Una universidad en el desierto: inseguridad y hasta víboras amenazan a estudiantes de Juárez
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Una universidad en el desierto: inseguridad y hasta víboras amenazan a estudiantes de Juárez

Los estudiantes de la Universidad Autonóma de Ciudad Juárez llevan su formación académica en un entorno de riesgo, en medio del desierto.
Yo Ciudadano
Por Jonathan Álvarez (Yo Ciudadano)
27 de diciembre, 2017
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El proyecto “Ciudad Universitaria” de la Universidad Autónoma de Ciudad de Juárez (UACJ) se ubica en medio del desierto, a 40 kilómetros del Centro Histórico de la ciudad; 10 mil 500 estudiantes llevan su formación académica en un entorno que podría poner en peligro su seguridad.

Dada la lejanía con el resto de la mancha urbana, la construcción más cercana a Ciudad Universitaria es el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) Número 9, con el que existe una distancia de cuatro kilómetros.

En cambio, los servicios de emergencia más cercanos se ubican a 33 kilómetros de distancia. En caso de una contingencia, el tiempo de traslado sería de entre 35 a 53 minutos, según las estimaciones de tránsito de Google Maps.

El centro de salud más cercano es la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) número 66, que se localiza a 23 kilómetros de distancia, con un tiempo de traslado de 34 minutos.

La estación de la Policía Municipal ‘Distrito Sur’, que es la unidad de cuerpos policiacos más próxima, está a 25 kilómetros; mientras que las unidades de la estación de bomberos podrían tardar hasta 39 minutos en llegar, pues se encuentran a 26 kilómetros.

De acuerdo con el director del campus, Absalón Uruchurtu Moreno, existe un convenio con las corporaciones de emergencia en el que se determinó que el tiempo de respuesta sería menor a 30 minutos, pese a las distancias y tiempos estimados de llegada.

La ubicación y planeación de este complejo educativo provocaron que, en 2014, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) lo calificara como una “aberración urbana”.

Se trata de un complejo educativo fundado en 2010, cuyo actual rector es Ricardo Duarte Jáquez, hermano del exgobernador, César Duarte. El lugar se encuentra en la reserva desértica de San Isidro Zaragoza..

Proyecto injustificado

En su informe “¿Quién manda aquí? La gobernanza de las ciudades y el territorio en México”, el IMCO cuestionó y criticó el proyecto académico y de ocupación territorial a cargo de la UACJ.

De acuerdo con el IMCO, si bien este complejo pudo inyectar vitalidad y dinámica a la ciudad, los beneficios quedaron en automático cancelados por “la inexplicable decisión de construir Centro Universitario en un predio remoto”, pues no existen documentos que justifiquen y avalen la construcción del complejo en medio del desierto.

El IMCO señaló que, con el entorno de la ciudad llena de maquiladoras, lotes baldíos, casas y edificios abandonados, no hubiera sido difícil encontrar sitios donde construir infraestructura académica. Así pues, se perdió la oportunidad de que Juárez hubiera dejado de ser una ciudad meramente industrial para convertirse en una ciudad universitaria, sentenció el documento del instituto.

Por último, el IMCO aseguró que la Ciudad Universitaria contribuyó a agravar uno de los mayores problemas de Ciudad Juárez: dispersión y desorden espacial “a mayor dispersión, mayor inseguridad.”

Y tenían razón…

En la actualidad, la inseguridad es uno de los problemas al que ya se enfrentan los estudiantes y maestros que acuden a la Ciudad Universitaria, pues durante las últimas semanas se han reportado que los vehículos  en los que se trasladan éstos han sido apedreados durante la noche.

Absalón Uruchurtu, director del campus, opinó que los medios de comunicación “sobredimensionan” esta situación, y calificó como “travesuras” al hecho de que los vehículos de estudiantes y maestros sean apedreados de regreso a sus casas.

Pero aún con la supuesta sobredimensión del problema, Uruchurtu dijo que se presentará una propuesta al alcalde de Ciudad Juárez, Armando Cabada, para que la Policía Municipal instale una base de operaciones cerca de la zona habitacional más próxima al complejo, lo cual inhibirá, según el director, los incidentes delictivos de los que son víctimas la comunidad universitaria y los habitantes de la zona.

