Tess, el satélite cazador de planetas con el que la NASA quiere descubrir nuevos mundos
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Tess, el satélite cazador de planetas con el que la NASA quiere descubrir nuevos mundos

Los científicos buscarán gases con potencial de ser "biomarcadores", los químicos como el oxígeno, metano y vapor de agua que pueden indicar la presencia de formas de vida.
19 de abril, 2018
Comparte

 

Con Tess, despega una nueva era en la búsqueda de planetas. La Agencia Espacial de Estados Unidos (NASA) lanzó el miércoles desde Cabo Cañaveral, Florida, el satélite Tess, cuya misión es encontrar miles de nuevos mundos más allá del Sistema Solar.

Tess investigará estrellas con la esperanza de captar las caídas en el brillo que ocurren cuando los planetas que las orbitan pasan por delante.

El objetivo de Tess es compilar un catálogo para que otros telescopios puedan llevar a cabo un análisis más detallado.

“Tess está equipado con cuatro cámaras muy sensibles que permitirán monitorear casi todo el cielo“, dijo George Ricker, el principal responsable de la misión.

Buscando sombras

Ricker, investigador del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, en inglés), señaló que Tess detectará planetas con un proceso “llamado de tránsito”.

“Podemos ver la sombra, efectivamente, del planeta que pasa por delante de una estrella”, explicó Ricker.

El considerado último telescopio de la NASA fue lanzado en un cohete Falcon 9 de Space X.

El nombre de Tess es un acrónimo en inglés derivado de Satélite de Exploración de Exoplanetas en Transición (Transiting Exoplanet Survey Satellite).

El satélite debió haber partido el lunes, pero la empresa encargada de lanzarlo, Space X, pidió más tiempo para investigar un problema con los sistemas de guía del cohete.

TESS

NASA
Las cuatro cámaras del Tess explorarán el 85% del firmamento durante su misión principal.

El miércoles, en un vuelo de 49 minutos, el satélite fue puesto en una órbita muy elíptica sobre la Tierra.

Los encargados de la misión diseñaron una nueva órbita que lo tendrá “atrapado” por la gravedad de la Luna.

Eso servirá para emplear muy poco combustible para gestionar las operaciones, lo que permitirá que la misión dure varias décadas, en tanto la NASA lo encuentre de valor.

Tras Kepler

Tess sigue los pasos de Kepler, un telescopio espacial lanzado en 2009.

Kepler, que también usa la técnica de la transición, ha confirmado la existencia de 2.000 exoplanetas. Pero su misión primordial era fijarse solo en una parte muy concreta del espacio y la mayoría de sus descubrimientos están demasiado lejanos como para permitir profundizar en su estudio.

La estrategia de Tess será diferente en varios frentes. El primero y fundamental, en lo amplio del campo que estudiará.

Sus cámaras escanearán grandes franjas del cielo en períodos de 27 días, tomando el 85% del firmamento en dos años.

Planets graphic

NASA
Kepler ha descubierto más de 2.000 exoplanetas.

“En esos dos años, que es la misión inicial de Tess, esperamos agregar miles de planetas, como 2.000 o 3.000, que seguro son más pequeños que Júpiter y la mayoría menores que Neptuno”, le dijo a la BBC Jennifer Burt, del MIT.

“Esos son el tipo que tienen potencial de ser como la Tierra, en los que estamos más interesados”.

Los descubrimientos irán a un catálogo que otros observatorios podrán usar para estudiar.

“Piensa en una guía telefónica. Podrás ver los que te interesan”, afirmó la vicedirectora científica de Tess, Sara Seager, también del MIT.

“Pero no es solo la cantidad, también es la calidad, porque los planetas que encontremos tendrán suficiente brillo y estarán lo suficientemente cerca como para continuar tomándoles medidas”.

Launch

NASA
Tess iba a ser lanzado el lunes, pero se retrasó al martes.

La misión de Tess llega en un momento ideal. En los próximos años entrará en acción una generación de supertelescopios que tendrán la tecnología para estudiar las atmósferas de mundos cercanos.

Los científicos buscarán gases con potencial de ser “biomarcadores”, los químicos como el oxígeno, metano y vapor de agua que pueden indicar la presencia de formas de vida.

Tal vez el actor principal en ese campo sea el sucesor del telescopio Hubble, el observatorio espacial James Webb, que entrará en órbita en 2020.

