La SE apoya a mineros evasores; reciben créditos por 578 mdp pero no pagan obligaciones
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

La SE apoya a mineros evasores; reciben créditos por 578 mdp pero no pagan obligaciones

14 de 15 mineros que recibieron apoyos no realizaron el pago de impuestos correspondiente en 2016, encontró la Auditoria Superior de la Federación.
Cuartoscuro
Por Ernesto Aroche Aguilar
2 de diciembre, 2017
Comparte

Durante 2016, el gobierno federal a través de la Secretaría de Economía (SE) entregó apoyos y créditos a 15 concesionarios mineros por 578 millones de pesos a través del Fideicomiso de Fomento Minero (Fifomi), de esos concesionarios, 14 no cumplieron con sus respectivos pagos de impuestos por la extracción y venta de metales y minerales.

De acuerdo con una revisión realizada por la Auditoria Superior de la Federación (ASF) sólo uno de los concesionarios, registrados en el Fifomi, cumplió con el pagó sus derechos y reportó al Sistema de Administración Tributaria (SAT) 1.5 millones de pesos de impuestos.

Para evitar la evasión, la ASF pidió al SAT ejerza su facultad de comprobación fiscal a los 14 concesionarios señalados, entre los que se encuentra personas físicas que han recibido decenas de concesiones, muchas de las cuales han vendido a empresas mineras extranjeras, generando un mercado negro de venta y especulación.

Los concesionarios a los que la ASF pidió al SAT investigar son: Besmer SA de CV, Minera Autlán, Comercializadora Sago Import Export, SA de CV; Exmin, SA de CV; Minera Planet Exploration, SA de CV; Minera Río Tinto, SA de CV; SGL Minera, SA de CV; y Succeshill & Co, SAPI de CV.

También están enlistados las siguientes personas físicas: Héctor Alfonso Hernández Vega, Armando Javier Gamboa Alanís, José Martínez Gómez, Jorge Usvaldo Murillo Serrato y Ernesto Stone López.

Compra y venta de concesiones

El caso es el de Ernesto Stone López, ubicado por la ASF con el RFC: SOLE601107I88, es uno de los que más resalta del listado no sólo por el alto número de concesiones que ha recibido, sino por su participación en ese mercado negro.

De hecho, la ASF ya había advertido desde 2010 que “los requisitos para el otorgamiento de concesiones mineras contenidos en la normativa federal son mínimos y de fácil cumplimiento, por lo que no se encuentra garantizado el correcto uso y aprovechamiento de los recursos naturales, ni que se proporcione un beneficio a la Nación”.

En la base de datos de concesiones mineras que el gobierno federal ha hecho pública, Stone López tiene un total de 36 registros a su nombre por un total de 148 mil 556 hectáreas.

Más las cuatro que tiene a su nombre la empresa Minera Hestgold dedicada a la extracción de oro y plata. Las concesiones están ubicadas en Sinaloa y concentran 492 hectáreas. Stone López es presidente y representante legal.

Stone López también vendió concesiones a otra compañía minera de origen canadiense, Agnico Eagles Mines Limited, dedicadas a la explotación de oro y plata, empresa que se instaló en México en el año 2009.

Datos del Registro Público de Minería ubica también a Stone López como intermediario en la compra de la concesión del lote La Unión, ubicado en Culiacán Sinaloa. La concesión se otorgó en el año 2000 a cuatro personas a partes iguales. En 2007, Stone López compró las cuatro partes de la concesión y un mes después las vendió a Minera Hestgold, a su vez firmó con Agnico Eagle un “Contrato de exploración con opción a compra”. Aunque la compra no se concretó pues en 2013 Hestgold realizó un contrato de “Transmisión por aportación” a la empresa Succeshill & Co, del predio de 75 hectáreas.

Succeshill & Co a su vez firmó en 2016 un “Contrato de prenda sin transmisión de posesión” con el Fifomi. Esta empresa también forma parte de los concesionarios señalados como posibles evasores del fisco que han recibido apoyos y créditos del fideicomiso que fue creado para “promover el desarrollo de la minería nacional y otorga servicios de financiamiento, capacitación y asistencia técnica para crear, fortalecer y consolidar proyectos y operaciones mineras en el país”.