Conviven con víboras

De acuerdo con la organización World Wildlife Fund (WWF), el municipio de Juárez se encuentra en la eco-región denominada Desierto Chihuahuense, considerado el más grande de los desiertos de Norteamérica.

La diversidad animal nativa de este ecosistema incluye a 76 especies de reptiles. La zona en donde está construida la CU ha dispersado flora y fauna, sin embargo, la presencia de reptiles venenosos en las instalaciones de la UACJ es constante.

Según Uruchurtu, durante el 2017 se reportaron seis incidentes donde estudiantes y maestros se encontraron con culebras debajo de sus automóviles y en los edificios.

Paola es una estudiante del campus que narró que, mientras se encontraba en su clase, escuchó un sonido parecido a una fuga de gas, pero cuando salió del edificio se percató de que el sonido era emitido por una víbora de cascabel.

La presencia del reptil llamó la atención de los estudiantes, quienes se reunieron alrededor del animal para fotografiarlo y tomarle video.

El personal de la universidad encargado de enfrentar situaciones de este tipo son los guardias de seguridad y los intendentes quienes, de acuerdo con el director del campus, fueron capacitados para lidiar con las serpientes, tarántulas, linces y coyotes.

A raíz de estos avistamientos, la UACJ colocó mantas con protocolos para saber qué hacer en caso de resultar mordido por una víbora de cascabel.

Sin antídoto

El protocolo termina hasta el traslado de la víctima al hospital más cercano, pues la universidad carece de los antídotos y medicamentos contra el veneno suministrado por ese reptil.

El director Uruchurtu aseguró que los antídotos deben ser almacenados bajo condiciones específicas y tienen que ser aplicados por personal especializado.

De acuerdo con Uriel Caballero, criador de reptiles, el veneno suministrado por la crotalus atrux, una especie de víbora de cascabel, puede matar a su víctima en una hora. Agregó que el tratamiento consiste en suministrar dos dosis de antídoto, con un costo aproximado de 2 mil 500 pesos por cada una, durante 10 días.

La unidad médica que cuenta con el tratamiento para la mordedura de la serpiente de cascabel es la clínica 66 del IMSS, localizada a 23 kilómetros de distancia del complejo universitario.

Accidentes automovilísticos

El entorno urbano próximo a la Ciudad Universitaria consiste en lotes baldíos, zonas habitacionales abandonadas y maquiladoras. El bulevar Miguel de la Madrid es una de las pocas vías que usan los estudiantes para llegar a su lugar de estudio, sin embargo, al tratarse de una zona industrial, no son los únicos que utilizan esta vía pues camiones de carga pesada circulan a diario junto con los estudiantes, lo cual ya ha ocasionado accidentes automovilísticos.

En 2015, un estudiante de 19 años falleció al impactarse contra un tracto camión. De acuerdo con reportes periodísticos, la Dirección de Tránsito en el accidente estuvieron involucrados dos automóviles de estudiantes que se impactaron contra un remolque de un tracto camión, alrededor de las ocho de la noche. La Rectoría de la UACJ por su parte, informó que daría todo el apoyo a la familia del estudiante que falleció.

Dos años después, las autoridades registraron otro accidente en el bulevar Miguel de la Madrid, en donde murió un estudiante y otro resultó lesionado de gravedad. En esta ocasión, en el accidente estuvo involucrado un camión de transporte de personal de maquiladora, que cortó el paso al vehículo del estudiante.

La respuesta de las autoridades municipales después de último accidente fue la colocación de señalética vial, así como un tope donde ocurrió el hecho. En ambos eventos, de acuerdo con las autoridades de tránsito, los estudiantes implicados iban a exceso de velocidad.

Uruchurtu Moreno informó que desde que se iniciaron actividades en la CU, se han registrado tres accidentes automovilísticos de gravedad, en donde están involucrados estudiantes de la UACJ. Tan sólo en 2017 registraron siete accidentes viales de impacto “por alcance” y uno más de gravedad.

