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Xavier Ferré.

Ya que me maten, estoy cansado: violencia sigue asfixiando a desplazados que retornaron en Chiapas

Con el inicio de año, el gobierno de Chiapas dio por finalizada la crisis humanitaria por el desplazamiento de más de cinco mil personas causado por la violencia paramiliar en Chalchihuitán y Chenalhó, enfrascados en una disputa territorial que data de 1973. Pero la amenaza para las familias continúa.
Xavier Ferré.
Por Rodrigo Soberanes
29 de enero, 2018
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La familia Pérez Paciencia intentó volver a casa después de tres meses de desplazamiento forzado en Chiapas pero a pocos minutos de estar ahí se escucharon disparos nuevamente y tuvieron que regresar a su campamento. Solo alcanzaron a ver el saqueo y las paredes quemadas y perforadas por los balazos.

“Ya hemos intentado llegar a nuestras casas. Hace una semana fuimos con mi hermana y con mi mamá y cuando llegamos nos vieron y nos dispararon”, contó Ausencio Pérez Paciencia desde el Campamento Uno, en la comunidad de Pom, en Chalchihuitán, un pequeño conjunto de casitas improvisadas donde está la prueba de que la emergencia sigue vigente.

Foto: Xavier Ferré.

Con el inicio de año, el gobierno de Chiapas dio por finalizada la crisis humanitaria por el desplazamiento de más de cinco mil personas causado por la violencia paramiliar en los municipios de Chalchihuitán y Chenalhó, enfrascados en una disputa territorial que data de 1973.

Este pleito habría llegado a su fin el pasado 14 de diciembre gracias a la decisión del Tribunal Unitario Agrario de dar las tierras en disputa a Chenalhó y resarcir daños a Chalchihuitán.

El 2 de enero retornaron tres mil 858 personas pero otras mil 165 se quedaron en los campamentos, de acuerdo con cifras recabadas por agentes comunitarios. Según personas entrevistadas en los campamentos, la paz y el desarme que se anunciaron fueron una mentira.

Un día antes, el ayuntamiento de Chalchihuitán había admitido un comunicado en el cual puntualizó que se trata de un “retorno parcial” puesto que “no existen totalmente mejorías de las condiciones de seguridad. Prevalecen aún los disparos en los puntos de la zona limítrofe”. Aún así, la gente volvió, pues necesitaban labrar sus tierras y atender sus cultivos.

En la parroquia de Chalchihuitán está instalada la logística para atender la emergencia. El párroco Sebastián López estaba ayudando a construir dos habitaciones de tablas y lámina sobre el techo de su casa cuando atendió a Animal Político.

El sacerdote enfatizó que la crisis sigue, que el problema no terminó con el retorno de principios de año porque en Chalchihuitán la gente no se siente segura.

Foto: Xavier Ferré.

Las bodegas de la parroquia están llenas de ayuda humanitaria que es custodiada las 24 horas del día por hombres voluntarios. Ahí se duerme muy poco. Colchones, cobijas, agua, costales de maíz, de maseca, enlatados y enseres de limpieza personal entran y salen del antiguo bodegón de la sede religiosa.

Ahí se reciben voluntarios y se les da café, frijoles, tortillas, sopa y galletas. Los doctores de Médicos Sin Fronteras (MSF) están en el lugar haciendo horas extras trabajando en nueve comunidades y combaten el cansancio. En su último informe sobre la situación de Chalchihuitán confirmaron que hay aún cerca de mil personas desplazadas.

Durante sus largas jornadas de trabajo se han encontrado con personas que enfrentan el desplazamiento bajo condiciones de salud muy precarias, producto de la de por sí difícil situación de vida que enfrentan, pues viven en uno de los municipios más pobres de uno de los estados más pobres de México.

“Es escandaloso que existan pacientes que no estén adecuadamente integrados en el sistema de salud público”, dijo la coordinadora en México de MSF, Miriam de León.

El padre Sebastián se mira cansado. Insiste en que el problema no ha parado, por el contrario, se enfrentan a más complejidades, principalmente la repartición de la ayuda humanitaria entre la población desplazada que está entre otros pobladores que no sufrieron la misma suerte.

