Le entregó su hija de 10 años a un hombre de 60 por 30 mil pesos: el drama de los matrimonios infantiles en América Latina
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Le entregó su hija de 10 años a un hombre de 60 por 30 mil pesos: el drama de los matrimonios infantiles en América Latina

Según Unicef, aunque a nivel mundial el matrimonio infantil está disminuyendo lentamente, América Latina y el Caribe es la única región del mundo donde no está en declive. BBC Mundo se adentró en un problema regional "más preocupante de lo que uno podría pensar".
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Por BBC Mundo (bbcMundo)
6 de marzo, 2018
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“¿Me das un agua, por favor?”, le dijo Elsa a la niña que atendía la tiendita.

La pequeña de cabello negro y ondulado le pasó la botella por la reja.

El dueño del local, un hombre mayor, estaba allí.

Días después, Elsa regresó.

“El señor no está ¿no?”, le preguntó a la niña.

“No”

“¿Y tu mamá dónde está?”

“En su casa”

“¿Vives acá?”

“Sí”

“¿Con el señor?”

“Sí”

Tristeza

Elsa recuerda que la niña era morenita y que sus ojos eran grandes y oscuros.

“Pero lo que más recuerdo”, me cuenta, “es que en su mirada había mucha tristeza”.

Indígenas.
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Algunas comunidades indígenas en México presentan altas tasas de mujeres que se casan o unen antes de los 18 años

Elsa fue en varias oportunidades a la tienda, que estaba ubicada en una zona apartada de Chiapas, en el sur de México. A veces se acercaba y otras veces no.

No quería despertar la sospecha del propietario y mucho menos provocar que la niña le contase que una señora le había estado haciendo preguntas.

“Tuve que ser muy sutil para irme ganando su confianza”.

“Los vecinos fueron quienes me llamaron. Me contaron lo que estaba pasando y me pidieron que hiciera algo”, indica.

Elsa Simón es la fundadora y directora de la asociación civil Por la Superación de la Mujer, que por 21 años ha ayudado a niños y mujeres víctimas de violencia familiar en Chiapas.

La investigación

“Cuando veían que el hombre se iba al mercado, me avisaban y me acercaba”, me cuenta.

“Empecé a hacer averiguaciones y le avisé a uno de los fiscales de la zona para que también investigara. Me tomó dos meses recopilar la información”.

La verdad que develaron fue escalofriante.

“Una mujer le entregó su hija de 10 años al hombre de 60 años“, dice Elsa.

“Ese hombre era el dueño de la tienda y le había dado a la mujer 30.000 pesos (unos US$1.600) por la niña. Su madre se la había llevado y la había dejado allá”.

“La niña no entendía lo que estaba pasando. Lo único que decía era que no le gustaba que el señor la llevara a dormir a su cama“, recuerda Elsa.

“Y me decía que quería estar con su mamá”.

El rescate

Tras la investigación de las autoridades, el fiscal y su equipo rescataron a la niña.

“Danos a la niña porque sabemos que no es tu hija”, recuerda Elsa que le dijo el fiscal al hombre.

Pero él aseguraba que sí era. El fiscal lo confrontó: “No es tu hija”.

“¿Ese señor es tu papá?”, le preguntó el funcionario a la niña, a lo que ella respondió con voz baja:

“No”.

Una nueva vida

Elsa recuerda que tras el operativo, la niña, quien ya tenía 11 años, estaba “espantada” porque había visto a funcionarios armados.

Una niña

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La niña recibió el apoyo de los servicios sociales de México (Foto genérica de una niña).

Una vez dentro del vehículo de la fiscalía, trató de calmarla.

“Usted ha venido a la tienda”, le dijo la pequeña.

“Sí, soy yo y quiero que salgas de ahí”.

Elsa me cuenta que ese operativo ocurrió en 2007 y que gracias a la investigación de la fiscalía y a las confesiones tanto de la madre como del hombre, el caso fue abordado por las autoridades como uno de trata. Eso permitió que ambos fuesen procesados judicialmente.

La niña fue llevada a uno de los refugios para menores de edad y mujeres que la organización que dirige Elsa tiene en Chiapas.

“Cuando cumplió la mayoría de edad salió del refugio y empezó una nueva vida en otra parte del país con el apoyo de otra institución”, me cuenta Elsa.

6 casos

Elsa Simón tiene 63 años y nació en Chiapas. Siempre ha vivido allí y desde allí me habla.

El caso que me relató es excepcional en su región y en el país, no sólo por la gran diferencia de edad entre la niña y el hombre sino por la entrega de dinero a cambio de la menor.

“En 21 años, he atendido seis casos en los que las madres han recibido dinero de hombres mayores por sus hijas (menores de edad) para que se vayan a vivir con ellos”.

Y me aclara: “Eran madres solas (sin pareja)”.

En su experiencia, también ha visto otro tipo de situaciones.

“Lamentablemente nuestro estado (Chiapas) está reconocido por los matrimonios forzados o arreglados que algunos padres han promovido“.

Muchas de esas uniones ocurren sin una ceremonia civil o religiosa.

Y no suceden sólo en México sino en muchas otras partes de América Latina.


“El término ‘matrimonio infantil’ se refiere a cualquier unión -formal o informal- que incluye a una niña o un niño menor de 18 años”.

Fuente: Girls Not Brides, conglomerado que agrupa a más de 900 organizaciones de la sociedad civil de más de 95 países que se oponen al matrimonio infantil.


Como objetos

Jennifer Haza es la directora de la organización social Melel Xojobal (“Luz verdadera” en la lengua tsotsil), la cual ha luchado por los derechos de la infancia en Chiapas durante 20 años.

Indígenas en Chiapas

AFP
Para activistas como Jennifer Haza es clave que los usos y costumbres de las comunidades indígenas no sean estigmatizados como contrarios a los derechos humanos. (JORGE UZON/AFP/Getty Images)

Desde San Cristóbal de las Casas, me cuenta que “si bien no hay datos duros sobre uniones forzadas en Chiapas, sí hay datos de que 23% de las adolescentes, entre 12 y 19 años, están unidas, lo que no significa que estén casadas (por la ley)”.

De ellas, me dice, 15% ya ha sido madre.

Cuando le pregunto sobre los casos de menores de edad que son entregadas a hombres adultos para establecer una relación conyugal, Haza señala que ha tenido conocimiento de algunos de ellos, pero carece de documentación para estimar cuántos existen.

“Hace dos años, supimos de una chica de 16 o 17 años que la entregaron en matrimonio a un hombre de treinta y tantos años”.

