Menor desaparece tras ser detenido por policías de la CDMX; padres dicen que sólo tomaba fotos
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Menor desaparece tras ser detenido por policías de la CDMX; padres dicen que sólo tomaba fotos

Su amigo cuenta que mientras tomaba una foto tres policías llegaron y lo acusaron de robo, después lo golpearon, esposaron y se lo llevaron en una patrulla.
Especial
Por Redacción Animal Político.
26 de enero, 2018
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La tarde del pasado 23 de enero Marco Antonio Sánchez Flores de 17 años tomaba una fotografía a un mural en las inmediaciones del Metrobús Rosario cuando fue detenido por tres policías capitalinos, que lo golpearon y se lo llevaron en una patrulla, narró su amigo Roberto, único testigo de lo ocurrido.

Desde entonces, la familia del joven lo ha buscado sin resultados.

En entrevista para Animal Político, el padre de Marco, Antonio Sánchez Chávez cuenta que de acuerdo con la versión de Roberto, su hijo fue detenido tras ser acusado de asaltar a otro joven a quien en realidad sólo le había tomado una foto.

“Mi hijo iba caminando con Roberto, cuando se detuvo frente a un grafiti que le gustó y pidió a un joven que pasaba por ahí que se detuviera para tomarle una foto a lado del grafiti. El joven accedió y al momento de tomar la fotografía tres policías se acercaron y acusaron a Marco de estar asaltando al muchacho de la fotogfrafía”, relata Antonio.

A pesar de que la persona que posaba para la foto negó haber sido asaltada, los policías insistieron con la acusación por lo que Marco Antonio decidió correr. Según la versión de su amigo Roberto, los policías lo alcanzaron dentro de la estación del Metrobús Rosario y lo golpearon con sus cascos a pesar de que el menor se dejó caer y no opuso resistencia alguna.

Después de esto, los oficiales esposaron a Marco, lo subieron a una patrulla y se lo llevaron. Roberto no pudo hacer nada más que tomar una foto del momento de la agresión y preguntar a donde lo llevarían. Los elementos respondieron que sería trasladado al Ministerio Público 40 ubicado en Azcapotzalco.

Horas más tarde, los padres de Marco fueron avisados y acudieron a esa agencia, pero personal del lugar les informó que el menor no había sido trasladado ahí, incluso les dijeron que la patrulla se había comunicado para decir que lo habían dejado ir. También les negaron el derecho de levantar una denuncia bajo el argumento de que aún no habían pasado 48 horas de su desaparición, además de que no había forma de comprobar la versión de su amigo respecto a la detención.

A pesar de la insistencia de sus padres, no pudieron levantar la denuncia, por lo que se comunicaron a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) e interpusieron una queja de los hechos.

“Fue la CNDH quien mandó a un visitador a mi casa y él me acompañó al CAPEA (Centro de Apoyo a Personas Extraviadas y Ausentes) para que levantáramos el acta de mi hijo, también me ayudó para que revisamos las cámaras que rodean a la estación del Metrobús pero al llegar nos dijeron que no servían”, relata la madre de Marco, Edith Flores.

Asegura que el único apoyo que ha recibido es de la CNDH pues las autoridades capitalinas siguen negando la información sobre los policías que se llevaron a su hijo. También acudirán a la Unidad de Investigación de Delitos Cometidos por Servidores Públicos, donde fueron citados e intentarán levantar una denuncia por los hechos.

Roberto captó el momento en que lo golpeaban.

De los tres policías que detuvieron a Marco nada se sabe. Según Edith, el visitador de la CNDH “ya obtuvo el número de placa de uno de los oficiales” aunque no sabe cómo fue que lo consiguió.

Existe una oficial más que podría fungir como testigo, se trata de la policía que resguarda la estación del Metrobús. Sin embargo al visitarla y revisar su bitácora se dieron cuenta que los hechos fueron escritos de manera muy escueta, sólo registró que hubo un incidente, sin dar más detalles.

Hasta ahora los padres sólo cuentan con la ficha de CAPEA para localizar a Marco además de la versión de Roberto. Aseguran que su hijo no cometía ningún delito y exigen la reacción pronta de las autoridades para atender el caso.

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Qué tanto contamina el bitcoin, la moneda que consume más electricidad que Finlandia, Suiza o Argentina

La minería del bitcoin utiliza gigantescas cantidades de energía para mantener funcionando servidores que trabajan día y noche en busca de la divisa digital. Pero.... ¿proviene toda esa energía de combustibles fósiles?
22 de febrero, 2021
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Bitcoins

Getty Images
En las últimas semanas el precio del bitcoin ha llegado a máximos históricos.

Si el bitcoin fuera un país, consumiría más electricidad al año que Finlandia, Suiza o Argentina, según un análisis del Centro de Finanzas Alternativas de la Universidad de Cambridge (CCAF, por sus siglas en inglés).

Eso ocurre porque el proceso de “minar” la criptomoneda -utilizando gigantescos servidores que no cesan de trabajar- consume mucha energía.

