close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Un hogar con escrituras y servicios, un privilegio al que no tienen acceso los olvidados de la CDMX

En la capital mexicana hay al menos 900 asentamientos irregulares y aunque se han implementado programas de gobierno para regularizarlos, no han sido suficientes y los hogares sin escrituras y en desventaja aumentan en la ciudad.
Por Tania L. Montalvo y José A. Sánchez
22 de mayo, 2018
Comparte

Treinta dólares mensuales son suficientes para que Catalina rente una vivienda. Ella dice que quizá es una casa precaria, hecha de loza con lamina de asbesto con una estructura deteriorada, pero con ese monto también tiene acceso a servicios -agua y luz- y vive cerca de la zona urbana, sin necesidad de pagar 10 dólares diarios para que sus hijos lleguen a la escuela y ella al trabajo.

El problema es que está en un asentamiento irregular, en un área natural protegida de la delegación Xochimilco, en el sur de la Ciudad de México, a las afueras de la capital. Es una vivienda irregular, de la que ni ella ni su arrendador tienen escritura y que, como casi todos los hogares irregulares de la capital, está hecha de asbesto, madera y materiales precarios, según los datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en los Hogares (ENIGH).

Lauro Rivera, líder de la comunidad Tlacoapa en la que vive Catalina, dice que en esa zona habitan 70 familias en la misma situación, con viviendas improvisadas que no están regularizadas. Éste es apenas uno de los casi 900 asentamientos humanos irregulares que la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial de la Ciudad de México (PAOT) registró en 2014, año con el dato más actualizado.

Don Lauro, que lleva en la zona más de quince años, no duda en decir que su comunidad es parte del grupo de “los olvidados”, pues lo que ha visto es que ningún esfuerzo de las autoridades de la Ciudad de México para reubicar a estas familias y rescatar las zonas naturales protegidas ha tenido resultados.

“Los políticos vienen y reparten promesas cuando les interesa que los apoyemos. Pero al menos en Tlacoapa, quien ha salido para tener otra vivienda, una ya regular, con apoyo de los gobiernos, siempre vuelve, porque para gente como nosotros es imposible sostener una vivienda en esta ciudad”, se queja Don Lauro.

Es el caso de Catalina. Ella tiene 42 años, junto con su pareja rentaba una vivienda en Coyoacán, una zona céntrica de la Ciudad de México en donde se ubica Ciudad Universitaria, el campus de la Universidad Nacional Autónoma de México, la más importante del país.

Pero cuando su pareja la abandonó, sola y como madre soltera de tres niños, buscó en toda la zona metropolitana una vivienda que pudiera ajustarse a su salario de trabajadora doméstica y al de su hijo mayor, que es ayudante en mercados -unos 65 dólares mensuales-, pero sus opciones se limitaban a rentar un espacio en zonas marginadas del Estado de México, sin servicios, con altos índices de violencia y en donde la mitad de su salario se iría apagar el transporte público para ir a trabajar y sus hijos a la escuela.

“Al final, ni siquiera nos alcanzaba. No teníamos opciones”, dice Catalina.

La mayoría de las familias en asentamientos irregulares en la Ciudad de México están en la misma situación que Catalina: para ellos es imposible rentar una vivienda en la zona urbana. Vivir a las afueras les implica un gasto en transporte que quizá no pueden cubrir, y las opciones que dan las autoridades mexicanas para adquirir una vivienda regularizada también están totalmente fuera de su alcance.

“Es un tema de desigualdad. (…) Las opciones a las que recurre gran parte de la población que no puede adquirir una casa propia se limitan a identificar zonas que resulten más accesibles en costos de arrendamiento por medio de la compra irregular de terrenos o su ocupación para autoconstrucción de viviendas aunque sea de manera irregular”, explica Alfonso Iracheta, investigador de El Colegio Mexiquense y consejero de TECHO México en el ensayo “El acceso a la vivienda en la desigualdad.”

Un hogar escriturado, un privilegio

En mayo de 2013, la Misión Permanente de México ante la Oficina de las Naciones Unidas entregó un reporte al Relator Especial sobre el derecho a una vivienda adecuada.

En éste detallan que “la información disponible y sistemática sobre los asentamientos irregulares en el país es extremadamente escasa. (…) No existen de manera integral y generalizada datos oficiales relativos a la magnitud de la irregularidad”. Pero agregan que con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en los Hogares (ENIGH) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) es posible aproximarse a la dimensión de la problemática para conocer las condiciones de vida de quienes no tienen acceso a una vivienda regular.

