Los Salazar, la familia criminal ligada al asesinato de periodistas y la violencia en Chihuahua y Sonora
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Cuartoscuro Archivo

Los Salazar, la familia criminal ligada al asesinato de periodistas y la violencia en Chihuahua y Sonora

Además del caso de Miroslava Breach, la banda criminal de Los Salazar es señalada por el caso de la desaparición del periodista Alfredo Jiménez Mota.
Cuartoscuro Archivo
Por Francisco Sandoval Alarcón
8 de enero, 2018
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En 2005, el periodista Alfredo Jiménez Mota desapareció en Sonora. Más de una década después Miroslava Breach, corresponsal de La Jornada fue asesinada en Chihuahua. Una familia liga ambos casos: los Salazar.

Ambos comunicadores revelaron los nexos entre el cártel de Sinaloa y el grupo delictivo de los Salazar y autoridades policiacas.

Alfredo Jiménez lo hizo en diferentes reportajes publicados en El Imparcial de Sonora.

Antes de su desaparición Jiménez investigaba presuntos nexos de la familia Salazar y los hermanos Beltrán Leyva (en ese entonces socios de Joaquín Guzmán Loera), con políticos del PRI en el norteño estado de Sonora.

Desde 2005, la Procuraduría de Justicia de Sonora mantiene abierta una línea de investigación contra los “Salazar” la desaparición del reportero.

El 23 de marzo de 2017, Miroslava fue asesinada en Chihuahua. La colaboradora de La Jornada y columnista del Norte de Juárez denunció en un reportaje que los Salazar eran responsables de la violencia que se vive en la zona serrana de Chihuahua, y de colocar a candidatos priistas en las elecciones locales de 2016.

La Fiscalía General del Estado (FGE) de Chihuahua investiga a un lugarteniente de los Salazar como principal responsable del asesinato de Miroslava Breach.

¿Quiénes son los Salazar?

Los Salazar son un grupo que opera desde la década de los 90 en Sonora, pero sus integrantes son originarios del municipio de Chínipas, Chihuahua. El líder fundador es Adán Salazar Zamorano, narcotraficante que por poco más de dos décadas, y hasta su detención en 2011, fungió como el principal productor y distribuidor de mariguana en la región del Valle del Mayo, con centro de operación en la ciudad de Navojoa.

Entre sus más cercanos colabores se encontraban sus hijos Jesús Alfredo Salazar Ramírez, detenido en 2012, y Adán Salazar, asesinado en 2016.

Actualmente el grupo es liderado por Crispín Salazar Zamorano, hermano de Adán (actualmente preso), principal operador del cártel de Sinaloa en la franja de Sonora y Chihuahua, frontera con Arizona, Estados Unidos. Uno de los corredores de la droga identificado por las autoridades mexicanas y norteamericanas.

Desde 2007, el cártel de Sinaloa (con el apoyo de los Salazar) le ha disputado al cártel de Juárez las rutas de trasiego y las zonas productoras de droga en Chihuahua. En la actualidad, existen células armadas vinculadas a la organización de Juárez que mantienen sus propios territorios, en tanto los sinaloenses operan otros.

Las pugnas se han recrudecido en los municipios de la sierra de Chihuahua, colindantes con Sonora, zona de influencia de los Salazar.

Las revelaciones sobre los Salazar

José Alfredo Jiménez Mota investigaba los nexos del cártel de Sinaloa y autoridades locales de Sonora cuando desapareció el 2 de abril de 2005.

En sus reportajes, atribuidos a informes oficiales de la Secretaría de Gobernación, el reportero habló de los capos que operaban en la región, entre ellos Enrique Parra,  asesinado en noviembre de 2005; David Garzón Anguiano, alías “El Estudiante”, y la banda de los Salazar.

En el caso de los Salazar, el periodista, de 25 años de edad, publicó que “la presencia de (Adán) Salazar Zamorano en Navojoa, data de los primeros años de la década de los 90, procedente del estado de Chihuahua. La intención de sentar aquí su centro de operación encontró oposición de la familia Enríquez Rosas, hasta ese momento considerado el principal grupo criminal en la localidad. El enfrentamiento entre ambas familias tuvo como clímax los años de 1997, 98 y 99 cuando se registraron siete homicidios con características de ajusticiamiento… en ningún caso fue comprobada su responsabilidad o la de alguno de sus colaboradores”.

