¿Qué es el micro-cheating y cuándo se convierte en una verdadera infidelidad?
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

¿Qué es el micro-cheating y cuándo se convierte en una verdadera infidelidad?

La infidelidad ha evolucionado a medida que nuestras vidas se vuelcan más en internet.
30 de mayo, 2018
Comparte

 

Hubo un tiempo en el que ser infiel se relacionaba con una mancha de lápiz labial en el cuello, olor a perfume en la solapa de la camisa o un recibo incriminatorio en el bolsillo del pantalón.

Incluso cuando comenzaron a aflorar las redes sociales, las pistas eran claras: un beso en la foto de una fiesta o alguien mirando lo que no debería. Pero ahora, en la era de las aplicaciones de citas y los mensajes directos, las cosas se han vuelto un poco más complicadas.

Y es aquí cuando entra en juego el micro-cheating, la palabra de moda en lo que a infidelidad se refiere, que podría traducirse del inglés como “microengaños”.

Tal y como el nombre sugiere, tiene que ver con esas pequeñas cosas que uno puede pensar que no son tan malas… pero pueden llegar a ser. Y ahí radica el dilema: si incluye acciones sutiles, ¿cómo se define el micro-cheating? ¿Y existe algo así como “engañar, pero solo un poquito”?

Sí, dice Martin Graff, profesor de psicología en la Universidad de Gales de Sur, Reino Unido. En un reciente artículo publicado por una revista de psicología explica cómo la infidelidad ha evolucionado a medida que nuestras vidas se vuelcan más en internet.

Graff define micro-cheating como cualquier acto o comportamiento de alguien en una relación que sugiera que hay una tercera persona emocional o físicamente involucrada.

Antes de los smartphones, el micro-cheating podía ser sacarse el anillo de matrimonio cuando uno sale de fiesta. Pero en la era digital es más fácil que nunca darle señales a alguien de que uno está disponible.

Nichi Hodgson, autora de un libro sobre citas, está de acuerdo en que el micro-cheating le da nombre a algo que ya existía antes.

“Incluso en el siglo XVIII, las personas coqueteaban con cartas inapropiadas o revelaban pensamientos indebidos en sus diarios”, le cuenta a la BBC. “Lo que ha cambiado es que ahora tenemos herramientas que facilitan el micro-cheating más que nunca”.

Sin embargo, Graff dice que aunque el micro-cheating no siempre significa que uno esté engañando a su pareja, es un comportamiento que puede dar pie a una infidelidad. Algo así como preparar el terreno.

“El hecho de que nos comuniquemos cada vez más por internet hace que las relaciones sean cada vez más ambiguas“, explica.

En este turbio mundo de los “microengaños”, ¿hay alguna forma definitiva de saber si uno está siendo engañado o si de uno está engañando?

A continuación, te mostramos cuatro escenarios posibles, sobre los que conversamos con Graff, Nichi y la experta en relaciones Leila Collins.

ilustración: pareja usando smartphone.

Danae Diaz/BBC Three
Escribir a un ex puede considerarse “micro-cheating” en algunos casos.

1. Enviarle un mensaje a tu ex

Estás en un concierto con tu pareja. Y resulta que los teloneros son el grupo favorito de tu ex. Tomas una foto y se la envías. 24 horas después, te responde con un beso al final del mensaje. Si continúas la conversación, ¿estás siendo infiel?

Los expertos dicen:

Nichi: “No hay nada malo en estar en contacto con tus ex. La situación es aceptable siempre y cuando no estés buscando una reconciliación, estés aburrido o busques atención. Mucha gente escribe a sus ex en busca de un impulso rápido para su ego, si saben que esa persona todavía alberga sentimientos hacia ellos”.

Leila: “¿Por qué querría uno ponerse en contacto con un ex si la relación terminó? No importa cuál sea la intención, no está bien. Lo diría que es engaño”.

Nivel de infidelidad: 3/5


2. Hacer “like” en los posts de alguien en las redes sociales

Estás en la cama. Apagas las luces pero no puedes dormir. Empiezas a desplazar tu pulgar por Instagram y le das like a las fotos de alguien con quien, si no estuvieras en una relación, te gustaría estar. Haces lo mismo durante el almuerzo y en el bus de camino a casa le dejas algunos emojis en sus últimas publicaciones, incluido un corazón.

