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Orsetta Bellani

Miles de mujeres de todo el mundo llegan a Chiapas para luchar junto a las zapatistas por sus derechos

Durante tres días más de 7 mil mujeres, acudieron al Caracol Zapatista de Chiapas para debatir sobre salud, crianza, lesbianismo, violencia de género y violencia de Estado, en el evento zapatista más exitoso de los últimos años.
Orsetta Bellani
Por Orsetta Bellani
13 de marzo, 2018
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Entrando al Caracol zapatista de Morelia, zona de Tzotz Choj, Chiapas, Angélica Ávila de Fuerzas Unidas por Nuestrxs Desaparecidas en Nuevo León (FUNDENL) sintió una “energía de lucha” muy fuerte. Con mochila al hombro fue recibida con una manta que decía “Bienvenidas mujeres del mundo”, para después encontrarse con casitas de madera pintada con murales de colores, rodeadas por pasto verde y bosque. Un espacio donde las y los zapatistas lograron construir otro mundo, donde a los jóvenes no los desaparecen como le pasó a su hijo Gino, quien un día de 2011 salió de su casa y nunca más regresó.

Cuando Angélica entró en el Caracol de Morelia – uno de los cinco “centros administrativos” zapatistas presentes en Chiapas – estaba empezando la inauguración del Primer Encuentro Internacional, Político, Artístico, Deportivo y Cultural de Mujeres que Luchan, convocado en ocasión del 8 de marzo.

“Sabemos que hay de diferentes colores, tamaños, lenguas, culturas, profesiones, pensamientos y formas de lucha. Pero decimos que somos mujeres y además mujeres que luchan, entonces somos diferentes pero somos iguales. Y es que también nos hace iguales la violencia y la muerte”, afirmó la Insurgenta Erika desde el escenario, rodeada por bases de apoyo y milicianas del EZLN.

Desde otro templete, Marichuy y las representantes del Concejo Indígena de Gobierno observaban la inauguración del evento, pero nunca intervinieron.

“El trabajo del sistema capitalista patriarcal es mantenernos sometidas. Si queremos ser libres tenemos que conquistar la libertad nosotras mismas como mujeres que somos”, concluyó la insurgente zapatista.

Mientras que la mujer hablaba, las casas de campaña iban cubriendo el cerro, ocupando cada rincón del Caracol de Morelia. Poco a poco, más de 5 mil mujeres procedentes de los cinco continentes se acercaban para escuchar sus palabras. El evento más exitoso y participado de los últimos años en territorio zapatista.

Ha sido el evento más exitoso de los últimos años.

Durante tres días, las más de 7 mil mujeres que participaron en el encuentro jugaron a futbol y basket, vieron obras de teatro, bailaron el son de las músicas zapatistas del grupo Dignidad Rebelde. Intercambiaron experiencias para “alimentar nuestras luchas que cada quien tenemos donde estamos”. Descubrieron que en Australia el extractivismo afecta a las comunidades, y que en la lejana Finlandia las mujeres indígenas sami luchan por sus vidas. Debatieron sobre salud, crianza, lesbianismo, sobre violencia de género y violencia de Estado.

Durante su plática con las zapatistas y las demás mujeres del mundo, Angélica Ávila habló a nombre de todas las demás integrantes de FUNDENL, contando sobre las desapariciones de sus hijos y de la lucha que como madres están librando. Se emocionó frente a un público tan atento y conmocionado.

“Una mujer zapatista tomó la palabra para darme ánimo en la lucha, y me quebré”, dijo Angélica Ávila.

Los hombres no fueron invitados al encuentro que, por primera vez, fue organizado únicamente por las mujeres zapatistas. Se quedaron a los márgenes del Caracol de Morelia cocinando, limpiando y haciendo otras actividades para que el evento se pudiera desarrollar. Para cada mujer zapatista que participó – más de 2 mil – hubo un hombre que se quedó en la comunidad cuidando sus hijos y su casa.

Pero a los hombres, de acuerdo con las zapatistas y con otras mujeres que entrevistamos, hay que incluirlos en la lucha. “Creo que es importante que hayan espacios de puras mujeres porque en caso contrario los hombres dirigen y se toman la palabra y el espacio”, dijo la afrodominicana Ochy Curiel, integrante del grupo colombiano Tremenda Revoltosa Batucada Feminista.

En ausencia de hombres, las mujeres tomaron la palabra con más seguridad, debatieron de forma distinta, incluso bailaron de forma distinta.

“Sin embargo, sí creo que los hombres tienen que ser antipatriarcales. Tienen privilegios pero en la medida en que se los cuestionen siento que pueden ser feministas, es más: deberían serlo”, añadió Ochy Curiel.