La Procuraduría de Justicia de Sonora abrió una línea de investigación contra los Salazar, además de los demás narcotraficantes y autoridades señalados en las investigaciones del reportero sonorense.

De acuerdo con excompañeros de Alfredo y los informes que éste investigaba, retomado por medios como el Semanario  Zeta y periódico El Mañana, el reportero se encontraba tras la pista de políticos priistas sonorenses involucrados con la banda de los Salazar y sus socios.

Más de una década después, el 4 de marzo de 2016, Miroslava Breach publicó un reportaje que reveló como dos grupos del narcotráfico antagónicos -uno de ellos los Salazar – habían impuesto candidatos a ediles en la zona serrana de Chihuahua.

La periodista reveló que en el municipio de Bachíniva, el PRI postularía a la suegra del capo Arturo Quintana Quintana, líder de “La Línea” o “Nuevo cártel de Juárez”, en tanto en Chínipas competiría por el PRI Juan Salazar Ochoa, sobrino del líder de la banda de los Salazar. Grupos del narco antagónicos en la región.

En los meses siguientes a la publicación del reportaje, Miroslava siguió informando de las actividades delictivas y los métodos de violencia ejercidos por esos grupos del narcotráfico en la sierra de Chihuahua.

El 6 de agosto de 2016, la periodista informó que el asesinato y desplazamiento forzado de decenas de familias ocurrido en el municipio de Chínipas, era responsabilidad de los Salazar, quienes desde finales de 2012 emprendieron “una limpia de presuntos enemigos en la región que tiene bajo su control, desde los pueblos de San Rafael, Bachichivo, Guazaparez, Temoris, la cabecera municipal de Chínipas y los poblados de Milpillas, La Lobera, Las Chinacas y El Huicochi, en la zona límitrofe con Álamos, Sonora”.

El “Larry” a juicio

El pasado 28 de diciembre de 2017, durante la audiencia contra Juan Carlos Moreno Ochoa, alias “El Larry”, integrante de los Salazar y presunto autor intelectual del asesinato de la periodista Miroslava Breach, se dieron a conocer dos llamadas telefónicas donde se escucha que la periodista recibió supuestas amenazas de autoridades locales por el reportaje de los candidatos impuestos por el narco, durante las elecciones locales de 2016.

“El Larry” es uno de los principales lugartenientes de los Salazar. Fue capturado el pasado 26 de diciembre en Sonora y puesto a disposición de la FGE de Chihuahua. Su detención se dio una semana después de que en paraje de Álamos, Sonora, se encontrara el cuerpo sin vida de Ramón Andrés Zavala Corral, señalado por la FGE de Chihuahua como autor material del homicidio de Miroslava.

La FGE tiene identificado a un tercer implicado en el crimen. Se trata de Wilbert Jasiel Vega Villa, quien aparentemente conducía el vehículo donde huyó el asesino de la periodista de 54 años.

Además, la Fiscalía cuenta con videos que señalan que un sobrino de Crispín Salazar condujo el vehículo en el que viajó el tirador que asesinó a la periodista. De esta persona no han dado a conocer su identidad.

Muerto Ramón Andrés, prófugos Wilbert Jasiel y un sobrino de los Salazar, la Fiscalía de Chihuahua centró el caso en “El Larry”, el único detenido hasta el momento por la muerte de la periodista.

El 80 ¿un distractor?

De acuerdo con las grabaciones presentadas por la FGE al Juez de Control que ordenó iniciar un juicio al Larry, Miroslava recibió una llamada del exalcalde de Chínipas, el panista Hugo Shultz, quien le pedía revelar las fuentes de su reportaje sobre candidatos vinculados al narco y le advertía que “ya no podía pisar la sierra” por indicación de ‘El 80’, líder de un grupo criminal antagónico a los Salazar.

Para la propia FGE de Chihuahua, la hipótesis de que el autor del crimen es Arturo Quintana Quintana, “El 80”, podría tratarse de un distractor de los Salazar.

