Del patio a la mesa: campesinos yucatecos siembran y crían animales para su autoconsumo
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Andrea Vega

Del patio a la mesa: campesinos yucatecos siembran y crían animales para su autoconsumo

Habitantes de Mama, Yucatán crearon un sistema para consumir solo productos producidos en sus traspatios. Desperdicios también son aprovechados.
Andrea Vega
Por Andrea Vega
8 de febrero, 2018
Comparte

Para preparar la comida de su familia, Elsy Canché no tiene que comprar nada en el mercado. Le basta con ir a la hortaliza familiar y sacar lo que se le antoje: rábano, zanahoria, lechuga, cebolla. Si quiere pollo o cerdo puede matar uno de los que están en el traspatio.

De la hortaliza que tiene en su casa, en el municipio maya de Mama, en Yucatán, también saca para enviar varios sabucán (morral yucateco) con 14 diferentes productos, a la capilla de la iglesia de la Divina Misericordia, en la colonia San Ramón Norte, de la ciudad de Mérida, donde se ha establecido un punto de comercio justo, en el que los pobladores compran directo al productor.

Quienes comercian bajo este esquema no pueden usar en sus hortalizas ni herbicidas, ni abonos químicos, ni plaguicidas. Todo se hace de forma manual y natural en los traspatios de las viviendas. Cada martes, las familias que están inscritas en este programa llamado Vida Sana, de la Escuela de Agricultura Ecológica de Mani, Yucatán, conocida en maya como U Yits Ka´an, llevan sus sabucanes de hortaliza orgánica a la capilla, donde permanecen de 9 de la mañana a 2 de la tarde.

Cada sabucán contiene un mínimo de 10 especies de hortaliza, que varían mensualmente con un peso aproximado de siete kilos y un precio de 250 pesos. La venta y entrega de los costales funciona bajo suscripción. Si alguien desea integrarse a este sistema de comercio justo, debe comunicarse con la Escuela de Mani para ingresar a las listas.

Esta escuela surgió hace 22 años, bajo la organización de un grupo de sacerdotes católicos de los que hoy solo dos continúan al frente: Atilano Ceballos, como su director, y Raúl Lugo, como secretario. La institución ofrece talleres de agroecología a campesinos que busquen mejorar sus prácticas y retomar sus tradiciones ancestrales en la milpa.

Los encargados de dar los talleres, son exalumnos de la escuela, que como promotores acuden a las comunidades apoyados por investigadores de la Universidad Autónoma de Yucatán y la Universidad Autónoma de Chapingo, a formar a los agricultores en prácticas orgánicas.

“Lo que queremos es que vuelvan a sus prácticas originarias que abandonaron por culpa de los agroquímicos. Les enseñaron que es más fácil echar el herbicida y matar la hierba, pero eso mata también toda la vida del suelo y el subsuelo, por eso la tierra se vuelve menos productiva y los campesinos quedan atrapados en el monocultivo”, dice Alfredo Serralta, subdirector de la Escuela de Mani.

Entre las prácticas que promueve el proyecto Vida Sana está deshierbar la milpa o la hortaliza con una desmalezadora y nada de químicos. “Cuando la siembra se limpia así, viene una parvada de pájaros atrás de ti, comiendo todos los insectos que brincan de entre la maleza: grillos, chapulines, de todo. Si así está la superficie, ¿te imaginas la cantidad de vida que hay en el subsuelo? Pues todo eso muere con los herbicidas. Pero el gobierno con sus programas le enseñó a los productores a usarlo, porque ellos lo compran a empresas transnacionales que luego los apoyan en sus campañas”, señala Serralta.

Elsy Canché dice que en su casa, toda la familia llega a echarle montón a la milpa por la tarde, para quitar la hierba. Aunque Serralta aclara que cuando se trata de terrenos de más de tres hectáreas, hacer esta tarea sin usar herbicidas se complica, pero en parcelas de menor proporción es una práctica viable.

