Piden incapacidad laboral para padres de niños con cáncer
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Especial.

Piden incapacidad laboral para padres de niños con cáncer

El tratamiento para el cáncer de un menor exige la presencia permanente de sus padres, por lo que muchos son despedidos de sus empleos. Una asociación busca reformar la ley para ayudarlos.
Especial.
Por Claudia Altamirano
25 de enero, 2018
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El bebé de Jorge y Karen tenía apenas dos meses de vida cuando le detectaron cáncer en el riñón. Era un viernes de 2015 cuando ingresó al hospital y les dieron pocas esperanzas de que llegara al lunes. La pareja no tuvo tiempo de caer en shock: el pequeño Nicolás tuvo que ser ingresado a terapia intensiva donde estuvo una semana. Jorge y Karen hicieron guardias las 24 horas durante esos días y los siguientes en la recuperación, por lo que Jorge tuvo que faltar durante un mes a su empleo y fue despedido. “En la vida hay prioridades, y si tu prioridad es tu familia, ve con ellos pero yo no te voy a solventar un salario que no estás devengando”, le dijo su exempleador.

Jorge tomó su decisión. Después de la cirugía para extirpar el tumor y el riñón, y después de la recuperación, vinieron las quimioterapias para Nicolás. Una vez por mes con una duración de cinco días que, si algo se complicaba, se llegaban a extender hasta una semana o dos, según cuenta Jorge Estrada a Animal Político. En esos periodos –que en total llegaron a nueve meses- los padres estaban obligados por protocolo a permanecer el día entero en el Instituto Nacional de Pediatría al pendiente de su hijo, ya que ningún otro familiar está autorizado para reemplazarlos. Esto les impidió realizar cualquier actividad productiva y atender cualquier otro aspecto de sus vidas.

Nicolás fue dado de alta y aunque vive sin un riñón, los médicos dijeron que puede hacer su vida normal, pero la de sus padres no ha vuelto a la normalidad todavía. Sin ingresos y con gastos que no paraban, Jorge y Karen adquirieron deudas que dos años y medio después siguen pagando. La notaría en que Jorge laboraba calificó su despido como justificado por las ausencias, así que no le pagó una liquidación, y a la fecha no ha logrado reincorporarse al empleo formal. Ha tocado puertas y mientras una se abre, ha vendido autos y hace gestiones de manera independiente.

“Sonaría fácil decir que se curó tu hijo y ya, pero la verdad es que no, esta enfermedad te destruye o te une, te hace más fuerte. Nosotros hemos tratado de sacarle lo positivo a todo esto: está vivo, estamos unidos, no hay trabajo y no hay dinero pero aquí estamos. Ojalá las cosas hubieran sido diferentes, ojalá me hubieran dado de baja temporal del trabajo. Incluso cuando ya había pasado todo busqué de nuevo al notario y le pedí una oportunidad de estar de nuevo con él y la negativa fue rotunda, ‘no, tú elegiste’”, cuenta el abogado.

El cáncer infantil es la principal causa de muerte por enfermedad en mexicanos entre 5 y 14 años de edad, de acuerdo con la secretaría de Salud federal. En el país hay aproximadamente 23 mil niños luchando contra el cáncer y cada año se registran cinco mil nuevos casos, de acuerdo con la dependencia. Sin embargo, la asociación civil Cáncer Warriors de México estima que son unos 9 mil 500 padres y madres los que actualmente corren riesgo de perder su empleo –como Jorge Estrada- por la enfermedad de sus hijos, considerando que muchos están desempleados o trabajan en el sector informal.

“Por un lado tienes la exigencia de la institución médica para que padre o madre acompañe al menor mientras recibe tratamiento oncológico, pero por el otro lado no hay una cobertura legal – laboral que les permita a estos padres ausentarse, entonces se genera una laguna legal y se expone a estos padres a ser despedidos”, explica Kenji López, fundador de Cáncer Warriors de México.

Esta asociación fundada en 2015 para apoyar a niños con cáncer y sus familias, impulsa desde septiembre de 2015 una propuesta legislativa para reformar las leyes del Seguro Social, del Trabajo y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores (ISSSTE) para que los padres que viven esta situación puedan acceder al beneficio de la incapacidad laboral con goce de salario parcial, igual que un trabajador que se enferma o se accidenta fuera del lugar de trabajo.

