La prohibición total al matrimonio adolescente viola sus derechos y los deja desprotegidos: GIRE
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Cuartoscuro.

La prohibición total al matrimonio adolescente viola sus derechos y los deja desprotegidos: GIRE

Contrario a las demandas de todos los defensores de la infancia, esta organización pide que no sean eliminadas las excepciones que aún permiten a los menores casarse, ya que hacerlo limita su derecho a decidir y les impide acceder a beneficios legales.
Cuartoscuro.
Por Claudia Altamirano @claualtamirano
13 de diciembre, 2017
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Desde el pasado mes de noviembre, en todo México está prohibido por la ley que un menor de 18 años se case. Esto es así gracias a la reforma al Código Civil de Chihuahua, recién aprobada en comisión de su Congreso local, que permitió la homologación de la edad mínima para contrar matrimonio en el país.

Sin embargo, todavía hay cinco estados que plantean excepciones a la regla: Baja California, Guanajuato, Nuevo León, Querétaro y Sonora. La ONU y todas las organizaciones defensoras de la infancia han pedido por años que se eliminen las “dispensas” que en dichos estados aún permiten la unión civil a niños y adolescentes. A contracorriente de esta demanda, el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) ha puesto una nueva carta sobre la mesa y exige que permanezca esta posibilidad. Argumentan que la prohibición no evita que los jóvenes se unan y, en cambio, sí los deja desprotegidos de derechos como la seguridad social.

En un informe presentado este miércoles, GIRE asegura que el matrimonio de adolescentes en México va a la baja, mientras que cada vez hay más uniones libres o informales: en 1993 se registraron 120 mil 866 matrimonios en los que un contrayente fue menor de edad y para 2015 esa cifra se redujo a 22 mil 057, es decir, decreció 81.76 por ciento, de acuerdo con datos de la Encuesta Intercensal 2015 y los índices de nupcialidad en México, ambos del Instituto de Estadística (INEGI).

“En el año 2000, las uniones adolescentes representaron 15 % del total de matrimonios celebrados. En 2010 este porcentaje se redujo a 10 %, y para 2015 sólo representaron 4 %. En México 4.7 % de las menores de edad viven con su pareja. La gran mayoría de ellas (80.9 %) vive en unión libre”, cita el informe Prohibir sin proteger de GIRE, para argumentar que el matrimonio es una elección “cada vez menos popular”, por lo que prohibirlo no evita que los jóvenes cumplan su voluntad.

El problema entonces es que los jóvenes realizan su deseo de vivir en pareja, pero sin los beneficios legales y fiscales del matrimonio. Entre estos, la posibilidad de ser beneficiario del cónyuge en servicios de salud, de heredar en caso de fallecimiento de la pareja y, para los extranjeros, la posibilidad de adquirir la nacionalidad mexicana al casarse con un adolescente de este país.

“GIRE siempre se ha manifestado a favor de que se eleve la edad del matrimonio a 18, no queremos que nadie se case antes de los 18, pero decirle a los adolescentes que no lo pueden hacer bajo ninguna circunstancia es contrario a lo que la ONU ha dicho durante años: que los chavos tienen voz, pueden tener una madurez y un desarrollo que les permita tomar decisiones, entre ellas el casarse”, explicó Regina Tamés, directora de GIRE a Animal Político.

“Si tú tienes una chava de 15 años que le dices que no se puede casar, ¿tú crees que eso va a hacer que se deje de embarazar? Si ella se embaraza y se quiere casar, ¿por qué el Estado tendría que decirle que no puede hacerlo si ella está manifestando su consentimiento? , cuestionó Tamés.

Por tanto, la eliminación de dispensas no tiene un efecto importante para evitar estas uniones, de acuerdo con el informe de GIRE, sino por el contrario, puede contribuir a fomentarlas al no permitir ninguna otra posibilidad a los jóvenes que desean unirse o ya llevan una vida en común con sus parejas. Esta postura va a contracorriente de la de Naciones Unidas, Save the Children, Plan Internacional, Redim y decenas de organizaciones que rechazan el matrimonio entre menores al considerarlo una práctica “nociva” que condena a los jóvenes a la deserción escolar, los embarazos precoces y la pobreza.

“La relación comúnmente atribuida entre embarazo adolescente, deserción escolar y matrimonio no refleja la situación del país, ni las respuestas integrales que pueden llevarse a cabo si se busca atender estos fenómenos”, responde GIRE en su informe. Argumenta que el principal motivo por el que las jóvenes abandonan la escuela no es el matrimonio sino la falta de recursos, según datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2014 de INEGI, e incluso afirma que las adolescentes casadas presentan menores índices de embarazo que las solteras y las que viven en unión libre.

