La menstruación, un factor de desigualdad de género
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La menstruación, un factor de desigualdad de género

La falta de acceso a toallas sanitarias, tampones y pastillas para combatir el síndrome premenstrual aumenta las probabilidades de ausentismo y deserción escolar, infecciones y precarización económica. Por ello un movimiento cada vez más global exige políticas públicas que reviertan la desigualdad que genera la gestión de la menstruación.
Archivo Cuartoscuro
Por Alba Valdez / @TestigoPurpura
18 de mayo, 2018
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Rosalinda González Martínez, de 42 años, es madre de familia de dos jóvenes adolescentes de 13 y 17 años en una comunidad rural de Veracruz. Cada mes gasta alrededor de 300 pesos en toallas sanitarias para ella y sus dos hijas, dinero que significa el 10 por ciento del total de los ingresos a su hogar.

“Pues sí es un gasto importante, ese dinerito podríamos usarlo para completar la despensa, hay otras veces que cuando les viene la regla les viene con dolor y hay que gastar además en pastillas, ya muchas veces mejor busco hierbitas para hacerles algún té”, comenta al explicar que de los 3 mil pesos que su marido gana al mes, 300 los utilizan para toallas sanitarias o algún medicamento para los cólicos que regularmente acompañan a la menstruación.

En marzo de 2016, la senadora por el PRD, Angelica de la Peña, presentó un punto de acuerdo donde se contemplaba exentar de impuestos a los gastos que las mujeres realizan en toallas sanitarias, tampones y medicamentos, y exhortaba al Sistema Nacional de Salud a realizar campañas informativas sobre la higiene menstrual. Pero no pasó de ahí.

Una mujer que comienza su ciclo menstrual a los 13 años y llega a la menopausia a los 50 años utilizará alrededor de 13 mil 320 toallas femeninas o tampones durante su vida fértil, lo que representa un costo aproximado de 26 mil 400 pesos si en promedio cada unidad tuviera un precio de 2 pesos. Estos productos para gestionar la menstruación son de primera necesidad, por lo que no tener acceso a ellos “aumenta las probabilidades de ausentismo, deserción escolar, infecciones y precarización económica”, de acuerdo con organizaciones feministas, y se convierte en un tema de desigualdad que debe ser atendido por el Estado.

Por ello la legisladora perredista consideraba en su punto de acuerdo que estigmatizar y estereotipar la menstruación como algo “íntimo” de la mujer ha llevado a que este tema no sea de interés en la agenda política pública.

Un movimiento cada vez más global exige políticas públicas que reviertan la desigualdad que genera para las mujeres el gestionar la menstruación, como por ejemplo leyes que obliguen a los programas sanitarios a examinar las necesidades femeninas en relación con la falta de recursos económicos para adquirir toallas sanitarias o tampones.

Como se demanda en otros países del mundo, De la Peña proponía que el SAT realizara un análisis sobre el pago del IVA en estos productos, para exentar a las mujeres de ese impuesto. Se han propuesto también campañas informativas a la población sobre productos alternativos más económicos y amigables con el medio ambiente, como la copa menstrual.

Este producto, que ha sido promovido en los últimos dos años, es más económico en relación con el gasto que realizan las mujeres en toallas o tampones desechables, pues tiene un costo aproximado de 400 pesos con una duración de 12 años. Sin embargo en México la Cofepris emitió en 2016 una Alerta Sanitaria en contra de este producto, pero no por razones de salud, sino administrativas. La copa menstrual no cuenta con registro sanitario, a pesar de que no ha presentado ningún efecto negativo en su utilización.

Alicia Medea, integrante del colectivo Akelarre, una Asociación de mujeres que luchan por el empoderamiento feminista, consideró en entrevista que la falta de información por parte del Sistema Nacional de Salud acerca de productos alternativos como la copa menstrual, ha creado tabúes en la sociedad que deben ser combativos. La copa menstrual no es antihigiénico ni provoca reacciones alérgicas, asegura.

“Las toallas sanitarias y tampones son un negocio porque las mujeres necesitan de estos productos. Entonces si empiezan a saber que hay estas opciones como la copa, perderían muchísimo estas empresas; no es conveniente y ahí tienen que ver el tema económico y obviamente la Cofepris”, comenta Alicia.

