Acoso, ofensas y amenazas de muerte: violencia digital contra mujeres aumenta en México
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Foto: tomada del video de Versus

Acoso, ofensas y amenazas de muerte: violencia digital contra mujeres aumenta en México

9 millones de mujeres mayores de 12 años han sido víctimas de algún tipo de acoso por medios digitales, de acuerdo con el informe La violencia en línea contra las mujeres en México, elaborado por el colectivo Luchadoras.
Foto: tomada del video de Versus
Por Erendira Aquino
26 de enero, 2018
Comparte

Acoso, expresiones discriminatorias, suplantación de identidad, amenazas de muerte y acecho son los diferentes tipos de violencia del que son víctimas las mujeres en internet, lo que impacta de manera negativa en sus vidas física y emocionalmente.

En México, aproximadamente 9 millones de mujeres, mayores de 12 años, han sido víctimas de algún tipo de acoso por medios digitales (redes sociales, blogs, chats, foros), de acuerdo con datos recabados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Las más vulnerables a este tipo de agresiones son las mujeres que tienen entre 20 y 29 años de edad, las defensoras de derechos humanos y las periodistas, de acuerdo con el informe La violencia en línea contra las mujeres en México, elaborado por la colectiva Luchadoras, este tipo de violencia va en aumento.

En marzo de 2016, la periodista Andrea Noel fue víctima de una agresión sexual en la vía pública cuando un hombre se le acercó por la espalda, le levantó la falda, le bajó la ropa interior y salió huyendo. Luego de hacer públicas las imágenes del ataque, obtenidas de cámaras de seguridad, Noel recibió una andanada de insultos y amenazas de muerte por redes sociales, e incluso acosada en su domicilio. Tuvo que abandonar el país.

Otras periodistas que han denunciado ser víctimas de violencia digital son Jimena Sánchez, Marion Reimers y Verónica Rodríguez, comentaristas deportivas, quienes hicieron una campaña contra el acoso en redes sociales en la que mostraron los mensajes violentos que reciben a diario, llamándolas “putas” o “pendejas” por hablar de deportes o por la manera en la que se visten.

Las formas que más afectan a las mujeres son el spam o virus (23.7 %), la recepción de contenido multimedia (13.8 %), llamadas telefónicas (13.5 %), contacto con identidades falsas (13.4 %), registro en sitios web (10.7 %) y la recepción de mensajes (9.7 %).

Otros tipos de violencia digital contra mujeres son el robo de identidad (7.7 %), el rastreo de sus sitios web (3.9 %), el daño a través de la divulgación de información personal (3.2 %) y el robo de contraseñas (0.5 %), según los datos del Módulo sobre Ciberacoso (MOCIBA) 2015 del INEGI.

En 8 de cada 10 casos, los agresores digitales de las mujeres son desconocidos; en 2 de cada 10, los atacantes son personas conocidas, generalmente amigos, compañeros de clase o de trabajo, parejas o exparejas, y familiares.

Los estados en los que mayor número de personas han sido víctimas de ciberacoso son Aguascalientes (32 %), Estado de México (30.7 %), Quintana Roo (29 %), Puebla (28.9 %) e Hidalgo (28.6 %).

Las entidades donde menor porcentaje de población ha sido víctima son Chihuahua (15.4 %), Jalisco (18 %), Sinaloa (18.3 %), Chiapas (19 %) y la Ciudad de México (19.7 %).

Imagen: @Luchadorasmx

Tendencias y consecuencias de la violencia digital

En su informe, Luchadoras identifica seis tendencias “preocupantes” de la violencia digital contra mujeres: el odio que se viraliza al denunciar alguna agresión a través de redes sociales; la expulsión y derribo de espacios de expresión para activistas, colectivas y medios de comunicación mediante la censura, y campañas de ataques organizados.

Otras prácticas que se han detectado son la extorsión bajo amenaza de difusión de imágenes íntimas sin consentimiento; el espionaje de Estado a periodistas, activistas y defensoras, y las campañas de desprestigio.

Estas agresiones, de acuerdo con la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones, tienen consecuencias en las víctimas como daño emocional (33 %), daño a su reputación (20 %), daño físico (13 %), invasión a la privacidad (13 %) y, en ocasiones, daño sexual (9 %).

Además, pueden sufrir daños físicos como sudoración, náuseas, dolor de cabeza, dolor de espalda, dolor de estómago, dolor de riñón, falta o exceso de apetito, vacío en el estómago, tensión corporal, llanto, pesadez en el cuerpo, e incluso, autolesiones.

Emocionalmente, las personas que sufren violencia digital padecen afectaciones nerviosas, estrés, angustia, ira, enojo, depresión, paranoia, miedo, confusión e impotencia.

Además, les provoca miedo a salir, autorestricción de movilidad, abandono de las tecnologías, autocensura y sensación de vigilancia constante.