El informe señala que el 22.4 % de las menores de edad casadas estudian, mientras que sólo 9.5 % de las jóvenes en unión libre asiste a la escuela, sin embargo, al compararlas con las adolescentes solteras, la diferencia se vuelve abismal: a cualquier edad entre los 12 y los 17 años la mayoría de solteras asiste a la escuela, y este número se reduce a mayor edad de las jóvenes.

De entre las casadas, la mayoría de las de 12 asiste a la escuela, pero este porcentaje va bajando conforme avanza su edad: de las de 14 sólo la mitad estudia y de las de 16 sólo 15 % va a la escuela, según datos de la Encuesta Intercensal de 2015 citados por GIRE.

Las cifras del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), que concentra a las instituciones encargadas de la protección a la niñez, no son tan optimistas respecto al matrimonio entre menores. Asegura que aunque la población de 12 a 17 años -tanto en condición de casada como en unión libre- disminuyó entre 2010 y 2015, en algunas entidades se han incrementado en el mismo periodo. Varias de ellas contemplan dispensas en sus códigos civiles, como Guanajuato, Nuevo León, Tabasco y Sonora. En esta última entidad creció incluso el número de uniones formales, al pasar de 1,222 en 2010 a 1,429 en 2015.

El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) refiere que durante el periodo 2008-2016 hasta 26 % de la población femenina mexicana se había casado antes de los 18 años, mientras que el Fondo para la Infancia (UNICEF) condena estas prácticas “que violan los derechos de la infancia, particularmente los de las adolescentes y niñas en situación de mayor vulnerabilidad”.

“Tanto el gobierno como la ONU están manipulando la información”, sentenció Regina Tamés y argumentó que los matrimonios y las uniones informales son distintas figuras y por tanto, no deben ser sumados sus índices, además de que las dispensas prohíben el matrimonio, no la unión libre.

“Están poniendo en esta medida unas expectativas de solución que son falsas: los chavos igual no terminan la escuela porque tienen que trabajar, no pueden entrar a la universidad porque no hay cupo, o no consiguen empleo que tenga salarios dignos; no hay acceso a información para educación sexual y por eso se embarazan. Lo que dice la ONU de que esto se va a bajar si prohibimos absolutamente el matrimonio es una mentira, es una manipulación a la sociedad y es lo que nos preocupa”, expresó la directora de GIRE. Animal Político solicitó la postura de SIPINNA y de su titular, Ricardo Bucio, pero no estuvo disponible para responder al señalamiento.

Otras organizaciones defensoras de la infancia y de las mujeres también han condenado las excepciones a la prohibición del matrimonio infantil, como la británica Save the Children, que advierte que las dispensas han servido en México, históricamente, para sustituir o indultar delitos sexuales cometidos contra mujeres, así como para “preservar la honra” de la familia del menor cuando hay un embarazo de por medio.

“El matrimonio a temprana edad, bajo el amparo de las dispensas, obstaculiza el ejercicio de derechos como la educación, la salud, el desarrollo, entre otros; y perpetúa situaciones de precariedad y violencia contra la mujer”, señala la organización en un reporte y sustenta su preocupación en números: afirma que los hogares con adolescentes casados tienen condiciones más precarias, toda vez que el 19 % de los casados hasta 2015 no contaba con servicios básicos (agua, luz y drenaje), 16 % vivía en condiciones de hacinamiento y 5% sufría insuficiencia alimentaria.

Respetar su derecho a decidir

GIRE pide que se mantenga la prohibición al matrimonio antes de los 18 años, pero exige que permanezcan las dispensas para permitir que los jóvenes que así lo decidan –porque ya tienen un hijo, porque es su deseo vivir con su pareja o por cualquier razón- puedan hacerlo con la autorización de la figura facultada para otorgar la excepción, según el Código Civil local. En Baja California y Guerrero, por ejemplo, los presidentes municipales pueden otorgar dispensas, y en Tabasco esta facultad la tiene incluso el gobernador.

No obstante, casi todos los estados donde hay excepciones exigen para otorgarla la autorización de quien ejerce la patria potestad del menor, por lo que la libertad de los adolescentes para decidir casarse queda limitada, de cualquier manera.

La Organización de Estados Americanos confirma que la unión libre es más común que el matrimonio entre los jóvenes, sin embargo, rechaza que su voluntad de casarse sea suficiente para otorgarles una dispensa, pues el consentimiento “no puede ser libre y pleno cuando una de las partes involucradas no tiene la madurez para tomar una decisión informada”.

