Mujeres sufren discriminación y esterilización forzada por ser portadoras de VIH
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Mujeres sufren discriminación y esterilización forzada por ser portadoras de VIH

Jóvenes mexicanas y centroamericanas han sido obligadas o intervenidas por médicos en contra de su voluntad para no tener hijos, con el argumento de que pueden contagiarlos por portar el virus.
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Por Andrea Vega @EAndreaVega
1 de diciembre, 2017
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“A mí me pesa más no tener más hijos que mi enfermedad”. “Me entero que estoy operada y no entiendo por qué, pero yo nunca quise eso”, narran mujeres que sufrieron esterilización forzada o bajo coerción porque son portadoras del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).

A estas mujeres, originarias de México y Centroamérica, médicos las operaron sin su consentimiento para que no pudieran tener hijos o ejercieron presión para animarlas a tomar la decisión, porque son portadoras del virus.

Amelia 33 años, México;  Miriam 22 años, Honduras, Marilú 34 años, Nicaragua; Elena 37 años, Nicaragua; Alicia 32 años, Honduras; Michelle 24 años, México, todas son víctimas de esta situación, pero no pueden salir a denunciarlo abiertamente, porque esconderse también es parte de la discriminación que viven.

“El hecho de que las mujeres no salgan a decir, yo tengo, yo soy, yo fui víctima de, no quiere decir que no existamos, existimos y somos muchas”, dice otra mujer en el video presentado por la organización Balance Promoción para el Desarrollo y Juventud AC.

El video con los testimonios busca visibilizar este problema y es parte de la celebración internacional de los 16 días de activismo contra la violencia de género.

La misma oportunidad

En los últimos años, los avances médicos han conseguido que ser portador del VIH no implica una muerte temprana como en los primeros años de la epidemia de contagios, cuando la esperanza de vida era de cinco años o menos.

Los nuevos tratamientos con antirretrovirales menos tóxicos, con menores efectos secundarios y más eficientes para prevenir la replicación del virus en el cuerpo, permiten a los pacientes vivir hasta 50 años más después de su diagnóstico igual que una persona sana.

Eso incluye, en el caso de las mujeres, la posibilidad de tener hijos con un bajísimo riesgo de contagio para el bebé.

En la corte perinatal francesa que evalúa la transmisión vertical (de madre a hijo), se documentó que ésta va de 0.9% (95/10,239) a 1.8% (9/514, P=0.06) dependiendo del antirretroviral que se usa. Es decir, el riesgo es de menos de 2%.  

“Si los niños no salen infectados, por qué motivo ellos vienen y te dicen que los niños van a salir infectados y que para qué vas a seguir teniendo hijos”, dice una de las mujeres que da su testimonio.

Las mujeres portadoras tienen derechos sexuales y reproductivos, entre ellos el de decidir libre y responsablemente el número de hijos y el intervalo entre los nacimientos, señala la cartilla de Derechos Humanos de las personas que viven con VIH o con sida, emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

En el resto de los países de Centroamérica contemplados en el estudio de Balance existen regulaciones similares.

“De acuerdo con el marco internacional de derechos humanos que se debería cumplir, se les tendría que dar información y métodos anticonceptivos suficientes y adecuados, información y servicios médicos para interrumpir un embarazo no deseado, así como no ejercer coerción para obligarlas a que se realicen procedimientos de esterilización”, explica Jimena Ávalos, abogada consultora de Balance.

Sin embargo, la organización detectó varios casos de esterilización forzada o bajo coerción. Encontró que, del total de las 337 mujeres entrevistadas, 20 reportaron haber sido presionadas u obligadas para esterilizarse en México; 7 en Nicaragua; 6 en Honduras y 10 en El Salvador; entre estos casos se incluye desde la insistencia e intimidación hasta la esterilización forzada (de la que en México se encontraron 5 casos).