“Nos percatamos que los hospitales están llenos de papás ausentes de sus centros de trabajo, empezamos a entrevistarnos con ellos y nos dijeron que efectivamente su situación laboral estaba cambiando, no a partir del diagnóstico sino del tratamiento. Algunos tenían licencias de trabajo y otros ya lo habían perdido”, explica el abogado y fundador de Cáncer Warriors, que actualmente apoya a 30 casos de padres despedidos por atender la enfermedad de sus hijos.

Kenji se disfraza y visita a los pequeños para alegrarles el día.

López Cuevas explica que su proyecto de reforma contempla otorgar al padre o madre un subsidio de alrededor de 60 % de su salario, similar al que recibe un trabajador que toma incapacidad por enfermedad o accidente no relacionado con el trabajo. Este monto, de acuerdo con el activista, sería aportado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y no por el empleador, de manera que la carga económica no recaería en el patrón.

“¿Tú eres el cirujano? O ¿cuál es la necesidad de que tú estés todo el día ahí?”, preguntó el jefe de Jorge cuando él le dijo que debía quedarse junto a su hijo permanentemente. Kenji López explica que se debe cubrir legalmente a los padres como si ellos mismos fueran la persona enferma no sólo porque deben cuidar de un menor, sino por las particularidades del tratamiento. “La quimioterapia ataca al sistema inmune, hace que el cuerpo esté más expuesto a sufrir infecciones. Si a un niño se le eleva la temperatura o hay que darle un tratamiento para la infección, hay que tomar decisiones y el padre o madre tiene que estar ahí para eso”, puntualiza el activista, quien adoptó esta causa motivado por el cáncer de seno que provocó la muerte de su madre.

La protección legal para padres de niños con cáncer que propone Cáncer Warriors de México ya existe en otros países. En España, el real decreto 1148/2011 otorga a esas familias un subsidio económico del Estado para conservar sus plazas y subsistir mientras dure el tratamiento de niños con enfermedades graves, principalmente oncológicas, pero también otras poco cubiertas como los trastornos mentales. “Esta reforma ha logrado que ocho mil padres de familia conserven su empleo en seis años”, asegura López Cuevas. En Latinoamérica la referencia es Chile, que recién en diciembre de 2017 promulgó la ley ‘Sanna’ que otorga un seguro para financiar el salario de los padres que deben cuidar a un menor enfermo o en espera de trasplante, hasta por 90 días en un año.

En México, las instituciones involucradas aún no definen la viabilidad de esta propuesta, ya que antes de aprobar las reformas en el Congreso se debe revisar la solvencia económica tanto del IMSS como del ISSSTE para financiar este subsidio, explicó el senador Miguel Ángel Chico a Animal Político. “No nos serviría aprobar una ley de esta magnitud si no hubiera los recursos necesarios”, puntualizó el presidente de la Comisión del Trabajo y Previsión Social del Senado.

Chico Herrera es uno de los legisladores a los que Cáncer Warriors de México presentó su propuesta de reforma el pasado 9 de octubre durante el Foro ‘La lucha es de todos’, y ha sostenido reuniones con la asociación para analizar el proyecto. El senador asegura que actualmente analizan los recursos para definir de una manera “realista” cuánto dinero implicaría subsidiar a los padres que lo necesitan, pero aún no se han reunido con los institutos para revisarlo porque falta que definan sus presupuestos. “Es un tema que nos sensibiliza y nos lleva a apoyar la iniciativa, lo que sí debe quedar muy claro es que se tiene que analizar a fondo la viabilidad económica”, reiteró.

Kenji López confía en que la propuesta suba al pleno del Senado el próximo 15 de febrero, día Mundial de Lucha contra el Cáncer Infantil. Para reforzar esta solicitud, la fundación suscribió una petición en la plataforma Change.org que ha reunido casi 93 mil firmas del 11 de septiembre de 2017 a la fecha, y espera llegar a 150 mil.

