Comisionados acusan que el gobierno boicotea su propio sistema anticorrupción: New York Times
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Luis Pérez de Acha

Comisionados acusan que el gobierno boicotea su propio sistema anticorrupción: New York Times

Los miembros del Comité de Participación Ciudadana señalan que el Sistema Nacional Anticorrupción es un "mal chiste" del gobierno mexicano.
Luis Pérez de Acha
Por Redacción Animal Político
2 de diciembre, 2017
Comparte

Como “un mal chiste” o “un placebo” para curar la enfermedad es como califican los miembros del Comité de Participación Ciudadana (CPC) las acciones del gobierno de México para combatir la corrupción y lo acusan de bloquearles cualquier intento de trabajo o investigación sobre la materia.

Un reporte de The New York Times señala que los integrantes del CPC manifestaron su enojo porque el gobierno les ha obstaculizado investigar temas como el uso de herramientas de espionaje contra civiles, el desvío de millones de pesos a través de universidades públicas (La Estafa Maestra) o la acusación de sobornos de Odebrecht, en los que está inmiscuido Emilio Lozoya, exdirector de Pemex.

Cuando en 2016 se creó el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) se instauró un mecanismo de participación ciudadana, que es el CPC, el cual no ha tenido oportunidad de efectuar investigaciones a profundidad.

“Es un mal chiste, fui ingenuo cuando arrancó el sistema, creía y tenía la esperanza que iba a funcionar. Ahora sé que quieren sabotear todo lo que hacemos”, expresó a Luis Pérez de Acha, quien forma parte del comité.

De acuerdo con Octavio López Presa, otro integrante del CPC, el gobierno tiene pánico de que puedan encontrar algo o hallar a los responsables de actos de corrupción.

“Están acostumbrados a nombrar a alguien que pueden controlar”, dijo y resaltó que cuando el gobierno se dio cuenta que el CPC actuaría de manera imparcial eso no le gustó y comenzaron a bloquearlos.

Leer también: La Estafa Maestra

Las piedras en el camino

Los miembros del CPC señalan que hay varios obstáculos para el combate a la corrupción, uno de ellos es que todavía no se designan a los magistrados en justicia administrativa, quienes tendrían que atender las acusaciones que surjan.

El CPC lamenta que los poderes que supuestamente les otorgaron sólo están en papel, mientras que el gobierno les ha respondido que ellos no deben investigar la corrupción sino ayudar a establecer políticas y coordinarse con las autoridades que tengan la competencia para indagar los delitos relacionados.

Los casos bloqueados

Jacqueline Peschard, presidenta del CPC, asegura que cuando intentaron discutir el espionaje contra civiles por parte del gobierno, les fue retenida información por parte de las seis agencias gubernamentales en el SNA. Una de las personas que votó contra la discusión de este tema fue Arely Gómez, quien era la titular de la Procuraduría General de la República cuando fue utilizado el programa espía; actualmente es la secretaria de la Función Pública.

El gobierno compró ese programa espía que se utiliza para buscar terroristas y redes criminales, pero fue empleado contra periodistas, académicos, defensores de derechos humanos y activistas anticorrupción.

Sin embargo, el gobierno indicó en un comunicado que la ley mexicana no establece que el espionaje sea un delito de corrupción, por lo que no era un tema para el SNA.

Otro caso es el de Odebrecht, la constructora brasileña que habría pagado 10.5 millones de dólares a funcionarios mexicanos para asegurarse contratos, de los cuales 6 millones presuntamente terminaron en manos de un solo servidor de alto nivel.

La investigación apunta a Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, cercano al presidente Enrique Peña Nieto, quien estuvo a cargo de la coordinación internacional de la campaña presidencial de 2012.

Por ese señalamiento, la Fiscalía en Delitos Electorales (Fepade) investigaba a Lozoya, pero el fiscal encargado, Santiago Nieto, fue destituido tras señalar que el inculpado trató de presionarlo para eximirlo. A la fecha, no hay titular de esa dependencia.

Los integrantes del CPC dijeron que solicitaron varios informes sobre el caso, pero el gobierno negó que así haya ocurrido.

Cuando la investigación de La Estafa Maestra mostró que más de 3 mil millones de pesos fueron desviados por dependencias de gobierno mediante universidades públicas, el CPC pidió información a 99 agencias gubernamentales, de las cuales sólo les ha respondido una.

Así, la creación de este sistema anticorrupción solo ha quedado en una máscara que el mismo gobierno utiliza como truco.

Te puede interesar: Sin fiscal ni magistrados e incompleto: Así arrancará el Sistema Nacional Anticorrupción

“El gobierno mexicano nos da placebos y creen que nos van a curar”, dijo Juan Pardinas, director ejecutivo del Instituto Mexicano para la Competitividad y uno de los arquitectos del SNA. “Me tomé lo que vendían y le pasé el frasco a mucha gente creyendo que era el camino al cambio”.