Lo otro que les enseñan a los campesinos en la Escuela de Mani es a formar un círculo donde todo se aproveche. Los desperdicios de la hortaliza sirven para alimentar a animales como cerdos y gallinas, el excremento de los cerdos se coloca en biodigestores (que la escuela ha gestionado para las siete familias integrantes del programa) y sirve para obtener biogás y cocinar. El excremento del ganado también se usa, junto con la maleza, para hacer composta, que luego se utiliza como abono.

De las gallinas, sacan huevo y carne, los cerdos sirven para consumo familiar pero también para vender. Cuando una familia va a sacrificar uno de estos animales, le avisa a la comunidad para que sepan que pueden ir a comprar carne.

En su hortaliza, Elsy Canché tiene rábano, cilantro, chile, tomate, lechuga roja, francesa, zanahoria, cebolla, betabel, acelga y eneldo. “Yo no compro nada para cocinar, vengo y todo lo corto de aquí. Y luego viene gente de la comunidad a comprarme: véndame un poco de lechuga, de cilantro, de rábano. Ya de ahí vendo de 100 o 150 pesos diarios, más lo que ganamos por los 14 costales que llevamos a la capilla (3 mil 500 pesos) cada semana. Y no gasto en comida”. Claro, la producción a ese ritmo solo dura en los meses de lluvia, así que hay que ahorrar y reservar productos en la siembra.

La Familia de Merly Chan todavía no se anima a llevar más costales a vender. Por ahora se mantienen entre seis y siete a la semana. Pero su hortaliza tiene mucha variedad: apio, col, chayote y hasta jícama, además de lo tradicional: zanahoria, tomate, cebolla.

Merly Chan siembra apio, col, chayote y hasta jícama. Foto: Andrea Vega.

“Vivimos muy a gusto acá. Tenemos de todo: huevo, gallinas, cerdo, hortalizas. Si quiero hacer una ensalada solo tengo que ir a mi traspatio y comemos sano. Mis puercos están alimentados con el desperdicio de la milpa, comen también maíz, elote, no consumen nada de comida procesada, si acaso les damos un poco de salvadillo, porque, además, son cerdos criollos y no ganan peso de más con el alimento que venden, como los cerdos blancos de las grandes granjas”.

Pero eso no les preocupa a los productores, ellos tienen tres o cuatro cerdos en su corral, matan uno a la semana, venden carne a sus vecinos y consumen una parte. No existe acá la lógica de engordar más al cerdo para ganar más. La lógica es el comercio justo con sus  circuitos cortos (la venta directa de productos frescos o de temporada sin intermediarios), la buena nutrición y los ingresos necesarios. “Claro –señala Serralta– de aquí no vas a sacar para comprarte un coche o un iPhone, pero sí para vivir bien”

Tienen cerdos en sus traspatios. Foto: Andrea Vega

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Birmania: decenas de miles se manifiestan contra el golpe de Estado en las mayores protestas en décadas

Este sábado la ciudad más grande del país asiático vivió las protestas más multitudinarias hasta la fecha contra el nuevo régimen militar, que se impuso en el poder con un golpe el pasado 1 de febrero.
Por BBC News Mundo
7 de febrero, 2021
Comparte

Birmania vive días convulsos.

Los gobernantes militares, que tomaron el poder el lunes con un golpe de Estado que atajó abruptamente la frágil democracia birmana, han bloqueado la internet en el país mientras miles de personas salen a la calle a protestar.

A la multitudinaria manifestación del sábado en Yangón, la antigua capital, le siguió otra este domingo que no solo es la más grande hasta la fecha contra el nuevo régimen militar, sino la mayor en décadas.

“No queremos una dictadura militar. Queremos democracia “, coreó la multitud, ataviada con camisas rojas y sostenía globos del mismo color, que es el del partido de la depuesta Aung Suu Kyi.

Los automóviles y autobuses reducían la velocidad para hacer sonar sus bocinas en apoyo, con muchos haciendo el saludo de tres dedos, un símbolo de desafío contra el autoritarismo en la región.