El 12 de octubre de 2017, el Heraldo de Chihuahua publicó información atribuida a la FGE en la que revelaba que originalmente los integrantes de Los Salazar intentaron desviar la atención y adjudicar el crimen a Arturo Quintana Quintana, El 80, jefe del grupo criminal Nuevo cártel de Juárez. Lo hicieron con una cartulina el día del homicidio (de Miroslava), luego con una manta y otra cartulina colocada junto al cuerpo de Gabriel Ochoa Cárdenas, asesinado hace cuatro meses”.

Ya para ese entonces la FGE contaba con las grabaciones del alcalde panista, encontradas en una computadora decomisada en un operativo donde se localizó uno de los vehículos utilizado para cometer el crimen. Esto ocurrió a los pocos días del asesinato de la periodista.

Las hipótesis

Una de las hipótesis que ha manejado la FGE sobre los posibles responsables del crimen de la periodista, es que su ejecución la ordenaron directamente los hermanos Adán y Crispín Salazar Zamorano, por los constantes señalamientos hechos en sus reportajes.

Otra de las hipótesis es que “El Larry” ideó el ataque para complacer a sus jefes. En especial a Adán Salazar, pues coincidentemente el asesinato de la periodista ocurrió el mismo día que cumplía años el narcotraficante.

Una tercer hipótesis es que el asesinato lo ordenó Arturo Quintana, “El 80”, grupo antagónico de los Salazar. Aunque la propia FGE ha dejado ver que esta línea es un distractor de los Salazar para tratar de incriminar a uno de sus enemigos. Aun así, el pasado 27 de diciembre la Fiscalía anunció la detención del director de Seguridad Pública Municipal de Namiquipa, y dos policías municipales, como “miembros de una red de protección” para “El 80”.

La tercera hipótesis, sin embargo, perdió fuerza luego que el pasado 29 de diciembre, en el marco de la audiencia inicial contra Larry, la propia FGE informara que no existían datos que acreditaran que el exalcalde panista de Chínipas, Hugo Shultlz y Alfredo Piñera Guevara, vocero estatal del PAN participaran en la planeación o ejecución del homicidio de la periodista Miroslava Breach.

Leer: Fiscalía de Chihuahua deslinda a panistas de participar en el asesinato de Miroslava Breach

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Super Bowl 2020: por qué a la NFL le interesa que el futbol americano siga siendo violento

La violencia es alentada por aficionados, entrenadores y casi todo el entorno que rodea al deporte más popular de Estados Unidos. Y tanto expertos como jugadores coinciden en que parte del lucrativo negocio del fútbol americano está relacionado con los golpes y las lesiones.
2 de febrero, 2020
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PUn choqueSuper Bowl 2020

Getty Images
Los choques entre los jugadores son vitoreados por los aficionados a este deporte.

Cuando miras un partido de fútbol americano en el estadio, un bar o con tus amigos en la sala de tu casa, las ovaciones y gritos se desatan cuando uno de los equipos realiza una anotación o uno de los jugadores atrapa un pase casi imposible.

Pero esto también sucede cuando el jugador que lleva el balón es derribado violentamente por un adversario para frenar su avance.

La mitad de la dinámica del deporte más popular en Estados Unidos es esa: impedir a la fuerza que el equipo contrario llegue hasta la zona de anotación.

La otra parte consiste en lo contrario, romper la defensa rival y llevar el ovoide hasta el otro extremo del campo de juego para sumar puntos.

De ahí que se celebren tanto esos derribos furiosos que estamos acostumbrados a ver en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL, por su siglas en inglés) y que seguramente se verán este domingo en Miami, en el partido más esperado de este deporte: el Super Bowl.

Sin embargo, expertos sostienen que la algarabía que se desata tras un choque entre dos jugadores no solo tiene que ver estrictamente con el desarrollo del partido, sino que se trata de verdaderas ovaciones a la violencia.

Y que tal vez eso, lo violento que es el fútbol americano, es el secreto de su lucrativo éxito.

Exaltación de la violencia

Estados Unidos es un país que, como muchos otros, tiene episodios de bastante violencia que han delineado su historia.

Jugador de 49ers

Getty Images
Los jugadores son incitados a ocultar sus lesiones, a no mostrar debilidad.