“Hemos conocido de casos que han salido en Chiapas y Oaxaca”, me cuenta. “Sabemos que esas situaciones se dan y tienen que ver con una cultura patriarcal, en la que las mujeres son objetos, en la que pasan de la sociedad del padre a la sociedad del esposo y es algo que se debe atender desde la perspectiva de la prevención de la violencia contra las mujeres”.

Pero, advierte, “no se puede generalizar que todas las situaciones donde hay dinero o cosas materiales de por medio implican una venta de las mujeres, independientemente de su edad”.

Es fundamental, dice, que los usos y costumbres de las comunidades indígenas no sean estigmatizados como contrarios a los derechos humanos.

8 millones de niñas

Se calcula que en México hay 8 millones de mujeres (entre 15 y 54 años) que se unieron conyugalmente antes de los 18 años, señala ONU Mujeres México.

Anillos

Reuters
Se estima que 8 millones de mujeres se unieron conyugalmente antes de los 18 años.

Y en un alto porcentaje de esos matrimonios el hombre es “considerablemente” mayor.

De acuerdo con el reporte de la Unicef, “en México los registros administrativos muestran que del total de niñas y niños de 15 a 17 años que se casaron en 2015, el 81,5% eran niñas en comparación con solo el 14,9% de los niños”.

Belén Sanz, representante de ONU Mujeres en ese país, me dice que esa organización no ha documentado directamente casos en los que familias reciban dinero por parte del hombre para que le entreguen a la niña.

“Pero sí hemos podido observar que existe la práctica de pensar que las niñas tienen menos derechos y que por lo tanto otorgarla a otra familia o a un hombre va a beneficiar a la familia (de la niña) y a la niña misma”.

Octavo en el mundo

Al darme una visión global del problema en México, Sanz señala que esa organización ha podido observar que “las jóvenes hablantes de lenguas indígenas presentan proporciones muy elevadas de matrimonio infantil”.

Una pareja casándose

Reuters
Los expertos aseguran que las uniones tempranas en México no son un problema exclusivo de grupos indígenas (Foto genérica de una pareja en Ciudad de México).

“En estados con comunidades indígenas como Chiapas, Guerrero y Veracruz, las mujeres que se casaron antes de los 18 años llegan a porcentajes superiores al 40%”, indica desde Ciudad de México.

Pero las uniones tempranas no son un problema exclusivo de grupos indígenas.

“En México es una práctica muy frecuente y es una clara manifestación de la discriminación de género”, señala Sanz.

Se estima que al menos una de cada cinco mujeres en México entra en unión conyugal antes de los 18 años

En términos absolutos, las niñas casadas antes de los 18 años en México “ocupan el octavo lugar en el ranking mundial”, señala el informe de la Unicef : “Por una región libre de matrimonio infantil y uniones tempranas”, publicado en 2017.

Brasil está de cuarto.

Un problema mundial y regional

“Normalmente cuando oímos: ‘matrimonio infantil’ no pensamos en América Latina y el Caribe porque miramos tal vez solamente las cifras del casamiento legal. Sin embargo, si analizamos el matrimonio infantil y las uniones tempranas que no necesariamente pasan por un proceso legal vemos que la situación en la región es más preocupante de lo que uno podría pensar”, le dice a BBC Mundo Shelly Abdul, asesora regional de Unicef.

Una pareja de niños en India (Foto: STRDEL/AFP/Getty Images)

AFP
Países como India han combatido el matrimonio infantil durante décadas (Foto de archivo de 2006: STRDEL/AFP/Getty Images)

Y el informe de esa organización de 2017 lo confirma:

“A nivel mundial, la prevalencia de matrimonio infantil y las uniones tempranas ha estado disminuyendo lentamente, sin embargo, América Latina y el Caribe es la única región del mundo donde el matrimonio infantil no está en declive. No se ha observado ningún cambio significativo en la prevalencia de los últimos 30 años”.

La proporción del matrimonio infantil en la región es de 23%, menor que la de África Central y Oriental, en donde es de 36%, pero más alta que la Oriente Medio y el Norte de África, que se estima en 18%.

“Si pudiéramos contar, contabilizar mejor las uniones tempranas o las uniones de hecho informales, porque cada país las llama de forma distinta, probablemente la prevalencia regional será mucho más que 23%“, indica Abdul desde Panamá.

“No podemos negar que hay niñas adolescentes que se casan con sus parejas adolescentes. Pero esos casos son menores comparados con casos en los que hay una disparidad (grande) de edades”, señala la funcionaria.


Entre 2008 y 2014, algunos de los países con las tasas de prevalencia más altas de matrimonio infantil y uniones tempranas en América Latina fueron:

País
Nicaragua 41%
República Dominicana 37%
Brasil 36%
Honduras 34%
Guatemala 30%
El Salvador 25%
México 23%
Fuente: Unicef

“En República Dominicana más de un tercio de las jóvenes entre 18 y 22 años se casa o entran en uniones informales antes de cumplir los 18 años y una de cada cinco ha dado a luz antes de llegar a esas edad”.

Fuente: Banco Mundial


Pobreza

Roxana Mucú tiene 23 años y Vilma Chón, 27. Ambas son q´eqchis mayas y me hablan desde las montañas del norte de Guatemala, en el municipio de Chisec.

Roxana Mucú frente a un grupo de niños (Foto cortesía: Vilma Chón)

BBC
En esta foto se observa a Roxana Mucú en uno de los talleres que ofrece a niños en comunidades indígenas de Guatemala (Foto cortesía: Vilma Chón). Una de sus premisas es que las niñas no dejen de estudiar.

Desde 2013 forman parte de un grupo de jóvenes que busca educar y empoderar a niñas y adolescentes en comunidades del norte de su país para evitar que entren en matrimonios.

Cuando les pregunto por el rol de los padres en las uniones tempranas de sus hijas, Vilma me dice que muchas familias lo hacen por necesidades económicas.

“Hay padres que por la cantidad de hijos que tienen facilitan que sus hijas se casen o se unan. No encuentran una forma de darles de comer, mucho menos de que estudien. Concluyen que es mejor que sus hijas se casen y llegan a obligarlas a hacerlo”, me dice.

“A veces (las parejas) son hombres adultos, en otros casos son unos pocos años mayores que ellas o tienen la misma edad de la niña, quien puede tener unos 15 o 16 años”.

Sin embargo, han conocido casos de niñas de 11 años en uniones tempranas. E incluso, “niñas de 11 y 12 años embarazadas”

“Vente conmigo y te pongo a estudiar”

Las dos me cuentan que han escuchado casos en los que los hombres le dicen a la familia de la niña o la adolescente que les dará parte de su terreno o una suma de dinero por su hija y les asegura que “la cuidará”.