“El feminismo es una apuesta para el mundo, de trasformación de las relaciones desiguales de explotación, discriminación y de racismo”.

Un largo camino

Marta Dillón viajó unos 7 mil kilómetros para llegar a Chiapas. Tomó la decisión desde diciembre pasado, momento en que leyó la convocatoria de las mujeres zapatistas.

“Vine para tomar contacto con una experiencia de autonomismo como es el movimiento zapatista y vincularme con mujeres de todo el mundo”, comentó la militante argentina del movimiento Ni Una Menos.

“Tenemos que empezar a diseñar qué es lo que queremos cuando decimos que lo queremos cambiar todo. Eso implica imaginación colectiva y creo que acá, entre tantas experiencias de tantos distintos lugares del mundo, la imaginación se expande y podemos diseñar el mundo en el que queremos vivir”.

De acuerdo con Vilma Almendra, indígena nasa misak del Cauca (Colombia) e integrante del colectivo Pueblos en Camino, el objetivo del encuentro es que las participantes se encuentren para conocerse y “abrir un gran espacio político desde las mujeres para seguirnos tejiendo con otras y otros”.

“Hay mujeres de la ciudad que nos desprecian porque no saben de la lucha de (otras) mujeres, porque no han leído libros donde las feministas dicen cómo debe ser (el feminismo)”, afirmó la Insurgenta Erika durante la inauguración –, pero reconoce que las feministas han dado algunos aportes importantes: “tenemos que poner a dialogar estos aportes con nuestras culturas; no agarrarlos como formulas, sino ver qué tienen que ver estas experiencias con nosotras”.

Los hombres no fueron invitados al encuentro que, por primera vez, fue organizado únicamente por las mujeres zapatistas

A la par de otras mujeres indígenas mexicanas, la guatemalteca y maya q’eqchi’ Lorena Cabnal se asumió como feminista comunitaria: “para mi ser feminista es un acto de transgresión y de rebeldía. No existe la palabra feminismo, pero creo que los feminismos en el mundo han aportado elementos para interpretar la vida”.

Según la escritora Francesca Gargallo, autora de “Feminismos desde Abya Yala”, libro que escribió “en dialogo con las mujeres de 607 pueblos originarios de Nuestra América”, se puede definir como feminista cada lucha de las mujeres para la mejoría de sus condiciones.

“Decirse feminista en la mayoría de las lenguas es la traducción de algo mucho más complejo, de la misma forma que todas las traducciones es reductiva”, explicó Francesca Gargallo, quien ve el feminismo como parte de la lucha para el buen vivir.

“Hay mujeres que usan metáforas para decir qué son, algunas dicen ser las “mujeres del corazón” o “mujeres en búsqueda de una buena vida”. Cada vez que esta búsqueda parte de la reflexión entre mujeres, creo que se puede hablar de feminismo”.

A compartir experiencias

Lucía lleva un traje maya tzeltal, un paliacate amarrado a la gorra y un radio en la cintura. A veces el aparato emite un ruido y le toca interrumpir su charla para contestar. En la construcción hecha de tablas de maderas, que normalmente funciona como comedor, poco a poco van entrando más mujeres. Se sientan en suelo para asistir a este intercambio no programado y tan inusual, mientras que una miliciana pasea por el cuarto.

Las mujeres presentes tomaron la palabra una a una, hicieron observaciones o preguntas.

Lucía, que vive en la zona de La Realidad, se tomó su tiempo para buscar la palabras más adecuadas para contestar. Habló de la guerra de baja intensidad en contra de las comunidades zapatistas y de cómo éstas organizan sus sistemas de salud, justicia y educación autónomos. Contó de su alianza con los demás pueblos indígenas que integran el Congreso Nacional Indígena (CNI), y el hecho de haber entablado relación con el Movimiento de Mujeres de Kurdistán, quienes enviaron un video para saludar el evento pues su representante fue deportada al aterrizar a la Ciudad de México.

“Nunca en mi vida desde que nací en la selva, nunca he conocido gente como la que está acá, casi pensaba que solo existíamos nosotras”, sostuvo Lucía con una sonrisa.

“Gracias a este encuentro estoy conociendo a mujeres de otros estados y de otros países. Me da gusto que nos entendamos y compartamos. Al año ya no será igual, a lo mejor tendremos avances o cometeremos errores, pero aquí seguiremos”.

Se escuchan los gritos del taller de danza africana que se está llevando a cabo afuera, y el silbato del partido de voleibol. Pronto caerá la noche y las mujeres zapatistas subirán otra vez al escenario para clausurar el evento. Lo harán con palabras tiernas que conmoverán a muchas. E invitarán a las mujeres que luchan no solo a analizar “quiénes son los responsables de nuestros dolores que tenemos”, sino a reunirse el próximo año en territorio zapatista, bajo el lema: “sus mundos de cada quien, de acuerdo a sus tiempos y modos.