La ENIGH 2010 muestra que, en ese año, al menos 1.3 millones de hogares en el país no tenían las escrituras de la vivienda que habitan y que las características de éstos permiten comprender la brecha de desigualdad a la que se enfrentan las familias al tener o no una escritura. 

En la ENIGH 2016 se puede constatar que el número de hogares sin escrituras aumentó en seis años. Por ejemplo, en la Ciudad de México, aunque en 2014 se llevó a cabo un programa de regularización de vivienda por parte del gobierno de Marcelo Ebrard, si el 43% de los hogares tenía una escritura en 2010, seis años después ese porcentaje pasó a 39%.

Si bien no es posible señalar una única razón de esa baja porcentual, sí existen factores que han contribuido a que menos porcentaje de personas tengan acceso a una vivienda regular en la capital del país: como el crecimiento del mercado inmobiliario que ha provocado un aumento de precios de hasta 8% cada año, según datos oficiales; y la escasez de terrenos disponibles para construcción, lo que deja a las nuevas familias sin más opción que ubicarse en un lugar donde no es posible tramitar una escritura.

“La construcción de vivienda que es accesible para personas en situación de vulnerabilidad sólo se encuentra en la periferia de la ciudad, en donde no hay trabajo, escuelas, ni transporte público, complicando por completo la cotidianeidad de las personas. Esto los orilla a crear asentamientos informales, conformar hogares en situación de hacinamiento”, dice en entrevista con Animal Político Lorena López, directora Nacional de Investigación Social de la organización civil TECHO México.

Así como disminuyó el acceso a vivienda regular, las condiciones de vida tampoco mejoraron.

El 75% de las familias que tienen escrituras tienen piso de mosaico o madera. Cuando no es una vivienda regularizada ese mismo porcentaje vive con piso de cemento simple.

Los datos también muestran que el no tener una vivienda regular implica mayor vulnerabilidad en acceso a servicios, pues el más alto porcentaje de habitantes de la Ciudad de México sin acceso a agua potable entubada en el hogar está en las viviendas sin escrituras (18%) y son el grupo con el mayor número de integrantes por hogar:  3.6.

“El no tener una vivienda regular te deja al descubierto para que se te prive de derechos fundamentales. La falta de agua potable, la falta de drenaje, el acceso a energía eléctrica nunca es de forma regular. Naturalmente esto hace que baje la calidad de vida. Para las autoridades el estar regularizado te hace sujeto de derechos, no lo eres sin el papel que te de la escritura”, cuenta Enrique Cano, director social de TECHO México sobre la situación de las viviendas irregulares, en entrevista con Animal Político.

Según la ENIGH, en la Ciudad de México quienes ocupan una vivienda sin escriturar carecen, en mayor medida, de infraestructura relacionada con una mejor calidad de vida y tienen un ingreso promedio mensual de máximo 800 dólares; contra los 1,800 mínimos al mes que ganan quienes poseen una vivienda escriturada. 

Las delegaciones con los índices más altos de viviendas escrituradas son Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo y Benito Juárez, esta última el municipio con el Índice de Desarrollo Humano más alto del país y con uno de los mayores ingresos per cápita.

En contraste, las delegaciones con los porcentajes más altos de viviendas irregulares son también las del Índice de Desarrollo Humano más bajo de la capital: Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Tlalpan y Xochimilco.

Vivienda digna, sólo para algunos

En México, la opción que dan las autoridades para tener una vivienda regularizada es, principalmente, otorgando créditos para comprarla a través del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) o, en el caso de la Ciudad de México, también del Instituto de Vivienda (Invi).

El principal problema para tener acceso a un crédito para la vivienda del gobierno es que éstos fueron creados para los trabajadores formales y en México, según cifras del Inegi, de los 54 millones de personas ocupadas, 29.1 millones tienen un empleo informal, que los descarta de esos apoyos.

Además, el Infonavit exige al menos tres años de experiencia laboral ininterrumpida para tener la posibilidad de tramitar un crédito. La cantidad del apoyo se estima según el ingreso del trabajador, lo que determina el tipo de vivienda y la ubicación.

Lo anterior ha derivado en la construcción de vivienda de bajo costo pero sólo en las afueras de la Ciudad, lejos de la zona urbana, en donde el traslado es de al menos cuatro horas hasta el Centro de la capital. 