Pierden 300 horas en transporte

Otro mal que aqueja a los estudiantes es la distancia del centro. Miles se movilizan todos los días desde la mancha urbana para tomar clases en un campus en medio del desierto.

En una encuesta donde participaron más de 400 estudiantes que acuden a la Ciudad Universitaria, se destacó que el 73% ocupa dos horas diarias para trasladarse a su lugar de estudio y regresar sus hogares o empleos, mientras que el 7% respondió que dedica hasta cuatro horas diarias en traslados.

De acuerdo los datos anteriores, un estudiante de la UACJ que acudió al campus gastó 154 horas de su tiempo en traslados, si se toman en cuenta los 77 días de clases que duró el último semestre y dos horas de camino; en contraste, un estudiante que invirtió 4 horas diarias en promedio habría pasado hasta 308 horas en el transporte durante el semestre.

Reubicar a 10 mil estudiantes, promesa incumplida de Javier Corral

En mayo de 2016, durante su campaña como candidato a la gubernatura de Chihuahua, Javier Corral Jurado planteó en un foro con estudiantes de la UACJ, la reubicación de la Ciudad Universitaria al Centro Histórico de Ciudad Juárez, así como la posibilidad de utilizar la infraestructura construida en el desierto para crear una universidad nacional en materia de seguridad pública.

A un año como gobernador del estado de Chihuahua, Javier Corral no ha presentado un proyecto concreto de reubicación.

El director de la CU opinó que no es viable trasladar el campus al centro de la ciudad, pues la densidad poblacional de estudiantes que actualmente toman clases en este campus lo hace difícil, además, el gobierno estatal de Chihuahua no se ha acercado a las autoridades universitarias para plantear la reubicación del campus.

Uruchurtu señaló que la propuesta de Corral respondió a las solicitudes de cambio de campus de algunos estudiantes, por lo que no representa el sentir de la comunidad universitaria que acude al centro, quienes diariamente pierden por lo menos 2 horas de su tiempo en traslados y se enfrentan a situaciones ecológicas y urbanas que los ponen en riesgo.

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Por qué la pandemia de COVID-19 disminuyó nuestra capacidad de concentración (y 3 trucos para recuperarla)

Una de las consecuencias psicológicas de la pandemia es la dificultad para concentrarse en tareas como la lectura o el trabajo.
19 de diciembre, 2020
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Da la impresión que ya llevamos años en estos “tiempos inciertos”.

Hace meses nuestras rutinas fueron interrumpidas y nos hemos visto obligados a adaptarnos.

Y una consecuencia importante es el estado de fatiga mental. Se volvió más difícil concentrarse durante un período largo de tiempo y parece que estuviéramos en un estado colectivo de distracción casi constante.

“Sentí que tenía un bloqueo mental que me impedía concentrarme “, afirma la escritora y lectora asidua Sophie Vershbow.

Ella entró en ese estado de ánimo al principio de la pandemia y su tuit en el que admitía no poder concentrarse lo suficiente para leer un libro recibió más de 2.000 “me gusta”.

Pero no está sola. Haga una búsqueda rápida en internet y encontrará una avalancha de artículos recientes sobre personas que no pueden concentrarse, el predominio de la “niebla mental” y las diferentes formas de pérdida de concentración.

Por supuesto, gran parte de este sentimiento subjetivo de distracción mental se centra en los aspectos prácticos de la vida actual.

Para muchas personas, sobre todo para los padres y madres, el cambio repentino al trabajo desde casa significó una intensificación del conflicto entre su labor profesional y la vida doméstica.

Es complicado concentrarse en una hoja de cálculo mientras los hijos luchan por el control remoto del televisor.

Trabajo en casa

Alamy
El trabajo en casa cambió la vida a personas en todo el mundo.

Pero parece que hay más que eso. Incluso cuando se termina el trabajo del día y los niños están en la cama, no deja de ser difícil escapar con la ayuda de una novela.

