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Empresarios vinculados a director de obra en Ciudad Juárez obtuvieron contratos millonarios
Las empresas vinculadas al funcionario municipal con licencia han sido acreedoras a contratos millonarios para construir cuartos de 4.3 por 3.3 metros, en Zonas de Atención Prioritaria.
Yo Ciudadano
Por Jonathan Álvarez y Favia Lucero / YoCiudadano
30 de mayo, 2018
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Empresarios vinculados al director con licencia de Obras Públicas de Ciudad Juárez, Chihuahua, Gerardo Silva Márquez, obtuvieron contratos millonarios para construir cuartos contra el hacinamiento, los cuales fueron edificados en zonas de alto riesgo en este municipio.

Leer: Gobierno de Juárez construyó, en zonas de alto riesgo, cuartos para combatir hacinamiento

Los llamados ‘Cuartos Independientes’ del gobierno de Ciudad Juárez son una variación de los ‘Cuartos Rosas’ de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), cuyo objetivo es beneficiar a familias con niñas y mujeres jóvenes.

Sin embargo, en Ciudad Juárez al menos 1,106 de las habitaciones, hechas con recursos federales del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (FISM), fueron ubicadas cerca o dentro de zonas de riesgo por inundaciones y fallas geológicas.

La empresa Compañía Constructora Fronteriza, propiedad de Manuel Gilberto Contreras Lara, obtuvo contratos para la construcción de cuartos por un monto total de 14 millones 967 mil 473 pesos.

Actualmente, Contreras Lara es candidato independiente a la diputación estatal del Distrito 05 de Chihuahua, asentado en Ciudad Juárez, y Gerardo Silva Márquez es su suplente. 

Constructora Fronteriza obtuvo mediante licitación pública un primer contrato para la construcción de 192 cuartos, en Zonas de Altas Prioridad, por un monto de 13 millones 300 mil 807 pesos.

En el caso del segundo contrato, fue para construir 24 cuartos, una adjudicación directa por 1 millón 666 mil 666 pesos.

Gerardo Silva Márquez, junto con otros seis servidores públicos de la administración municipal de Juárez, incluido el alcalde Armando Cabada Alvídrez, abandonaron el pasado 21 de mayo sus cargos para buscar puestos de elección popular por la vía independiente, en los comicios del proceso electoral de este año.

De acuerdo con el Registro Público de Comercio, en 2014 Silva Márquez fue acreedor al “poder general para pleitos y cobranzas” de Desarrollos Alianza, la empresa que más recursos obtuvo mediante contratos asignados por licitación pública, con un monto total de 27 millones 750 445 pesos, divididos en dos contratos para trabajos de construcción de 400 cuartos en Zonas de Alta Prioridad (ZAP).

Desarrollos Alianza pertenece a un exfuncionario del Gobierno Municipal de Juárez: Hugo Alonso Venzor Arvizo, quien fungió como Oficial Mayor de 2015 a 2016, durante la administración municipal a cargo del expriista (actual candidato de Morena a la presidencia municipal) Javier González Mocken.

El otorgamiento de poder para pleitos y cobranzas a Gerardo Silva Márquez es el último movimiento de esa naturaleza en la base de datos del Registro Público del Comercio, y en las oficinas regionales en Juárez del Registro Público de la Propiedad.

Al respecto, el candidato Manuel Gilberto Contreras Lara dijo que la empresa Compañía Constructora Fronteriza puede seguir participando en concursos de obra pública, pues desde enero él ya no se encuentra en la sociedad, aunque en el Registro Público del Comercio no hay actas que lo comprueben, y el resto de los socios son sus familiares.

El candidato agregó que hace dos años la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Juárez, de la que él era presidente, propuso a Gerardo Silva Márquez para ocupar la Dirección de Obras Públicas, y negó la existencia de un conflicto de intereses por la asignación de los contratos.

“Para nosotros como constructores juarenses con gusto podemos decir que anteriormente el 70 por ciento se iba para constructores foráneos, y ahorita tenemos un 93 por ciento de empresas locales que están con obra pública en Ciudad Juárez (…) entiendo que se puede prestar a suspicacias, pero yo creo que creamos la terna adecuada (Contreras Lara y Silva Márquez) para estar compitiendo por este distrito”, declaró.

Por su parte, Gerardo Silva Márquez negó que exista cualquier conflicto de interés con la empresa Compañía Constructora Fronteriza, pues dijo que “todo está bajo la ley”, pese a que la empresa en mención participó en recientes procesos licitatorios, seis días antes de que comenzaron las campañas electorales en Ciudad Juárez.

De acuerdo con la versión de Silva Márquez, las licitaciones correspondían a obras de pavimentación y a la construcción de más cuartos, sin embargo, se declararon desiertas pues en los registros del Registro Público del Comercio Gilberto Contreras Lara aún aparece como socio.

