Escándalo de Cambridge Analytica: ¿debería Zuckerberg renunciar a Facebook?
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Escándalo de Cambridge Analytica: ¿debería Zuckerberg renunciar a Facebook?

En medio del escándalo por el uso indebido de datos de la consultora Cambridge Analytica —la mayor crisis que ha enfrentado la red social en sus 14 años de historia— algunos ponen en entredicho el liderazgo de su creador y director ejecutivo.
Reuters
Por Redacción BBC
5 de abril, 2018
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“Cuando estás construyendo algo sin precedentes en el mundo como Facebook, vas a cometer fallos. Pero la gente debería tener en cuenta que estamos aprendiendo de nuestros errores”, dijo Mark Zuckerberg este miércoles.

– “¿Vas a renunciar?”, le preguntó a continuación un periodista.

– “¡No que yo sepa!”, respondió tajante.

En medio del escándalo por el uso indebido de datos de la consultora Cambridge Analytica —la mayor crisis que ha enfrentado la red social en sus 14 años de historia— algunos ponen en entredicho el liderazgo de su creador y director ejecutivo.

Pero Zuckerberg no está dispuesto a ceder su silla tan fácilmente.

El empresario estadounidense de 33 años quien es, además, el presidente de la cúpula directiva de la compañía, controla la junta. Es el dueño mayoritario de Facebook y tiene un poder casi absoluto sobre las decisiones que se toman sobre la plataforma.

Sin embargo, las revelaciones recientes sobre las fallas de privacidad, además de las controversias por la difusión de noticias falsas y la propaganda política, han precipitado a muchos a cuestionar la capacidad de mandato de Zuckerberg… e incluso su ética profesional.

“Solo puede dimitir”

Uno de sus oponentes más fuertes es Scott Stringer, director de la cartera de pensiones de la ciudad de Nueva York, (EE.UU), quien posee unos US$1.000 millones en acciones en la red social.

Scott Stringer

Getty Images
Scott Stringer es el director de la cartera de pensiones de NUeva York y tiene acciones por valor de US$1.000 millones en Facebook.

Stringer fue firme: esta semana aseguró que Zuckerberg debería renunciar.

“(Facebook) tiene dos millones de usuarios”, le dijo a la red de televisión estadounidense de noticias financieras CNBC.

“Se está adentrando en terrenos pantanosos y no se está comportando de manera que la gente se sienta bien sobre Facebook y seguro sobre sus datos”.

Según Stringer, la dimisión de Zuckerberg le permitiría a Facebook comenzar “un segundo capítulo para mejorar su reputación”.

Sin embargo, y pese a la oposición de algunos de sus mayores accionistas, Zuckerberg es el único que puede decidir si se va.

El creador de Facebook “no solo dirige una institución que afecta a casi todas las personas del planeta”, escribió este martes en su página web el reconocido periodista y bloguero de financias británico Felix Salmon.

“Además, gracias a la ingeniería financiera , tiene la mayoría de los votos de los accionistas”. Esto significa, explica Salmon, que “no debe rendirle cuentas a nadie”.

“El sistema está diseñado de manera que Zuckerberg no puede ser despedido, solo puede dimitir. Y eso es precisamente lo que debería hacer ahora”, añade el británico.

Pantalla de inicio de Facebook.

Getty Images
El escándalo de Cambridge Analytica ha afectado a 87 millones de personas.

“Un hombre criticado por su falta de empatía”

La conferencia telefónica con periodistas de todo el mundo que Zuckerberg ofreció este miércoles fue tan bien como el joven emprendedor podría haber esperado.

De hecho, en un momento dado, incluso se animó a alargar el tiempo de la entrevista colectiva para responder a más preguntas.

De sus respuestas aprendimos algo más sobre cuál fue costo real de la publicidad negativa que está recibiendo y del movimiento #deleteFacebook (impulsado por aquellos que quieren borrarse de la red social). Y Zuckerberg dijo que no era para tanto.