“Entonces lo que es incongruente con la cultura de la ONU: nos piden que los dejemos participar políticamente, que den su opinión, pero cuando se trata de una decisión íntima como es decidir pasar la vida con alguien o tener relaciones con alguien, ahí sí ya no nos gusta que no sean los adultos los que tomen sus decisiones”, expresó la abogada Tamés.

GIRE argumenta que eliminar las dispensas obstaculiza el acceso de los menores a derechos relacionados con el matrimonio que les podrían conferir mayor protección en ciertas circunstancias, como una herencia, migración, declaraciones fiscales y seguridad social; sin embargo, Save the Children asegura que no existe evidencia empírica que demuestre que el matrimonio permite acceder a más derechos en el caso de personas menores de 18 años.

Aguascalientes: el precedente

El debate sobre eliminar o conservar las dispensas alcanzó la esfera de la Suprema Corte. La Comisión de Derechos Humanos de Aguascalientes presentó ante la máxima tribuna un recurso de inconstitucionalidad contra la eliminación de las dispensas y el establecimiento de la edad mínima para casarse en los 18 años, bajo el argumento de que viola el derecho de los adolescentes a decidir, y que deja desprotegidos a los hijos de la pareja, cuando los hay. La Corte deberá pronunciarse al respecto y para poner sobre la mesa más información que le sirva. Save the Children presentó el recurso legal conocido como amicus curiae para explicar por qué no debe echarse para atrás esta modificación legal, ya que de hacerlo, la Corte estaría sentando un precedente para que más estados impugnen la prohibición del matrimonio infantil.

El amicus fue presentado a principios de este año junto con otras organizaciones defensoras de la infancia y de los derechos humanos, como Oxfam, Redim (Red por los Derechos de la Infancia) y Adivac, Asociación para el Desarrollo Integral de Personas Violadas.

En contraparte, GIRE adelantó que va a adherirse a la postura de la Comisión de Derechos Humanos de Aguascalientes, exigiendo que permanezcan las dispensas para otorgar a los adolescentes una posibilidad de unirse legalmente si ese es su deseo o su necesidad.

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

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Emma Coronel y el creciente papel de las mujeres en el narcotráfico de México

Emma Coronel, esposa de "El Chapo", es la última pareja de un líder del narco mexicano en ser acusada de participar activamente en los negocios de su marido. Los roles de las mujeres en estos grupos son diversos y, en muchas ocasiones, acaban siendo víctimas de la propia violencia del crimen organizado.
25 de febrero, 2021
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La acusación de Estados Unidos que llevó a la reciente detención de la esposa de Joaquín “El Chapo” Guzmán es tajante al describir su supuesto grado de implicación en las actividades delictivas del capo.

El señalamiento judicial sobre Emma Coronel, quien enfrenta cargos de narcotráfico internacional, afirma que la joven tenía absoluto conocimiento de las operaciones del cartel de Sinaloa dirigido por su marido y que, presuntamente, participó en algunas de sus operaciones.

“Coronel entendía que los ingresos de la droga que controló durante su matrimonio con Guzmán derivaban de estos envíos (de droga a EU). De 2012 a 2014, transmitió mensajes en nombre de Guzmán para promover actividades de narcotráfico mientras él intentaba evitar su captura por parte de las autoridades mexicanas”, se lee en el documento.

La joven es incluso acusada de conspirar para que “El Chapo” pudiera escapar de una cárcel en México mediante el pago de un millonario soborno a funcionarios antes de que finalmente fuera extraditado a Nueva York y condenado a cadena perpetua.

Será la justicia la que determine la veracidad de esta investigación en la que se citan testigos cooperantes anónimos y cartas, pero a juzgar por los cargos, el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) parece tener claro que Coronel no era en absoluto ajena a los negocios de “El Chapo”.

Como supuestamente en su caso, la presencia de las mujeres en el narcotráfico y otras actividades del crimen organizado creció en los últimos años en México y, con ello, sus roles también han ido variando.

“El papel de las mujeres en general ha ido en aumento en estas organizaciones. Coronel viene además de una familia de narcotraficantes y, por la edad que tiene, no es una persona que haya podido estar de manera pasiva” ante lo que ocurría a su alrededor, le dice a BBC Mundo Alberto Islas, experto en seguridad.

Precisamente por ese entorno condicionante y por las características de un mundo absolutamente dominado por hombres, entender los motivos por el que las mujeres se implican en él resulta bastante más complejo que asociarlo a un simple y único deseo de poder y dinero.

