Un café con causa: Cordica 21, la primera cafetería atendida por personas con Síndrome de Down
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Coffee Cordica 21.

Un café con causa: Cordica 21, la primera cafetería atendida por personas con Síndrome de Down

En esta cafetería-escuela, 10 jóvenes con este trastorno genético atienden las mesas, mientras aprenden a ser productivos y desarrollar sus aptitudes.
Coffee Cordica 21.
Por César Reveles
3 de diciembre, 2017
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En Cordica 21 trabajan 10 jóvenes de entre 20 y 25 años que reciben a los clientes, toman el pedido y llevan las bebidas y alimentos hasta las mesas. Pero este café ubicado en Guadalajara no es como cualquier otro, pues sus trabajadores tienen Síndrome de Down.

El proyecto se planeó desde hace dos años y “más que un negocio se trata de una cafetería-escuela, donde los chicos aprenderán a ser productivos por sí mismos, para que en un futuro aspiren a proyectos más grandes”, cuenta Laura Ruiz, integrante del proyecto, a Animal Político.

Los 10 jóvenes (4 mujeres y 6 hombres), que pertenecen a la organización desde pequeños, laboran en grupos de 2 o 3, por turnos de 2 horas y su trabajo es remunerado.

Cordica 21 es el primer café en el país atendido por personas con Síndrome de Down y discapacidad mental.

“Sólo queremos acompañarlos en cada etapa de su vida y ayudarlos a que desarrollen cada una de sus capacidades en un entorno de inclusión”, dice Laura.

La historia de Cordica 21 se remonta un par de décadas atrás, cuando nació como un club deportivo de futbol para personas con Síndrome de Down, pero con el paso de los años se convirtió en una organización que ofrece desde terapias físicas, talleres de baile, teatro y pintura hasta espacios para incursión laboral.

En la cafetería-escuela aprenden a preparar alimentos y bebidas.

Un difícil mercado laboral

“Por la mañana ellos trabajan y en la tarde realizan otras actividades, incluso entre nosotros hay futbolistas que pertenecen a la selección nacional de futbol de personas con Síndrome de Down y han viajado a mundiales”, comenta Laura, quien lamenta que en el país haya tan pocas oportunidades laborales para personas con éste u otros trastornos genéticos.

De acuerdo con cifras del INEGI, en México hay un aproximado de 7.1 millones de personas con alguna discapacidad, de las cuales se calcula que unas 250 mil tienen Síndrome de Down. La brecha en las oportunidades laborales es amplia, de cada 10 personas con dicho trastorno sólo 4 cuentan con un trabajo remunerado, a pesar de ser personas productivas, señala el instituto.

Por ello es que los integrantes de Cordica 21 resaltan la importancia de proyectos como el de su cafetería-escuela, que en palabras de Laura “significan un espacio de crecimiento personal y profesional para personas con Síndrome de Down o discapacidad mental”.

Además de ‘Coffe Cordica 21’, los integrantes de la organización ya tienen en mente otros planes, como un espacio para personas con discapacidad de la tercera edad, que en la mayoría de los casos dejan de asistir a terapias o centros de educación por temas de edad, pero que de cualquier requieren de espacios para seguir desarrollándose.

Laura asegura que su plan a futuro es llevar el proyecto de la cafetería a otras entidades del país, ya que además de tener lista de espera de personas que quieren laborar allí, buscan que cada vez haya “mayores oportunidades y espacios para el desarrollo de este sector”. Incluso cuenta que organizaciones de Cancún y Monterrey se han contactado con ellos para replicar el modelo en sus ciudades.

Por lo pronto, el concepto de ‘Coffe Cordica 21’ ha resultado un éxito en Guadalajara, y es visitado por decenas de personas al día. Su horario es de lunes a viernes de 8 de la mañana a 4 de la tarde.

 

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

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La impresionante (y costosa) operación del Kremlin para proteger a Putin del coronavirus

Desde el inicio de la pandemia, las autoridades rusas han hecho enormes esfuerzos para proteger al presidente Vladimir Putin de la COVID-19.
7 de abril, 2021
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Desde el mismo comienzo de la pandemia de coronavirus, las autoridades rusas han hecho todo lo posible para proteger al presidente Vladimir Putin de la infección. Pero ¿cómo se organiza una cuarentena al estilo del Kremlin y cuánto ha costado?

Durante el último año, cientos de personas han tenido que ponerse en cuarentena en Rusia, antes de estar cerca de Vladimir Putin. Algunos tuvieron que aislarse incluso si no estaban en contacto directo con el presidente, sino como precaución porque estaban en contacto con otras personas que tenían previsto reunirse con él.

El 25 de marzo de 2020, el presidente Putin se dirigió a la nación y anunció que el 1 de abril marcaría el comienzo de una “semana no laboral”, mientras el coronavirus se propagaba rápidamente en Rusia.

Más tarde, en abril, se introdujo un confinamiento completo con el cierre de tiendas no esenciales y la prohibición de reuniones masivas, mientras una gran proporción de la población comenzó a trabajar desde casa.

Al mismo tiempo, 60 miembros de la tripulación de vuelo especial de la aerolínea Rossiya, al servicio del presidente Putin y de otros altos funcionarios del gobierno ruso, fueron puestos en cuarentena por primera vez el 26 de marzo de 2020 en un hotel no lejos de Moscú.

