Funcionaria de Colima deja su cargo tras denunciar ser víctima de violencia de género

La secretaria de Movilidad, Gisela Méndez acusa que recibió agresiones físicas, verbales, amenazas y calumnias durante su administración, principalmente por parte del sector transportista.

Funcionaria de Colima deja su cargo tras denunciar ser víctima de violencia de género
Gisela Méndez, exsecretaria de Movilidad de Colima. @gismendez

El 11 de febrero de 2016, la arquitecta Gisela Méndez asumió el cargo de titular de la Secretaria de Movilidad en el estado de Colima. Poco más de dos años después, se vio forzada a renunciar tras ser víctima de lo que ella denuncia como violencia de género, principalmente por parte de los integrantes del sector transportista.

“He tenido que soportar agresiones físicas, verbales, amenazas, calumnias que no solo han tocado mi labor profesional pero también la personal”, señaló la exfuncionaria este sábado a través de un comunicado.

En entrevista para Animal Político, Gisela explicó que dichas agresiones las recibió desde el primer día en que comenzó su gestión.

“En Colima se tiene una sociedad mucho más machista. Desde el día uno yo fui desacreditada por ser mujer, además el sector transportista es un sector muy masculino y cuando tienen a una mujer al frente, para ellos es un golpe muy duro y por ello desde el inicio fui descalificada, decían que sería una decepción y que no iba a poder con el cargo”, comentó.

No solo fue atacada por el sector, sino que, asegura, también los periodistas locales y la opinión pública cuestionaban su capacidad por el simple hecho de ser mujer.

Gisela señaló que a pesar de los obstáculos, logró avances importantes en el tema de movilidad para el estado, pues contó con el apoyo de su equipo y del gobernador de la entidad, José Ignacio Peralta, quien desde el inicio supo la situación que enfrentaba.

“Entre más cosas lográbamos y demostrábamos que nuestras decisiones eran las correctas, más nos descalificaban y atacaban. Así fue como iniciaron las calumnias y las amenazas, no solo contra mí, sino también contra mi equipo y mi familia”, narró Gisela.

Recordó que realizar su trabajo era difícil pues los líderes transportistas y concesionarios se negaban a negociar ciertas acciones que ella planteaba.

La agresión física más grave que recibió Gisela, fue en junio de 2017, cuando la dependencia entregó concesiones para taxistas.

Un grupo de taxistas se inconformó ya que cambió el proceso para obtenerlas. “En administraciones anteriores ellos podían sobornar a las autoridades y conseguirlas, pero eso lo cambiamos nosotros”, comentó.

Con la intención de tranquilizarlos Gisela recibió a cada uno de los inconformes en su oficina. Uno de los taxistas aprovechó estar a solas con ella e intento agredirla, sujetándola del cuello.

“Yo me defendí de manera violenta pues sentí que mi vida estaba en peligro. La agresión no pasó a más e informé al gobernador”. Desde ese día, el mandatario José Ignacio Peralta, puso a disposición de Gisela y su equipo un cuerpo de seguridad.

Sin embargo esa agresión física no se denunció. “No hubo acciones legales, recuerdo el rostro del taxista pero fue un momento de shock y no recuerdo su nombre y no hice una denuncia”, acota.

Después de esta agresión, un usuario de redes sociales amenazó su vida y decidió denunciarlo ante la Procuraduría General del Estado.

“En una nota de un portal de noticias una persona hizo una invitación para que me mataran por lo que denuncié los hechos. Seguí el proceso establecido por la Procuraduría, fui sometida a la evaluación psicológica, pero desconozco en qué se encuentre el proceso”, detalla.

A pesar de que las agresiones en su contra eran constantes y visibles, Gisela considera que una de las razones por las que no se toman acciones es porque en el estado, como en muchas partes del país, se tiene una percepción generalizada de que “la situación contra las mujeres en la política, así es y hay que aguantarla”.

Lamenta que por el simple hecho de ser mujer no pueda desempeñarse en su trabajo.

Respecto a su renuncia y las razones presentadas, Gisela comenta que el gobernador del estado no emitió respuesta alguna y aceptó su salida. “Creo que es difícil tener empatía desde el otro lado y entender la situación que uno vive”.

Considera que la mejor manera de acabar con este tipo de casos es darlos a conocer y denunciarlos.

Ante la salida de Gisela, el viernes pasado el gobernador, Ignacio Peralta Sánchez, designó a José Belisario Arrayales López como nuevo secretario de Movilidad.

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