Aborto seguro e informado: organización apoya a mujeres para interrumpir su embarazo en CDMX

Desde hace nueve años, Fondo MARIA se dedica a apoyar económica y psicológicamente a mujeres que deben trasladarse a Ciudad de México para abortar, ya que esta práctica no es permitida en sus lugares de origen.

aborto
Archivo. Cuartoscuro

Desde hace nueve años, más de 8 mil mujeres de diferentes partes del país han accedido al aborto legal en Ciudad de México gracias al trabajo de Fondo MARIA, una organización dedicada a brindar apoyo económico y de acompañamiento a quienes no pueden interrumpir su embarazo por las restricciones legales que imperan en el estado donde viven.

De acuerdo con Oriana López, vocera de la organización, Fondo MARIA fue inicialmente pensado para apoyar a mujeres que no podían acceder a abortos legales en sus estados, debido a que sus casos no estaban contemplados entre las causales permitidas para que se realice el procedimiento.

Sin embargo, al darse cuenta que “las causales que ya están indicadas como excepciones a la criminalización no son accesibles, hemos tenido que apoyar a mujeres que no solo por temas de salud o violaciones, sino a aquellas que por cualquier motivo deciden que van a abortar”.

“Las mamás también abortamos”

Karla (nombre ficticio) tuvo una bebé “por decisión”, y un año y seis meses después del nacimiento de su hija, al encontrarse nuevamente embarazada, decidió practicarse un aborto.

“Todo era como la primera vez: mareos, ascos, cansancio excesivo y náuseas… como cuando me convertí en mamá porque así lo decidí. Por eso es que, de alguna forma, a mí misma me parecía raro que siendo mamá pensara en abortar”, cuenta.

El tener una bebé hizo que Karla se preguntara “¿Acaso soy mala madre? Esa pregunta retumbaba en mi cabeza”.

Sin embargo, al pensar en la inestabilidad que tendría para poder cuidar de ambos hijos, y teniendo solo 22 años, decidió que era mejor abortar, volver a la universidad y dar una buena calidad de vida a su bebé.

Karla cuenta que buscó varias opciones, “pero económicamente estaba jodida. Además pensé en lo que me diría el papá de mi hija, que seguro me pediría luchar por esta familia, pero yo no quería ser mamá por segunda ocasión. Fue así que encontré a Fondo MARIA, llamé y me dijeron que el servicio era gratuito”.

Para ella no fue fácil decidirse a abortar, porque “siempre me hicieron creer que eso era algo malo, que atentaba contra una vida”. Sin embargo agradece que en en Fondo MARIA “me escucharon, no me juzgaron y me acompañaron en un momento fuerte de mi vida. Ahora sé que las mamás también abortamos”.

Todos los derechos para todas las mujeres

En 2007, cuando se aprobó la interrupción legal del embarazo en Ciudad de México, las fundadoras del proyecto, Emili Barclowe, Vanesa González Rizo, Eugenia López y Laura Villa se preguntaron cómo podría asegurarse que las mujeres de otros estados del país pudieran acceder a los mismos derechos que en la capital, cuenta Oriana.

Posteriormente, cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación la dictaminó como constitucional en 2008, comenzaron a diseñar una plataforma que permitiera el acceso a este derecho a mujeres que se encontraban en otros estados, aunque reconoce que desde el inicio el Fondo se pensó como una herramienta de corto plazo.

“Tenemos claro que esta iniciativa solo es un parche, y que hay que seguir trabajando para que las leyes en otros estados cambien y permitan a las mujeres decidir libremente sobre su cuerpo”.

De acuerdo con Oriana, además del acompañamiento a mujeres que deciden abortar, otra de las funciones de Fondo MARIA es la difusión de información científica y veraz sobre los pros y contras de la interrupción del embarazo, así como el apoyo para que las mujeres que se practican un aborto no vinculen el proceso con emociones negativas.

“Para nosotras es importante construir autonomía. Nos interesa empoderar y brindar herramientas para que el proceso del aborto sea iluminador de la vida y una experiencia positiva para las mujeres”, menciona.

Por ello, dice, no solo les interesa trabajar con mujeres, sino “hacia afuera. Tenemos que hablar públicamente sobre estar a favor del aborto; tenemos que ser completamente positivos y abiertos a reconocer este derecho, porque muchas personas pasan por este proceso y es necesario apoyarlas”.

Apoyo económico y emocional

El modelo de acompañamiento con el que trabaja Fondo MARIA, explica su vocera, es a través del apoyo de mujeres que, desde el momento en el que otras se acercan a la organización para preguntar por las opciones ante el embarazo, se encuentran pendientes de las necesidades particulares de las solicitantes.

Cada año Fondo MARIA lanza una convocatoria para que personas interesadas en colaborar de manera voluntaria con la organización se capaciten en temas de contención emocional y aspectos técnicos sobre los procedimientos médicos de la práctica del aborto.

Hasta la fecha han capacitado a ocho generaciones de entre 10 y 15 mujeres como acompañantes, y estas han contribuido a que más de ocho mil mujeres pudieran interrumpir su embarazo de manera legal.

Muchas de las acompañantes son mujeres que previamente han pasado por procesos de aborto, lo que las hace sensibles al tema, y esto, a su vez, contribuye al trato sensible que tienen con quienes acuden en busca de apoyo con la organización, explica Oriana.

Así fue como Annie se convirtió en acompañante de mujeres en Fondo MARIA: ella cuenta que abortó a los 20 años.

“Estaba en una relación violenta, estudiaba, no tenía trabajo y mi pareja aún vivía con sus padres”, cuenta.

Para ella el aborto de su producto, de 10 semanas de gestación, “fue algo fuerte ver la cantidad de sangre y coágulos que salían de mi cuerpo”. Además, cuenta, no tuvo apoyo emocional más que de su novio, que fue quien la llevó a la clínica en la que le dieron las pastillas de misoprostol para que se lo autoinduciera.

Sin embargo, cuenta, “no fue aquella carnicería que me contaron, o lo que la gente propagaba como leyendas urbanas; nunca vi un feto salir de mi vagina”, narra.

Luego de eso, Annie dice que conoció el feminismo y tuvo reflexiones sobre la maternidad libre, elegida y no como una imposición, lo que la llevó a promoverse como voluntaria para acompañar a otras mujeres.

A nueve años de comenzar con esta labor, Oriana señala que continúa siendo frustrante “el contexto político que implica que llevamos todo este tiempo trabajando, y que seguramente tendrán que ser otros más, porque los estados no han logrado reconocer que están fallándole a las mujeres”.

Por ello, dice, es necesario que se continúe trabajando para posicionar el tema como parte de una agenda política que reconozca “que las mujeres pueden decidir sobre su propio cuerpo, que son ciudadanas completas y que no somos incubadoras humanas sin decisión sobre nosotras. Tenemos que luchar porque la autonomía de  las mujeres sea una realidad en todo el país”.

Para conocer más sobre la labor de Fondo MARIA y apoyar al proyecto visita su página web, o llama al 01 800 83 27 311.

 

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

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