceder a los diferentes procedimientos que ofrecen para disminuir el peso (Bypass, manga gástrica y balón gástrico). Los beneficiarios deben ser mayores de 18 años, contar con obesidad mórbida (un índice de masa corporal superior a 40 o más de 45 kilos de sobrepeso), no contar con seguridad social o privada en caso de querer gratuidad (en su defecto se deben de pagar los insumos) y asistir a una plática con la documentación requerida. Posteriormente se asigna un tratamiento, dependiendo del caso y los kilos que el paciente tenga que bajar.

“Ellos si cuentan con un plan integral, pero no es suficiente”, dice Carmen, pues cree que la capacidad de ambos hospitales es insuficiente para el número de casos que hay en la ciudad.

Organizan sesiones y cuentan sus experiencias.

De acuerdo con un informe de la secretaría de Salud capitalina, durante 2017 han realizado 358 intervenciones, de las cuales 11 fueron de manga gástrica, 345 bypass gástrico y 2 de balón gástrico. De estos casos, 288 son mujeres y los otros 70, hombres. Los requisitos, la falta de difusión y el límite de espacio son factores que impiden que más pacientes sean beneficiados, denuncian los pacientes.

Por ello Carmen y Ana, junto a otras personas que padecen esta enfermedad, prefieren ser parte de Tragones Anónimos. En la organización, a diferencia de los hospitales, se “sienten identificadas, comprendidas, no juzgadas y arropadas”.

Ambas dicen haber sido víctimas en reiteradas ocasiones de ofensas debido a su condición, tanto por familia como la sociedad en general. Se sienten incomprendidas y juzgadas, pues la necesidad de comer es algo que en ocasiones no pueden controlar, a diferencia de lo que a veces cree la gente.

“A ellos se les hace muy fácil y no entienden por qué estamos en un grupo anónimo, pero nunca vas a entender a las personas hasta que estés en su lugar”, dice Carmen.

En Tragones Anónimos llevan un esquema similar al de Alcohólicos Anónimos: realizan juntas, platican sus experiencias, comparten anécdotas y desarrollan un plan de alimentación, sólo retirando ciertos alimentos como harinas o aceite. Esto los hace sentir en un entorno más humano, lejos de regímenes alimenticios o tratamientos médicos que no les dieron mayores resultados.

“Yo sólo quiero verme delgada y no desenfocarme, llegar a mi meta, la que importa ahora soy yo y voy a lograr algo que siempre he querido y no he podido: verme delgada. Quiero conocerme delgada”, dice Ana. Carmen espera que algún día la gente “cambie su visión sobre las personas obesas y entiendan el origen de sus problemas, que no sólo es por querer comer, sino que hay otras cosas detrás. Ojalá dejen de asustarse y criticar”.

 

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Los hallazgos del mayor estudio sobre ejercicio y estado físico jamás realizado

Hace ya mucho que la ciencia demostró que hacer ejercicio es bueno para la salud, pero la relación entre los diferentes tipos de ejercicio y la mejora en la condición física aún no se comprenden completamente. Aquí te ofrecemos algunas respuestas.
7 de octubre, 2021
Comparte

Los beneficios de la actividad física son ampliamente conocidos por la ciencia. Sin embargo, la relación entre los diferentes tipos de ejercicio (más ligero, más intenso, aeróbico o no) y la mejora en la condición física aún no se comprenden completamente.

Para ahondar en este conocimiento, investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston (EE.UU.) realizaron un gran estudio con más de 2.000 participantes, el mayor jamás hecho con el objetivo de comprender esta relación.

El buen estado físico tiene una gran influencia en la salud y está asociado con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular.

Publicado en el European Heart Journal, el estudio encontró que el ejercicio intenso mejora el estado físico más que la actividad física ligera, como caminar 10.000 pasos diarios (distribuidos a lo largo de la jornada).

El ejercicio intenso es tres veces más efectivo para mejorar el estado físico que simplemente caminar y 14 veces más efectivo que simplemente disminuir la inactividad diaria (como levantarse para cambiar de canal de televisión, subir escaleras en lugar del ascensor, etc.).