 

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

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Por qué los conejos podrían tener la clave del origen del orgasmo femenino

El enigma ha intrigado a los científicos durante siglos. ¿Por qué las mujeres experimentan orgasmos si éstos no cumplen una función reproductiva? Un grupo de científicos en Estados Unidos dio un conocido antidepresivo a un grupo de conejos hembra y asegura haber resuelto el misterio.
Getty Images
1 de octubre, 2019
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Es un gran misterio evolutivo.

¿Por qué las mujeres experimentan orgasmos si estos no cumplen una función reproductiva?

El orgasmo masculino está conectado a la eyaculación, pero que una mujer sienta placer y alcance el clímax sexual no parece tener un fin específico.

Existen muchas teorías en torno al origen del orgasmo femenino.

Una de ellas, por ejemplo, señala que las contracciones causadas por el orgasmo pueden ayudar a “succionar” el esperma y transportarlo más profundamente, lo que aumentaría la probabilidad de concepción.

Otra plantea que el orgasmo establece un vínculo afectivo más intenso con la pareja.

Un grupo de científicos en Estados Unidos acaba de plantear otra posibilidad, y está relacionada con la fisiología de los conejos.

Vestigios de un mecanismo evolutivo

El orgasmo femenino es un “reflejo neuroendocrinológico demasiado complejo para ser simplemente un accidente evolutivo”, afirma el estudio publicado en la revista de la Academia de Ciencias de Estados Unidos, Proceedings of the National Academy of Sciences.

La nueva hipótesis es que el orgasmo es el resultado de un mecanismo evolutivo desarrollado para estimular la ovulación.

Orgasmo femenino
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El orgasmo en las mujeres sería un vestigio de mecanismos fisiológicos desarrollados para desencadenar la ovulación durante el coito, según el nuevo estudio.

Los humanos ovulan en forma espontánea, en cierto período en el ciclo menstrual, tengan o no relaciones sexuales.

Pero en el caso de otras especies, como los conejos y los gatos, es la actividad sexual la que dispara la ovulación.

El mecanismo es denominado “Ovulación inducida por la cópula” o CIO por sus siglas en inglés.

La nueva hipótesis plantea que “los mecanismos neuroendocrinológicos implicados en el orgasmo femenino se derivan evolutivamente de los mecanismos que causan la ovulación en animales con CIO”, afirmó Günter Wagner, investigador de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale y coautor del estudio.

Los científicos señalan que el orgasmo en las mujeres sería un vestigio de mecanismos fisiológicos desarrollados para desencadenar la ovulación durante el coito.

“Sabemos que existe un reflejo en conejos. La pregunta es si podría ser el mismo que ha perdido su función en humanos”, afirmó Mihaela Pavlicev, coautora del estudio.

Experimentos con conejos

Wagner y Pavlicev aseguran haber establecido que el mecanismo CIO en conejos y el orgasmo femenino son homólogos; en otras palabras, que tienen un origen evolutivo común.

Y para probarlo, Pavlicev y sus colegas sometieron a conejos hembra a una serie de experimentos. En uno de ellos los científicos dieron a los animales un antidepresivo, fluoxetina, que reduce la frecuencia de orgasmos en mujeres.

Si la fluoxetina tiene ese efecto en los seres humanos, también afectará la ovulación en los conejos debido al origen evolutivo común, plantearon los investigadores.

Conejos

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En los conejos y otra especies, es la actividad sexual la que desencadena la ovulación.

Y en los conejos tratados con fluoxetina, las ovulaciones cayeron un 30% respecto al grupo de control.

¿Por qué el impacto no fue mayor? Los autores del estudio señalan que los conejos descomponen la fluoxetina en forma más eficiente que las mujeres.

Otros científicos que no participaron en el estudio señalaron que una reducción del 30% en la ovulación de los conejos no es suficiente para probar que CIO y el orgasmo en las mujeres tienen un mismo origen evolutivo.

El próximo paso, de acuerdo a Wagner, es repetir los experimentos con otras especies en las que la cópula desencadena la ovulación.

Para los investigadores, lo importante es que la gran pregunta, ¿cómo evolucionó el orgasmo femenino?, ha dado lugar ahora a otro interrogante más específico: ¿por qué se mantiene el orgasmo en las mujeres cuando su función en la ovulación ya no existe?


https://www.facebook.com/BBCnewsMundo/posts/10157613595709665


https://www.youtube.com/watch?v=bDSBMWM16Ss

https://www.youtube.com/watch?v=KD1_rWvZnzg

https://www.youtube.com/watch?v=-NSjnc3NL2k&t=4s

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