Este acoso no se lo deseo a nadie: prevalece discriminación en aulas para estudiantes LGBTI
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Este acoso no se lo deseo a nadie: prevalece discriminación en aulas para estudiantes LGBTI

Jóvenes de la comunidad LGBTI prefieren reprimir, ocultar o fingir sus preferencias sexuales para ser aceptados por sus compañeros y evitar las agresiones, que aparecen en la primaria y se refuerzan en la secundaria, mientras que un 38 % deja la escuela.
Cuartoscuro
Por César Reveles
1 de marzo, 2018
Comparte

Manuel sufrió discriminación escolar por su orientación sexual desde la secundaria. Algunos de sus  compañeros lo seguían hasta el baño, le daban zapes, le decían “marica”. La agresión constante lo orillaba a aguantarse hasta llegar a su casa aunque tuviera muchas ganas. Sin amigos, varias veces pensó en el suicidio. Años más tarde optó finalmente por desertar de la preparatoria.

Aunque no existen estudios oficiales sobre la discriminación escolar en México por temas de identidad de género, encuestas de organizaciones especializadas revelan que al menos la mitad de los estudiantes de secundaria y preparatoria han sido violentados verbalmente al identificarse como homosexuales, lesbianas o bisexuales.

Leer: Diputado de Morena acusa a televisoras de normalizar la homosexualidad

“Recuerdo cómo en la secundaria me seguían hasta el baño para molestarme, me decían marica y me daban zapes, decidí mejor aguantar mis necesidades diario hasta la casa aunque tuviera muchas ganas. No tenía amigos en los cuales refugiarme y nunca reporté las agresiones con los maestros por miedo y pena. En aquél entonces mis preferencias no eran un orgullo para mí”, cuenta Manuel, quien ahora tiene 30 años.

Mario Fausto Gómez, profesor de Psicología y responsable de la Comisión de Género del SUAYED Fes Iztacala, asegura en entrevista que cuando la discriminación por preferencia sexual se presenta en la adolescencia siendo constante y directa, puede provocar que el estudiante renuncie y no quiera regresar a clases llevándolo al fracaso escolar.

“El impacto puede ser variado en el alumno; hay quien puede soportar la situación porque inconscientemente normaliza las agresiones volviendo el tema invisible. Pero en otros casos, el daño psicológico y emocional puede llevarlos a pensar en el suicidio, más aún cuando no tienen un confidente o un apoyo familiar a quien puedan confiar esta situación”, comenta Fausto Gómez.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación y Juventudes realizada por la organización YaajMéxico, al menos el 62 % de jóvenes entre 15 y 29 años han sufrido algún tipo de discriminación en la escuela. Se trata de agresiones físicas, verbales, psicológicas y sexuales, por el simple hecho de ser homosexuales, lesbianas o bisexuales.

Leer: Senadores proponen cárcel para quien practique terapias contra la homosexualidad

Las consecuencias de este acoso no han sido mínimas. De acuerdo con la segunda Encuesta Nacional sobre Violencia Escolar para alumnos LGBT en México, realizada por la Coalición de Organizaciones contra el Bullying por Orientación Sexual, Identidad o Expresión de Género en México en 2017, el 38.8 % de estudiantes entre 13 y 20 años decidieron interrumpir sus estudios al ser víctimas de alguna agresión por su orientación sexual y el 37.7 % tomó la misma decisión al ser víctimas por su expresión de género (manera de vestir, peinados o conducta).

Después de la escuela, los y las jóvenes LGBTI contestaron que el segundo lugar donde sufren exclusión o marginación es el círculo familiar.

Para Fausto Gómez, el hecho de crecer en un ambiente “en donde se aplaude la heterosexualidad, crea a las personas con distinta identidad de género un vacío emocional, llegando a creer que serán juzgadas o castigadas por sus preferencias”.

Respecto a esto Manuel confiesa que desde el inicio trataba de ocultar su homosexualidad. “Según yo lo escondía en la secundaria y aun así me molestaban. Después, cuando entré a la preparatoria preferí ocultarlo más, al grado de hacer cosas en contra de mi voluntad para agradar a otras personas como el tener novia. Pero con el paso del tiempo, eso solo me creo más confusión y llegué a pensar en el suicidio”, recuerda.