Gregg Murray, profesor de la Universidad Estatal de Georgia, sostiene que los matices duros y sanguinarios son los que se destacan en muchos relatos del pasado que se han vuelto emblemáticos en el país.

Pone el ejemplo de la leyenda de John “Come hígados” Jhonson, de quien se dice que, en venganza por el asesinato de su esposa, asesinó a más de 300 indígenas.

De acuerdo al mito, cada vez que mataba a un nativo estadounidense, el bandolero practicaba el mismo ritual: les arrancaba los cueros cabelludos para su colección y luego se comía sus hígados.

“La gran mayoría de esos cuentos fueron inventados por el whisky, fogatas, y seamos sinceros, no muchos testigos”, indica el académico.

Murray añade que esta exaltación de la violencia persiste, por ejemplo, en la fascinación por los deportes de caza y, claro, el fútbol americano.

“Nosotros elegimos nuestros propios rituales, elegimos nuestros propios deportes y elegimos cómo jugarlos”, concluye.

El caso Aaron Hernández

El suicidio de la exestrella de la NFL Aaron Hernández, mientras se encontraba en prisión, conmocionó al país en 2017.

El exjugador de los Patriots de Nueva Inglaterra pagaba una condena de por vida después de haber asesinado a un amigo suyo en 2013.

Hernández como jugador

Getty Images
El caso de Hernández conmocionó Estados Unidos.

Hace poco, la empresa de contenidos en línea Netflix estrenó un documental de tres capítulos sobre el deportista que tenía 27 años en el momento en el que se colgó con una sábana: “En la mente de Aaron Hernández”.

En ella se explica con detalle el cuadro de encefalopatía traumática crónica (ETC) que le fue descubierto en el cerebro después de que falleció.

En el documental, Ann McKee, experta en neurología de la Universidad de Boston, cuenta que Hernández tenía un deterioro inusualmente extenso en sus lóbulos frontales, que son críticos para el juicio y la toma de decisiones.

Este sería el primer caso que hemos visto de ese tipo de daño en un individuo tan joven“, indica la neuróloga.

McKee añade que el cerebro de Hernández tenía un daño similar al de una persona de 60 años de edad con la misma enfermedad.

Hernández en el juicio

Getty Images
Hernández fue condenado a cadena perpetua y años después se suicidó.

El ETC es una condición degenerativa inducida por repetidos golpes en una región de la cabeza.

Una realidad que no se pudo ocultar más

Tras lo sucedido con la exestrella de los Patriots, medios de comunicación estadounidenses recordaron que el ETC que padecía Hernández no es un caso de excepción en la NFL, en el fútbol americano universitario y otras ligas y señalaron que las autoridades que manejan ese deporte están conscientes de ello.

De hecho, desde principios de siglo se comenzó a denunciar que el ETC era el denominador común en casos de varios jugadores que se suicidaron, sufrían fuertes depresiones o incurrían en acciones violentas.

Uno de los más sonados fue el de Justin Strzelczyk, el extackleador de los Pittsburgh Steelers, quien en 2004 estrelló su vehículo a 150 kilómetros por hora contra un camión cisterna mientras era perseguido por la policía.

En la autopsia se confirmó que tenía ETC. Meses antes de morir había confesado que “oía voces”.

En 2011, el jugador retirado Dave Duerson eligió suicidarse disparándose en el pecho. La nota con su última voluntad explica porque no apuntó a su cabeza: pedía que estudien su cerebro.

Jugador de 49ers

Getty Images
Las expresiones de agresividad y fuerza son usuales entre los jugadores.

Debido a la seguidilla de casos, en 2012, el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos realizó un estudio a 3.349 jugadores y exjugadores profesionales de fútbol americano que concluyó que estos deportistas tienen tres veces más posibilidades de morir por desórdenes neurodegenerativos o esclerosis lateral amiotrófica.

Mientras que la Universidad de Boston reportó en 2016 que 90 de 94 cerebros de exdeportistas de la NFL que examinó tenían ETC o signos de tenerlo.

Si bien la Liga Nacional de Fútbol Estadounidense reconoció este problema y anunció una serie de medidas para reducir las conmociones cerebrales dentro de los campos de juego, persisten las voces que la acusan de sacar partido de la violencia en el fútbol americano.