Condonaciones y créditos firmes

Además de Stone López, las compañías enlistadas ya han tenido otro tipo de beneficio fiscal, además de los créditos del Fifomi.

Por ejemplo, Comercializadora Sago y Héctor Alfonso Hernández Vega recibieron condonaciones por parte del SAT en 2014. El listado del SAT no agrega más información sobre monto o razones de la condonación.

Comercializadora Sago, junto con la empresa SGL Minería y el particular Armando Javier Gamboa Alanís, mantiene un estatus de “Crédito firme” ante el SAT, esto significa que la dependencia ya les exigió el pago de impuestos y que los contribuyentes presentaron su documentación para refutar el adeudo sin poder demostrarlo. Es decir, deben pagar, pero hasta el momento eso no ha sucedido.

Mientras que la empresa Besmer y el particular José Martínez Gómez están registrados con la categoría Crédito exigible, es decir, el SAT los ubica como deudores y están en el proceso de presentar su documentación para tratar de demostrar que no existe el adeudo.

Con información de Andrea Vega

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

India: los desesperados mensajes para salvar a pacientes con COVID

Avani Singh es una de las miles de personas en India que ha tenido que recurrir a las redes sociales para obtener ayuda para su familia.
1 de mayo, 2021
Comparte

Mientras una segunda ola de coronavirus causa estragos en India, con más de 350 mil  casos reportados a diario, las familias de los enfermos de covid-19 buscan desesperadamente ayuda en las redes sociales.

Desde la mañana hasta la noche, rastrean cuentas en Instagram, dejan mensajes en grupos de WhatsApp y revisan sus guías telefónicas. Buscan camas en un hospital, oxígeno, el fármaco remdesivir y donaciones de sangre.

Es caótico y abrumador. Un mensaje de WhatsApp comienza a circular: “Dos camas de UCI libres. Minutos después, ya no lo están. Pasaron a ser ocupadas por quien llegó primero.

Otro mensaje: “Se necesita con urgencia concentrador de oxígeno. Por favor, ayuda”.

A medida que el sistema de salud se debilita, es la comunidad, el esfuerzo personal y la suerte lo que decide entre la vida y la muerte.

La demanda supera a la oferta. Y los enfermos no pueden darse el lujo de perder tiempo.

“Buscamos en 200 lugares una cama de hospital”

Cuando comencé a redactar este artículo el viernes, hablé con un hombre que buscaba oxígeno en WhatsApp para su primo de 30 años en Uttar Pradesh, un estado en el norte de India. Cuando terminé de escribir el domingo, había muerto.

Otros están agotados y traumatizados, después de días cargando en sus hombros el peso de encontrar un tratamiento que salve la vida a sus seres queridos.

“Son las 6 de la mañana, la hora a la que comenzamos las llamadas. Nos informamos de cuáles son las necesidades de mi abuelo para el día -oxígeno e inyecciones- lo compartimos en WhatsApp y llamamos a todas las personas que conocemos”, explica Avani Singh.

Avani Singh con su abuelo, de 94 años, enfermo de covid en Delhi.

Avani Singh
Avani Singh con su abuelo, de 94 años, enfermo de covid en Delhi.

Su abuelo de 94 años está muy enfermo de covid en Delhi.

Desde su casa en Estados Unidos, Avani y su madre, Amrita, describen una extensa red de familiares, amigos, parientes y contactos profesionales, muchas veces lejanos, que les ayudaron cuando el abuelo cayó enfermo y su salud se deterioró rápidamente.

“Usamos todos los contactos que tenemos. Yo buscaba en las redes sociales. Algunas páginas que sigo dicen ‘tal lugar confirmado, tiene cama de UCI’ o ‘este sitio tiene oxígeno’. Entre todos probamos unos 200 lugares“, explica Avani.

Finalmente, a través de un amigo de la escuela, encontraron un hospital con camas, pero descubrieron que no tenía oxígeno. En esos momentos, el padre de Avani estaba inconsciente.

“Entonces publiqué una súplica en Facebook y un amigo sabía de una sala de emergencia con oxígeno. Gracias a ese amigo, mi padre sobrevivió aquella noche“, dice Amrita.