Hasta ahora sólo en el Estado de México se ha implementado una política pública para atender una parte de esta demanda.

Empleadas y empleados del Tribunal de lo Contencioso Administrativo y Fiscal de esa entidad cuentan desde julio de 2017 con un día de descanso extra al mes para recuperarse en casa de “complicaciones de tipo fisiológico”, específicamente dolor menstrual intenso, así como los malestares asociados con la “adultez madura”, es decir, con el periodo de vida comprendido entre los 40 y los 60 años.

Estas dolencias suelen entenderse erróneamente como “una excusa para ausentarse de las labores”, cuando son una “realidad que requiere atención y un cambio de visión profundo”, orientada hacia la protección del derecho de la salud tanto de hombres como de mujeres”.

Sin embargo esta información no ha llegado a la comunidad donde vive Rosalinda, donde no conocen otras alternativas más económicas que la toalla femenina. La Secretaria de Salud en ningún momento ha tocado el tema de la menstruación como política pública.

“Pues qué le vamos a hacer, antes contaban que usaban trapos y los lavaban, pero pues eso ahora se nos hace cochino. Cómo vamos a tender los trapos con alguna mancha”, agrega Rosalinda tras rechazar el uso de otras opciones.

 

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

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3 razones por las que puedes estresarte cuando tratas de relajarte (y qué hacer para evitarlo)

Si alguna vez has tratado de relajarte y eso te ha puesto aún más ansioso, no te alarmes, es algo más común de lo que te imaginas y hay medidas que puedes adoptar para que esto no te ocurra.
2 de abril, 2022
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¿Alguna vez has tratado de relajarte, y en cambio has acabado estresado y con pensamientos negativos? Resulta que muchos de nosotros experimentamos esto, por ello ha surgido el término “stresslaxing” (una palabra en inglés que en español podríamos traducir como estrelajarse”, una mezcla de estrés y relajación).

Pero, aunque estrelajación es un término nuevo, describe la ansiedad inducida por la relajación que se ha estudiado durante años.

Se ha demostrado que esto le sucede a entre el 30% y el 50% de las personas cuando intentan hacer cosas relajantes, lo que causa síntomas de estrés (como latidos cardíacos rápidos o sudoración).

Es paradójico, dado que las personas que experimentan “estrelajación” pueden necesitar hacer algo relajante para desestresarse. Esto puede convertirse en un círculo vicioso destructivo en el que estas personas no pueden aliviar el estrés que sienten, lo que podría resultar en tener más emociones negativas y ataques de pánico.

No todos experimentarán “estrelajación”. Algunas investigaciones incluso sugieren que las personas que tienen ansiedad pueden ser más propensas a ello.

Las siguientes son solo algunas de las otras razones por las que sucede, y lo que puedes hacer para superarlo.

1. Estás negando que estás estresado

Pretender que un problema no existe -también conocido como negación- es una de las estrategias de afrontamiento menos efectivas para el estrés. En el caso de la “estrelajación”, esto podría ser negar que estás estresado para empezar.

Los períodos breves de negación pueden ayudarnos a adaptarnos al cambio.

Mujer recibiendo un masaje

Getty Images

Por ejemplo, la negación puede ayudar a una persona a sobrellevar sus emociones después de experimentar la muerte de alguien cercano. Pero cuando la negación se usa con frecuencia para lidiar con los factores estresantes diarios, puede hacer que las personas se sientan perpetuamente atrapadas en una rutina.

Cuando estás en negación, tu cuerpo continúa enviando señales de estrés para incitarte a tomar medidas y resolver tus problemas. Es por eso que intentar (sin éxito) relajarte en lugar de abordar las causas de tu estrés puede hacer que te sientas más estresado.

Así puedes resolverlo:

  • Reconoce que los síntomas del estrés pueden ser útiles. Tu cuerpo está tratando de alertarte de que es necesario solucionar un problema, por lo que está activando todos sus recursos fisiológicos para ayudarte a lograrlo. Por ejemplo, una mayor frecuencia cardíaca ayuda a tu cuerpo a transportar más sangre oxigenada a tu cerebro, de modo que pueda encontrar una solución rápida a los problemas que te están causando estrés.
  • Escribe tus pensamientos y sentimientos más profundos asociados con tu estrés. Esto te ayudará a entender la fuente de tu estrés para que puedas abordarlo. Por ejemplo, no tiene mucho sentido hacer meditación todos los días para desestresarte si la causa de tu estrés es el exceso de trabajo. En este caso, hablar con un gerente o colega para ajustar tu carga de trabajo ayudaría más a aliviar tu estrés que las actividades relajantes.
  • Piensa de forma creativa. Cuando estamos estresados, es posible que solo pensemos que ciertas actividades (como la meditación o el ejercicio) pueden ayudarnos a relajarnos. Pero hablar con amigos o familiares, o usar una aplicación o un recurso de internet, podría ser una mejor manera de abordar tu estrés y ayudarte a sentirte mejor.