Al sistema le falta una pieza clave, el fiscal anticorrupción, el cual no ha sido nombrado por el enredo que se generó tras la renuncia de Raúl Cervantes a la PGR y a que no se han designado tampoco al Fiscal General de la República.

Además, varios estados del país no han implementado sistemas locales anticorrupción, que debían estar desde el pasado 19 de julio; sin embargo, no han cumplido con su obligación.

No obstante, los integrantes del CPC coinciden en que a pesar de las dificultades que han encontrado y que enfrentarán en el futuro no se van a rendir y seguirán dando la pelea por combatir la corrupción en México.

Con información de The New York Times

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

3 cambios drásticos que causó la pandemia en el país más rico del mundo

El covid-19 transforma el escenario económico, electoral y exterior de Estados Unidos, el primer país donde la cifra de muertos por el virus llega a seis dígitos según la Universidad Johns Hopkins.
28 de mayo, 2020
Comparte

Cuando el coronavirus se expandía en silencio por Estados Unidos a inicios del año, el constante crecimiento económico del país y un desempleo mínimo eran dos cartas clave en la campaña de reelección del presidente Donald Trump, que firmaba un ansiado acuerdo comercial con China.

Pero aquel panorama varió de forma radical con la pandemia de covid-19 y su efecto devastador en EE.UU., que el miércoles pasó la barrera simbólica de 100,000 muertos por el virus, según el conteo de la Universidad Johns Hopkins.

coronavirus.

Getty
EE.UU. pasó la barrera simbólica de 100.000 muertos por coronavirus.

Se trata de un saldo que ningún otro país ha registrado por el coronavirus hasta ahora, superior también al de otros episodios mortales que marcaron la política doméstica y exterior de EE.UU. en la historia reciente.

Incluso la combinación de estadounidenses muertos en las guerras de Vietnam y Corea, los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, y el huracán Katrina de 2005 ya ha es superada por el número de fallecidos de covid-19 en el país.

El virus y las medidas para enfrentarlo han modificado, al menos temporalmente, el ritmo de grandes ciudades estadounidenses como Nueva York, epicentro de las infecciones en el país y donde siguen cerrados restaurantes, bares, teatros, cines y otros comercios no esenciales.

Y, así como la pandemia alteró hábitos y costumbres sociales, también transformó el escenario económico, electoral y de relaciones exteriores de la nación más rica y poderosa del planeta.

Aquí van tres de esos cambios drásticos.

1. Colapso económico, disparada del desempleo

El coronavirus forzó un giro de 180 grados para la economía estadounidense y en particular para su panorama laboral.

A comienzos de 2020, EE.UU. pasaba por su ciclo de expansión económica más largo bajo registro: 128 meses hasta febrero.

Y ese mismo mes la tasa de desempleo del país estaba en su nivel más bajo en medio siglo: 3.5%.

Hombre caminando

Getty Images
El declive económico y desempleo en EE.UU. puede avanzan a niveles desconocidos en décadas.

Entonces estalló la pandemia, los estadounidenses debieron quedarse en sus casas para detener la propagación del virus y la economía de EE.UU. se encogió 4.8% en el primer trimestre del año.

Más aún, los economistas prevén que en el segundo trimestre de 2020, que está en curso, el PIB estadounidense mostrará un declive cercano a 30%, el peor desde la Gran Depresión de 1929.

La tasa de desempleo en el país se disparó a 14.7% en abril y sigue en aumento en mayo, según expertos, con 38.6 millones de personas que han pedido subsidio de desempleo desde mediados de marzo.

“Este momento es único, dada la parada repentina de todo tipo de actividad económica. Por lo general, las crisis económicas comienzan en el sistema financiero y se expanden a otras partes de la economía. Esta vez sufrieron todos los sectores de la economía y en especial el de servicios, que es una gran parte de la economía estadounidense”, señala Jonathan Levy, un experto de la Universidad de Chicago en historia económica.

Agrega que en comparación con otros países, EE.UU. tiene la ventaja estructural de que el dólar sea la moneda más buscada en momentos de crisis.

Pero advierte que la situación sanitaria juega en contra de la potencia americana respecto a otras naciones: “En muchos aspectos, si no todos, EE.UU. está peor y eso tiene un impacto terrible en la actividad económica general”, dice Levy a BBC Mundo.

mapa

BBC

Ahora que la actividad comienza a reabrirse, la pregunta que se plantean los expertos es cuánto demorará en recuperarse la economía estadounidense.

La respuesta depende de factores aún inciertos como el tiempo que el virus siga presente, si habrá una segunda ola de infecciones, si la población se inmunizará por contagio o por una nueva vacuna, o cuán eficaz sea el gobierno en aliviar tanto la crisis sanitaria como económica.