La distribución de las despensas es un problema. Hay envidias y la gente se pelea por ellas. Los desplazados están ahora en comunidades, en casas de familias, confundidos entre quienes no tuvieron que salir. No hay un censo real de cuántos están en paz en sus casas.

MSF también destacó “la vulnerabilidad emocional” de las personas que atienden. “Hay que poner en marcha mecanismos que les ayuden a fortalecerse y disminuyan los niveles de sufrimiento emocional, agudizados por las amenazas y las condiciones de vida empeoradas por el desplazamiento”, destacó Miriam de León

El padre Sebastián López describe el estado de ánimo de la población con otras palabras. Entre los que están en los campamentos -dice- hay un desánimo absoluto. “Muchos dicen, ya que me maten, ya estoy cansado”.

Los niños de la familia Pérez Paciencia. Foto: Xavier Ferré.

El sábado 13 de enero, personas desplazadas se reunieron con el recién nombrado obispo de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, Rodrigo Aguilar Martínez, justo en el lugar del campamento 1, donde está la familia Pérez Paciencia y otras más. Al cura le llamó la atención que, cuando iba a comenzar una misa, los niños se acercaron al brasero del incienso para calentar sus manos.

“Veo a algunos niños descalzos, con ropa muy delgada. Veo el sufrimiento que ustedes tienen de estar fuera de casas con techos y paredes de hule que resguardan demasiado poco del frío, de la lluvia”, dijo Rodrigo Martínez.

El obispo recorrió las dos casas de la familia Paciencia y vio que, en efecto, están quemadas, saqueadas y con impactos de bala de alto calibre. Son construcciones que están a unos metros del límite territorial entre Chalchihuitán y Chenalhó, el motivo de la disputa.

Animal Político también estuvo ahí. Adentro de las casas, entre el desorden dejado por los saqueadores, quedan algunos rastros de la vida que llevaban las familias atacadas, como zapatos de niña, mochilas, útiles escolares, ropa de niño. Cosas que los adultos no necesitan. Lo demás -electrodomésticos y objetos de valor monetario- ya no está.

Así les dejaron la casa a los Pérez Paciencia. Foto: Xavier Ferré.

“Lo más importante que estamos pidiendo es que el gobierno nos tome en cuenta, que el gobierno no mienta diciendo que esto ya se solucionó porque hasta el momento nosotros no hemos visto una solución”, dijo José Luis Pérez Paciencia desde el campamento, al lado de su familia y de un fogón de leña.

Muy cerca de ahí, el Ejército desmanteló uno de los escondites de grupos armados de Chenalhó, según autoridades municipales de Calchihuitán. Sin embargo, testigos del lugar cuentan que cuando el Ejército se fue, comenzaron los disparos al aire de nuevo. Esto ocurrió el 1 de enero, un día antes del inicio del retorno.

Dos unidades artilladas del Ejército realizan rondines por la zona cada día, partiendo desde la cabecera municipal de Chalchihuitán. La Policía Estatal tiene cinco policías cerca del epicentro del conflicto, en las inmediaciones de las casas de la familia Pérez Paciencia.

El hartazgo por la violencia en Chalchihuitán está entre la población y también se expresa en los mensajes de las autoridades municipales. “Si no hay castigo y desarme para las personas que provocaron muchos daños irreparables a Chalchihuitán, quedará en el olvido como el caso de Acteal en 1997”, dice el comunicado del municipio.

Esos “daños irreparables” de la violencia armada y el desplazamiento están personificados en María Girón Pérez, hija de Domingo Girón Luna, un señor de 62 años que falleció en octubre después de que su estado de salud empeoró cuando estaba escondido en las montañas, huyendo de los disparos.

“Murió por la tos, se le hinchó todo el cuerpo. Se empeoró cuando se escondió en el monte cuando hubo disparos, ese fue el motivo por el que murió. Llegamos al hospital pero ya no hubo remedio. Pasó de la raya la enfermedad y ya no hubo remedio”, relató María Girón a Animal Político con la ayuda de un traductor del tsotsil al español.

En noviembre de 2016 la familia de María también tuvo que huir por disparos en las inmediaciones de su casa. Pasó lo mismo, corrieron por sus vidas hacia la montaña y ahí su mamá, María Pérez Girón, se agravó de una enfermedad respiratoria y murió.