Roles diversos

Según el informe de 2020 “Mujeres y crimen organizado en Latinoamérica: más que víctimas o victimarias”, las mujeres “no solo ejercen una multiplicidad de roles, sino que oscilan fluidamente entre la condición de víctimas y objetos y la de protagonistas y sujetos activos de las acciones criminales”.

No obstante, el informe de la Universidad del Rosario en Colombia e InSight Crime identifica que la mayoría de mujeres en estos grupos asumen roles criminales de baja responsabilidad que los líderes hombres les delegan.

Cartel de El Chapo

AFP
La mayoría de mujeres en el crimen organizado asumen roles de baja responsabilidad que los líderes hombres les otorgan.

Estos papeles abarcan desde trabajo en cultivos de droga, como “mulas” para transportar sustancias, en la organización logística y financiera o en labores de microtráfico o “narcomenudeo”, entre otras.

Sin embargo, y aunque son una clara minoría, el estudio destaca que también hay mujeres “que ejercen distintos papeles por voluntad propia, que pueden ser protagónicos y a veces de liderazgo”.

En el caso de México, uno de los nombres más reconocidos es el de Enedina Arellano Félix, a quien en su momento las autoridades mexicanas consideraron la única mujer al frente de una organización de narcotráfico por ser jefa del cartel de Tijuana.

Conocida como “La jefa” o “La narcomami”, llegó a esa posición después de que casi todos sus hermanos varones —fundadores del cartel— perdieran la vida o fueran capturados por las autoridades.

Otro caso muy popular es el de Sandra Ávila Beltrán o “La reina del Pacífico”, a quien se le acusó cuando fue detenida en 2007 de ser una pieza clave en las operaciones del cartel de Sinaloa.

Sin embargo, ella siempre negó tener influencia en el negocio del narcotráfico y algunos creen que, más por sus actividades, cobró más fama realmente por creerse que inspiró la novela “La reina del sur”, algo que su autor Arturo Pérez-Reverte negó.

libro de Sandra Avila

BBC
Ávila relató su historia en el libro “La reina del Pacífico: es la hora de contar”.

También está Leticia Rodríguez Lara, conocida como “La reina de la Riviera Maya”, quien controló esta zona turística y se enfrentó para defender su mercado contra el Cartel Jalisco Nueva Generación de “El Mencho”.

O Ignacia Jasso, “La Nacha”, una de las mujeres pioneras en el narcotráfico en México al dedicarse al tráfico de drogas en el estado de Chihuahua desde 1930.

Víctimas y relaciones sentimentales

“Es cierto que, y probablemente venga de la evolución de la igualdad de género en los últimos años, hay un empoderamiento ‘para mal’ de mujeres que van tomando liderazgo en estructuras criminales” en pequeñas o medianas bandas, le dice a BBC Mundo Sandra Romandía, periodista mexicana especializada en temas de narcotráfico.

Sin embargo, la experta destaca que en un gran número de casos hay un factor fundamental a la hora de entender el estatus de estas mujeres en el crimen organizado: sus relaciones familiares o sentimentales.

Así, son muchas las esposas, madres o hijas a las que se ha señalado por haberse implicado en el negocio de líderes de carteles o incluso haberlo asumido después de que estos murieran o fueran detenidos, como Enedina Arellano.

Lo vimos por ejemplo poco antes de la detención del líder del cartel de Santa Rosa de Lima, José Antonio Yépez “El Marro”, cuando su madre, hermana y prima fueron también arrestadas como presuntas operadoras financieras del grupo criminal pero fueron liberadas tras denunciar tortura.

En muchas ocasiones, novias o esposas de líderes acaban convirtiéndose en víctimas subordinadas a los hombres al ser utilizadas, por ejemplo, para ayudarlos a cometer delitos.

Según el informe de Insight Crime, el encarcelamiento de mujeres en América Latina por delitos asociados al crimen organizado, en especial el narcotráfico, aumentó en la última década.

En México, la población carcelaria femenina general creció un 56% entre 2010 y 2015, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía recopilados por el informe.

Carcel en Mexico

Getty Images
El número de mujeres en prisión en México creció un 56% entre 2010 y 2015.

“Está documentado que no todas, pero muchas de las mujeres que cumplen condena por delitos de drogas, lo hacen por lealtad a sus parejas o por amenazas de ellos“, destaca Romandía.

Según la experta, muchas de estas situaciones surgen un esquema machista en el que las mujeres tienen miedo a decir que no, lo que tiene más que ver con la estructura de valores del propio género “y no tanto como un deseo de poder de ellas” para adentrarse en ese negocio.