Pero incluso asesores de la Casa Blanca admiten que es posible que la tasa de desempleo continúe en dos dígitos hasta noviembre.

2. Nuevo escenario electoral

Justo antes de la crisis de coronavirus en EE.UU., Trump parecía tener su campaña bien encaminada hacia las elecciones de noviembre, cuando buscará su reelección.

A la situación económica y de empleo favorable para el presidente se sumaba la absolución de Trump en el juicio político que enfrentaba en el Senado por abuso de poder a comienzos de febrero.

Donald Trump

Getty Images
Donald Trump enfrenta crecientes críticas por su respuesta a la pandemia.

Pero el covid-19 no sólo destruyó los índices económicos que el presidente mostraba como grandes logros de su gestión.

También levantó una oleada de críticas a Trump por su respuesta tardía y errática a la crisis sanitaria, aunque expertos del gobierno habían advertido que una pandemia supondría una amenaza seria para el país.

Cuando el covid-19 ya se propagaba por EE.UU., Trump auguró a fines de febrero que el virus iba a desaparecer como por “milagro”.

Y luego descartó que su país pudiera llegar al trágico récord que alcanzó ahora: “parece que nos dirigimos a un número (de muertes) sustancialmente inferior a 100,000”, dijo el 10 de abril.

Todo esto le ha dado munición gruesa a la oposición demócrata, que ahora tiene al ex vicepresidente Joe Biden como presunto candidato y al frente de Trump en algunas encuestas.

Joe Biden

Getty Images
Joe Biden se apresta a enfrentar a Trump en unas elecciones atípicas en EE.UU.

Así, EE.UU. se encamina a una elección muy distinta a las que suele realizar.

“De alguna manera, esta pandemia cambió drásticamente la campaña, ya que (…) los candidatos no están viajando por el país, no están organizando manifestaciones y es posible que ni siquiera puedan celebrar convenciones de nominación”, dice Alan Abramowitz, un politólogo en la Universidad Emory autor de libros sobre elecciones en EE.UU. y el ascenso de Trump.

Añade que, a diferencia de lo que pasó en otros países durante la pandemia, el presidente no logró una mejora sostenida en sus índices de aprobación en EE.UU., que están por debajo del 50% como antes de la crisis.

“(Trump) no está ganando terreno, no está expandiendo su coalición y puede estar alienando algunas partes de ella, particularmente a los votantes mayores”, dice Abramowitz a BBC Mundo. “Está algo más débil”.

manifestantes

Getty
Trump mantiene una base de apoyo pese a la crisis.

Sin embargo, aclara que todo esto está lejos de asegurar un triunfo para los demócratas.

“Sigue siendo una elección cerrada y todavía incierta”, subraya. “(Trump) tiene tiempo para recuperarse”.

3. Enfrentamiento con China

La pandemia también ha elevado la tensión entre EE.UU. y China a su mayor nivel desde que ambos países normalizaron relaciones cuatro décadas atrás, señalan expertos.

A medida que crecieron las críticas por su propio manejo de la crisis sanitaria en EE.UU., Trump ha acusado a China de falta de contención del brote que surgió en el país asiático a fines de 2019.

Trump y Xi

Getty Images
La pandemia de covid-19 ha incrementado las tensiones entre EE.UU. y China.

Estrategas del Partido Republicano de Trump estiman que esto puede favorecer las posibilidades de reelección del presidente, ya que los estadounidenses ven a China de forma cada vez más negativa según encuestas.

Pero también han surgido advertencias de que la fricción entre las dos mayores economías del mundo puede trae riesgos.

“El propósito de EE.UU. en este momento es usar incluso esta crisis para crear una nueva Guerra Fría intencionalmente”, dijo el economista estadounidense Jeffrey Sachs en una reciente entrevista con BBC Mundo. “Lo encuentro peligroso y ridículo, pero especialmente peligroso”.

China tampoco se ha quedado quieta y acusó a EE.UU. de promover “conspiraciones y mentiras” sobre el virus.

La decisión del presidente chino, Xi Jinping, de impulsar en medio de la crisis una ley de seguridad nacional que incluya a Hong Kong marcó otro foco de tensión con Washington en los últimos días.

casos

BBC

Algunos expertos creen que la pandemia ha acelerado la competencia que EE.UU. y China ya tenían en áreas como el comercio, la tecnología y la capacidad militar.

En cualquier caso, el encono actual entre ambas potencias contrasta como el día y la noche con los augurios de una nueva relación bilateral que se hicieron al pactar una tregua a su guerra comercial en enero, justo cuando el virus daba la vuelta al mundo.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Ibw92oQE5vc

https://www.youtube.com/watch?v=bDR5eXAxyfs

https://www.youtube.com/watch?v=3FlrsNfKguk&list=PLLhUyPZ7578f0mEhbsSm_1gcFYotscJgl&index=17&t=0s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.