Según los investigadores, la minería de bitcoins utiliza cerca de 121,36 teravatios-hora (TWh) de electricidad al año, un récord que provoca un fuerte impacto en el medioambiente y supera a una larga lista de países.

El tema volvió al debate luego que Elon Musk, a través de su empresa de autos eléctricos Tesla, reportó la compra de US$1.500 millones en bitcoin, disparando el precio de la divisa y encendiendo críticas por la contaminación que genera.

Esta última subida del precio del bitcoin -que ha seguido una meteórica tendencia alcista en los últimos meses- le ha dado nuevos incentivos a los mineros de la divisa para hacer funcionar más y más ordenadores con el objetivo de generar más criptomonedas.

A medida que sube el precio del bitcoin, sube el consumo de electricidad, dice Michel Rauchs, investigador del CCAF, donde crearon una herramienta en línea que permite hacer este tipo de cálculos.

“Realmente es por su diseño que el bitcoin consume tanta electricidad”, le explica Rauchs a la BBC. “Esto no es algo que cambiará en el futuro, a menos que el precio de bitcoin baje significativamente”.

Los investigadores trabajan con el Índice de Consumo Eléctrico del Bitcoin de Cambridge (CBECI, por sus siglas en inglés), el cual provee estimaciones en tiempo real sobre cuánta electricidad consume la generación de la divisa.

El bitcoin usa más energía que Argentina. Si el bitcoin fuera un país, estaría entre los 30 países que más utilizan energía en el mundo. Uso nacional de energía en teravatios-hora (TWh).

Este índice funciona con base en un modelo que asume que las máquinas utilizadas para minar en el mundo funcionan con distintos niveles de eficiencia.

Siguiendo la relación entre un precio promedio de electricidad por kilovatio hora (US$0.05) y la demanda de energía de la red bitcoin, la herramienta estima cuánta electricidad se consume en un momento dado.

“El bitcoin es anti eficiente”, dice David Gerard, autor del libro “Attack of the 50 Foot Blockchain”.

“Es muy malo que toda esta energía se desperdicie literalmente en una lotería”.

¿Por qué el bitcoin consume tanta electricidad?

Las máquinas dedicadas a “minar” o extraer bitcoins, son ordenadores especializados que se conectan a la red de criptomonedas.

Su trabajo es verificar las transacciones realizadas por las personas que envían o reciben la divisa, en un proceso que implica resolver complejos acertijos matemáticos.

Granja de minado en Islandia.

Getty Images
Los lugares donde se ha ce la minería del bitcoin consumen gigantescas cantidades de electricidad.

Como recompensa, los mineros ocasionalmente reciben pequeñas cantidades de bitcoin en lo que a menudo se compara con una lotería.

Para aumentar las ganancias, los mineros conectan una gran cantidad de computadores, con el objetivo de aumentar sus posibilidades de conseguir bitcoin.

Y como los computadores trabajan casi día y noche para completar los rompecabezas, el consumo eléctrico es muy alto.

El consumo eléctrico vs la huella de carbono

Existe una gran diferencia entre el consumo de energía y la huella de carbono, argumenta Nic Carter, socio fundador de la firma de capital de riesgo Castle Island Ventures, especilizada en el sector de blockchains (cadenas de bloques).

“Si miramos solamente el consumo de energía no estamos contando toda la historia”, le dice a BBC Mundo.

hOMBRE MINANDO BITCOINS

Getty Images
En las provincias chinas de Sichuan y Yunnan los mineros del bitcoin utilizan energía hidroeléctrica excedente.

Aunque es cierto que la mayor parte de la electricidad se produce a partir de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo o el gas -que son altamente contaminantes- también se utilizan energías renovables (como la hidroeléctrica o la eólica) o energía nuclear.

Entonces, si bien importa el nivel de consumo de electricidad, también hay que tomar en cuenta cómo se genera aquella electricidad, apunta Carter.

Por ejemplo, señala, hay mineros en China que aprovechan la energía hidroeléctrica excedente en las represas. Si no la usaran, esa energía simplemente se perdería.

Eso explica por qué la minería del bitcoin se ha expandido tanto en las provincias de Sichuan y Yunnan.

Otro caso ocurre cuando algunos mineros capturan el metano descargado o quemado (que es un subproducto de la extracción de petróleo) y lo utilizan para generar la electricidad que requieren sus computadoras.

sÍMBOLO DE BITCOIN EN VITRINA

Getty Images
“Es muy malo que toda esta energía se desperdicie literalmente en una lotería”, dice David Gerard.

Muchos activistas consideran que esos ejemplos son casos puntuales que no le quitan la responsabilidad ambiental a la industria del bitcoin.

De todos modos, Carter advierte que la minería del bitcoin se acabará en unos años, puesto que el sistema fue diseñado de tal manera que los acertijos matemáticos que resuelven las computadoras llegarán a su fin.

“Este proceso está completado en un 88%, apunta, lo que en la práctica significa que cada vez se hace más difícil seguir minando.

Sin embargo, en la medida que el precio siga disparándose, es probable que el consumo energético también aumente.


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