Vilma Chón (Foto cortesía: Vilma Chón)

BBC
El grupo de mentoras al cual pertenece Vilma (con el micrófono) busca fortalecer los derechos de las niñas y adolescentes en las comunidades del norte de Guatemala y fomentar la educación sobre la salud sexual y reproductiva. (Foto cortesía: Vilma Chón)

“A veces incluso el hombre le dice directamente a la niña: ‘Casáte conmigo o vente conmigo y te pongo a estudiar. Te pago todos tus estudios, te doy todo lo que querás’. Utiliza esos argumentos para convencerla a ella y a la familia”, me cuenta Roxana.

Y hay familias que realmente creen que la niña tendrá “una mejor vida, una vida más tranquila junto a ese hombre”.

Pero muchas menores terminan “esclavizadas”.

En el sur

Algo similar sucede en algunas localidades de Paraguay y Argentina.

Una niña gritando

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La violencia en los hogares impulsa a algunas adolescentes a querer huir y establecer relaciones con hombres mayores.

“En provincias del norte de Argentina como Salta, Jujuy, Formosa, Misiones es muy habitual que algunas familias, ya sea por falta de recursos o por otras razones (como el hecho de vivir en zonas muy aisladas), les den sus hijos a una familia o a una persona conocida, que generalmente es un hombre (pudiente), para que los eduquen o los mantengan“, me dice desde Buenos Aires Mabel Bianco, presidenta de la Fundación para el Estudio y la Investigación de la mujer (FEIM).

Mientras que los niños no suelen ser dados porque sus familias los ponen a trabajar, a las niñas las colocan en una situación de vulnerabilidad ya que en muchos casos terminan cohabitando como “la pareja” del hombre que asumió su cuidado.

“En Salta una niña fue entregada por su familia a otra familia que le prometió que la enviarían a la escuela. Pero lo que realmente sucedió es que la usaron como sirvienta y la pusieron a convivir con el hijo, quien la maltrataba. Ella no quería contárselo a sus familiares porque sabía que ellos no querían verla regresar al pueblo”.

Y, como sucede en México y en el resto de la región, en Argentina el problema no se circunscribe a las zonas rurales.

En el informe “Avatares en las familias argentinas: evidencias a partir del censo de 2010”, publicado en 2013, la socióloga Georgina Binstock estima que en Argentina “algo más de una de cada diez adolescentes entre 15 y 19 años ya ha iniciado una unión conyugal”.

Las que huyen

Con sus 23 años, Roxana me da una de las claves para entender muchas uniones tempranas en Guatemala y en toda América Latina.

Un grupo de niñas indígenas (Foto cortesía: Vilma Chón)

BBC
Roxana y Vilma también enseñan actividades agrícolas para que niñas y mujeres cuenten con alternativas para obtener recursos económicos y alimentos (Foto cortesía: Vilma Chón).

“Las niñas son víctimas de violencia en sus propios hogares y prefieren irse con un hombre y formar su propio hogar”.

Lejos de las comunidades indígenas de Guatemala, en Nicaragua, las palabras de Roxana parecen proféticas.

Quería escapar de los problemas de mi casa. Mi papá tomaba mucho, mi mamá lavaba y planchaba y me dejaba en la casa. Mi papá la golpeaba, se ponía muy violento cuando bebía“, me cuenta Irayda, una joven de 27 años.

Para huir de esa realidad, a los 14 años se unió con un muchacho que tenía 16 años y se fue a vivir a su casa.

“Me enamoré, me trataba bien, me llevaba a pasear. Nunca nos casamos”, dice.

Las palabras de Roxana siguen resonando por la región.

“Yo tenía 11 años cuando un problema de salud de mi mamá afectó su relación con mi papá. Toda esa frustración de mi papá la pagaba yo: los malos tratos físicos, los gritos”, me cuenta desde Colombia Diana (nombre ficticio para proteger su privacidad).

A los 13 años conocí a un muchacho grande, tenía 25 años. Me enamoró, nos enamoramos”.

Esa relación fue la vía de escape de Diana.

“¡Me voy a morir!”

Irayda quedó embarazada cuando tenía 14 años y dio a luz a los 15.

Irayda (Foto: Orlando Rizo/UNFPA Nicaragua)

BBC
Irayda tenía 14 años cuando conoció a un joven de 16 años con quien decidió irse a vivir.

Me cuenta que cuando estaba en pleno trabajo de parto gritaba desesperada: “¡Me voy a morir!”, “¡Me voy a morir!”.

Su miedo no era infundado. Las estadísticas lo demuestran.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, las complicaciones durante el embarazo y el parto son la principal causa de muerte entre niñas de los 15 a los 19 años en todo el mundo.

En 2004, Charles MacCormack, un vocero de la organización Save the Children, dijo que para niñas y adolescentes “el parto puede convertirse en una danza con la muerte”.

La niña madre

Diana tuvo a su primera hija a los 14 años, pero el padre no la reconoció y se fue del pueblo en donde vivían. Se vio obligada a regresar a la casa de sus padres con su bebé.

Irayda (Foto cortesía: Irayda Pasquier)

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Irayda dio a luz cuando tenía 15 años.

“A los pocos meses conocí a otro muchacho que tenía 22 años y me junté a vivir con él porque mi papá me maltrataba mucho, me echaba de la casa, era una situación insoportable”.

Esa decisión de irse a vivir con él a la casa de su madre fue “peor“, como ella misma lo califica.

“Me tenían como la sirvienta. No me presentaban como la mujer, la esposa, de él sino como la muchacha del servicio. Intentó varias veces sobrepasarse conmigo, no aguanté y lo dejé”.

Diana dio a luz a su segunda hija a los 15 años. “Eso fue fatal, nadie me ayudó, ni mis papás”.

Por eso, abandonó su pueblo y se fue a vivir con una tía en el noroccidente de Colombia.

A los 16 años empezó una relación con un hombre de 29 años y se fue a vivir con él.

Con 18 años, Diana ya era madre por tercera vez.

“¿El hombre le puso una pistola en la cabeza?”

Daniela (nombre ficticio para proteger su privacidad) me cuenta desde San José de Costa Rica que empezó a salir con su pareja porque “el amor que no tenía en casa, me lo daba él”.

Una mujer embarazada

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América Latina y el Caribe tienen la segunda tasa más alta de embarazo adolescente en el mundo.

Ella tenía 15 años y él 25. Ahora tiene 18 años y en pocos meses será madre.