Las respuestas contra la violencia digital

De acuerdo con MOCIBA 2015, ante la violencia digital las personas en la mayoría de las ocasiones bloquean al agresor (26.3 %), ignoran la situación (26.3 %), cambian o cancelan su número telefónico o cuenta (13.9 %), le cuentan a una tercera persona (8.4 %), confrontan al agresor (5.6 %) y, en menor porcentaje, denuncian ante alguna autoridad (4 %).

La colectiva Luchadoras aconsejó a las usuarias de medios digitales no permitir que conocidos posean material íntimo sin autorización, proteger los dispositivos electrónicos con contraseñas, no publicar material sensible en redes sociales y, en caso de recibir amenazas, tomar datos del agresor y capturas de pantalla, como prueba para denunciarlo ante las autoridades correspondientes.

Al gobierno recomendó reconocer y legislar sobre delitos digitales con perspectiva de género, cuidando que no se responsabilice a las mujeres por la violencia de la que son víctimas.

A los medios de comunicación, cuidar que las coberturas no viralicen datos sobre las víctimas o material violento que pueda revictimizarlas; a las plataformas digitales, que generen soluciones contra el ciberacoso que vayan más allá de bloquear a los agresores, y a los usuarios de redes sociales evitar compartir material lascivo.

 

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

'Es como si fumaran 20 cigarrillos al día': riesgos de los cigarros electrónicos de moda entre jóvenes

Los cigarrillos electrónicos se han promocionado como menos nocivos para la salud, pero son igual de adictivos y su consumo entre niños triplica sus posibilidades de acabar fumando en el futuro.
27 de julio, 2022
Comparte

Se promocionaban bajo el argumento de que serían menos nocivos para la salud y que servirían como tratamiento para personas que querían dejar de fumar.

Sin embargo, los cigarrillos electrónicos no solo son tan adictivos como el tabaco, sino que cada vez están enganchando a más adolescentes al hábito de fumar.

“Cada vez recibo en mi consultorio más jóvenes de 16 a 24 años que usan este producto y tienen un índice de nicotina en el cuerpo equivalente al consumo de más de 20 cigarrillos al día”, explica la cardióloga Jacqueline Scholz, que dirige el Ambulatorio del Tratamiento del Tabaquismo del Instituto del Corazón de Sao Paulo.

Estos productos “van dirigidos con frecuencia a niños y adolescentes en las promociones de las industrias tabacaleras e industrias conexas que los fabrican, mediante miles de aromas atractivos y afirmaciones engañosas”, afirma la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su último informe publicado en 2021.

Los niños que vapean, como se denomina al uso de estos dispositivos, tienen hasta el triple de posibilidades de acabar fumando en el futuro, según el organismo internacional, que recomienda a los gobiernos que los regulen para impedir que el hábito de fumar vuelva a normalizarse en la sociedad y para proteger a las generaciones futuras.

La venta o distribución de cigarrillos electrónicos está prohibida en 37 países, entre ellos Argentina, Colombia, México, Nicaragua, Panamá, Uruguay, Venezuela y Brasil.

Pero esto no impide que estos productos lleguen de contrabando y sin ningún control sanitario.

Líquidos de vapeo.

Getty Images
Los cigarrillos electrónicos se ofrecen en multitud de sabores que atraen a jóvenes y adolescentes.

“Si no nos ocupamos de este problema ahora, el uso de estos dispositivos tiene todo para convertirse pronto en una epidemia“, ha dicho Scholz a André Biernath, del servicio brasileño de la BBC.

La cardióloga señala que, desde la aparición de las primeras versiones hace unos 20 años, estos dispositivos siempre se han promocionado bajo el argumento de que son menos nocivos para la salud.

“Todavía se dice que, como no tienen combustión y no producen humo, estos aparatos supuestamente son más seguros”, explica.

La experta recuerda que esta información sirvió de base para vender cigarrillos electrónicos en muchos países como una especie de “reducción de daños” o un tratamiento para las personas que querían dejar de fumar.

¿Lobo con piel de cordero?

El gran problema, argumenta, es que no hay suficientes estudios científicos para respaldar tales afirmaciones, y toda la publicidad relacionada con estos productos parece estar más enfocada en ganar nuevos usuarios (especialmente los jóvenes), y prácticamente ignora este posible sesgo terapéutico.

“Varios países, como el propio Reino Unido, aceptaron este argumento y lanzaron los cigarrillos electrónicos. Lo que sucedió en estos lugares fue un aumento en la prevalencia de fumadores “, señala Scholz.

Para la médico, no tiene sentido ver el cigarrillo electrónico como un tratamiento médico y dejarlo solo en manos de las personas, para que ellas decidan cuándo y cómo usarlo. “Si el propósito de este producto fuera realmente terapéutico, no se podría vender en ningún lado, como se vende ahora”.