En su entorno familiar las cosas no eran tan distintas. “Cuando regresaba de la escuela a mi casa los vecinos no me hablaban, de hecho por eso no tuve amigos. En mi casa también lo ocultaba y después de años, cuando cumplí 23, se lo confesé a mis papás pero su primera reacción fue de rechazo, les tomó tiempo aceptarlo”.

En 2012, la organización Alianza por la Diversidad e Inclusión Laboral en coordinación con otras ONG y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), elaboraron la 1ª Encuesta Nacional sobre Bullying Homofóbico en las que se encuestaron a mil 273 personas de diversas orientaciones sexuales, principalmente hombres gays, mujeres lesbianas y personas bisexuales.

Del total de los participantes, el 67 % aseguró haber sido víctima de bullying. Estos casos se dan más entre los estudiantes gays (74 %), seguido de las jóvenes lesbianas (50 %).

Un dato interesante que arrojó este estudio es la prevalencia de la discriminación en las escuelas. Las cifras demostraron que el acoso y la discriminación se dan más en las instituciones públicas, pues un 68 % de los alumnos de éstas han sido víctimas, en tanto que en los colegios privados el 63 % de los estudiantes denunciaron al menos una agresión por sus preferencias sexuales.

Leer: IMSS discrimina a parejas homosexuales, les niega pensiones por viudez

Cuando se les cuestionó a aquellos que no habían sufrido algún acto discriminatorio la razón por la cual aún no habían sido víctimas respondieron de la siguiente manera: No se les notaba (58 %); no habían declarado sus preferencias (31 %); se llevaban bien con todos (6 %); había un clima de respeto (3 %), y otras razones (2 %).

Estos números demuestran que, tal y como lo hizo Manuel, la mayoría de los estudiantes de la comunidad LGBTI tienen que reprimir, ocultar o fingir sus preferencias para ser aceptados por sus compañeros.

Y aunque los casos más graves suelen presentarse en la adolescencia, la encuesta de Alianza por la Diversidad y la CNDH registró que el 56 % de los casos se suscitaron en la primaria, el 28 % en la secundaria, el 13 % en la preparatoria y el 3 % en la universidad.

No confían en las instituciones       

Aunque los jóvenes sepan de la existencia de instituciones como el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), solo el 27.6 % de los encuestados -por la organización Yaaj México-  han acudido a ellas para denunciar las agresiones. Y de este porcentaje, el 32 % recibió una atención deficiente, el 13 % asegura que su caso fue ignorado y al 9.5 % el personal de la institución les recomendó no decir nada.

De hecho la encuesta de YaajMéxico revela que del total de los casos recibidos por instituciones públicas que luchan contra la discriminación, más del 70 % se quedan sin respuesta y por ende sin sanción.

Pero esa indiferencia se reporta desde la etapa escolar, pues cuando se les preguntó a los alumnos afectados las medidas que tomaban los maestros o autoridades escolares al presenciar el bullying, las respuestas fueron: No hacían nada, les parecía algo normal (48 %), no se percataban del bullying (24 %), llamaban la atención a los agresores (14 %), eran cómplices (11 %), y castigaban a los agresores (3 %).

Manuel aprendió con el paso de los años que ningún maestro o autoridad iba a ser capaz de frenar las agresiones diarias en su contra por lo que poco a poco, relata, tomó fortaleza por él mismo y aprendió a enfrentar sus miedos.

“Ahora sé que no me permitiría volver a pasar por lo mismo, ese tipo de acoso no se lo deseo a nadie, las agresiones que recibí lo único que me trajeron fue inseguridad que he tratado de superar. Hoy en día me siento orgulloso de lo que soy y lo que puedo decirles a quienes atraviesan por esta situación es que no se dejen influenciar, hay una vida que los espera más allá de la escuela”, finaliza Manuel.

La solución está en la educación 

A pesar de que ha habido una apertura respecto a la diversidad de género en el país, la exclusión en el entorno escolar persiste. Y aunque los adolescentes suelen ser el sector más vulnerable, el problema se presenta hasta la universidad.

Por esta razón, el SUAyED de la FES Iztacala de la UNAM creó hace unos meses la Comisión de Género, la cual se encarga de apoyar a la Unidad para la Atención y Seguimiento de Denuncias (UNAD) dentro de la UNAM mediante talleres, vinculación con otras instituciones, investigación y difusión de información.