“Aquí en Costa Rica es muy normal ver ese tipo de parejas con varios años de diferencia. La edad nunca fue un impedimento. Mi mamá me decía: ‘Su papá me lleva 10 años. No se preocupe. A mi abuela le pasó igual. Él es más maduro, no va a andar como un chiquito‘. Mi mamá aceptó la relación, habló con él y lo integró a la familia”.

Esa es una realidad que conoce muy bien Milena Grillo, directora de la Fundación Paniamor, una organización que ha promovido los derechos de los menores de edad en Costa Rica.

“En algunas comunidades, las chicas incluso nos dicen que las familias les rechazan el noviecillo adolescente y le dan la bienvenida al hombre grande, quien quizás es el dueño del autobús. Se le ve como un proveedor, el que va a resolver el futuro de la niña, que va a contribuir con la familia”, me cuenta.

Niños contra el matrimonio infantil

EPA
En Asia, organizaciones que promueven los derechos de los niños han promovido movilizaciones contra el matrimonio infantil (Foto: EPA/PIYAL ADHIKARY)

Hace unos tres años, dice, empezaron a notar que varias madres se acercaban para pedir ayuda “porque sus hijas se habían ido con un hombre mayor y estaban muy preocupadas por su bienestar. Nos contaban que incluso habían ido a las instituciones públicas”.

“Y ¿cuál era la repuesta de la institucionalidad? Les preguntaban: ‘¿Qué edad tiene?’ Y cuando les respondían dando una edad dentro del rango de la adolescencia, los funcionarios les decían: ‘Ella ya puede decidir. ¿El hombre le puso una pistola en la cabeza? No, ¿verdad?‘”.

“Hubo un caso de un señora que nos produjo un profundo dolor porque la respuesta de la institucionalidad fue: ‘Si le preocupa tanto, deje de trabajar y vaya y cuídela'”. La niña tenía 13 años.

Como una condena

De acuerdo con Abdul, existe evidencia de que hay altas probabilidades de que las mujeres que se casaron antes de los 18 años sufran violencia doméstica.

Mujer llorando

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Muchas niñas que han sido forzadas a unirse a un hombre han sufrido violencia doméstica.

Milena Grillo me cuenta un caso que estremeció a Costa Rica.

Una niña de 14 años había tenido una relación con un hombre que era 37 años mayor que ella. Vivían juntos desde hacía varios años.

“Esa relación había sido reportada en diferentes instancias institucionales. Pero el sistema en general falló y nadie hizo nada“, me dice.

“El año pasado, cuando la niña acababa de cumplir los 19 años, su pareja la mató y después se suicidó”.

“Casi me mata”

Diana, en Colombia, me cuenta entre lágrimas y sollozos que cuando tenía 19 años su compañero, 13 años mayor que ella, la maltrataba.

Una mujer llorando

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Muchas mujeres quedan atrapadas en relaciones violentas que empezaron cuando eran unas niñas.

“En una oportunidad me golpeó tanto que duré ocho días en el hospital. Casi me mata, me dejó marcas por todos lados”, recuerda.

Eso la llevó a decidir dejarlo, pero no lo hizo. “Me endulzó el oído, le creí cuando me dijo que no lo volvería a hacer”.

No cumplió. “Es que tomaba mucho”, me dice.

A los 23 años, “con ocho meses de embarazo, casi nueve, me mandó al hospital otra vez. La bebé casi se me viene”.

Fuera del sistema

Una de las consecuencias más graves de las uniones tempranas es que las niñas abandonan sus estudios.

Un examen

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No continuar con los estudios tiene repercusiones graves para niñas y adolescentes en uniones tempranas.

Gloria vive en El Salvador, tiene 19 años y su pareja, 50. Fue madre a los 14 años. Cuando quedó embarazada, la escuela a la que iba no la quiso aceptar.

Irayda y Diana tuvieron que abandonar la escuela para cuidar a sus hijos y salir a trabajar.

El impacto para una niña de no continuar con su educación es dramático no sólo en términos personales sino porque es un factor que contribuye a que no pueda mejorar su situación socioeconómica y en muchos casos a que el modelo se reproduzca en la siguiente generación de mujeres de la familia.

Como mentoras del Programa Abriendo Oportunidades en Guatemala, Roxana y Vilma trabajan para educar las niñas no sólo sobre sus derechos, su salud sexual y reproductiva, sino para que no dejen de estudiar.

Y aunque las dos reconocen que les duele mucho cuando una de las participantes queda embarazada, admiten estar felices por ayudar “a muchas niñas que incluso estuvieron casadas y tienen hijos a que ahora se sientan más informadas y autónomas”.

Empujadas

Jennifer Haza, la directora de la organización social Melel Xojobal, me cuenta que en su trabajo en San Cristóbal de las Casas ha visto uniones de parejas muy jóvenes, incluso de adolescentes, que no buscan un reconocimiento jurídico.

Una joven sola

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Algunas adolescentes son forzadas a casarse con sus parejas cuando quedan embarazadas.

“Nos hemos encontrado con familias en las que culturalmente no está reconocido el noviazgo”, me dice. “Hemos tenido al menos dos casos en los que las familias de ambos chicos, que iniciaron una relación de noviazgo, los impulsaron a que formalizaran su relación y los forzaron a vivir juntos”.

“Es un compromiso moral entre las familias que, para nosotros, es una forma de unión forzada que va en contra de la autonomía de los jóvenes”.

En otras partes de América Latina se dan situaciones similares, especialmente cuando la adolescente queda encinta: independientemente de la edad del padre del bebé y de los deseos de la niña, unirse a él es el siguiente paso para muchas familias.

“En el Gran Buenos Aires es muy habitual que el embarazo sea el desencadenante de la convivencia (conyugal)”, me cuenta Bianco desde Argentina.

Hasta hace poco, en El Salvador la única excepción para permitir un matrimonio infantil era: un embarazo o tener hijos en común.

Pero en agosto de 2017, esa norma quedó derogada y, de esa forma, se eliminó un artículo del Código de Familia que abría la posibilidad de que menores víctimas de violaciones contrajeran matrimonio con sus agresores.

El experimento de Costa Rica con las relaciones impropias

Aunque en la mayoría de los países de América Latina es ilegal casarse antes de los 18 años, en algunas naciones aún existen excepciones.

Foto: p[agina web de la Presidencia de Costa Rica

BBC
El gobierno de Costa Rica resaltó la aprobación de la ley 9406 contra las relaciones impropias (Foto: Presidencia de Costa Rica).

En 2017, Guatemala, Honduras y Costa Rica aprobaron leyes que prohíben el matrimonio antes de los 18 años sin ninguna excepción.