Su reflector principal de 6,5 metros y sus instrumentos de infrarrojo parecen perfectos para el trabajo.

Artwork: Tess

NASA
La técnica de la transición busca detectar las caídas en brillo de una estrella cuando un planeta le pasa por delante.

Pero habrá otros, especialmente en Europa, donde la investigación científica de los exoplanetas es muy importante.

El Telescopio Extremadamente Grande, ubicado en el desierto del Atacama, con su reflector de 39 metros, se dedicará a estudiar los descubrimientos de Tess cuando esté operativo a principios de 2020.

Y luego está el telescopio Ariel de la Agencia Espacial Europea, que a finales de 2020 tendrá la ambiciosa misión de estudiar las atmósferas de los exoplanetas.

“Tess será extremadamente importante para nosotros”, le explicó a la BBC la investigadora principal de Ariel, Giovanna Tinetti, del University College de Londres.

“En particular, se espera que muchas ‘súper-Tierras’ sean descubiertas alrededor de estrellas muy brillantes, y está claro que eso son objetivos muy buenos para Ariel”.


 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Cuartoscuro

Fuerzas Armadas elevan presencia en la seguridad pública estatal: 1 de cada 4 instituciones tiene a un militar como titular

El 26.8% de las instituciones de seguridad pública estatales tiene como titular a una persona surgida del Ejército, la Marina o la Guardia Nacional, indica el más reciente Censo Nacional de Seguridad Pública Estatal del Inegi.
Cuartoscuro
Por Alfredo Maza
29 de septiembre, 2022
Comparte

La presencia castrense en la seguridad pública no solo se observa a nivel federal sino también estatal, donde aumenta el control de integrantes de las Fuerzas Armadas: tan solo al cierre del año pasado, una de cada cuatro instituciones estatales del ramo tenía como titular a un militar.

Así lo refieren datos del Censo Nacional de Seguridad Pública Estatal 2022, elaborado por el Inegi, que indica que, por institución de procedencia, los titulares de las instancias estatales de seguridad pública proceden en 13.4% de la Secretaría de la Defensa Nacional, en 10.1% de la Marina y en 3.3% de la Policía Federal/Guardia Nacional (26.8% en conjunto).

David Saucedo, especialista en seguridad pública, señaló al respecto que el verdadero problema no está solo en el hecho de que sean militares quienes encabecen la seguridad pública estatal, sino en que “incluso los mandos administrativos, operativos y la tropa sean militares”, pues no tienen la preparación para desempeñar tareas civiles.

“Son vertientes distintas, los militares están capacitados en tareas de seguridad nacional pero no de seguridad pública. De manera muy coloquial, podríamos decir que ambos son médicos, pero uno podría ser un médico dermatólogo y otro un médico cardiólogo (…) Quizá los dos tienen preparación en Medicina, pero con especialidades distintas”, dijo en entrevista.

Acerca del personal adscrito a las instituciones de seguridad pública estatal, el Inegi dio cuenta de que durante el Censo de 2021 se tenía registro de mil 53 elementos de la Sedena, 162 de la Policía Federal/Guardia Nacional y 87 de la Marina. Para 2022, se reportaron mil 79 de la Sedena, 118 de la Marina y 244 de la Policía Federal/Guardia Nacional, un aumento del 10.7%.

Las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública

Desde antes de que iniciara el sexenio de Andrés Manuel López Obrador e incluso del inicio de la llamada “guerra contra el narcotráfico” de Felipe Calderón, la corrupción en las corporaciones de seguridad pública estatales y municipales provocó que gobernadores, alcaldes e incluso presidentes solicitaran la intervención de las Fuerzas Armadas.

La Sedena creó desde los 90 un protocolo para poder proveer de mandos policiacos a las instituciones de seguridad civiles.

Tal fue el caso del general José de Jesús Gutiérrez Rebollo, titular del Instituto Nacional para el Combate a las Drogas durante el sexenio de Ernesto Zedillo (1994-2000), quien fue conocido como “el zar antidrogas” en México.

A este se sumó el caso del general Enrique Tomás Salgado Cordero quien, por decisión de Zedillo y en ausencia del regente Oscar Espinosa Villarreal, asumió como secretario de Seguridad Pública capitalino en 1996, luego de que al secretario David Garay se le relacionara con el secuestro de una joven por parte de dos policías preventivos.