La teoría

Existe una teoría psicológica, aplicada originalmente en el contexto del aprendizaje, que puede ayudar a explicar por qué vivir en la era de la covid-19 puede haber convertido nuestras mentes en una ensalada mixta.

Se llama teoría de la carga cognitiva y fue desarrollada por primera vez por el psicólogo educativo australiano John Sweller.

Nuestras mentes son como sistemas de procesamiento de información. Cuando estamos trabajando en un problema, especialmente uno desconocido, dependemos de nuestra “memoria de trabajo“, que es muy limitada tanto en su capacidad de almacenamiento como en el tiempo que retiene los datos.

Cuanto menos familiarizado uno está con una tarea, más dependerá de su memoria de trabajo para intentar hacer algún malabar con la información relevante y buscar una solución.

Por el contrario, cuando uno es experto, la mayor parte de lo que necesita saber se almacena en la memoria de largo plazo y puedes completar la tarea en piloto automático.

Nuevas tareas, nuevos niveles de estrés

La teoría de la carga cognitiva proporciona un marco útil para comprender las diferentes formas en que la pandemia puede estar causando estragos en la función mental.

Mujer corriendo

Alamy
El ejercicio es una buena manera de reducir el estrés.

Primero, le fuerza a adoptar nuevas rutinas y le despoja la capacidad de hacer cosas en automático.

Por ejemplo, en una reunión de trabajo de antes simplemente la persona aparecía y se unía a la discusión.

Ahora, si ese mismo individuo trabaja de forma remota, debe iniciar su software de videoconferencia, preocuparse por la conexión a internet, ajustar sus tiempos a los posibles retrasos, etc.

Lo mismo se aplica a los desafíos domésticos como hacer la compra online en lugar de en persona en el supermercado.

Estas adaptaciones forzosas obligan a salir del piloto automático y le exigen a nuestra limitada capacidad de memoria de trabajo.

Para esta teoría, la “carga cognitiva” intrínseca requerida en gran parte de lo que hacemos ha aumentado.

Pasamos la mayor parte de nuestro tiempo obligados a pensar deliberada y conscientemente, más como novatos que como un expertos, y eso es agotador en sí mismo.

En segundo lugar, las investigaciones basadas en la teoría de la carga cognitiva sostienen que las emociones pueden interferir con el procesamiento de la información.

Imagen de cerebro

Getty Images
La pandemia provoca que nuestro cerebro se esfuerce más.

Cuando uno está ansioso, por ejemplo, se reduce la capacidad de la memoria de trabajo. Esto hace que sea más difícil resolver cualquier problema mental que requiera una resolución consciente.

Algo parecido a los nervios durante un examen que revuelven el cerebro y dificultan resolver operaciones matemáticas o redactar una oración coherente.

O cómo el estrés ante una prueba de manejo hace que sea mucho más difícil realizar las diferentes maniobras solicitadas.

En tercer lugar, esta teoría habla de la “carga cognitiva externa”. Se trata de la demanda sobre la capacidad de nuestra memoria de trabajo impuesta por distracciones que no son directamente relevantes para lo que se trata de hacer.

Estas alteraciones podrían ser solo tareas secundarias básicas que se ejecutan en segundo plano, como escuchar el boletín de noticias mientras se trabaja.

Lo que sucede ahora es que las interrupciones cotidianas causadas por la pandemia obligan a las personas a aprovechar su capacidad de memoria de trabajo con más frecuencia.

Cuando uno está más estresado y los niveles de ansiedad aumentan, o si se están haciendo malabares con múltiples tareas y compromisos, disminuye la capacidad de la memoria de trabajo.

Es lo peor de ambos mundos y otra razón por la que te puedes sentir agotado mentalmente.

Factor covid-19

Por lo general, en un momento de conflicto, podemos resolver el problema de forma rápida y la carga cognitiva se vuelve más manejable.

Mujer con barbijo

Getty Images
La pandemia nos impone desafíos nuevos todos los días.

Lo sorprendente de la vida en esta pandemia es que la situación no deja de cambiar.

Los gobiernos de todo el mundo están implementando constantemente restricciones diferentes y más complejas.