“La discriminación en la UNAM está presente tanto en el área administrativo como en las aulas. Se han detectado casos en que profesores varones se expresan de forma misógina hacia mujeres y de manera homofóbica hacia los hombres”, detalla Fausto Gómez.

El especialista y encargado de dicha comisión argumenta que la discriminación de los docentes hacia los alumnos puede llegar a ser inconsciente y es hasta el momento en que reciben una recomendación sobre su actitud, que se percatan del error que cometieron.

El estudio Tendencias de Género realizado por la UNAM, registró de agosto de 2016 a 2017 un total de 325 denuncias, principalmente relacionadas con acoso sexual y agresiones verbales de profesores y alumnos hacia mujeres. De tal cifra, solo el 1 % tienen que ver con temas de diversidad sexual.

“Hasta el momento hemos recibido pocos casos de discriminación, pero es precisamente por esta normalización del tema en donde la víctima ya no detecta la agresión verbal en el discurso. Además en muchos de los casos los afectados aún tienen miedo de dar a conocer su historia, o en su defecto desconocen la existencia de la Unidad de Atención y seguimiento a las Denuncias de la UNAM”, comenta.

Para el académico, la solución para erradicar la discriminación se encuentra en las leyes. Argumenta que hasta la fecha existen frentes que se oponen a un cambio en los libros de educación básica, sobre todo en la primaria.

“Si desde la educación básica y media superior los libros de texto gratuitos contaran con lecturas de diversidad sexual habría un avance. Es fundamental que en este tema haya una política de sensibilización. Ya hay política públicas incluyentes pero ahora deben ir acompañadas de reformas educativas”, asegura.

Su recomendación para aquellos jóvenes estudiantes que son o han sido víctimas de discriminación es que no ignoren el problema y lo platiquen. “Si no tienen un apoyo familiar y no quieren denunciar la agresión, busquen a su mejor amigo y platíquenlo, lo importante es no reprimir ese sentimiento”.

Además exhorta a todos los alumnos, sean heterosexuales o no, el saber identificar si el espacio educativo es incluyente. No ignorar el lenguaje sexista utilizado por algunos maestros y maestras, ya que el pasarlo por alto significa permitir la discriminación.

Para denunciar un hecho o acercarte a la Comisión de Género de la UNAM, basta con entrar a su página de Facebook, o ponerse en contacto con el Centro de Investigaciones y Estudios de Género de la UNAM, que respalda el proyecto. O en su defecto pueden cercarse a la Unidad para Atención y Seguimiento de las Denuncias UNAD. 

 

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Coronavirus: 10 buenas noticias sobre la pandemia (un año después)

El catedrático de microbiología español Ignacio López-Goñi hace balance sobre la experiencia científica acumulada en los últimos meses.
24 de febrero, 2021
Comparte

No sabemos qué ocurrirá en los próximos meses y las nuevas variantes genéticas son motivo de incertidumbre, pero un año después el mensaje es el mismo: los avances de la ciencia nos animan a ser optimistas y a ver el vaso medio lleno.

1. Hay más artículos sobre SARS-CoV-2 y la covid-19 que sobre malaria

Hace un año nos asombrábamos de que en poco más de un mes desde que se notificaran los primeros casos ya hubiera más de 164 artículos científicos en PubMed (un motor de búsqueda de libre acceso para consultar publicaciones científicas) sobre el nuevo virus y la enfermedad.

Hoy esa cifra se ha multiplicado por más de 600 y ya supera los 100.000 artículos, más que los que aparecen bajo el epígrafe de “malaria”, por ejemplo. Existen registrados más de 4.800 estudios en curso sobre tratamientos y vacunas.

Sabemos más sobre el SARS-CoV-2 y la covid-19 que de otras enfermedades que llevamos lustros estudiando.

2. Más de 200 nuevas vacunas

Hace un año se destacaba que hubiera ocho nuevos proyectos sobre vacunas contra el coronavirus SARS-CoV-2.

Según el portal bioRENDER ahora son más 195 candidatos, al menos 71 ya en ensayos clínicos.

Estos emplean todo tipo de tecnologías: virus vivos atenuados, virus inactivados, subunidades de proteínas, vectores virales recombinantes, partículas similares a virus (VLP), ADN y ARNm.