Años después, el general Rafael Macedo de la Concha fue nombrado procurador general de la República durante el sexenio de Vicente Fox (2000-2006). Como titular de la PGR, Macedo de la Concha fue quien en esa administración encabezó el proceso legal que llevó al desafuero de López Obrador, entonces jefe de gobierno capitalino.

“Tenemos muchos casos donde militares ya habían ocupado cargos de alta responsabilidad en seguridad pública”, sin llegar a la militarización, dijo Saucedo.

No obstante, recordó también que precisamente Gutiérrez Rebollo fue llevado a juicio por colaborar con el Cártel de Juárez, entonces liderado por Amado Carrillo Fuentes, ‘el Señor de los Cielos’, mientras Salgado Cordero fue despedido luego de la participación de algunos de sus elementos en casos de brutalidad policiaca y Macedo de la Concha fue relevado tras la polémica por el desafuero.

“No recuerdo yo un solo caso de algún secretario de Seguridad Pública, estatal o municipal, en donde hayan entregado buenas cuentas. Hay algunas excepciones evidentemente (…) Pero más bien son la excepción y no la regla. La mayoría de los militares que han tenido una responsabilidad en materia de seguridad pública no terminaron su encomienda, tuvieron que salir por escándalos, por participación de sus elementos en multihomicidios o por casos de corrupción muy conocidos”, dijo Saucedo.

La impresión de “depurar” las corporaciones

Entonces, ¿por qué tener a militares en tareas de seguridad pública no se ha traducido en una disminución de la violencia? 

“El Ejército está tratando de combatir a los cárteles de la droga con despliegues masivos de elementos ocupando territorialmente las zonas que son dominadas por el narco y construyendo cuarteles militares, reclutando elementos, armándolos y haciendo rondines y patrullaje. Esta es la manera de combatir a otro ejército, pero los ejércitos del narco no son ejércitos regulares, son ejércitos guerrilleros: salen, golpean, se ocultan, se mueven, se trasladan de zona, y para combatir a un ejército guerrillero un ejército regular no sirve”, consideró Saucedo.

Para el especialista, “lo que sí hacen los militares al momento de ocupar cargos de alta responsabilidad en materia de seguridad pública es (que) generan una impresión, desde el punto de vista mediático, de depuración de las corporaciones que no necesariamente ocurre”.

Policía estatal

FOTO: Cuartoscuro

Los datos del Inegi también arrojan, por ejemplo, que a pesar de que las Fuerzas Armadas tienen la titularidad de más del 25% de las instituciones de seguridad pública estatal y de que sus elementos han ganado espacios dentro de las dependencias, las sanciones y denuncias en su contra igualmente van en aumento.

Tan solo en 2021 se reportaron 14 mil 810 sanciones contra servidores públicos de estas dependencias y 451 denuncias ante el Ministerio Público por la comisión de algún presunto delito realizado en ejercicio de sus funciones, lo que en comparación con 2020 significó un aumento de 29.7% y 23.9%, respectivamente.

Una estrategia contraria a la Constitución

Respecto del deber ser y la legalidad de que un militar asuma tareas de seguridad pública y a su vez dé órdenes a mandos civiles, Saucedo dijo que esta acción resulta inconstitucional e incluso puede atentar contra tratados internacionales firmados por México.

“Su propia normatividad interna pone límites y contención a las tareas de seguridad pública”, enfatizó.

Precisamente en los últimos meses se desarrolló un debate en torno a la propuesta de López Obrador de llevar a la Guardia Nacional a la Sedena, aunque el artículo 21 constitucional establece que esta debe ser “de carácter civil, disciplinado y profesional”. Al final, el presidente concretó el traspaso, pero no por medio de una reforma a la Constitución, sino legal, por lo que una parte de la oposición afirma que impugnará la medida ante la Corte. 

Lee: Es oficial, Sedena toma el control de la Guardia Nacional; AMLO publica decreto

La carta de la Organización de los Estados Americanos (OEA) tiene criterios en este sentido y excluye de su organización a aquellas naciones que tienen algún tipo de estructura político-militar. 

Los militares, dijo Saucedo, no tendrían por qué desempeñar tareas de seguridad pública ni tampoco dar órdenes a mandos civiles, pues, en un régimen democrático, los militares realizan solamente tareas de seguridad nacional.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.