Reglas de viaje, instrucciones de autoaislamiento, listas de observación de síntomas, nuevas aplicaciones para teléfonos inteligentes, etc. No pasa un día sin que escuchemos sobre algún cambio.

Cualquier situación novedosa impone una carga cognitiva en nuestros cerebros, pero el hecho de que la covid-19 tuviera un impacto tan extendido en la sociedad nos obligó a absorber información nueva más rápido de lo que éramos capaces”, explica Samuli Laato, investigadora de la Universidad de Turku, quien estudia el papel de la carga cognitiva en el comportamiento de compra inusual de las personas durante la pandemia (compra por pánico) y en el intercambio generalizado de información errónea.

La experta explica que “en general, la incertidumbre siempre aumenta la carga cognitiva. Los factores estresantes como la amenaza para la salud, el miedo al desempleo y el miedo a las perturbaciones del mercado de consumo provocan eso”.

“Además, se introdujeron políticas de trabajo remoto a nivel mundial, lo que requirió que las personas se adaptaran a las nuevas tecnologías y una nueva forma de trabajar en conjunto “, añade Laato.

Planificación y autodisciplina

Afortunadamente, interpretar el efecto de agotamiento mental de la vida pandémica a través de la lente de la teoría de la carga cognitiva nos brinda algunas estrategias simples y efectivas.

En primer lugar, hay que intentar establecer nuevas rutinas y mantenerlas, de modo que no utilicemos constantemente la capacidad de la memoria de trabajo para tareas cotidianas.

Por ejemplo, recientemente invertí en un sistema de internet inalámbrico con repetidores que redujo la interferencia en las videollamadas y me tomé el tiempo para leer sobre las diferentes funciones de las distintas plataformas de conferencias virtuales.

Al comprender esta clase de elementos básicos necesarios durante la pandemia, ya no tendremos que desperdiciar capacidad mental en ellos.

Mujer duerme

Getty Images
Dormir bien es fundamental para mejorar nuestra salud mental.

En segundo lugar, debido a que estamos atravesando una era de mayor ansiedad e incertidumbre, es importante poner un esfuerzo adicional en el manejo del estrés, para que su memoria de trabajo no se vea constantemente sobrecargada por las preocupaciones.

Esto significa comer bien, hacer ejercicio y establecer una rutina regular a la hora de dormir, así como encontrar tiempo para actividades que relajen.

En la medida en que la situación lo permita, se pueden elaborar planes de contingencia para diferentes aspectos de su vida. Realizar preparativos realistas para escenarios temidos puede ser un gran alivio para la ansiedad.

Además, hay que darle al cerebro un descanso de las diarias actualizaciones de cifras de la pandemia.

Se puede considerar disponer días (o al menos tardes o noches enteras) para evitar cualquier charla o información referida a la covid-19.

Finalmente, es importante aliviar la tensión de la memoria de trabajo desconectando cualquier “carga cognitiva extraña”.

Esto significa esforzarse más en organizar el tiempo y ser disciplinado con las distracciones.

Tratar de reservar momentos del día dedicados a diferentes tareas, ya sean laborales o domésticas.

Por ejemplo, cuando se trabaja es mejor no tener encendido el televisor o la radio con las noticias de fondo.

Cuando se juega con los hijos, no tener el teléfono móvil al lado, o al menos no revisar correos electrónicos o Twitter.

Hay que permitir que la mente se concentre en una cosa a la vez y la recompensa será sentirse menos agotado mentalmente.

Parece que vamos a vivir en esta era pandémica por un tiempo todavía.

Si bien la ansiedad y la anomalía constantes cansan mentalmente, puede consolarnos el hecho de que no somos los únicos que se sienten así.

Nuestros cerebros tienen una capacidad de procesamiento limitada que se está extendiendo al límite en este momento, pero con una planificación cuidadosa y autodisciplina, hay formas de reducir la carga cognitiva y redescubrir cómo concentrarnos.

*Este artículo es una adaptación, puedes leer la versión original en inglés aquí.


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https://www.youtube.com/watch?v=DuMVeWY6gZU

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