Actualmente Costa Rica tiene la ley más robusta en materia de protección de las niñas y adolescentes en relaciones de convivencia”, indica Grillo.

Se trata de la ley 9406 que se aprobó hace un año y que es en gran parte fruto de varios años de trabajo de activistas como ella.

Empezamos a pedir que se hablara de uniones impropias y no de uniones libres, especialmente porque muchas de ellas estaban constituidas por niñas y hombres muchos años mayores que ellas y porque se trataba de relaciones, en muchos casos, con un componente grande de violencia”.

Se logró una reforma del código penal para castigar con cárcel las uniones de convivencia desiguales sin afectar las relaciones entre adolescentes.

Fue así como se acordó:

  • Si la niña tiene entre 13 y 15 años, se penaliza una relación con un hombre de más de 5 años.
  • Si la niña es mayor de 15 y menor de 18 años, se penaliza una relación con un hombre de más de 7 años.

Excepcionalidad a la edad para el matrimonio o la unión civil entre parejas heterosexuales

País Hombres Mujeres
Argentina 16 16
Bolivia 16 14
Brasil 16 16
Chile 16 16
Colombia 14 14
Costa Rica Sin excepciones (18) Sin excepciones (18)
Ecuador Sin excepciones (18) Sin excepciones (18)
El Salvador Sin excepciones (18) Sin excepciones (18)
Guatemala Sin excepciones (18) Sin excepciones (18)
Honduras Sin excepciones (18) Sin excepciones (18)
México Sin excepciones (18) Sin excepciones (18)
Nicaragua 16 16
Panamá Sin excepciones (18) Sin excepciones (18)
Paraguay 16 16
Perú 16 16
Uruguay 16 16
Venezuela 16 16
Fuente: UNFPA, Fondo de Población de las Naciones Unidas

Aunque los avances en materia legislativa en toda la región son evidentes, está claro que ese aspecto es sólo uno de los múltiples factores que influyen en que haya uniones tempranas.

Hay que incluir pobreza, desigualdad de género, violencia y falta de oportunidades educativas para las niñas.

Pero quizás lo más importante, como me dice Roxana, es que muchos padres y madres cambien su forma de pensar, independientemente de lo que a ellos les tocó vivir y ver porque si eso no sucede los esfuerzos de legisladores y de organizaciones de ayuda no tendrán ningún efecto.

A veces siento que grito en un desierto“, reflexiona Elsa.


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#YoSoyAnimal
Andrea Paredes y Jesús Santamaría

El gobierno dejó solo al turismo: así vivió el sector la peor crisis de su historia ante el COVID

Los apoyos no llegaron a este sector que representa el 8.1% del PIB. Ahora esperan que el tiempo y la vacuna los ayuden a recuperarse.
Andrea Paredes y Jesús Santamaría
Por Tania Casasola, Gerardo Borbolla y César Reveles
22 de marzo, 2021
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La pandemia por COVID-19 provocó que 2020 fuera el peor año en la historia de México para el turismo. A pesar de ello, los programas dirigidos a este sector brillaron por su ausencia y las pocas acciones emprendidas por el gobierno federal fueron insuficientes para subsanar el daño económico, según los propios afectados. 

“Fue un shock para todos, nunca habíamos parado de trabajar. Todo ha sido muy difícil”, es la frase que comparten empresarios, trabajadores y todas las personas que dependen directa o indirectamente de esta actividad que representa el 8.1% del PIB nacional.

Animal Político revisó las pérdidas económicas en turismo a nivel nacional y las contrastó con los apoyos federales para reactivar al sector: no hubo ayuda que alcanzara para frenar las pérdidas millonarias, cierres definitivos de negocios, pérdida masiva de empleos, o lograra aminorar la crisis de hoteles y restaurantes vacíos, cruceros detenidos, vuelos cancelados o playas cerradas. 

De 2019 a 2020 México sufrió una caída histórica del 55.1% en la derrama económica por turismo internacional. Para enfrentar esta crisis, el gobierno federal se apoyó de dos programas que ya existían: Jóvenes Construyendo el Futuro y Créditos a la Palabra, dirigido a todo tipo de negocios. 

A un año de la pandemia, este sector, uno de los más afectados no solo en México sino a nivel mundial, no espera apoyos del gobierno, pone sus esperanzas en los meses venideros, en la aplicación de vacunas y en que el turismo sea considerado una actividad esencial. 

Te puede interesar: Por pandemia, en 2020 el PIB cayó 8.5%; manufactura, servicios y turismo, los más afectados

Los datos duros y crudos del turismo

Juana, de 54 años, tiene tres hijos, una de ellas estudia la prepa y dos más la primaria. Su familia depende totalmente del turismo. Juana ofrece ropa y recuerdos a los turistas en las playas de Guerrero, pero por las medidas de confinamiento éstas se vaciaron y su vida se vino abajo. 

Al no tener ventas, Juana tuvo que suspender un par de meses el servicio de Internet por lo que sus hijos perdieron algunas clases; también se quedó sin gas por dos semanas, sus pocos ahorros los usó para la comida diaria y los meses más críticos recibió apoyo de su hermana.  

“Nunca habíamos sentido una crisis así. Aunque mi ingreso no es fijo, dependo totalmente de lo que me compran los turistas”, dice Juana, a quien se le complica tener un trabajo fijo porque padece esclerosis múltiple. 

Su hija mayor también recorre las playas ofreciendo tatuajes temporales, trenzas, y a veces fruta, pero el confinamiento paralizó todo su ingreso. El caso de Juana tan solo es un reflejo de miles de familias que dependen directa o indirectamente de las actividades turísticas.  

En todo el 2020, México registró una derrama económica por el turismo internacional de 11 mil 25 millones de dólares, muy lejos de los ingresos de 2019 que fueron de 24 mil 573 millones de dólares. 

La caída de divisas entre un año y el otro fue del 55.1%, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Turismo federal (Sectur) y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi)

Este dato se relaciona directamente con el número de visitantes: 

En 2020 ingresaron al país 24 millones 315 mil 759 turistas internacionales, lo cual representó una caída del 46% con relación a 2019, año en el que arribaron 45 millones 24 mil 453 turistas internacionales.

Tras cerrar marzo, abril y mayo, ante las restricciones de movilidad y el posterior inicio de operaciones a menos de la mitad, en 2020 los hoteles en México también registraron un desplome histórico en sus ganancias.

La ocupación hotelera en los principales 70 destinos turísticos del país cayó al 26.3%, un mínimo nunca antes visto. 