Cuando hablamos el sábado, su perspectiva había mejorado, pero la tarea que tenían por delante Avani y Amrita era conseguir inyecciones de remdesivir. Hicieron algunas llamadas, y el hermano de Amrita en Delhi viajó en auto hasta esos lugares, haciendo unos 160 km en un solo día.

“Mi abuelo es mi mejor amigo. No puedo agradecer lo suficiente a las personas que manejan esas páginas de Instagram por todo lo que están haciendo”, dice Avani.

Pero la información pronto se desactualiza. También les preocupan las informaciones falsas.

“Nos enteramos de que una farmacia tenía los medicamentos pero cuando mi primo llegó allí ya no quedaba ninguno. Abría a las 8:30 de la mañana y la gente llevaba haciendo cola desde medianoche. Solo los 100 primeros recibieron las inyecciones”.

“Ahora venden los medicamentos en el mercado negro. Deberían costar unas 1.200 rupias (US$16) y los venden por 100.000 rupias (US$1.334), y nadie te puede garantizar su autenticidad”, explica Amrita.

Como cualquier sistema que confía en conexiones personales, no todo el mundo recibe una oportunidad justa. El dinero, los contactos familiares y un alto estatus social brindan mayores posibilidades de éxito, así como el acceso a internet y los celulares.

Situaciones desesperadas

En medio del caos, algunas personas tratan de poner algo de orden, centralizando la información, creando grupos comunitarios y usando cuentas de Instagram para hacer circular los contactos.

Arpita Chowdhury, de 20 años, y un grupo de estudiantes en su universidad para mujeres en la capital gestionan una base de datos que ellas mismas recaban y verifican.

Arpita Chowdhury

Arpita Chowdhury
Arpita Chowdhury y otras estudiantes del Lady Shri Ram College, una Universidad en Nueva Delhi, crearon un grupo para coordinar la información en las redes sociales.

“Cambia hora a hora, minuto a minuto. Hace cinco minutos me dijeron que había un hospital con diez camas disponibles, pero cuando llamo ya no hay”, explica.

Con sus compañeras, llama a los números de contacto anunciados en las redes sociales que ofrecen oxígeno, camas, plasma o medicamentos, y publica la información verificada en internet.

Luego responde a las solicitudes de familiares de pacientes con covid que solicitan ayuda.

Es algo que podemos hacer para ayudar, a nivel más básico, dice.

Arpita Chowdhury comparte información verificada en WhatsApp

BBC
“Necesitamos dos camas de hospital para mis abuelos, ¿saben de algo?”, preguntan en un mensaje. “El Colegio Médico Doon tiene camas de UCI”, responden.
Arpita Chowdhury comparte información verificada en WhatsApp

BBC
-“SOS, oxígeno en Agra”. -“De acuerdo, averiguo”. “OXÍGENO. Ubicación: Agra, Uttar Pradesh. Disponible el 23 de abril a las 12 del mediodía. Verificado”.

El viernes, Aditya Gupta me dijo que estaba buscando un concentrador de oxígeno para su primo Saurabh Gupta, gravemente enfermo en Gorakhpur, una ciudad en el estado norteño de Uttar Pradesh en donde hubo un gran aumento de casos y muertes.

Saurabh, un ingeniero de 30 años, era el orgullo y la alegría de su familia. Su padre tenía una pequeña tienda y ahorró para que pudiera tener una educación.

“Visitamos casi todos los hospitales en Gorakhpur. Los hospitales más grandes estaban llenos y el resto nos dijeron: ‘Si logran obtener el oxígeno por su cuenta, podremos aceptar al paciente“, explicó Aditya.

A través de WhatsApp, la familia consiguió un cilindro de oxígeno, pero necesitaban un concentrador para hacerlo funcionar. Estaban agotados el viernes, aunque recibieron garantías de un proveedor de que podrían obtener uno.

Pero el dispositivo que tan desesperadamente necesitaban nunca llegó y Saurabh no puso ser ingresado en el hospital.

El domingo, Aditya me dijo: “Lo perdimos ayer por la mañana, murió delante de sus padres”.

Saurabh Gupta

Aditya Gupta
Saurabh tenía 30 años.

Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=9Bbb1CsM8f0

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.