El recuento de la violencia en esa zona de los Altos de Chiapas, con casos como los de María Girón y su familia, es largo. Según MSF, el conflicto sigue sin resolverse y las víctimas del desplazamiento forzado están luchando por conservar su salud física y mental mientras esperan que el gobierno por fin confisque las armas y puedan volver a sus casas.

 

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

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Zama: la joya del petróleo de México que se disputan Pemex y la estadounidense Talos Energy

El hallazgo de petróleo que hizo la empresa estadounidense Talos Energy fue el primero hecho por una empresa privada en territorio mexicano luego de la apertura del sector energético de 2013. Se trata de uno de los más grandes pozos petroleros y su control está en juego.
Getty Images
3 de octubre, 2019
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Es uno de los campos petroleros más ricos que se hayan descubierto en México en los últimos años, con un potencial inicial de extracción de más de 1,000 millones de barriles.

Está ubicado cerca de la costa de Tabasco, en el golfo de México y a relativa baja profundidad, y según las primeras exploraciones, se sabe que contiene crudo más ligero (el cual es más rentable) que el pesado que normalmente produce México.

Por sus características, es considerado entre los 10 yacimientos más grandes de la historia del país

Se trata del campo petrolero Zama, que algunos expertos consideran la “joya” del petróleo encontrada en tiempos en los que la industria petrolera en México está en declive.

Fue el primero descubierto por una empresa privada tras la reforma energética de 2013 que puso fin al monopolio de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) sobre los hidrocarburos.

“Es un campo que tiene un potencial petrolero muy importante. Es uno de los descubrimientos más importantes de los últimos años en el país”, dice a BBC Mundo el consultor Marco Cota.

“Es un tema que está en el número uno de la agenda petrolera de México“, añade el director de la firma Talanza Energy, y exdirector de Exploración y Extracción de Hidrocarburos de la Secretaría de Energía.

Un barco perforador de pozos petroleros
Getty Images

Talos Energy realizó el hallazgo luego de invertir 250 millones de dólares en exploración y perforación con equipo especializado.

Y es que su control y operación está en el debate de los últimos días por los señalamientos de fuentes de Pemex a la agencia Reuters, divulgados en la prensa, que indican que el gobierno mexicano pretendería ser quien lo maneje, por encima de quien lo descubrió.

“Quitarle el control del proyecto sería un golpe simbólico al mayor cambio de política económica de México en décadas y podría enfriar aún más la inversión de las principales empresas de energía del mundo, dijeron ejecutivos petroleros y expertos”, indica el informe de Reuters reproducido por varios medios mexicanos.

El consorcio estadounidense Talos Energy posee parte de los derechos ya que es quien ganó el “bloque 7”, una de las regiones licitadas por el gobierno para que petroleras privadas las exploraran.

En agosto, la secretaria de Energía, Rocío Nahle, dijo que el manejo de este campo estaría bajo negociación.

“Ese pozo colinda con otra parte que tiene Pemex, y la Secretaría de Energía ahora va a tener que hacer un estudio, porque no se han puesto de acuerdo quién va a ser el operador”, dijo la funcionaria.

Desde entonces se ha generado incertidumbre sobre las intenciones del gobierno sobre Zama.

El reporte de la agencia Reuters -que cita a fuentes con conocimiento de las negociaciones- han abierto el debate sobre quién manejará el yacimiento y hasta si Pemex pretende excluir a la empresa estadounidense.

Trabajadores petroleros en un pozo

Getty Images
La extracción y venta de petróleo era exclusiva de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) hasta 2013.

“Pareciera que Pemex en realidad quiere operar ese bloque. Decirle a Talos ‘gracias por participar, pero de aquí yo me encargo, y ya te daré los barriles que te corresponden’. Es muy importante”, explica Cota, al tiempo de enfatizar que aún no hay nada oficial.

Sin embargo, advierte: “sería una clara señal que el gobierno de manera autoritaria puede llegar y arrebatar a una empresa que ha invertido en un área”.

¿Cómo es el campo de Zama?

Las exploraciones de la “joya” en el “bloque 7” fueron llevadas a cabo por Talos Energy, firma asociada con la petrolera alemana Wintershall DEA (que compró la participación de Sierra Oil & Gas este año) y la británica Premier Oil.