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

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Quién es Doug Emhoff, esposo de Kamala Harris y primer 'segundo caballero' de Estados Unidos

El marido de la flamante vicepresidenta de EE.UU., Kamala Harris, será el primer hombre que ocupa un rol que hasta ahora solo han ocupado mujeres.
24 de enero, 2021
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Kamala Harris y Douglas Emhoff

Reuters
Kamala Harris y Doug Emhoff, ambos abogados, se conocieron en una cita a ciegas en 2013 y contrajeron matrimonio un año después.

Kamala Harris se convirtió este miércoles en la primera mujer y primera persona negra en alcanzar la vicepresidencia de Estados Unidos, pero ella no es la única que rompe siglos de tradición.

Su marido, Douglas Emhoff, más conocido como “Doug”, también rompió barreras culturales al convertirse en el primer hombre en ocupar un lugar que hasta ahora solo había sido ocupado por mujeres.

El rol de “segunda dama”, como se le dijo hasta ahora a las parejas de los vicepresidentes, está tan atado con el sexo femenino que hasta la llegada de Emhoff ni siquiera existía una versión masculina del término.

Tras un período de especulaciones se decidió adoptar el título de “segundo caballero”.

Emhoff ya tiene su propia cuenta de Twitter con ese nombre: @SecondGentleman sumó más de 800.000 de seguidores incluso antes de que el marido de la vicepresidenta publicara su primer tuit.

Pero este abogado de 56 años -la misma edad que su esposa- no solo se diferencia de las anteriores segundas damas por ser hombre.

Mientras que la mayoría de las esposas de vicepresidentes en el pasado llevaban toda una vida acompañando a sus maridos políticos, Emhoff tiene apenas siete años de experiencia en este campo.

Y es que fue hace poco más de siete años, en 2013, cuando Emhoff conoció a Harris en una cita a ciegas coordinada por la mejor amiga de ella.

Kamala Harris y Doug Emhoff

Getty Images
La vida de Emhoff había estado completamente alejada de la política hasta que conoció a Kamala Harris hace poco más de siete años.

En ese momento Harris era la fiscal general de California y él tenía un estudio de abogados que se especializaba en derecho corporativo.

Un año después de conocerse, en agosto de 2014, contrajeron matrimonio.

“Momala”

A diferencia de ella, que nunca había estado casada y no tenía hijos, Emhoff se había divorciado seis años antes de su primera mujer, la productora de cine Kerstin Emhoff, con quien tiene dos hijos en aquel momento adolescentes.

En un ensayo que escribió para la revista Elle en 2019, Harris describió la relación especial que mantuvo desde el principio con sus hijastros.

“Cole y Ella no podrían haber sido más acogedores”, escribió. “Son chicos brillantes, talentosos y divertidos que se han convertido en adultos extraordinarios”.

Harris incluso contó que fue su excelente relación con ellos lo que la llevó a decidir casarse con Emhoff.

“Yo ya estaba enganchada con Doug, pero creo que fueron Cole y Ella los que me terminaron de enganchar del todo”, relató.

También reveló que los hijos de su marido la apodaron “Momala”, ya que no les gustaba la expresión “madrastra”.

Harris suele hacer referencia a su familia durante sus discursos.

Kamala Harris y Douglas Emhoff,

Getty Images
Harris mantiene una relación cercana con la familia de su marido.

La familia lo es todo para mí y no puedo esperar a que EE.UU. conozca a mi esposo Doug y a nuestros increíbles hijos Cole y Ella”, dijo a sus partidarios durante un acto de campaña en agosto pasado, luego de que Joe Biden la confirmara como su compañera de fórmula.

“He tenido muchos títulos a lo largo de mi carrera y ciertamente ser vicepresidente será genial, pero ser ‘Momala’ siempre será el que más valor tendrá para mí“, confesó.

También ha revelado que mantiene una excelente relación con Kerstin Emhoff, la exesposa de su marido, quien incluso colaboró con su campaña electoral.

Impulsado a la arena pública

A pesar de que hasta hace no mucho la vida de Emhoff estaba completamente alejada del mundo de la política, algunos de sus conocidos afirman que le ha tomado el gusto a su nuevo rol.