Desde entonces, cientos de pilotos, médicos, conductores y otro personal de apoyo, así como visitantes del mandatario, han pasado tiempo en cuarentena en una docena de hoteles en toda Rusia para proteger al presidente Putin de la infección.

Recientemente, se informó que el mandatario recibió una vacuna desarrollada en Rusia, aunque no se ha especificado cuál, pero los contratos con varios hoteles de “cuarentena” parecen estar vigentes hasta bien entrado el próximo año.

El servicio ruso de la BBC ha calculado que la Dirección del Presidente de la Federación Rusa, un órgano ejecutivo responsable del buen funcionamiento del equipo presidencial, recibió del presupuesto estatal unos US$84 millones para medidas de lucha contra la pandemia.

Los hoteles del Kremlin

Vladimir Putin en una pantalla.

Getty Images
El Kremlin ha hecho grandes esfuerzos económicos y logísticos para mantener a Putin a salvo de la enfermedad.

El servicio ruso de la BBC ha hallado que, al menos, 12 hotelesse han utilizado para las cuarentenas del Kremlin. Estos lugares de hospedaje se encuentran en Moscú y en su región circundante, la Crimea anexada, así como en una ubicación no muy lejos de la ciudad sureña de Sochi, el escenario de los Juegos Olímpicos de invierno de 2014 y uno de los lugares favoritos del presidente Putin.

En la lista de cuarentena no había hoteles privados: todos los lugares donde los visitantes y el personal de servicio pasaron tiempo pertenecen a la Dirección Presidencial. Algunas de las reservas están hechas hasta marzo de 2022.

Los miembros de la tripulación de vuelo de Rossiya parecen ser los principales ocupantes de estos hoteles. La tripulación sirve a funcionarios, incluido el propio presidente Vladimir Putin, así como al primer ministro Mikhail Mishustin y otros ocho ministros del gabinete.

El servicio ruso de la BBC pudo saber que el presidente Putin pasó gran parte del año pasado trabajando desde su residencia de Sochi.

Una fuente familiarizada con las condiciones de la cuarentena dijo que decenas de pilotos y otro personal aéreo tuvieron que ponerse en confinamiento cerca de Sochi para proporcionar transporte al mandatario, así como para el primer ministro, el ministro de Relaciones Exteriores y muchos otros. Entre los que se pusieron en cuarentena se encontraban pilotos de aviones y helicópteros.

Confinarse para ver a Putin

Vladimir Putin en un escenario.

Getty Images
Antes de que Putin asista a actos públicos se toman numerosas medidas para minimizar el riesgo de que se contagie.

El 75º aniversario de la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial debería haber sido una celebración importante en Rusia.

El recuerdo de esa guerra y el papel de Rusia en la derrota del nazismo son partes clave de la narrativa patriótica del gobierno de Putin. La celebración habría tenido lugar en la Plaza Roja el 9 de mayo, el Día de la Victoria de Rusia.

En lugar de ello, la conmemoración se trasladó al 24 de junio de 2020 y se realizó en una escala mucho menor, aunque todavía incluía un desfile militar. Los veteranos de guerra y las celebridades estrecharon la mano del presidente Putin y recibieron premios para conmemorar el aniversario.

Bloomberg informó que antes de reunirse cara a cara con el presidente, más de 200 personas, incluidos 80 veteranos de guerra de entre 80 y 90 años, tuvieron que ponerse en confinamiento durante dos semanas.

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, confirmó antes del desfile de junio que “un grupo de veteranos” estaba en cuarentena “en excelentes condiciones”, aunque destacó que esto se hacía como precaución por su bien.

El presidente Putin colocando flores sobre una tumba.

Kremlin.ru
Detrás de las apariciones de Putin en público hay toda una operación para asegurar que no corre riesgo de infectarse con el coronavirus.

Las agencias de noticias estatales rusas TASS y RIA-Novosti publicaron historias idénticas, describiendo cómo “uno de los hoteles de Moscú” había sido equipado para la cuarentena de unos 20 periodistas.

Se quedaron en habitaciones individuales, dejándolas solo mientras las limpiaban. No podían hablar entre ellos cara a cara y solo podían comunicarse virtualmente.

No se les permitió fumar ni beber alcohol. Los paquetes y las encomiendas que recibían de fuera del hotel de cuarentena solamente les eran entregados después de ser inspeccionados y desinfectados.

Los reporteros que se encontraban en aislamiento eran alimentados tres veces al día, dejando sus comidas y bebidas fuera de sus habitaciones, junto con cubiertos desechables. Cualquiera que entrara en contacto con ellos usaba trajes de protección personal completos.

También hubo informes sobre funcionarios del gobierno regional que se aislaron antes de las visitas del presidente Putin. Por ejemplo, en la ciudad de Sarov, en la región de Nizhny Nóvgorod, las autoridades locales asignaron US$13.000 para medidas “destinadas a prevenir la propagación de la infección por coronavirus durante la visita del presidente de la Federación de Rusia”.

El servicio ruso de la BBC se enteró de que alrededor de 20 miembros del personal de la administración local de Sarov estaban aislados en una pensión para veteranos de guerra. Los gastos de su estancia incluyeron camas de madera “de nogal”, juegos de ropa de cama, plancha y cuatro cajas fuertes de seguridad.

La BBC le preguntó al portavoz del Kremlin sobre las precauciones amplias y de larga escala tomadas para proteger al presidente Putin y si, en su conocimiento, otros países tenían prácticas similares en vigor. Dmitry Peskov declinó hacer comentarios.


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