De acuerdo con cifras del Sistema Nacional de Información Estadística del Sector Turismo de México-DataTur, en 2020 el total de llegadas de turistas a cuartos de hotel registró una caída de 55.2% respecto al mismo periodo de 2019. 

“Si en un año regular facturamos alrededor de 4 millones de pesos, en 2020 no fue ni millón y medio”, indica Esaú Rendón, hotelero en Puerto Escondido, Oaxaca.  

Durante todo el año, los hoteles en centros de playa registraron una ocupación de 30.2%, tras un nivel de 66.1% en 2019, un desplome de 35.9%. Aquellos ubicados en ciudades tuvieron una ocupación del 23% en comparación con el 55.1% de un año antes.

Manuel*, trabajador de una cadena hotelera en Cancún, Quintana Roo, vio reflejada la caída de derrama en sus ingresos. Si bien no perdió su empleo, le bajaron el sueldo a la mitad desde el 1 de abril de 2020. Al ser el encargado de sistemas puede realizar su trabajo desde casa, pero esa no fue una ventaja. 

“Los meses de home office fueron en verano, cuando hace más calor en Cancún, y yo debía tener el aire acondicionado encendido todo el día, por esa razón pagué un recibo de luz de 3 mil pesos y con el sueldo a la mitad, ¡imagínate! Este año la CFE no dio ni un subsidio”.   

El Inegi informó que el año pasado 2.4 millones de personas perdieron su empleo a causa de la crisis económica generada por COVID-19: los más afectados fueron los trabajadores de restaurantes y hoteles.

De acuerdo con el titular de la Sectur, Miguel Torruco Marqués, en 2019 el sector turístico representó el 8.5% del empleo a nivel nacional, porcentaje equivalente a 4 millones 149 mil empleos directos.

Pero debido a la parálisis en la industria, en 2020 se perdieron 289 mil 582 empleos en este sector, una caída de 6.5% respecto a 2019, problema que se evidenció más en el tercer y cuarto trimestre con caídas del 2.5% y 6.5%, respectivamente, según datos de Sectur.

Esaú relata que en su hotel tuvieron que prescindir de una parte del personal durante los meses de confinamiento, principalmente del restaurante y bar. Con la apertura gradual, volvieron a contratarlos. En el periodo de cierre, el hotel no se olvidó de ellos y les entregó ayudas como pequeñas despensas. Del gobierno federal no recibieron nada. 

Otro caso similar es el de Ricardo, que tuvo que regresar a Guadalajara, su ciudad natal,  tras el cierre del hotel donde trabajaba en Playa del Carmen, Quintana Roo. 

“Cuando empezó la pandemia cerró el hotel y fácil el 80% de los hoteles en Playa del Carmen”, relata Ricardo.

En todo 2020, en Quintana Roo, estado catalogado por el Inegi como el que más dinero genera a través del turismo, el número de visitantes cayó 47% comparado con 2019, de 15 millones 93 mil 856 turistas pasó a 8 millones 004 mil 856, provocando una caída en la derrama económica de 58.6% al solo registrar ingresos por 6 mil 392 millones de dólares.

Oaxaca, que cuenta con diversos pueblos mágicos, una de las capitales más visitadas en el país y varias playas, registró una caída en la derrama económica por el turismo del 63%, con relación a 2019. 

De enero a diciembre de 2020 Oaxaca recibió a 2 millones 299 mil 826 turistas, de los cuales 104 mil 206 fueron internacionales. En 2019 su afluencia total (turistas nacionales e internacionales) fue de 5 millones 367 mil 649 visitantes. 

Datatur no muestra los estados donde más empleos se perdieron, pero cifras del Inegi indican que los estados con más población ocupada en el sector turístico son: 

Datatur no muestra los estados donde más empleos se perdieron, pero cifras del Inegi (Censos económicos 2019) indican que los estados con más población ocupada en el sector turístico son: Quintana Roo (52%), Baja California Sur (40.1%), Nayarit (28.9%), Guerrero (27.4), Chiapas (24%), Tabasco (23.6%), Morelos (22.8%), Veracruz (21.5), Oaxaca (21.2%) y Campeche (20.3%).

Tanto Oaxaca como Quintana Roo forman parte de los 10 estados identificados por la Secretaría del Trabajo federal como de atención prioritaria tras un año de pandemia.

Juana cuenta que nunca había sentido tanta angustia porque jamás se habían cerrado las playas, y eso significaba dejar de llevar comida a su hogar. “Amenazamos con regresar a las playas a la fuerza, bloqueamos calles y nos dieron una despensas, pero nada más”.

“Los primeros meses de la pandemia fueron terribles. Y ni siquiera les pedíamos dinero, solo dejarnos trabajar”, cuenta. 

La pérdida de empleos por la pandemia provocó que se agudizara la pobreza laboral -que aumentó en 28 de los 32 estados- particularmente en aquellos que dependen en gran medida del turismo. 

En 2020, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), la población con ingreso inferior al costo de la canasta alimentaria llegó a 40.7%, superior al 37.3% del año pasado.

Quintana Roo fue el estado que más aumentó la población con pobreza laboral, seguido de Tabasco, CDMX y Baja California Sur, según el más reciente informe del Índice de la Tendencia Laboral de la Pobreza del Coneval

Un salvavidas que nunca llegó 

“Con la pandemia tuvimos que cerrar las puertas para respetar las medidas de aislamiento (…) Hubo recorte de personal y ajustes de sueldo como estrategia para mantener el capital humano, y en este tiempo no hubo apoyos del gobierno federal”, dice Rebeca*, gerente de un hotel en Quintana Roo.  

Desde el inicio de la pandemia y durante meses, diversas organizaciones y empresarios solicitaron apoyos al gobierno federal para evitar pérdidas millonarias. 

La Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM) −que agrupa en su mayoría a pequeñas y medianas empresas−, pidió a la Sectur apoyo para evitar despidos masivos de empleados.

Entre las propuestas que hizo está la firma de acuerdos entre sindicatos y trabajadores para reducir las jornadas de trabajo o pactar paros técnicos o descansos solidarios ante la falta de recursos para pagar sus nóminas completas.

Las y los empresarios también pidieron al gobierno federal aplazar la declaración anual, agilizar la devolución de los saldos a favor de IVA, frenar el pago de impuestos durante 12 meses y apoyar económicamente a las empresas que aceptaran −mediante un convenio− sostener el empleo y salarios de sus trabajadores.  

Si bien el gobierno escuchó las propuestas y tuvo pleno conocimiento de la crisis, no brindó los apoyos solicitados.  