Durante los primeros años de la relación con Harris, él mantuvo su vida profesional separada.

En 2017, un año después de que ella fuera elegida senadora por California -lo que lanzó de lleno su carrera política- él dejó la firma que había abierto en 2000 (y que en 2006 había sido adquirida por el estudio Venable) para convertirse en socio del bufete de abogados internacional DLA Piper, especializado en litigios relacionados con el mundo del espectáculo y la propiedad intelectual.

Por unos años, Emhoff alternó entre las oficinas de DLA Piper en Los Ángeles y Washington DC.

Pero su perfil público aumentó en enero de 2019 cuando su esposa lanzó su campaña para convertirse en la candidata presidencial del Partido Demócrata en las elecciones de 2020.

Emhoff participó de forma activa en la campaña, que duró un año, hasta que Harris se dio de baja en diciembre.

No obstante, fue la elección de Harris como segunda de Biden, oficializada en agosto de 2020, lo que realmente impulsó a Emhoff a la arena pública.

No solo siguió apoyando a su esposa en muchos de sus actos y vocalmente a través de sus redes sociales, incluso empezó a representarla en algunos eventos, realizando discursos en nombre de la campaña Biden-Harris.

Emhoff hablando durante un acto de campaña en Colorado

Getty Images
Emhoff elevó su perfil público durante la campaña electoral de su esposa, llegando incluso a dar discursos en representación del binomio Biden-Harris.

A pesar de su falta de experiencia, Emhoff ha declarado su entusiasmo por sus nuevas funciones, que le han ganado su propio grupo de admiradores, autodenominados el #DougHive o “Colmena Doug” (los fans de su esposa son el #KHive).

“Pareciera que realmente le gusta”, le comentó a la BBC Aaron Jacoby, un viejo amigo y ex socio legal de Emhoff.

“Uno podría esperar que se sentiría como un pez fuera del agua, pero no es así. Simplemente está nadando y disfrutando”, aseguró.

Sus hijos, Cole y Ella, también han remarcado que su padre parece hecho para esta nueva función.

“Creo que Doug es un poco camaleónico y por eso todos lo aman. Como que puede caber en cualquier habitación”, remarcó al “New York Times” Cole, el mayor, que hoy tiene 26 años.

“Creo que, de todas las personas, Doug casualmente nació para esto“.

Siguiendo la tradición

Más allá de su género, Emhoff ha respetado algunas tradiciones de las parejas de vicepresidentes.

Por empezar, dejó su trabajo: en agosto pasado se tomó una licencia laboral no solo para apoyar a su esposa en su campaña sino también para evitar cualquier conflicto de intereses.

Y tras el triunfo electoral de Biden y Harris, Emhoff siguió los pasos de la mayoría de sus predecesoras y anunció que abandonaba su carrera para dedicarse a sus nuevas funciones como “segundo caballero”.

Emhoff y Harris junto con Joe Biden y Jill Biden.

Getty Images
Como es costumbre, el “segundo caballero” dejó de lado su trabajo para dedicarse al puesto, aunque también enseñará.

Si bien la tarea es principalmente ceremonial, es costumbre que las parejas de los líderes también se enfoquen en asuntos de interés público que se complementan con los principales objetivos de sus parejas.

La actual primera dama, Jill Biden, se centró en las familias de los militares y la educación cuando su marido fue vicepresidente de Barack Obama (2009-2017).

Curiosamente, Biden, docente de profesión, rompió con el protocolo y siguió enseñando inglés en un colegio comunitario mientras ofició como segunda dama, tarea que planea mantener como esposa del presidente.

Emhoff le seguirá los pasos: anunció que combinará sus tareas oficiales con la docencia, en su caso enseñando un curso sobre derechos del espectáculo en la Universidad de Georgetown.

Consultado sobre cuál podría ser su foco de interés como segundo caballero, Jacoby señaló que una opción podría ser la reforma de la justicia criminal, algo que preocupa tanto a Emhoff como a Harris.

Sin embargo, Jacoby resalta que el foco principal de su amigo será la vicepresidenta.

“Doug está en esto para apoyar a Kamala”, aseguró.


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