Personal de salud con una ampolla de la vacuna contra el covid-19

Getty Images
Existen cerca de 200 proyectos de vacunas contra la covid-19.

Jamás se había invertido tanto dinero y había habido tanta colaboración para el desarrollo de vacunas entre entidades públicas, privadas, centros de investigación, universidades, farmacéuticas, empresas y ONG.

Algunos proyectos se han abandonado, pero otros ya fueron autorizados por la OMS: Pfizer/BioNTech y Moderna con tecnología ARNm, AstraZeneca/Oxford y Sputnik V con tecnología de adenovirus recombinantes y la china Sinopharm, con coronavirus inactivos.

Al menos otras 20 vacunas están ya en ensayos clínicos de fase III y en las próximas semanas y meses podrán ser aprobadas, si los resultados son satisfactorios.

3. Las vacunas de ARNm son muy seguras

Uno de los posibles efectos graves de las vacunas es la anafilaxis, una reacción alérgica que puede llegar a ser mortal y que ocurre normalmente al poco tiempo de administrar la vacuna.

Se han analizado datos del primer mes de vacunación en EE.UU., donde se han administrado más de 17,5 millones de dosis (exactamente 9.943.247 de la vacuna de Pfizer/BioNTech y 7.581.429 de la de Moderna).

El Sistema para Reportar Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS, por sus siglas en inglés) ha registrado solo 66 casos de anafilaxia (47 con la vacuna de Pfizer/BioNTech y 19 con la de Moderna).

Esto supone menos de 4 casos por millón de dosis o el 0,0003% de todas las dosis analizadas. 21 (el 32%) de esos 66 casos había tenido casos previos de anafilaxia por otros motivos. No se ha detectado ningún fallecimiento.

Trabajadores médicos frente al hospital Langone Health de Nueva York mientras la gente aplaude para mostrar su gratitud al personal médico y a los trabajadores esenciales en la primera línea de la pandemia de coronavirus el 19 de abril de 2020 en la ciudad de Nueva York.

Getty Images
Hay más conocimiento científico de la covid-19 que de la malaria.

Si se compara con el número de casos de covid-19, las secuelas que deja la enfermedad y el número de fallecimientos, el beneficio que suponen las vacunas supera enormemente los posibles efectos adversos.

Todo esto permite afirmar que, de momento, las vacunas de ARNm son muy seguras.

4. Las vacunas son efectivas

Israel es el país que más población tiene ya vacunada.

A principios de febrero y desde que comenzó la campaña en diciembre, más de 3,67 millones de israelíes habían recibido la primera dosis de la vacuna de ARNm de Pfizer/BioNTech.

Esto representaba cerca del 40% de la población del país. Más del 28% había recibido también la segunda dosis. Entre los mayores de 60, más del 80% había sido vacunado.

Los datos preliminares muestran que la vacunación está siendo efectiva.

El número de infecciones está disminuyendo de forma significativa, especialmente entre las personas mayores de 60. En este grupo de edad, ha habido un 56% menos de infecciones y un 42% menos de hospitalizaciones y un 35% menos de fallecimientos por covid-19 después de la segunda dosis.

Los resultados con las dos dosis son excelentes: de los 523.000 israelíes vacunados con dos dosis solo hay 544 casos de covid-19, tan solo 4 casos de covid-19 grave y cero fallecimientos. Estos datos confirman los obtenidos en los ensayos clínicos previos.

Vacunación en Israel en febrero de 2021.

Getty Images
Israel es el país que más vacunó a su población.

Pero no hay que irse hasta Israel.

En Asturias, España el pasado día 15 de febrero se había sobrepasado la cifra de 2.000 personas fallecidas por covid-19 desde el inicio de la pandemia.

Entre ellas, había una gran proporción de personas con domicilio en residencias de mayores, donde el impacto ha sido considerable.

Sin embargo, en estos momentos la situación comienza a estar relativamente controlada gracias a los esfuerzos de vacunación dirigidos específicamente a las personas residentes y trabajadores que los atienden.

El efecto de la vacuna queda de manifiesto al comparar la mortalidad entre personas mayores con domicilio en residencias (casi todas vacunadas), en las que desciende bruscamente, y el número de fallecidos en personas con domicilio fuera de ellas (no vacunadas), entre las que aumenta considerablemente.