Negocios con la violencia

Chris Borland llegó a los 49ers de San Francisco en 2014 y en sus primeros ocho partidos en la NFL ya era considerado uno de los mejores novatos del año.

Sin embargo, un año después abandonó el fútbol americano preocupado por las lesiones cerebrales (había empezado a escuchar un zumbido) y decepcionado con los jerarcas de ese deporte.

“A partir de mi mínima interacción con la directiva de la NFL creo que hay cierta arrogancia”, indicó.

El exdefensa explicó que, como en Estados Unidos “el fútbol americano es una religión“, los dirigentes no prestan mayor atención a las consecuencias de la violencia en el juego que sufren los deportistas en el largo plazo.

“Aunque ahora cuenten las faltas y digan que los traumatismos han disminuido o atiendan a los jugadores, el fútbol americano es el deporte más popular en Estados Unidos porque es violento“, afirma.

Borland, en el documental sobre Hernández de Netflix, sostene que en la NFL “para ellos es hacer negocio con la violencia, no con la salud”.

Jugadores de los dos equipos del SuperBowl

Getty Images
Jimmy Garoppolo y Patrick Mahomes son los comandantes en el Super Bowl 54.

“Más seguro que nunca”

Pese a las observaciones insistentes de médicos, deportistas y la prensa, la NFL insiste en que las medidas tomadas en los últimos años ya muestran resultados.

La organización destacó, por ejemplo, que entre 2017 y 2019 el número de conmociones cerebrales se ha reducido tanto en los partidos oficiales como en los entrenamientos.

Modificaciones en el reglamento de juego y mayores exigencias de protección para los cascos son algunas de las acciones tomadas por las autoridades deportivas que manejan el fútbol americano profesional en Estados Unidos.

De hecho, la entidad anunció en diciembre un fondo de US$3 millones para desarrolladores de prototipos de cascos que mejoren la seguridad de los futbolistas.

En julio del año pasado, la NFL unió fuerzas con la liga principal del futbol americano universitario (NCAA) para realizar investigaciones en diferentes campos y garantizar que el deporte favorito de EE.UU. sea “más seguro que nunca“,

Fuera de las canchas

Cientos de conmociones cerebrales por año, cada vez más casos de ETC y episodios trágicos como los de Hernández, Strzelczyk o Duerson son hechos bien conocidos por los aficionados al fútbol americano, sin embargo las embestidas violentas de un jugador a otro se siguen ovacionando.

“Los fanáticos lo saben. Curiosamente se deleitan con las lesiones, aclaman con entusiasmo ‘golpes rompehuesos’ y dicen frases como ‘¡Oh, eso lo va a sentir mañana en la mañana’. Y es verdad. Ese jugador lo sentirá todos los días por el resto de su vida”, señala el analista.

La violencia, explica Murray, es alentada por aficionados, entrenadores y casi todo el entorno que rodea a este deporte.

La NFL creó un fondo para financiar el desarrollo de cascos más seguros para los jugadores.

Getty Images
La NFL creó un fondo para financiar el desarrollo de cascos más seguros para los jugadores.

Por ello, los jugadores universitarios soportan sus lesiones con la esperanza de llegar en algún momento a la NFL y es prácticamente imposible ver a un jugador de fútbol americano fingir una lesión como sí se hace en otros deportes.

“Se alienta a los jugadores a ocultar las lesiones, ya que le da al oponente información importante sobre su equipo, es decir, sus debilidades. Los contrarios se alinean en lados opuestos del balón y a menudo se encuentran encerrados en enfrentamientos uno a uno, donde cualquier pequeña lesión, si se explota, significará la diferencia“, explica el experto.

Bajo esta realidad, resulta bastante difícil que la violencia no sea parte vital del deporte favorito de Estados Unidos.

“Y cuando el presidente de EE.UU., que mira fútbol americano, comenta que el juego se está volviendo suave, respalda abiertamente las lesiones de los jugadores. Quiere que la violencia se celebre abiertamente. Le gusta ver a la gente lastimada”, concluye Murray.


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https://www.youtube.com/watch?v=SON0H-nAbZw

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https://www.youtube.com/watch?v=6ri6xiEMwao

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