“No hay ningún contrato, ninguna situación que comprometa (…) todo ha sido cancelado en su momento precisamente para evitar este tipo de conflictos”, aseguró el suplente de Contreras Lara.

En relación con la empresa Desarrollos Alianza, el director de Obras Pública con licencia declaró que la empresa le asignó el poder para “pleitos y cobranzas”, sin embargo, esta relación terminó en 2015. No obstante, tales movimientos aún no se ven reflejados en el Registro Público del Comercio.

Contreras Lara obtuvo al menos 9 contratos de obra pública en 2017, para trabajos que van desde pavimentación hasta la construcción de ‘Cuartos Indpendientes’. Su empresa Compañía Constructora Fronteriza recibió más de 29 millones de pesos por estos contratos.

Otras empresas que obtuvieron contratos fueron: Constructora de Obras y Urbanización, con 15 millones 571 mil 860 pesos; Soyo Construcciones, con 17 millones 230 mil 165 pesos; Constructora Anglo con 15 millones 553 mil 253 pesos; Abbud y Asociados Construcciones, con 13 millones 873 mil 794 pesos; y el particular, Luis Tehuitzil Hernández, con 13 millones 626 mil pesos. Así mismo, 35 empresas y particulares más obtuvieron contratos por un 1 millón 666 mil 666 pesos adjudicados de manera directa.

Además, de acuerdo con la auditoria financiera -16-D08037-14-0710- realizada a la cuenta pública de 2016, por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), el municipio de Juárez no realizó una gestión eficiente y transparente de los recursos del FISM.

Entre las irregularidades detectadas por la ASF, se encuentran pagos anticipados a empresas y particulares por la construcción de cuartos que no habían sido construidos.

Según la ASF, se realizaron visitas físicas a las obras contratadas, en las que se identificó que el gobierno de Juárez pagó el anticipo de diversas obras, cuyo monto asciende a 17 millones 459 mil pesos, que hasta la fecha de la visita no se habían ejecutado ni se encontraban en operación.

Los ‘Cuartos Independientes’ del Gobierno Municipal de Juárez son una variación de los ‘Cuartos Rosas’, de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), para combatir el hacinamiento.

El Municipio de Juárez ha destinado más del 50 por ciento de los recursos federales del Fondo Para la Infraestructura Social Municipal (FISM) de 2017 y 2018 a este programa.

El nombre de ‘Cuartos Independientes’ coincide con la identidad del gobierno local ‘Juárez Independiente’, que encabeza Armando Cabada Alvídrez, alcalde electo por la vía independiente y que busca la reelección en el proceso electoral del mes de julio.

 

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

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Qué buscaba originalmente la 'Guerra contra las drogas' que declaró EU en 1971
Nixon describió el abuso de drogas como una 'emergencia nacional' y le pidió al Congreso casi US$400 millones de dólares para abordar el problema. Todos estos años y muertos más tarde, Jeffrey Donfeld le contó a la BBC cuál era el enfoque en un principio.
13 de mayo, 2019
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Richard Nixon

Getty Images
Richard Nixon fue presidente de EE.UU. entre 1969 y 1973.

“La adicción a las drogas es el enemigo público número uno de Estados Unidos”.

La frase fue pronunciada por el entonces presidente estadounidense Richard Nixon, en una conferencia de prensa que tuvo lugar en la Casa Blanca en junio de 1971.

De esa manera comenzó lo que se ha conocido como la “guerra contra las drogas”, que ha llevado al gobierno estadounidense a gastar cerca de US$51.000 millones con el fin de combatir la compraventa de sustancias ilegales, a las que consideran un flagelo.

Y que ha hecho que cerca del 22% de la población carcelaria del país esté tras las rejas por delitos relacionados con la tenencia y el consumo de estupefacientes.

Sin embargo, más allá de los resultados y las estadísticas, esta “guerra” en un principio tuvo un enfoque muy distinto al que presenta actualmente.

“Se pensaba más en encontrar al adicto y ayudarlo que en encontrar al adicto y encerrarlo en una cárcel”, le dijo a la BBC Jeffrey Donfeld, un abogado californiano que fue el encargado de liderar la improbable misión de erradicar el consumo de drogas en el país.

Él fue el primer director de la Oficina Especial de Acción para Combatir la Adicción a las Drogas, tal su título formal.

policías sobre paquetes de cocaína

Getty Images
Actualmente EE.UU. se gasta unos US$51.000 millones en combatir el consumo de droga en su país.

“Era algo que realmente estaba presente en la cultura. Era el tercer tema que más preocupaba a los estadounidenses en aquellos años después de la guerra de Vietnam y la economía”, explicó.

Pero, ¿cómo fue esa primera aproximación de la llamada “guerra contra las drogas”, casi medio siglo atrás?

Emergencia nacional

En su tercer año como presidente, Richard Nixon vio cómo los niveles de adicción a las drogas y la criminalidad aumentaban dramáticamente en el país, por lo que decidió decretar la emergencia nacional y buscar recursos en el Congreso.