Al ver la nula acción de las autoridades, los negocios turísticos implementaron acciones para aminorar los daños, como la reducción del salario a sus empleados con tal de no despedirlos permanente.

“Todos los esfuerzos que se hicieron para salvar los empleos fueron por parte de los empresarios hoteleros tomando como referencia las indicaciones de la OMS y viendo cómo lo hacían los países europeos”, cuenta Rebeca. 

La Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH) confirmó a Animal Político que no se recibieron apoyos financieros o fiscales como ellos pedían, la ayuda se limitó a ofrecer financiamiento a través de créditos bancarios, pero para muchos esto no fue opción debido a que los turistas no llegaban y siguen sin tener certeza  de cuándo mejore el panorama.

Como consecuencia, la AMHM informó que hasta enero 99 hoteles cerraron debido a la pandemia. De éstos, 55 lo hicieron de forma definitiva al no poder solventar los salarios de los trabajadores ni los gastos como luz, agua, gas y predial.

Otros 44 cerraron de forma temporal sin tener la certeza de cuándo reanudarán actividades, pues a veces les resulta más barato cerrar que abrir con solo una ocupación permitida de 30%. 

En la mayoría de los casos se trata de empresas pequeñas o familiares con entre 10 y 15 empleados, que no tienen la misma capacidad que las grandes cadenas.

Lee más: Vacaciones en pandemia: Turismo espera recuperación en puentes y descansos de 2021

Entonces, ¿qué hizo el gobierno?

Desde el inicio de la pandemia a la fecha, el gobierno de México prácticamente ha dejado que el tiempo sea la mejor solución para la recuperación del turismo. 

A mediados de 2020, la Sectur tuvo varias reuniones con empresarios del sector turístico y prometió que trabajaría en una serie de apoyos y beneficios fiscales, los cuales nunca llegaron.

El único apoyo al que tuvieron acceso las empresas dedicadas al turismo fue Créditos a la Palabra, un programa presentado en abril pasado y que es operado por la Secretaría de Economía. 

Créditos a la Palabra consiste en un apoyo de 25 mil pesos para las pequeñas empresas de cualquier sector que estén al corriente con sus beneficios fiscales y hayan conservado a toda su plantilla durante la pandemia.

“Nosotros sí conseguimos ese apoyo pero solo nos lo dieron en una ocasión y los 25 mil pesos fueron para tres meses, la verdad la cantidad fue insuficiente y no todos los negocios lograron acceder a él por todos los requisitos que se pedían”, cuenta David Serrano, copropietario del restaurante El Rincón de los Almendros, en Puerto Escondido, Oaxaca.

De acuerdo con David, tan solo en Puerto Escondido al menos 15 negocios, entre hoteles y restaurantes, cerraron sus puertas como consecuencia de la falta de apoyos . 

“Hubo esos apoyos pero te ponen mil trabas para obtenerlos (…) además ellos (el gobierno federal) piensan que nosotros como hotel tenemos un capital muy grande para sostenernos y no es así”, agrega Esaú Rendón, gerente del hotel Shavanna, en Puerto Escondido.  

Animal Político buscó a la Secretaría de Economía para conocer el número de Créditos a la Palabra entregados durante la pandemia y cuántos de ellos al sector turismo. A la fecha se sigue en espera de respuesta. 

En febrero de 2021 la Secretaría del Trabajo federal presentó un plan de reactivación económica para el turismo que se centra en los jóvenes y que se aplicará en los 10 estados identificados como prioritarios. 

El plan de la Secretaría de Economía no es nuevo. Consiste en otorgar hasta 50 mil becas del programa Jóvenes Construyendo el Futuro en el sector turístico, en municipios específicos de las entidades antes mencionadas. 

En este programa, las y los jóvenes son capacitados durante un año en el que reciben 4 mil 310 pesos mensuales. El argumento de la dependencia para aplicar este plan es que los jóvenes son el grupo de población que más perdió empleo durante la pandemia. Sobre esta estrategia aún no hay resultados disponibles. 

Las y los afectados ven estos programas sólo como paliativos y no como soluciones reales al problema. 

Mencionan que hay otro tipo de acciones mucho más simples y no precisamente económicas que les ayudarían a reactivar sus negocios. 

Por ejemplo, David relata que en julio pasado, cuando recién había pasado el confinamiento en Puerto Escondido, el presidente Andrés Manuel López Obrador comió en su restaurante durante su visita al municipio. 

“Su cuenta no pasó ni los 300 pesos, pero su presencia ayudó para que al siguiente día duplicáramos las ventas y así inició nuestra recuperación, la gente tuvo confianza de comer con nosotros. Ese tipo de acciones, sencillas y de promoción nos ayudarían mucho a todos”.          

Pese a la crisis, México se mantuvo a flote 

La crisis en el sector turístico no solo se ha vivido en México, sino también a nivel mundial.

El 2020 fue el peor año para el turismo mundial y la crisis generada ha puesto en riesgo entre 100 y 120 millones de empleos directamente relacionados a esta actividad, muchos de ellos en pequeñas y medianas empresas, señala la Organización Mundial del Turismo (OMT).

Según la OMT, el año pasado los destinos turísticos de todo el mundo recibieron mil millones menos de visitantes internacionales que en 2019, lo que representa una caída del 74%. 

Asia y el Pacífico fueron las regiones más afectadas, con 84% menos de visitantes, seguido de África, el Medio Oriente, Europa y por último la zona de Américas, en la cual se ubica México y que recibió 69% menos de ingresos.

A diferencia de México, los gobiernos de otros países sí emprendieron acciones para ayudar a la población que dependía del turismo. 

Brasil, por ejemplo, anunció 914 millones de dólares en apoyos para conservar empleos; Francia aprobó 21 mil mdd para apoyos a trabajadores y creó un Comité especial para monitorear las afectaciones. 

Alemania aprobó un paquete de ayuda de 10 mil mdd para la aerolínea Lufthansa y un proyecto de ley para que viajes agendados pudieran canjearse a futuro. Italia aprobó 24 mil mdd para que los negocios se adaptaran a las medidas de nueva normalidad.

Aunque en nuestro país no hubo tal ayuda, varios de los estados más turísticos se mantuvieron a flote en gran parte gracias al turismo internacional. 

Si bien hubo una reducción en 2020 de visitas internacionales, México podría pasar de la séptima posición, a los primeros tres lugares en el ranking de los países más visitados a nivel mundial, según una proyección del Centro de Investigación y Competitividad Turística de la Universidad Anáhuac (Cicotur)

“La verdad nuestro fuerte fue el turismo internacional. Al poder trabajar desde casa muchos de ellos vinieron a Puerto Escondido para rentar estancias largas en nuestro hotel y desde aquí trabajan”, dice Esaú Rendón. 