No ha habido “ningún impacto significativo que nosotros hayamos observado”, declaró, antes de agregar rápidamente: “Pero miren… ¡no es bueno!”.

Lo que no pudimos saber durante la llamada, dice Dave Lee, corresponsal de tecnología de la BBC en Norteamérica, fue hasta qué punto Zuckerberg estaba siendo aconsejado por su equipo en esos momentos.

“Pero para un hombre que a menudo es criticado por su falta de empatía, fue una exposición robusta que duró casi una hora. Los inversores así lo entendieron: las acciones subieron un 3% cuando finalizó la llamada“.

La semana que viene, Zuckerberg se enfrentará a un escenario más duro, esta vez en frente de las cámaras, cuando testifique en Washington ante el Congreso.

De hecho, esta sesión con la prensa tal vez fue un ensayo ideal, dice Lee.

“La situación sobre el liderazgo de Zuckerberg podría cambiar drásticamente en los próximos meses, a medida que las investigaciones —sobre todo por parte de la Comisión Federal de Comercio (FTC, por su sigla en español)— comiencen a analizar más a fondo cómo Facebook manejó los datos públicos”.

Si se considera que no cumplió con su responsabilidad y se ve afectado por una multa cuantiosa, podría incrementarse la presión para que haga cambios sustanciales en Facebook.

Hasta ahora, a pesar de todas las disculpas y los mea culpa, Zuckerberg le dijo a los reporteros que no había despedido a una sola persona en la empresa a raíz del fiasco de Cambridge Analytica.

“Asumo la responsabilidad”, afirmó.

oficinas centrales de Facebook

AFP/Getty
Zuckerberg dijo que el movimiento #deleteFacebook no tuvo un impacto tan alto.

 

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Cuartoscuro

San Gregorio, el pueblo donde sus chicuarotes buscan recuperarse del COVID-19

San Gregorio Atlapulco es uno de los principales focos rojos de contagio en la alcaldía de Xochimilco, en donde la cifra, a mediados de diciembre, es de más de 16 mil casos positivos.
Cuartoscuro
Por Arantza Ocampo
27 de diciembre, 2020
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Aquí las tradiciones siguen existiendo. Transitan en las calles, habitan en las casas, se presumen en las plazas y se materializan en las chinampas. Aquí, las personas viven de su pasado y se alimentan de sus tierras. Sin embargo, hoy el pueblo de San Gregorio Atlapulco enfrenta una de sus mayores crisis, el azote por la pandemia de COVID-19.

Aquí la mala suerte no es ajena. En los primeros años de historia de San Gregorio Atlapulco como pueblo de la Nueva España, acontecieron eventos de magnitudes desastrosas. A principios del siglo XVII fuertes lluvias provocaron el desbordamiento de los canales, lo cual estropeó las cosechas, y casi al mismo tiempo, se desataron olas de epidemias que acabaron con la vida de miles de campesinos.

Actualmente les han azotado dos situaciones similares, una de ellas el sismo del 19 de septiembre de 2017. “Lo del sismo fue terrible, todos llorábamos”, doña Meche Domínguez mueve la cabeza, detrás de las rejas de su tienda “El Triunfo”, “todo se movía, todo se movía y ya nomás se oyeron los trancazos”, afirma con voz entrecortada.

Su local, al lado del centro de San Gregorio, fue uno de los pocos que no tuvieron daños estructurales después del sismo. Este pueblo fue uno de los más afectados de la Ciudad de México, tres mil 800 inmuebles dañados, entre los que destaca la parroquia de San Gregorio Magno, la más importante para el pueblo y cientos de damnificados.

Pese a eso, el señor Cuauhtémoc, también conocido como Don Güero, cuenta que el pueblo no tardó en levantarse: “Hartos hombres, hartos muchachos, harta gente que vino a ayudar a quitar las piedras ¿de dónde? Quién sabe, porque te digo que así es San Gregorio, sintieron que fue feo y ya se venían a asomar las gentes y venían a ayudar”.