Los expertos dicen:

Nichi: “Las personas que se sienten inseguras pueden molestarse más que otras por eso y tal vez es un signo de que hay un problema más importante en su relación. Hacer ‘Me gusta’ en las publicaciones de alguien no es algo sobre lo que uno se tenga que sentir necesariamente mal, pero si lo haces a menudo en los posts de la misma persona, podría ser preocupante”.

Martin: “Esta es ambigua, y la hora del día a la que se hace es un buen indicador de si hay algo más”.

Nivel de infidelidad: 2/5 si es antes del anochecer, 5/5 por la noche.

ilustración: pareja usando smartphone.

Danae Diaz/BBC Three
La hora del día a la que escribes puede delatarte.

3. Construir una amistad “platónica” en internet

Te fuiste de vacaciones con un grupo de amigos de la universidad y saliste de fiesta una noche en la que te lo pasaste muy bien con alguien de tu curso. Hacerse amigos de Facebook parecía un paso lógico. A partir de ahí comenzaron a seguiros en Instagram. De repente, un día recibes un mensaje en el que te pide el número: quiere hablar contigo sobre el trabajo del curso.

Los expertos dicen:

Leila: “Tienes que ser sincero y decente sobre ello. Estar en una relación estable mientras haces este tipo de cosas está fuera de lugar”.

Nichi: “A menudo conocemos personas con quienes tenemos cosas en común. No creo que haya nada malo sobre ello, pero uno tiene que ser muy claro con la otra persona para que no se malinterprete que es una amistad. Si comienzas intercambiando mensajes directos, que son formas de comunicación privadas, estás escondiendo algo”.

Nivel de infidelidad: 4/5


4. No eliminar tu perfil en aplicaciones de citas

Luego de varios meses usando aplicaciones de citas, llevas un tiempo en lo que parece hacerse convertido una relación de verdad. Es fantástico, pero aún no te decides a borrar tu perfil en las apps. Incluso las usas cuando estás aburrido.

Los expertos dicen:

Nichi: “No borrar tu perfil de aplicaciones de citas es completamente inexcusable. También es un movimiento de poder para hacer sentir ansiosa a la otra persona sobre el hecho de que no lo eliminaste”.

Leila: “Es cruel e inaceptable. No es solo ‘micro-cheating’, sino ‘macro-cheating’. ¿Por qué querrías comunicarte con otra persona si estás en una relación? Entiendo toda la comunicación que no revelas a tu pareja como una infidelidad. Sin excepción”.

Nivel de infidelidad: 10/5

*Esta historia fue publicada en BBC Three. Puedes leer la nota original en inglés aquí.


 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Cuartoscuro

Una colectiva combate “las voces del estigma” que rodean al aborto

El proyecto de ADAS comenzó en 2007, el mismo año en el que se aprobó la despenalización del aborto en la CDMX. A 15 años de esa histórica reforma, integrantes de la colectiva hablan de la necesidad de que quienes deciden interrumpir un embarazo reciban acompañamiento.
Cuartoscuro
23 de abril, 2022
Comparte

El miedo, el enojo, la frustración y la tristeza son sensaciones que acompañan a algunas mujeres y personas con capacidad de gestar que deciden abortar, aun cuando la despenalización de estos procedimientos ya es una realidad en todo el país. Ante eso, un grupo de mujeres conformó una colectiva que brinda apoyo emocional e información contra “las voces del estigma”.

A través de sesiones de apoyo psicológico y educativo, las integrantes del grupo Acompañamiento Después de un Aborto Seguro (ADAS) ofrecen un espacio “donde puedan hablar de su experiencia libres de prejuicios y con información científica, porque sabemos que todavía es un tema que sigue generando estigmas, y eso hace que en muchas ocasiones tengan que pasar por ello en soledad”, explica Paola Cabello, terapeuta de la colectiva.

El proyecto comenzó en 2007, año en el que se legalizó la interrupción del embarazo hasta las 12 semanas de gestación en la Ciudad de México. Olivia Ortiz, fundadora de ADAS, construyó una metodología para atender a quienes buscaban un espacio para hablar de su experiencia embarazo-aborto, “hasta que ya no les genera ninguna especie de malestar, culpa o sensación desagradable”.