También se documentaron otros tipos de violaciones: solo 41%  de las consultadas dijo haber recibido atención médica integral; 41% ha sufrido discriminación y 28% dice que ha sufrido problemas médicos o emocionales por no contar con los servicios integrales.

Sin sanción

En México existen diversas formas para denunciar violaciones a los derechos humanos de mujeres con VIH.

Dependiendo del caso y la entidad, se puede interponer una queja ante la CNDH, una demanda de amparo ante juzgado federal, una reclamación por los daños a la persona (sean físicos o psicológicos) que deriven de una actividad irregular por parte de un personal del Estado (incluye al personal administrativo y médico de una clínica y hospital público), y también es posible interponer una denuncia penal ante el Ministerio Público si lo que ocurrió es delito en la entidad.

Sin embargo, Balance reporta que hasta el momento no hay ningún caso en el que un médico haya recibido una sanción por haber cometido una violación a los derechos sexuales y reproductivos de una mujer con VIH.

“Es difícil llevar los casos a litigio, porque las mujeres no quieren denunciar. Aun cuando les damos garantías de resguardar su identidad no quieren arriesgarse a que en sus comunidades sepan que tienen VIH, porque incluso las familias suelen dejarles de hablar cuando lo saben. Lo otro que dificulta es que en los medios de defensa hay algunos con un tiempo muy corto”, explica la abogada.

Ávalos, agrega, que por ahora tienen un caso ya detectado que es susceptible de litigio y en el que la mujer está dispuesta a llevarlo adelante. “Está en proceso para conseguir que algún despacho lo litigue pro bono. Queremos pedir una reparación más amplia con este caso que sólo darle dinero a la víctima, buscamos otros medidas de reparación: reconocimiento, una disculpa pública y, sobre todo, capacitación para los funcionarios que atienden a las mujeres con VIH. Queremos un cambio institucional a partir del litigio de este caso”.

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

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La creciente rivalidad entre dos monarquías que está haciendo subir los precios del petróleo

Una ruptura pública entre Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos provocó el abandono de las conversaciones entre las naciones exportadoras de petróleo más grandes del mundo.
8 de julio, 2021
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Una amarga división pública entre los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita por las cuotas de producción de petróleo esta semana provocó el abandono de las conversaciones entre las naciones productoras de petróleo más grandes del mundo y dejó a los mercados de energía en el limbo, llevando los precios del petróleo a un máximo de seis años.

Las 23 naciones de la OPEP+, que comprende el grupo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y productores aliados como Rusia, tuvieron que posponer sus negociaciones indefinidamente.

La decisión generó temores sobre la estabilidad de un grupo que ha manejado hábilmente los suministros durante los últimos 18 meses para hacer frente a la crisis económica mundial relacionada con el coronavirus.

El problema comenzó la semana pasada, cuando Emiratos Árabes Unidos rechazó una propuesta de los líderes de la OPEP en Arabia Saudita y Rusia para extender las restricciones de producción por otros ocho meses.

Torre de petróleo

Reuters
La OPEP y sus aliados aún deben fijar una fecha para su próxima reunión sobre cuotas de producción de petróleo

Emiratos Árabes Unidos quería renegociar su línea actual (el nivel a partir del cual se calculan los recortes o aumentos de producción) para dar libertad para extraer más petróleo. Sin embargo, Arabia Saudita y Rusia se opusieron a hacerlo.

Las negociaciones dieron un giro habitual cuando los ministros de energía de los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, que son aliados cercanos, hicieron públicas sus diferencias.

“La ruptura ha sido una sorpresa, pero quizás la pelea fue inevitable”, dice Ben Cahill, investigador principal del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington.

“La capacidad de producción de Abu Dabi no va acorde con su cuota en la OPEP. Ha invertido mucho dinero para aumentar su producción. Y ahora la demanda está incrementando. Es por eso que los emiratíes se han sentido frustrados durante el último año por su incapacidad para aumentar la producción”, añade.

Dos príncipes

Durante varios años, la relación entre Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos ha dado forma a la geopolítica del mundo árabe.