Además, se acaban de publicar los resultados de un estudio preliminar en Inglaterra en el que demuestran que la vacuna de ARNm de Pfizer/BioNTech es efectiva para prevenir la infección en adultos sintomáticos y asintomáticos, incluso contra la variante “británica” B1.1.7.

5. La confianza en las vacunas aumenta

Después de más de 160 millones de dosis de vacunas frente a la covid-19 administradas, la confianza de la población en las vacunas va en aumento.

Por ejemplo, se ha realizado una encuesta a 13.500 personas de quince países de Europa, Asia y Australia entre noviembre del 2020 y enero de 2021.

En noviembre, antes de que los países comenzaran a aprobar las vacunas, solo cerca del 40% de los encuestados se pondrían la vacuna contra la covid-19 y más del 50% estaban preocupados por los posibles efectos secundarios.

Para enero, más de la mitad se pondría la vacuna y el número de personas preocupadas por los efectos secundarios había disminuido ligeramente.

Un paciente curado de covid-19 saluda a los trabajadores médicos cuando es dado de alta del Centro de Salud Pública de Chongqing el 15 de marzo de 2020 en Chongqing, China.

Getty Images
La población cada vez confía más en las vacunas contra la covid-19.

Reino Unido fue el país en el que más gente se manifestó dispuesta a vacunarse (hasta un 78% de los encuestados) y en España la proporción de gente dispuesta a vacunarse pasó de un 28% en noviembre a un 52% a mediados de enero.

6. La respuesta inmune frente al virus dura al menos ocho meses

Los test serológicos que miden anticuerpos frente al SARS-CoV-2 no reflejan todo el potencial, la duración y la memoria de la respuesta inmune frente al virus.

Conocer cuánto dura la respuesta inmune frente al virus es fundamental para determinar la protección frente a las reinfecciones, la gravedad de la enfermedad y la eficacia de la vacuna.

Se ha comprobado que, aunque hay cierta heterogeneidad en la respuesta según cada individuo, en la mayoría de las personas en las que se ha analizado mantienen una robusta respuesta inmune humoral (anticuerpos) y celular (linfocitos T), de como mínimo entre 6 y 8 meses después de la infección, independientemente de que sean leves o graves.

7. Nuevos tratamientos frente a los casos más graves

Ya sabemos que la covid-19 es mucho más que una neumonía.

Se conoce mucho más de la enfermedad y, aunque no dispongamos de momento de un antiviral específico que inhiba el virus, hay combinaciones de tratamientos que mejoran mucho el pronóstico y reducen la mortalidad de los casos más graves.

Antivirales, antiinflamatorios, anticoagulantes, corticoides, inhibidores de la tormenta de citoquinas y anticuerpos monoclonales son algunos ejemplos.

Existen más de 400 ensayos clínicos en curso en los que se están probando distintos tratamientos y combinaciones.

Un médico le da el pulgar hacia arriba a un paciente con covid-19 que ya no usa un respirador en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en el Centro Médico de Asuntos de Veteranos el 21 de abril de 2020 en el distrito de Brooklyn de Nueva York.

Getty Images
Hay cada vez más y nuevos tratamientos para combatir los casos graves de covid-19.

Por ejemplo, según el ensayo clínico internacional Recovery, la combinación de tocilizumab (un anticuerpo monoclonal dirigido contra el receptor de la interleukina-6, aprobado para el tratamiento de la artritis reumatoide) y la dexametasona (un potente glucocorticoide sintético que actúa como antiinflamatorio e inmunosupresor), puede reducir a casi la mitad las muertes en los pacientes más graves con covid-19.

Por otra parte, el tratamiento preventivo con anticoagulantes en pacientes con covid-19 hospitalizados, se asocia con un 30% menos de mortalidad a 30 días y sin efectos adversos de sangrado.

8. No hay gripe

Existía una seria preocupación sobre cómo se iba a comportar el solapamiento de SARS-CoV-2 con otros patógenos respiratorios frecuentes en los meses de invierno.

No se podía descartar una situación de “tormenta perfecta” en la que coincidieran SARS-CoV-2 con otros virus, como el de la gripe o el respiratorio sincitial, que causan bronquiolitis y neumonías y son responsables de frecuentes hospitalizaciones y muertes en determinados sectores de la población más vulnerable.