La conclusión puede parecer obvia, pero de hecho hay una serie de detalles que han sido indagados a profundidad por la investigación, realizada y dirigida por el equipo del profesor de cardiología de la Universidad de Boston, Matthew Nayor.

Una mujer colocándose un casco de ciclista.

Getty Images
El ejercicio físico está directamente relacionado con la buena salud.

Por ejemplo, ¿puede una persona que pasa todo el día sentada en la oficina compensar este tiempo sedentario haciendo ejercicio más intensamente después del trabajo? ¿Cómo se compara la salud de esta persona con la de alguien que tiene un trabajo donde hay más actividad física pero no hay ejercicio más allá de eso?

También había incertidumbre acerca de si la cantidad de pasos dados por día (contados con contadores de pasos) realmente hacía alguna diferencia en la condición física. La conclusión es que sí lo hacen en todos los géneros, grupos de edad y condiciones de salud, lo que confirma que mantener la actividad durante todo el período el día es beneficioso para todos.

Los investigadores también encontraron que las personas que tienen un número de pasos por día más alto que el promedio y que se ejercitan más intensamente durante un período corto también tienen un estado físico por encima del promedio, independientemente del tiempo que hayan estado sentados.

En otras palabras, aparentemente es posible compensar el daño causado por un estilo de vida sedentario a lo largo del día con un aumento de la actividad física y del ejercicio en otros momentos.

La investigación también indagó sobre cómo el cuerpo responde a diferentes intensidades de actividad física durante el inicio, la mitad y el punto máximo de un ejercicio.

Los investigadores ya esperaban encontrar entre los resultados el hecho de que el ejercicio más intenso promueve una mejora en el rendimiento durante la actividad máxima.

Pero también encontraron que el ejercicio de alta intensidad también es más beneficioso que caminar a paso ligero para mejorar la capacidad del cuerpo para comenzar y mantener niveles más bajos de actividad.

Según Nayor, quien dirigió la investigación, otra pregunta fue cuáles son los impactos de los hábitos pasados relacionados con la salud física y el nivel de bienestar de una persona en el presente.

“Descubrimos que los participantes con altas tasas de actividad al principio, pero bajos niveles de actividad unos 8 años después, tenían niveles equivalentes de aptitud física. Esto sugiere que quizás haya un ‘efecto memoria’ de actividades físicas pasadas que se reflejan en el actual índice de aptitud física”, dice Nayor en un artículo sobre la investigación publicado por la Universidad de Boston y el Foro Económico Mundial.

La importancia de las actividades físicas ligeras

Matthew Nayor señala que si bien la conclusión es que las actividades más intensas son mejores para el acondicionamiento físico, esto no significa que las actividades ligeras sean innecesarias.

Una persona con un podómetro.

Getty Images
Contar los pasos que se dan durante el día no es tan efectivo como el ejercicio intenso, pero es mejor que no hacer nada.

“Nuestro estudio confirmó que la actividad ligera también mejora el estado físico. Y esto es especialmente importante para las personas mayores o para las personas que tienen condiciones médicas que les impiden realizar actividades más intensas”, dice en el artículo.

Agrega que si su objetivo es mejorar su estado físico, resulta tres veces más efectivo hacer al menos un ejercicio más moderado o intenso que simplemente ser una persona que camina mucho, por ejemplo.

¿Qué es el ejercicio intenso?

Los investigadores utilizaron definiciones establecidas en otros estudios como base para su trabajo reciente. Según esos parámetros, caminar entre 60 y 99 pasos por minuto es un ejercicio ligero, caminar entre 100 y 129 pasos por minuto es moderado y por encima de 130 pasos por minuto es intenso.

Mujer haciendo ejercicio.

Getty Images
Hacer ejercicio compensa los perjuicios causados por la vida sedentaria., según la investigación.

Sin embargo, en el artículo publicado por la Universidad de Boston, Nayor señala que es posible que la velocidad deba ser mayor en las personas más jóvenes.

La US Fitness Guide recomienda entre 2:30 horas y 5 horas de ejercicio moderado por semana y entre las 1:15 horas y 2:30 horas de ejercicio intenso en el mismo período.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://youtu.be/rNrvJlGMBYk

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.