La respuesta a este fenómeno es que en México no se impusieron restricciones como el cierre de fronteras. Y las medidas internas para prevenir contagios, como el uso de cubrebocas, fueron voluntarias en la mayoría de los estados. 

Pero esa falta de restricciones también pone en riesgo a los empleados de los hoteles. Manuel* platica que en los hoteles para los que él trabaja, las limitaciones para los turistas son mínimas por no decir nulas. 

“Nosotros como empleados estamos obligados a usar cubrebocas dentro del hotel, pero a ellos no se les exige nada. El argumento del hotel es que como vienen de vacaciones no se les puede obligar”. 

La escena de los turistas sin cubrebocas, según Manuel, se replica en playas y transporte público. 

“Yo uso continuamente el Aeropuerto Internacional de Cancún y cada que regreso a México el filtro sanitario para los turistas extranjeros es de los más simple, aunque vengan de países donde ya existen nuevas cepas de COVID”, agrega.    

Se viene una recuperación lenta 

Ante la falta de una base de datos federal con cifras de cada entidad, Animal Político consultó a trabajadores, organismos y dependencias locales de los estados más turísticos con el fin de conocer su realidad sobre la pandemia. 

En el caso de Quintana Roo se tiene el registro de 106 mil 854 personas que perdieron su empleo en el sector turismo por la pandemia. A la fecha solo se ha recuperado entre 15 y 20% de esas fuentes de empleo, señala Sergio León, presidente de la Coparmex Quintana Roo.

Sergio León opina que acciones como la entrega de becas de Jóvenes Construyendo el Futuro es una apuesta insuficiente y que pareciera tener “fines electorales”.

En Quintana Roo, empleados y empresarios reconocen el esfuerzo del gobierno estatal por reactivar el turismo y no así el del gobierno federal. 

La situación en Oaxaca es similar. En 2020, la capital del estado fue el lugar más afectado, con un descenso en su derrama del 72%, seguida de Juquila (66.8%), Huatulco (61.7%) y Puerto Escondido (56%). 

Sin embargo, trabajadores y empresarios reconocen los esfuerzos del gobierno local para apoyarlos. Quizá no económicamente, pero sí en la difusión y apertura para negociar horarios y medidas de servicio.  

En Guerrero, el impacto de la pandemia ocasionó la pérdida de más de 20 mil empleos formales y más de 50 mil empleos informales. Acapulco tuvo solo cuatro arribos de cruceros en todo el 2020 y una pérdida de 37 mil 384 pasajeros. En todo el estado se cerraron 467 hoteles.

Empresarios de Acapulco, Chilpancingo, Taxco e Iguala se declararon en “huelga de pagos” de servicios de agua y luz. Aseguraron no contar con apoyos federales, pero agradecieron la disposición del gobierno local para negociar y abrir bajo medidas sanitarias. 

En la Ciudad de México, donde se han enfrentado dos olas de contagios por COVID, los efectos económicos negativos se registraron mayoritariamente en hoteles y restaurantes.

Como respuesta, el gobierno capitalino ha otorgado diversos apoyos económicos, financiamientos e incentivos. Entre ellos 50 mil créditos de 10 mil pesos, apoyos emergentes a 100 mil  trabajadores de restaurantes por 2 mil 200 pesos cada uno, y la condonación de impuesto sobre nómina a comercios del Centro Histórico. 

En Baja California Sur, que recibió tres veces menos visitantes en 2020 comparado con 2019, ya recuperó 18 mil empleos de los 22 mil que se habían perdido durante la pandemia, de los cuales 80% tenían que ver con el turismo. Esto gracias a la iniciativa privada, las certificaciones de higiene y los apoyos estatales para postergar, hasta seis meses sin intereses, el pago del Impuesto sobre la Nómina, señala Gustavo Díaz titular de la Coparmex en Baja Sur.

Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco, Querétaro, San Luis Potosí y Zacatecas lograron concretar el ‘Pacto Centro Occidente por el Turismo’, una alianza basada en la promoción y en desarrollar rutas interregionales. 

En lo que va del año, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido cuestionado en varias ocasiones sobre alguna estrategia concreta para reactivar el turismo en los próximos meses. El mandatario siempre se desvía del tema y habla de las obras en el sureste mexicano, como el Tren Maya.

En la conferencia matutina del 25 de febrero, López Obrador se limitó a decir que las condiciones actuales de la pandemia ayudarán mucho al turismo, sobre todo por la aplicación de vacunas contra COVID. 

“Va bien el combate a la pandemia, yo espero que en tres meses, a mediados de año, inicie ya la recuperación en los sitios más turísticos, porque va a coincidir con el avance de la vacunación de Estados Unidos (…) entonces todo el turismo internacional va a preferir México”, aseguró.

A diferencia del presidente, los empresarios del sector esperan una recuperación muy lenta que podría alargarse incluso hasta 2023 ante la falta de apoyos y programas federales.

La única certeza es que mientras los semáforos estatales no cambien a verde, los hoteles no podrán ocuparse al 100% y por ende sus economías seguirán estancadas. Además de que medidas como la de Canadá, de restringir viajes a México, y la de Estados Unidos de pedir prueba negativa de COVID a personas que viajen o regresen no abonan a la recuperación del sector.

Empresarios y trabajadores apuestan a las temporadas vacacionales próximas para recuperar un poco de lo perdido, como Semana Santa y el periodo de Verano. 

Más allá de la falta de apoyos, comprenden que el único enemigo en común es el COVID y que dependerá de todos regresar a la normalidad.

“La recuperación será muy lenta, pero esperamos que mucha gente de otros países donde la vacunación sí está avanzando venga a Cancún en Semana Santa, incluso ya hay convenios con hospitales para que los turistas se hagan la prueba al llegar”, comenta Manuel*. 

El buen ánimo se mantiene en la mayoría de los sitios turísticos porque confían en que ya pasó la peor etapa. 

Juana desea que pronto ella y sus hijos vuelvan a vender sus recuerdos en las playas llenas de turistas y juntar los 600 o mil pesos diarios (en un buen día) que les permitan vivir como antes, sin lujos pero con lo necesario para vivir bien.

“Es lo que queremos, trabajar. De los turistas comemos. Esto fue lo peor y en verdad no se lo deseo a nadie”, finaliza Juana.

*Manuel y Rebeca son nombres ficticios, ambas personas pidieron ocultar sus nombres reales por temor a represalias en los hoteles donde laboran. 

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