“Vivimos en una sociedad todavía muy machista y, sin duda, priorizar y seguir con nuestras vidas en muchas ocasiones sigue siendo complejo. Elegir no continuar un embarazo tiene toda una respuesta social que las mujeres enfrentan, incluso si no hablan de ello, porque siempre están escuchando en sus casas, en los medios de comunicación y en la calle que la gente emite juicios de valor sobre quienes han decidido no maternar”, comenta Cabello.

“Sabemos que no todas las mujeres presentan malestares después de que han interrumpido un embarazo, pero en muchas sí se presentan, y no tiene que ver necesariamente con el aborto, sino con el contexto: si la persona vive con una familia demasiado religiosa, si tuvo acompañamiento en el proceso, si el procedimiento se dio en un estado donde era legal o no, si hubo estigmatización por parte del personal médico, e incluso por el hecho de si estuvieron presentes sus parejas”, enfatiza.

Desde 2019, cuando formalmente se constituyó, ADAS ha atendido a mujeres de todo el país que buscan acompañamiento para procesar emocionalmente sus experiencias de aborto, aunque la colectiva físicamente se ubica en la CDMX y en Guadalajara, Jalisco. Tan solo en los últimos siete meses, ha brindado servicios a 117 solicitantes, algunas de ellas incluso de lugares más lejanos, como Colombia y España.

“Al decirle no a un embarazo, le dijeron sí a otras cosas”

En los últimos cinco años, de 2016 a 2021, 91 mil 698 mujeres y personas con capacidad de gestar de todo el país interrumpieron legalmente su embarazo en los servicios públicos de salud de la CDMX, según datos de la secretaría local.

La mayoría de ellas (58 mil 336) fueron residentes de la ciudad, seguidas de quienes viajaron desde el Estado de México (28 mil 990), Puebla (657), Hidalgo (650) y Morelos (421), para abortar en alguna clínica pública en la que se realizan legalmente los procedimientos.

La edad de las pacientes atendidas oscila entre 11 y 56 años. En seis de cada 10 casos, las solicitantes fueron jóvenes de entre 20 y 30 años. De ellas, el 75% reportó contar con educación que solo llegó a la secundaria o la preparatoria.

En cuanto a su ocupación, 19.81% reportó ser trabajadora del hogar no remunerada, 33.8% correspondía a empleadas, 24.4% estaba estudiando, 3.8% correspondía a desempleadas y 18.19% no especificó.

Para las integrantes de ADAS, es importante que quienes decidieron interrumpir su embarazo “afirmen su decisión, que no solo bajen el volumen a las voces del estigma, sino que ellas puedan ver que al decirle no a un embarazo le dijeron que sí a otras cosas, y eso puede ser sí a terminar sus estudios, sí a poder cuidar a sus otros hijos e hijas, sí a viajar o sí a independizarse”.

De acuerdo con los datos oficiales, de las personas que han decidido practicarse un aborto legal en la CDMX en los últimos cinco años, 89 mil 509 señalaron que fue por motivos voluntarios; 280, para no interrumpir su proyecto de vida; 91, por su situación económica, y 24, por problemas de salud.

En el caso de 15 pacientes, la causal del aborto fue el ser víctimas de una violación; 11, por fallas en el método anticonceptivo; 13, por decisiones vinculadas a la pareja, y cuatro, por no contar con apoyo. Otras mil 751 omitieron explicar sus motivos.

Sin importar la razón por la que abortaron, ADAS les proporciona espacios para que conversen sobre sus experiencias y escuchen a otras personas que vivieron situaciones similares a las suyas. Además, a través de sesiones individuales y grupales, abordan temas de violencia para que, si han vivido agresiones por parte de sus parejas o sus familias, “puedan asumirse como protagonistas de sus historias y poner en el centro de su vida su bienestar”, indica Cabello.

“Es algo que puede sonar muy simple, pero si miramos el contexto en el que vivimos, el nivel de violencia y la falta de educación sexual, la verdad es que a veces es todo un trabajo reacomodar y mirar lo que hemos pasado y cómo nuestros derechos han sido vulnerados”.

Algunos de los testimonios que comparten las mujeres y personas con capacidad de gestar que han recibido su apoyo coinciden en que, gracias al acompañamiento, “retomaron las riendas de su vida” y entendieron la importancia de creer en sí mismas y sus decisiones.