El vínculo personal entre el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, y el príncipe heredero de Abu Dhabi,Mohammed bin Zayed, ha sido fundamental para consolidar esta alianza.

Combatiente con balas para ametralladora

Reuters
Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos han respaldado a las fuerzas progubernamentales en la guerra civil de seis años de Yemen

Ambos hombres son vistos como gobernantes de facto de su país y tienen visiones ambiciosas.

Durante varios años hubo una profunda cooperación en cuestiones estratégicas. Formaron una coalición militar árabe en 2015 para librar una guerra contra el movimiento rebelde hutí, alineado con Irán en Yemen, e impusieron un embargo diplomático, comercial y de viajes a Qatar en 2017.

Pero las grietas en la relación comenzaron a aparecer hace dos años, cuando los Emiratos Árabes Unidos retiró la mayoría de sus tropas de Yemen, dejando a los saudíes disgustados.

En enero, los emiratíes aceptaron a regañadientes un acuerdo liderado por Arabia Saudita para poner fin al embargo de Qatar, a pese a la desconfianza que les genera Doha.

Del mismo modo, Arabia Saudita no estaba entusiasmada con la decisión de los Emiratos Árabes Unidos de normalizar las relaciones con Israel el año pasado.

Foto archivo de dos mujeres viendo un avión de Qatar Airways

AFP
Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar acordaron “dejar de lado” sus diferencias en una cumbre en enero.

Las grietas comenzaron a profundizarse en febrero, cuando Arabia Saudita emitió un ultimátum a las empresas multinacionales para que reubicaran sus sedes regionales en el reino para 2024 o perderían contratos gubernamentales.

Esto se percibió como un ataque implícito a Dubai (en los Emiratos Árabes Unidos), el centro comercial de la región.

Después de que los emiratíes bloquearan el acuerdo propuesto por la OPEP+, los saudíes parecieron tomar represalias suspendiendo los vuelos a los Emiratos Árabes Unidos.

Alegaron preocupaciones sobre las variantes del coronavirus, pero la decisión se tomó justo antes de una festividad islámica cuando muchas personas se dirigen a Dubai para tomar un descanso.

Arabia Saudita también anunció que excluiría las importaciones de zonas francas o vinculadas a Israel de un acuerdo arancelario preferencial con otros estados del Golfo, dando un golpe a la economía de los Emiratos Árabes Unidos, que gira en torno a un modelo de zona franca.

Competencia económica

La lucha en la OPEP+ se ve subrayada por una creciente rivalidad económica, con ambos países tratando de diversificar sus economías reduciendo su dependencia de las exportaciones de hidrocarburos.

Con Arabia Saudita adoptando una estrategia económica más agresiva bajo el mando de Mohammed bin Salman, el país compite ahora en sectores como el turismo, los servicios financieros y la tecnología.

“Arabia Saudita es el gigante de la región que ahora está despertando. Y, en cierto nivel, eso es motivo de preocupación para los emiratíes”, dice Neil Quilliam, miembro asociado de Chatham House en Londres.

Foto panorámica Dubai

Reuters
La posición de Dubai como centro comercial preeminente de la región está siendo cuestionada.

“En 15 a 20 años, si Arabia Saudita se transforma en una economía dinámica, sería una amenaza para el modelo económico emiratí”.

Todavía no está claro si Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos llegarán a un nuevo acuerdo con la OPEP+.

Ali Shihabi, un analista saudí cercano a la corte real, no cree que la ruptura obstaculice su relación a largo plazo, a pesar de que la postura rígida de los emiratíes fue una “sorpresa” para los saudíes, especialmente dado que habían trabajado muy duro para lograr el consenso.

“Ambas partes han tenido desacuerdos mucho mayores en el pasado”, dice.

“Todas las relaciones pasan por altibajos, incluidos Estados Unidos y el Reino Unido. Pero los fundamentos de esta relación son realmente fuertes para causar un daño permanente a esta alianza”.


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