En junio de 1971, con un presupuesto cercano a los US$71 millones aprobado por los legisladores, comenzaron los programas para controlar la adicción a las sustancias ilícitas en todo el país.

Uno de ellos contemplaba presionar a otros países como Francia, Tailandia y Turquía para que tomaran acciones en contra de la producción de estupefacientes en sus respectivos territorios.

“Los otros dos fueron quitarle el glamour que estaba asociado a la idea del consumo, que estaba muy extendido en EE.UU. por entonces, y desarrollar un nuevo acercamiento para tratar a los adictos”, relató Donfeld.

Mano con pinchanzos

Getty Images
En 1971 se declaró la emergencia nacional por el tema del consumo de drogas.

Aunque se consumía mucho LSD y marihuana -la cocaína no había hecho su aparición a gran escala todavía-, lo cierto es que la droga que más llamaba la atención era otra: la heroína.

Por esa razón, Donfeld viajó por todo el país visitando centros para el tratamiento de adictos a este potente opioide.

Y aunque se encontró con muchas clínicas donde prevalecía la terapia como enfoque para dejar la adicción, le llamó la atención un lugar en particular: el centro terapéutico Daytop, que tenía sus principales sedes en Nueva York y Washington DC.

Nos dimos cuenta que a los adictos les daban metadona como reemplazo de la heroína“, explicó Donfeld.

“Era algo novedoso en aquellos tiempos. Aunque era una droga, la persona que la consumía, además de estar en terapia, podía ir a trabajar y tener una vida cercana a normal”, explicó el exdirector.

Metadona y racismo

Pero su viaje no solo le reveló este dato, sino que también le mostró que había una fuerte relación entre los crímenes y el consumo de drogas en varias de las principales ciudades de EE.UU.

Consumo de drogas

Getty Images
El consumo de heroína y drogas psicodélicas era lo que preocupaba a las autoridades estadounidenses.

“En aquellos centros de tratamiento había muchas personas que habían estado en la cárcel”, explicó.

“Y dentro de esa evaluación general que hicimos en el país, recibimos unas cifras que señalaban que las personas que recibían la metadona eran mucho menos proclives a reincidir en el crimen que aquellas que solo asistían a procesos de terapia”, recordó el abogado.

Entonces, Donfeld diseñó una campaña para convertir el uso de la metadona en un asunto nacional.

Pero se topó con varios problemas. Uno de ellos: lo acusaron de que su estrategia era racista.

“Varias entidades indicaron que esa idea, que podía ayudar a reducir los índices de criminalidad, era en realidad una estrategia del gobierno de Nixon para subyugar a las comunidades negras de EE.UU.”, relató.

“Era una acusación falsa. Nuestra intención no solo era reducir el consumo y ayudar a combatir el crimen, sino reducir las muertes por heroína”, se defendió el exfuncionario.

Heroína

Getty Images
Actualmente, Estados Unidos vive otra emergencia nacional debido al consumo de opiáceos y drogas relacionadas con la heroína.

Así las cosas, la ayuda para extender su idea y convencer al presidente Nixon le llegó de donde menos lo esperaba: Vietnam.

Regreso a casa

Por entonces, dos congresistas hicieron un viaje de visita a las tropas estadounidenses desplegadas en Vietnam y, al regreso, reportaron que entre el 10% y el 15% de los efectivos en el terreno eran adictos a la heroína.

Donfeld, enviado por Nixon, se reunió con los generales que, según él, no tenían la menor idea de cómo combatir ese flagelo. Entonces les propuso una idea.

“La propuesta era llevar dos máquinas que podían detectar rastros de drogas en la orina. Y allá les avisaron a los soldados que si se hallaban drogas en las muestras, se iban a demorar una semana más en llegar a casa, porque había que desintoxicarlos”, recordó.

Heroína.

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Dos congresistas señalaron que entre el 10% y el 15% de los soldados de Vietnam eran adictos a la heroína.

“Nadie quería quedarse una semana más. Así que muchos dejaron de consumir o se sometieron a un tratamiento. Ese fue un enfoque distinto al que existía previamente, que era simplemente enviar ante una corte marcial a quienes fueran sorprendidos consumiendo drogas”.

Lo cierto es que ese enfoque comenzó a aplicarse también en algunas ciudades de Estados Unidos a través de la oficina antidrogas de la que Donfeld era director.

“Al año siguiente los índices de criminalidad se redujeron entre un 20% y un 30% en ciudades como Nueva York y Washington. Creo que era una estrategia válida y efectiva, aunque creo que ha cambiado mucho en los últimos años”, concluyó.

El proyecto fue modificado después de que Nixon -quien había sido el propulsor de la guerra contra las drogas- se convirtió en el primer presidente de EE.UU. en renunciar a su cargo, tras haber sido reelegido en 1972 y por cuenta del encubrimiento en el sonado caso de Watergate.


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