“Y, en muchos casos, no es más que una inercia de seguir el negocio familiar porque es lo que les dejó el esposo, y es lo que saben hacer”, agrega la coautora del libro “Narco CDMX”.

Feminicidios y crimen organizado

Según datos del servicio de emergencias 911 en México del pasado mes de agosto, en torno al 60% de los asesinatos de mujeres hasta entonces en 2020 estarían relacionado con el crimen organizado.

Pero eso no quiere decir que todas las mujeres estén involucradas en ello. En ocasiones, de nuevo, se convierten en una especie de víctimas colaterales de las actividades ilícitas de sus parejas.

Cartel en manifestacion contra violencia de genero en CDMX

AFP
Hasta el 60% de los asesinatos de mujeres durante los primeros meses de 2020 en México estaban relacionados con el crimen organizado.

“Algunas son asesinadas simplemente porque tienen un parentesco o son pareja sentimental de alguien del grupo contrario. También algunos usan los cuerpos de las mujeres para mandar mensajes amenazantes a sus rivales”, le dice a BBC Mundo la investigadora María Salguero.

Salguero, creadora del Mapa de Feminicidios en México en el que recopila desde hace años todos los que se registran en el país, dice que estas muertes vinculadas al crimen organizado se mantuvieron también en pandemia, lo que demostró que “no todas las mujeres estaban siendo asesinadas por sus parejas en el confinamiento”.

La experta no niega que haya mujeres involucradas directamente en narcotráfico, pero incluso en estos casos, alerta que muchas veces hay causas relacionadas directamente con su género que explican su decisión.

“Casi siempre hay historias de desigualdad detrás de ellas. Siendo narcomenudistas, pueden ganar como un dólar por paquete que venden. Son mujeres vulnerables que a veces tienen que sacar adelante a la familia, no encuentran trabajo… y se involucran en estos grupos, muchas veces motivadas también por el entorno”, explica.

“Buchonas”

La realidad de muchas de estas mujeres descrita por los expertos, por tanto, dista mucho de la imagen de lujo o glamour que muestran algunas películas o series de televisión sobre “reinas del narco”.

El concepto de la narcocultura es el que exalta la violencia del narcotraficante y todo el dinero ganado con su negocio criminal, mientras que sus mujeres pueden ser vinculadas al mundo del crimen organizado casi como objetos que los hombres utilizan para exhibir su poder y éxito.

Tequila de El Chapo

AFP
El nombre de “El Chapo” fue incluso registrado como marca por una de sus hijas para producir tequilas, joyas y otros artículos y como modo de atraer la atención de cierto público.

Estas mujeres, conocidas popularmente como “buchonas”, presumen con orgullo de ser la pareja de un líder criminal y de la vida de lujo que eso les permite llevar en forma de joyas, autos de lujo u operaciones quirúrgicas para lucir cuerpos esculturales.

Esa cultura del derroche y de ostentación del dinero suele ser más habitual entre parejas sentimentales de mandos medios o medios-bajos de grupos criminales.

Pero llama mucho la atención que Coronel, siendo esposa de uno de los capos más buscados del mundo como lo fue “El Chapo”, tuviera una presencia tan mediática y pública.

En los últimos meses, promocionaba empresas entre su casi medio millón de seguidores en Instagram. Intentó crear una marca de ropa y accesorios de lujo con el nombre de su marido e incluso apareció en un programa de televisión enfocado en la vida de personas o familiares vinculados en algún momento con carteles.

“Su actitud y falta de discreción fue desafiante e, indudablemente, con ese protagonismo en medios estaba cruzando líneas rojas en términos de tolerancia de las autoridades”, le dice a BBC Mundo Javier Oliva, analista y experto en seguridad de la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas de la UNAM.

Coronel

Getty Images
Coronel tenía una presencia mediática muy poco habitual entre parejas de grandes capos del narcotráfico.

El hecho de que las mujeres en el crimen organizado no sean aún tan conocidas responde, indudablemente, a que su presencia es todavía anecdótica en comparación con los hombres. Pero Romandía pronostica cambios.

“Aún no hay un liderazgo de mujer que esté poniendo en jaque a las autoridades. Pero sí probablemente lo empezaremos a ver en los próximos años, por el papel importante que algunas están tomando en bandas de menor tamaño”, dice.

“Aún no han tenido una exposición mediática muy evidente como para que se cree un personaje o una leyenda alrededor de ellas… pero acabará ocurriendo”, concluye la periodista.


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