Fue el primer hallazgo de petróleo de una compañía extranjera en ocho décadas, desde que en 1938 la industria de los hidrocarburos fue nacionalizada a favor de la empresa del Estado mexicano, Pemex.

Un mapa de la ubicación de Zama

BBC
Zama posee una ubicación y características extraordinariamente atractivas para la industria petrolera.

Se encuentra en aguas cercanas al puerto de Dos Bocas, Tabasco, el sitio en el que el gobierno de López Obrador construirá una refinería, lo que para analistas devela por qué es clave para el gobierno mexicano.

Desde la superficie del agua, la exploración llegó a 166 metros de profundidad hasta encontrar el lecho marino, lo cual ofrece ventajas al no tratarse de aguas profundas.

Aunque se estima que podrán extraerse 1,000 millones de barriles, hay potencial de que pueda duplicar esa cifra, según información de la Comisión Nacional de Hidrocarburos.

Pruebas indican que tiene crudo de 30 grados API, el cual es uno de los mejor cotizados en el mercado, a diferencia del pesado o mezclado con otros minerales que normalmente se encuentra en la región.

Una plataforma de Pemex

Getty Images
Zama se encuentra en la cuenca del sureste, la región más rica de petróleo que posee México.

Pero el yacimiento Zama-1 no solo está en el área del “bloque 7”, sino que colinda con otra superficie bajo el dominio de Pemex llamada Amoca-Yaxché 03.

Es en este último aspecto es en el que se centra la disputa.

“Unificación”

Como usualmente sucede cuando hay yacimientos que colindan entre campos petroleros controlados por dos compañías diferentes, tiene que darse una negociación de “unificación”.

Esto significa que las empresas deben determinar qué porcentaje del campo le corresponde a cada compañía, dividir los costos de operación y definir quién se encargará de ello, explica Cota.

“El acuerdo de unificación es lo que en este momento está temblando”, añade con base en la información que se ha difundido en los últimos días.

Una plataforma petrolera en el Golfo de México

Getty Images
Los acuerdos de “unificación” son comunes en la industria petrolera a la hora de operar pozos petroleros en regiones compartidas.

La agencia Reuters reportó el lunes que “Pemex quiere hacerse cargo del lucrativo proyecto”, según dos exfuncionarios del sector energético mexicano y dos ejecutivos de Pemex con conocimiento de las discusiones internas.

“Para ellos, no hay otro escenario”, dijo una de las fuentes.

BBC Mundo solicitó una entrevista a Pemex, pero no hubo respuesta hasta el momento de publicación de este artículo.

En tanto, Talos Energy anunció en un comunicado el mes pasado que, efectivamente, se encuentra en una negociación de “unificación”.

“Estamos totalmente preparados para ejecutar este proyecto, terminarlo, envolverlo y ponerlo en producción”, dijo a Reuters el director de Talos Energy, Timothy Duncan, pero rechazó referirse a las posibles intenciones de Pemex de hacerse del control de Zama.

¿Cuál es el problema?

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido crítico de la reforma energética de su predecesor, Enrique Peña Nieto, pues señala que es la “entrega” de los recursos del país a empresas extranjeras.

López Obrador y Rocío Nahle

Getty Images
El presidente López Obrador y la secretaria de Energía, Rocío Nahle, han congelado las licitaciones de nuevos campos a empresas privadas.

“Les alcanzó para entregar solo el 20%, afortunadamente, del potencial petrolero del país… 107 contratos”, dijo en agosto pasado cuando fue cuestionado junto a la secretaria Nahle sobre Zama.

Ha asegurado que su gobierno respetará contratos ya firmados, pero desde su llegada al poder en diciembre de 2018 ha frenado más licitaciones de bloques petroleros.

Tanto Pemex como Talos Energy han firmado un acuerdo para definir la unificación hasta septiembre de 2020.

Analistas como Marco Cota dicen que, si bien se han respetado contratos, llevar la negociación de Zama al extremo legal de hacerse del control de las operaciones ahuyentará a los inversionistas extranjeros de México.

“Eso significaría que otra empresa, que explora en aguas profundas con la inversión de cientos de millones de dólares y realiza un muy buen descubrimiento, si por mala suerte va más allá de los límites de su área contractual, pues va a llegar el gobierno y se la va a quitar”, advierte.

“Sería algo que daría una muy mala señal a todo el sector petrolero”.


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