Se había sugerido que el riesgo de muerte en personas infectadas por gripe y SARS-CoV-2 de forma simultánea era superior que en aquellas que solo estaban infectadas por el coronavirus, especialmente en mayores de 70 años.

La coincidencia de varios virus respiratorios con el SARS-CoV-2 podría haber causado una carnicería en las personas mayores.

Mayoría de personas con mascarilla.

Getty Images
El cuidado de las personas, con el uso de las mascarillas y con distanciamiento, hizo que otros virus como el de la gripe mermaran.

La buena noticia es que esta temporada la gripe y otros virus respiratorios han desaparecido, tanto en los meses de junio a agosto en el hemisferio sur como ahora en el hemisferio norte.

No podemos descartar que esto pueda suponer un problema el año que viene (las temporadas en las que la gripe causa mayor mortalidad suelen estar precedidas de temporadas más benignas), pero este año ha supuesto un verdadero alivio a los sistemas sanitarios.

Varias son las causas que pueden explicar este declive de la gripe. Primero conviene recordar que el SARS-CoV-2 y el virus de la gripe son virus muy diferentes.

Es muy probable que el menor periodo de incubación de la gripe, la existencia de inmunidad previa, la intensa campaña de vacunación de este año, las medidas de confinamiento, disminución de viajes, uso de mascarilla, higiene y distanciamiento social hayan tenido un mayor efecto en disminuir la transmisión de este virus.

Por el contrario, en la transmisión del coronavirus además influyen mucho más el efecto de los aerosoles, el papel de los superpropagadores y los asintomáticos.

9. Podemos seguir la evolución del virus a tiempo real

El efecto que puedan tener las nuevas variantes genéticas del SARS-CoV-2 en la vacunación y en el transcurso de la pandemia es una incertidumbre.

Debido a que los cambios genéticos pueden tener un potencial efecto en cómo se comporte el virus, su análisis y seguimiento es fundamental.

La buena noticia es que hoy tenemos la capacidad de seguir la evolución a tiempo real del virus y la aparición de nuevas variantes genéticas.

Hay ya más de 260.000 secuencias del genoma de SARS-CoV-2 disponibles en las bases de datos.

Estudios con coronavirus.

Getty Images
A diferencia de otras pandemias, con la de la covid-19 podemos seguir su evolución en tiempo real.

Esas secuencias provienen de otros tantos aislamientos obtenidos de muestras humanas desde febrero del año pasado hasta el momento actual.

Aunque los cambios de nucleótidos son la primera fuente de variación genética del SARS-CoV-2, también se han detectado inserciones, deleciones (un tipo de mutación genética en la cual se pierde material genético) e incluso recombinaciones.

Todo esto permite hacer filogenias (relaciones de “parentesco” entre las variantes virales) que pueden emplearse para hacer estimaciones temporales (cuándo surgen nuevas variantes), caracterizar cómo se extiende geográficamente el virus, reconstruir la dinámica epidemiológica dentro de una región y analizar cómo se adaptan a lo largo del tiempo.

El análisis de las secuencias del SARS-CoV-2 no tiene precedentes, en la base de datos GISAID (Global Initiative on Sharing Avian Influenza Data) son más de 580.000 datos de secuencias compartidas.

Es la primera vez que se está siguiendo a tiempo real la evolución de un virus pandémico.

10. La pandemia a nivel mundial decrece

No sabemos cómo se desarrollará la pandemia en los próximos meses.

Dada la intensidad que ha tenido hasta ahora es probable que haya nuevas olas, pero quizá de menor intensidad.

No sabemos cómo será una posible cuarta ola, ni el efecto que puedan tener las nuevas variantes genéticas que van apareciendo, pero la buena noticia es que a nivel global la pandemia en este momento decrece.

Un hombre, personal de salud, saluda desde la ventana.

Getty Images
Los números de casos de covid-19 están bajando en el mundo.

Quizá sea una combinación de varios factores: el virus se comporta de forma estacional, la población va adquiriendo cierta inmunidad de grupo por infección natural o por las vacunas, quizá el virus en ese proceso natural de variación y mutación va derivando a formas menos virulentas y se va adatando a su nuevo huésped.

No lo sabemos a ciencia cierta, pero de momento sigue habiendo motivo para la esperanza.

*Ignacio López-Goñi es catedrático de Microbiología de la Universidad de Navarra, España.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=9Bbb1CsM8f0

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.