“Tendría que ser recetado después de una evaluación médica, en la que el profesional concluiría que el paciente no puede dejar de fumar con los otros métodos que tenemos para ofrecer. A partir de ahí, se podría indicar la dosificación y el uso correcto de esta sustancia. “.

Pulmones.

Getty Images
Los cigarrillos electrónicos pueden causar espasmos respiratorios e incluso enfermedades inflamatorias en los pulmones.

Ingredientes nocivos

Scholz señala que, además de no cumplir las promesas terapéuticas, los cigarrillos electrónicos pueden ir en sentido contrario y ser perjudiciales para la salud, y llama la atención sobre tres de los principales ingredientes que aparecen en estos dispositivos: propilenglicol, nicotina y sustancias aromáticas.

El propilenglicol funciona como una especie de vehículo, capaz de diluir y transportar la nicotina por nuestro organismo.

La nicotina, por su parte, es una sustancia psicoactiva que se encuentra originalmente en el tabaco, lo que provoca una dependencia muy fuerte.

Durante el uso de los cigarrillos electrónicos, se inhala por la boca, pasa por los pulmones, cae al torrente sanguíneo y acaba en el cerebro, donde provoca una sensación momentánea de bienestar.

Por último, están las sustancias aromáticas, que imitan los más diversos olores, desde la menta hasta las natillas.

Scholz señala que estos tres ingredientes pueden presentar riesgos para la salud de diferentes maneras.

“Para empezar, los olores hacen que estos dispositivos sean socialmente más aceptables. Después de todo, el olor a menta, miel o fresa es mucho más agradable que el de los cigarrillos convencionales”.

Y ese atributo, argumenta la doctora, aumenta la curiosidad y quita el miedo a un público más joven, que desde niño está acostumbrado a oír hablar de los efectos nocivos del tabaquismo “tradicional”.

“El propilenglicol, por otro lado, se usa ampliamente en la industria alimentaria, y la gente simplemente asumió que, dado que es seguro consumirlo en los alimentos, no hará daño cuando se inhale”, dice.

“Pero no tenemos suficientes estudios al respecto, sobre todo porque estos dispositivos hoy en día traen tantos aditivos que no tenemos una idea exacta de las reacciones químicas que se dan allí, a una temperatura alta”.

“Y ya hemos visto algunos estudios que han detectado sustancias cancerígenas en la vejiga y la orina de los usuarios de cigarrillos electrónicos”, agrega el especialista.

Para cerrar la lista, no podemos olvidar la nicotina.

Dependencia

“Las nuevas generaciones de cigarrillos electrónicos traen sales de nicotina cada vez más pequeñas y entregadas en grandes cantidades, lo que aumenta la dependencia”, dice Scholz.

La doctora asegura que, al recibir en el consultorio a un nuevo paciente que consume estos dispositivos, siempre le realiza un examen rápido de orina, que mide la cantidad de nicotina que tiene el individuo en el organismo.

“Es muy común que los pacientes jóvenes, de 16 a 24 años, tengan un nivel de nicotina equivalente a fumar más de 20 cigarrillos convencionales al día“, calcula.

Dos preadolescentes fuman un cigarrillo electrónico.

Getty Images
Los cigarrillos electrónicos van dirigidos con frecuencia a niños y adolescentes con aromas atractivos y afirmaciones engañosas según la OMS.

De hecho, el propio mecanismo de estos dispositivos facilita su uso constante. Además de no tener ningún olor desagradable, no es necesario encenderlo ni apagarlo. “Este es un producto que puedes usar una y otra vez. Lo guardas en tu bolsillo, le das una calada y lo guardas. Luego puedes volver a tomarlo cuando quieras”, explica Scholz.

“Esto crea una rutina, y la persona empieza a usar cigarrillos electrónicos en la calle, en el trabajo, en el baño de la escuela, acostado en la cama…”

Además de ser adictiva, la nicotina también tiene efectos sobre órganos importantes como el corazón y los pulmones.

“La nicotina no es una sustancia inocua. Aumenta el ritmo cardíaco, altera la presión arterial y puede dañar el endotelio, la capa interna de los vasos sanguíneos”, enumera.

“Por lo tanto, el riesgo cardíaco de un usuario de cigarrillos electrónicos es casi el mismo que el de alguien que fuma cigarrillos convencionales”.

“En los pulmones, las nanopartículas de nicotina pueden ingresar a los alvéolos, causar espasmos respiratorios e incluso enfermedades inflamatorias“, agrega la médico.

“Hace unos años tuvimos una serie de casos de este tipo, sobre todo en Estados Unidos , que llamaron la atención. Una parte de estos pacientes consumía otras sustancias, pero alrededor de un tercio consumía exclusivamente nicotina”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=boRYRczxKvg

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.