“Está comprobado que hay gente que está en los asentamientos humanos en Xochimilco que abandonaron su casa en Huehuetoca, Estado de México, dejaron de pagar el crédito de Infonavit y se fueron a la reserva natural protegida. A esa persona le tengo que garantizar su derecho a la vivienda, pero no le puedo regularizar en el área natural protegida ni puedo darle como única opción una vivienda de bajo costo a cuatro horas de distancia”, dijo en entrevista con Animal Político Mariana Vázquez del Mercado, coordinador de programa de Regularización de la Vivienda de la Fundación Appleeseed México.

Según las cifras del Invi, de casi 3 mil créditos que se otorgaron antes de 2007, nueve años después se logró la firma y entrega de 341 escrituras individuales. Una de las principales razones de esas cifras es el abandono de la vivienda, que suele estar en la periferia.  En 2015, autoridades federales confirmaron el abandono de 400 mil casas en los límites del Valle de México que comenzaron a construirse en la década de 1990.

Que en México la mitad de la población viva en la pobreza y tenga un ingreso por debajo de la línea de bienestar implica entonces que sea prácticamente imposible tener una vivienda regularizada en el área urbana, cerca de las escuelas, áreas recreativas, parques y los centros de trabajo.

Por ejemplo, el metro cuadrado de terreno en la Delegación Cuauhtémoc -que alberga el Centro Histórico, en donde se concentran la mayoría de los centros de trabajo, la zona financiera de la ciudad y las sedes de los poderes Ejecutivos tanto federal como local- cuesta al menos 1,200 dólares (unos 22,700 pesos mexicanos).

En Milpa Alta, la delegación más pobre de la Ciudad de México, con el 49% de su población en la pobreza; en la que no llega el transporte público como el metro o metrobús, no existen planteles de educación superior y tres cuartos de su territorio es zona rural; el metro cuadrado cuesta 400 dólares (o 7,600 pesos mexicanos).

Una diferencia de 3 a 1

“La vivienda que ahorita estamos construyendo en la Ciudad de México no es accesible para la mitad de la población si consideramos que esa mitad vive en la pobreza. Si una persona quiere una vivienda regular tiene que salir de la Ciudad y hacer cuatro, cinco horas de traslado diario. Si lo que queremos es regularizar la vivienda para aquellos que están en asentamientos irregulares, tampoco existe más opción que esas viviendas a las afueras de la zona urbana”, dijo Vázquez del Mercado. 

En la ciudad, explica la experta, los terrenos disponibles para vivienda son caros y “no es rentable para las constructoras levantar vivienda económica en esas zonas, por eso optan por construir lejos de la ciudad”.

La última vez que una autoridad se acercó a la comunidad de Tlacoapa en Xochimilco para presentar un programa de regularización de vivienda u ofrecer soluciones a las 70 familias que han levantado sus hogares con materiales precarios en terrenos irregulares fue hace cuatro o cinco años, dice Don Lauro.

“Pero nada prosperó”, cuenta. La opción de regularizarse viviendo en zonas violentas, sin servicios, alejados de los trabajos o las escuelas no puede ser una opción. “Eso sería ser doblemente olvidados y ya no podríamos con tanto”, advierte.


Este reportaje es parte de un trabajo en conjunto con Chequeado realizado gracias al apoyo del Pulitzer Center for Crisis Reporting.

Para saber más sobre la situación en Argentina ver Casi el 20% de las viviendas sociales de la Ciudad no tienen títulos de propiedad” 

Para conocer más sobre la situación actual en Perú, ve la nota de Ojo Público: Los papeles de la tierra: la interminable crisis de la titulación en el Perú

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Los islandeses que se hartaron de los instagramers irrespetuosos

En Islandia muchos se están quejando de "influencers" de Instagram que no tienen respeto cuando visitan su país. Se sientan en glaciares, beben mientras manejan y vuelan drones donde no deben, aseguran.
Getty Images
25 de junio, 2019
Comparte

Con más de 10 millones de imágenes en Instagram, Islandia es un destino popular entre los turistas que buscan la foto perfecta.

El país nórdico se considera desde hace tiempo un “destino instagrameable”, pero ahora muchos residentes dicen que la isla tiene un problema con los influencers desconsiderados.

A principios de este mes, un visitante fue criticado en Islandia por salirse de la carretera con su auto de alquiler y quedarse atrapado en el barro. Fue rescatado por la policía, quien reportó el accidente en su página de Facebook.

Conducir en campo abierto está estrictamente prohibido en Islandia por temor a que pueda dañar la vida silvestre.

La policía de Islandia reportó el accidente en Facebook

Policía de Islandia
La policía de Islandia dijo que este conductor se vio en problemas por conducir en campo abierto cerca de unas aguas termales.