Sin embargo, doña Meche vuelve a negar cuando se le pregunta por otro evento que no ha abandonado a los chicuarotes: la COVID-19. “Del temblor nos levantamos porque teníamos que levantarnos, pero de la pandemia no podemos estar bien todavía, estamos mal”, reflexiona y guarda silencio debajo de su cubrebocas floral.

Porque, pese al fuerte carácter de los chicuarotes, la pandemia ha arrasado con muchos. San Gregorio Atlapulco es uno de los principales focos rojos de contagio en la alcaldía de Xochimilco, en donde la cifra, a mediados de diciembre, es de más de 16 mil casos positivos. En el pueblo ha alcanzado a más de 100 personas. Esta realidad se refleja en las calles, donde letreros y grafitis advierten a la población sobre el riesgo, y tan solo algunos transeúntes utilizan el cubrebocas como establecen las autoridades de salud.

¿Por qué estamos así?, se cuestiona desde su estudio el artista y restaurador chicuarote Marín Serralde Galicia, a lo que responde: “Es por la misma naturaleza, por eso la gente se infectó mucho, la misma necesidad de sacar porque no hay otro medio (…) el que trabaja, come y el que no trabaja simplemente no come”.

Los guerreros de las chinampas

Aquí los chicuarotes no se rinden. Al menos no tan fácil. La herencia cultural y social que corre por sus venas los impulsa a vencer la adversidad. Así como labran sus campos y cuidan sus chinampas, procuran a sus generaciones jóvenes y buscan constantemente salir adelante.

Fernanda Negrete Emeterio es de la generación de jóvenes que han podido estudiar gracias a los logros de sus antecesores campesinos. A sus 28 años ya se recibió de la Barra Nacional de Abogados y, aunque admite que San Gregorio se ha vuelto un pueblo “feo”, desea quedarse en las tierras donde nació: “Al final de cuentas, las tradiciones que tenemos, que es como lo que nos diferencia de la ciudad, hacen que yo diga – No, sí, me voy a seguir quedando aquí –”.

Y como ella, hay muchos que son profesionistas y que lograron salir adelante gracias a sus parientes o, incluso, a su misma situación precaria. Tal es el caso del artista Martín Serralde, que ha vivido sus 64 años en San Gregorio, pero ha viajado por todo el mundo. Él también es hijo de campesino, pero se vio obligado a trabajar en el campo tras la muerte prematura de su padre.

“Yo no sé cómo salí, ¿eh? Te lo confieso”, se ríe, recordando sus años de juventud, en los que no tenía tiempo para divertirse, pero sí para apreciar la belleza de su pueblo. Para él, la única forma de salvar a San Gregorio es dando a conocer sus maravillas: “porque es una importancia que nosotros creemos tenerlo, nosotros lo creemos nada más, pero la demás gente no lo conoce, ni les interesa”.

La responsabilidad de salir adelante recae en los más jóvenes, quienes además cuentan con una carga cultural heredada por sus tíos, padres y abuelos, muchos de los cuales participaron activamente en movimientos sociales a favor del progreso de San Gregorio. Así es para Fernanda Negrete, cuyo abuelo fue un ferviente activista chicuarote.

“Con el trabajo, los campesinos tienen el deseo de superarse, no solamente esa generación, sino la nuestra y las que vienen, porque es un pueblo muy trabajador”, asegura el abuelo de Fernanda, el cronista Raúl Emeterio, a quien todavía se le ilumina la mirada al hablar de su pueblo. Ante esto, su nieta solo espera que los chicuarotes puedan unirse para sacar a San Gregorio adelante.

Sus habitantes reconocen que tienen en frente un desafío si es que quieren conservar sus tradiciones y mantener la seguridad y tranquilidad del pueblo: “Yo creo que si vamos a un lugar debemos de ver qué es lo mejor de ese lugar, no lo malo, porque en ocasiones los malos ni son los que están ahí, ¿verdad?”, concluye Martín Serralde.

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