También se re realizaron manifestaciones en más de una docena de otras ciudades.

“Tenemos que acabar con esto ahora”

Los manifestantes son trabajadores de fábricas y estudiantes, pidieron la liberación de los detenidos por el ejército, incluida la líder electa Aung San Suu Kyi.

“Estamos aquí para luchar por nuestra próxima generación, para liberarlos de una dictadura militar“, dijo una manifestante a la agencia AFP. “Tenemos que acabar con esto ahora”.

Hasta ahora Birmania, se había mantenido mayoritariamente en calma después del golpe, aunque se produjeron algunas manifestaciones en diferentes partes del país.

Las autoridades militares están atrincheradas en la capital, Naypyidaw, y hasta ahora han evitado entablar contacto directo con los manifestantes.

Policía bloqueando las calles en Yangón.

EPA
La policía bloqueó las calles en Yangón, la ciudad más grande del país.

Nyein Chan, corresponsal de la BBC en Yangon, dice que los birmanos conocen muy bien la violencia de las que son capaces los militares, pero ahora que la gente tuvo tiempo de digerir lo que está sucediendo están encontrando diferentes formas de hacer oír su voz.

El país fue gobernado por un gobierno militar opresivo desde 1962 hasta 2011.

Pero según Chan, aunque la atmósfera estaba cargada, los manifestantes se mostraron desafiantes.

“Están enojados pero también silenciosamente asustados. Saben que los militares son capaces de utilizar la violencia para reprimir la disidencia, pero sienten que no tienen otra opción”, explicó.

“Cuando un grupo de manifestantes se encontró con una fila de soldados, les gritaron: ‘Están entrenados para ser soldados profesionales, no maten a civiles‘”, relató.

Regresó internet

Por lo demás, el servicio de internet, que había sido interrumpido, ya fue restablecido.

El apagón de internet hizo que la conectividad cayera a un 16% de los niveles normales, dijo NetBlocks Internet Observatory, un organismo que monitorea las redes.

Pero el tráfico ya había aumentado a un 50% a las 14:00 hora local (07:30 GMT) de este domingo, aunque el acceso a las redes sociales, incluídas Facebook y Twitter, permanecía bloqueado.

Muchos usuarios evadieron las restricciones en las redes sociales mediante el uso de redes privadas virtuales (VPN), pero el apagón más general interrumpió gravemente su actividad.

mujer protestando en Yangón

AFP
El miércoles hubo protestas, pero no fueron tan multitudianrias como las de este sábado.

El grupo de derechos humanos Amnistía Internacional calificó el cierre como “atroz e irresponsable.

Organizaciones de la sociedad civil instaron a los proveedores de internet y redes móviles a desafiar la orden del apagón.

Mientras tanto, Suu Kyi está bajo arresto domiciliario, según su abogado. Documentos policiales muestran que está acusada de importar y utilizar ilegalmente equipos de comunicaciones (walkie-talkies) en su casa de la capital.

Además, Sean Turnell, un académico australiano exasesor económico de Suu Kyi, fue detenido en Yangón.

Turnell le dijo a la BBC que lo han confinado en su hotel y que no sabe de qué pueden acusarlo.

El golpe tuvo lugar cuando se inauguró una nueva sesión del parlamento, tras la aplastante victoria electoral de noviembre del partido Liga Nacional para la Democracia (NLD) de Suu Kyi.

Aung San Suu Kyi en 2020.

Getty Images
Aung San Suu Kyi en 2020.

Muchos birmanos vieron cómo se desarrollaban los eventos a través de Facebook, la principal fuente de información y noticias en el país.

Tres días después, se ordenó el bloqueo de plataforma por “razones de estabilidad”.

Una vocera de Twitter dijo que la prohibición socava “la conversación pública y los derechos de las personas a hacer oír su voz”. Facebook, propietaria de Instagram, pidió a las autoridades que “restablezcan la conectividad”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.