El problema de la falta de respeto por parte de los turistas se ha vuelto tan problemático que existen páginas en Facebook e Instagram de islandeses que documentan malos comportamientos por parte de usuarios de Instagram.

Esas cuentas muestran a influencers bebiendo mientras manejan, sentados en glaciares, caminando sobre musgo, cruzando los perímetros turísticos en sitios populares y volando drones sobre caballos salvajes.

Michalina Okreglicka, una fotógrafa radicada en la capital, Reikiavik​, le dijo a la BBC que muchos influencers que viajan a Islandia “no conocen lo que se debe y no se debe hacer en el país”.

“Me da la sensación de que ahora todo gira en torno a Instagram y a la foto perfecta para la plataforma. Nunca vi tantos comportamientos estúpidos e irresponsables en otros países como en Islandia. Voy a sus perfiles, comento sobre lo que están haciendo y trato de informarles para detener esto”.

La oficina de turismo Visit Iceland ha lanzado varias iniciativas para intentar promocionar el comportamiento responsable de los turistas en el país.

La agencia advierte a los visitantes en videos en su sitio web sobre la importancia y la necesidad de no salirse de las principales carreteras y caminos mientras se conduce en el país.

Turistas en Islandia

EPA
El Gran Geysir, el géiser conocido desde hace más tiempo, es una de las principales atracciones turísticas de Islandia.

También se ha comprometido a obligar a los turistas a que firmen un documento en el aeropuerto por el que se comprometan a dejar los lugares tal y como los encuentran y a dejar de orinar en el campo.

El musgo en Islandia es especialmente frágil y puede morir si se pisotea. Es importante porque ayuda a prevenir la erosión del suelo, retiene el agua y la humedad y aloja muchos microorganismos.

Conducir fuera de la carretera se considera destructivo para el medio ambiente del país. Los veranos en las Tierras Altas de Islandia son cortos y húmedos, lo cual hace que se requiera tiempo para que la vegetación se recupere de los efectos de la conducción todoterreno.

Pararse en un acantilado por un selfie

Pall Jokull Petursson, que se gana la vida mostrando a los turistas la naturaleza única de Islandia, cree que en Instagram hay influencers buenos y malos.

Una fotógrafa en unas montañas de Islandia

Getty Images
No todos los instagramers se comportan igual, pero muchos residentes de Islandia se están quejando.

“Los malos a menudo atraen a malos visitantes al mostrar un comportamiento imprudente y romper las normas, dando a otros la idea de que en Islandia no tienen que seguir las normas, como no salirse de la carretera”, señala.

“He visto todo tipo de comportamientos que son tanto peligrosos como irrespetuosos, como escalar las vallas para colocarse en el borde de un acantilado solamente para la foto de Instagram.

“Los buenos instagramers intentamos mostrar diferentes formas de disfrutar de la naturaleza. No etiquetamos lugares que se salen de los caminos que deben visitarse para protegerlos en la mayor medida de lo posible. Algunos lugares se han convertido en ‘instafamosos’ sin ni siquiera mencionar dónde están, pero al final todo el mundo termina conociéndolos”, añade.

Islandia

Getty Images
Muchos islandeses destacan la importancia de preservar la belleza natural de la isla.

Un destino que se dio a conocer gracias a los turistas es Fjaðrárgljúfur, un cañón en el sureste de la isla que se hizo famoso luego de que el cantante canadiense Justin Bieber filmara allí el video musical de su tema I’ll show you, de 2015.

El gobierno se vio obligado a cerrar la zona durante dos semanas y después optó por vetarla del todo a principios de junio.

“¿Realmente les importa?”

Justin Bieber

Barcroft Media/Getty Images
Justin Bieber grabó el video de su hit “I’ll show you” en un lugar de Islandia que después se hizo conocido.

Aunque al fotógrafo Ben Simon Rehn le encanta Instagram para buscar inspiración y hacer contactos, también ve grandes problemas cuando los visitantes muestran conductas que considera irrespetuosas.

“Algunos instagramers están patrocinados por compañías y no cumplen las normas solo por obtener una foto más espectacular desde un ángulo un poco diferente”.

“Es una pena que se comporten así, sobre todo los fotógrafos de paisajes y aventura, que parecen más cercanos al mundo natural y a quienes les encantan las actividades al aire libre, pero parecen haberse olvidado o fallar a la hora de comprender las normas más simples para proteger la naturaleza”.

“Así que yo siempre me pregunto si realmente se preocupan por el planeta y la naturaleza…. o si solo lo hacen por los likes y por sí mismos“.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=fQcI0qFkzwQ

https://www.youtube.com/watch?v=RvYz63RfE8c

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.