2. Te preocupas por lo que dirán los demás

La mayoría de nosotros tenemos algo que nos apasiona, ya sea nuestro trabajo o incluso un pasatiempo. Pero la razón por la que estás motivado para hacer estas cosas es importante.

Algunas personas persiguen su pasión porque quieren, ya sea para mejorar o aprender una nueva habilidad. Pero otros solo persiguen su pasión porque quieren el reconocimiento de otras personas. Las personas con ciertos tipos de personalidad pueden ser más propensas a obsesionarse con su pasión.

Otros pueden simplemente seguir una determinada actividad para obtener elogios de sus colegas o incluso para demostrar su valía a amigos o familiares.

Mujeres listas para nadar

Getty Images
Tener un pasatiempo siempre ayuda, pero es importante entender por qué lo haces.

El problema de perseguir una pasión por la razón equivocada es que puede hacer que una persona se esfuerce hasta el límite, lo que podría significar trabajar a pesar de estar enfermo o no tomarse un tiempo libre para desestresarse.

Esto puede hacer que sea difícil y estresante relajarse, como si estuvieras perdiendo el tiempo que podrías dedicar a tu pasión cuando tratas de hacer cosas relajantes. Incluso podrías estar preocupado de que la gente piense mal de ti por tomarte un tiempo libre. En última instancia, esto puede afectar negativamente tu bienestar.

Para las personas que se sienten así, puede ser útil tomar un breve “descanso mental” de lo que les apasiona. El descanso no tiene que ser largo, ni tiene que implicar hacer algo que necesariamente te parezca relajante.

Pero tomar descansos incluso breves puede ayudarte a sentir que está bien tomarse un tiempo lejos de tu pasión de vez en cuando para desestresarte y relajarte.

3. No puedes decidirte

Al tomar una decisión, algunas personas no pueden evitar explorar todas las opciones posibles disponibles para ellos, lo que se conoce como maximizar los pensamientos.

Esto incluso puede suceder cuando se trata de elegir algo relajante para hacer. Incluso después de elegir algo, es posible que pienses en las otras opciones y te preguntes si algo más te habría ayudado a sentirte más relajado. Entonces, en lugar de relajar tu mente, te estás estresando aún más.

Mujer dubitativa

Getty Images

Desafortunadamente, la maximización conduce al arrepentimiento, sin importar la opción que elijamos. A veces también se asocia con un menor bienestar.

Una persona que tiene el hábito de maximizar puede estar pensando en todas las otras cosas que tiene que hacer ese día en lugar de relajarse, lo que puede generar sentimientos de estrés.

Esto es lo que puedes hacer para evitarlo:

  • Limita la cantidad de decisiones que debes tomar el día que deseas hacer algo relajante. O incluso planifica cuándo vas a hacer algo relajante (como ver una película o meditar) y cuánto tiempo vas a hacerlo. Esto puede hacer que sea más fácil relajarse cuando llegue el momento, ya que sabrás que no estás postergando otras cosas.
  • Recuerda por qué estás tratando de relajarte. Tu salud es importante, por lo que recordar esto puede ayudarte a sentirte menos estresado mientras intentas realizar una actividad relajante.

Lo bueno es que, incluso si la relajación causa ansiedad, aún puede tener un efecto positivo en la salud mental e incluso puede ayudarte a crecer como persona.

Lo más importante es encontrar una actividad relajante que disfrutes. Ya sea cocinando, haciendo jardinería o corriendo, es importante que te ayude a desconectar del estrés del día.

*Jolanta Burke es profesora del Centro de Psicología y Salud Positivas, en Dublin, Irlanda.

*Esta nota se publicó en The Conversation y fue reproducida aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original en inglés.


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