De las mujeres y personas que entre 2016 y 2021 se practicaron una Interrupción Legal del Embarazo (ILE) en hospitales públicos de la capital del país, 95% señaló haber tenido al menos un aborto fuera del protocolo aprobado en la capital; 13%, por su parte, dijo haber tenido al menos una ILE previa.

Solo 42% de ellas, según los reportes de la Secretaría de Salud, reportó haber sido acompañada por alguna persona cercana durante su proceso de aborto, principalmente por su pareja, alguna familiar mujer, una amiga o un familiar hombre.

Aborto

Cuartoscuro

Acompañar a quienes acompañan

Actualmente, en ADAS trabajan tres terapeutas y dos voluntarias, quienes se encargan de dar vida a sus redes sociales, creando y difundiendo contenido para sensibilizar a las personas acerca de los procesos de aborto y el bienestar de quienes decidieron practicárselo. También son quienes atienden las solicitudes que reciben.

Todas ellas, además de proporcionar información a las mujeres y personas con capacidad de gestar que buscan apoyo de ADAS, tienen una comunicación con ellas más allá de los tecnicismos. Son escuchas de sus experiencias y, por ello, se ven constantemente expuestas a situaciones de trauma. Es por eso que ellas mismas tienen sesiones terapéuticas, “porque a veces todas esas emociones y los contextos tan difíciles generan un desgaste que puede llegar a un burnout”.

En sesiones grupales, hablan acerca de cómo viven los procesos de acompañamiento. Con ello, han podido corroborar “que las acompañantes también necesitamos ser acompañadas y tener espacios de escucha porque también somos mujeres y estamos atravesadas por desigualdades, opresiones y discriminaciones; además, nos permite no cargar con el peso emocional de otras como si fuésemos un costalito”, comenta Cabello.

El equipo de ADAS está convencido de que el aborto “es una experiencia que ninguna tiene que vivir sola. Si bien cada caso tiene elementos muy particulares de la vida de cada una, también tiene elementos sociales que nos atraviesan a todas. Este acompañamiento nos permite acallar el estigma y subir el volumen de las propias voces de las mujeres, y que se asuman como las protagonistas de su vida y de su historia”.

Para solicitar los servicios de apoyo de ADAS, basta con escribirles a través de sus redes sociales. En ellas, se encuentra el enlace para responder un cuestionario con el que se recopilan datos sobre el estado en el que reside la mujer o persona con capacidad de gestar, así como de sus necesidades y horarios libres para comenzar con las sesiones de apoyo.

A 15 años de la ILE en la CDMX

Este 24 de abril se cumplen 15 años desde que la entonces Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ADLF) aprobó la ILE en la capital del país hasta las 12 semanas de gestación.

A finales de 2021, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que nunca más una mujer o persona con capacidad de gestar podrá ser criminalizada en México por abortar, por lo que, aun si los estados no han reformado sus códigos penales en la materia, ya no se pueden judicializar estos casos.

En el caso de la capital, actualmente hay 11 hospitales y clínicas públicas de la Secretaría de Salud local que brindan el servicio de ILE gratuito, ubicadas en las alcaldías Álvaro Obregón, Azcapotzalco, Cuajimalpa, Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Miguel Hidalgo, Tláhuac, Tlalpan, Venustiano Carranza y Xochimilco.

Los requisitos para solicitar una ILE son una identificación oficial, comprobante de domicilio, hoja de gratuidad, un acompañante —que también deberá presentar su identificación— y, de manera opcional, algunos centros piden presentar la CURP y acta de nacimiento de la paciente. En el caso de menores de edad, tienen que ser acompañadas forzosamente por su madre, padre o tutor.

En el 89% de los casos atendidos entre 2016 y 2021 por la Secretaría de Salud de la CDMX, la ILE se realizó con medicamentos; el 10% fue practicado con aspiración endouterina. En el resto de los casos no se reportó el método utilizado y solo a cuatro pacientes les realizaron un legrado.

Además de este servicio, en los hospitales donde se practica la ILE las pacientes reciben, si así lo deciden, orientación sobre uso de anticonceptivos, ya que el 54% de ellas reportó que antes del embarazo que decidió interrumpir no utilizó ninguno. Los más habituales entre quienes sí contaban con uno fueron el condón (23%), el DIU (3%) y las pastillas de emergencia (2%). 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.