Verificado.mx: Los candidatos a gobernador en Veracruz debaten y usan información engañosa
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Verificado.mx: Los candidatos a gobernador en Veracruz debaten y usan información engañosa

Inseguridad y pobreza fueron los principales temas del debate entre los candidatos a la gubernatura de Veracruz; usaron cifras inexactas o dieron datos a medias.
Por Berta Díaz y Montserrat Sánchez
27 de mayo, 2018
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Inseguridad y pobreza fueron los principales temas del debate entre los candidatos a la gubernatura de Veracruz; usaron cifras inexactas o dieron datos a medias.

Combate a la inseguridad, pobreza y empleo fueron los tres temas del primer debate del pasado 18 de mayo entre los candidatos a la gubernatura de Veracruz. Al respecto ¿Qué tan ciertos son los datos que dieron?

En materia de seguridad, Cuitláhuac García, de la coalición Juntos Haremos Historia, dijo que “durante el mandato del actual gobernador, Miguel Ángel Yunes, se incrementaron los peores delitos como la extorsión en más del 130%”. Mientras que José Francisco Yunes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) aseguró que con ese gobierno aumentaron los secuestros y delitos de alto impacto.

Según las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), de 2016 a 2017 sí aumentaron los delitos de alto impacto: los homicidios se incrementaron 29 %, extorsiones 129 %, robo de vehículo con violencia 37 % y secuestro 29 %. El robo de vehículo sin violencia fue el único  que disminuyó y lo hizo solamente un 3 %.

Si bien Cuitláhuac García y José Francisco Yunes, tienen razón en decir que hubo un aumento en inseguridad en 2016, con la administración de Yunes Linares, el incremento inició durante la gestión de Javier Duarte.

Delitos en Veracruz

Desde el gobierno del exmandatario Javier Duarte, la tasa de homicidio no ha dejado de crecer. En 2014, la tasa por cada 100 mil habitantes era de 6.10, mientras que para 2015, 2016 y 2017 fue de: 7.02, 15.52 y 20.10 respectivamente.

El robo de vehículo con violencia es el segundo delito que ha ido al alza los últimos cuatro años. En 2014 la tasa era de 15.1, para 2015 subió a 16.99 y en 2016 con 24.31. En 2017 alcanzó su tasa más alta desde 2010 ya que fue de 33.48. En el robo con violencia la tasa de 2014 fue de 56.8, en 2015 subió al posicionarse con 59.3, en 2016 66.9 y para 2017 bajó al contar con 64.5.

Para el delito de extorsión, la tasa en 2014 era de 3.19, en 2015 disminuyó ya que fue de 1.57 pero volvió a subir en 2016 con 2.37 y en 2017 con 5.44.

En 2014 el delito de secuestro registraba una tasa de 1.8, si bien bajó en 2015 al contar con 1.2, para 2016 volvió a aumentar ya que se tuvo una tasa de 1.63 y en 2017 cerró con 2.1.

Pobreza en Veracruz

Sobre pobreza, Cuitláhuac García dijo que “De los ocho millones de veracruzanos, dos millones viven en precariedad alimenticia, dos millones no tienen atención de salud y otros dos millones no tienen un empleo formal o tiene un subempleo o simplemente no tienen empleo”.

Verificado 2018 consultó al equipo del candidato para conocer la fuente de su afirmación y respondieron que se basaron en los censos y reportes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Las cifras del candidato son cercanas a las que publica el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), que a su vez retoma datos del INEGI: en 2016, un millón 578.300 personas no tenían acceso a servicios de salud, un millón 804.400 presentaban carencia por acceso a la alimentación.

Pero en el tema del empleo sus datos no son exactos.

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, calcula las tasas de desempleo y subocupación con base en la Población Económicamente Activa (PEA). A partir de estas tasas y la PEA, Verificado 2018 calculó el número de personas en desempleo en 2017, que fueron 113.324 , más otras 197.508 estaban subempleadas. Cifra alejada de los dos millones que citó el candidato.

Los datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) señalan que durante 2017 había 711 mil 975 personas con empleo formal.

Por su parte, el candidato Miguel Ángel Yunes Márquez, afirmó que: “en materia de seguridad se requiere de experiencia y yo la tengo, en Boca del Río, cuando fui presidente municipal, logramos bajar los delitos en un 16.52%, los homicidios un 42.22 % y robos en 12. 1%”.

Verificado 2018 buscó al equipo del candidato para conocer la fuente de dicha afirmación; sin embargo, al momento de la publicación de esta nota no obtuvo respuesta.

Yunes Márquez ha sido en dos ocasiones presidente municipal de Boca del Río, el primer periodo fue de 2008 a 2010 y el segundo de 2014 a 2017. La medición municipal que publica el SESNSP comenzó a realizarse a partir de 2011.

El robo de vehículo con violencia durante 2014 tuvo una tasa de 25.16 por cada 100 mil habitantes, mientras que para 2017 la incidencia aumentó a 35.65.

En cuanto al robo de vehículo sin violencia inició con una tasa de 153.14 y también incrementó en 2017 al registrar una tasa de 200.37.

Para el delito de extorsión en 2014 la tasa fue de 5.75, tres años después fue de 7.84.

En materia de secuestro, el municipio tenía en 2014 una tasa de 6.47 y en 2017 bajó a una de .71.

Con respecto al tema de homicidio, un año anterior a la administración de Yunes Márquez la tasa era de 18.72. Durante su primer año como presidente municipal, la tasa bajó a 7.18; sin embargo, para 2016 la tasa subió a 15.73 y para el final de su administración, volvió a bajar a 7.13.

 

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Cómo la pesca ilegal de la 'cocaína del mar' en México amenaza la existencia de la vaquita marina

La vaquita marina se encuentra solo en México. Es el mamífero marino más amenazado del planeta y su supervivencia está más en riesgo por un choque de intereses entre la pesca y la conservación.
15 de mayo, 2021
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El explorador Jacques Cousteau decía que el mar de Cortés, en el noroeste de México, es “el acuario del mundo”.

Uno de sus tesoros es la vaquita marina, una marsopa plateada con grandes ojos de panda. Pero sus pueden estar contados por la pesca ilegal de otra especie protegida: la totoaba.

Se trata de un pez que puede crecer tan grande como una vaquita marina y que era un alimento antes de ser incluido en la lista de especies amenazadas de México.

“Lo pescábamos en los años 60 y 70”, recuerda Ramón Franco Díaz, presidente de una federación de pescadores en la localidad costera de San Felipe, en la península de Baja California.

“Entonces vinieron los chinos con sus maletas llenas de dólares y compraron nuestras conciencias”.

Los asiáticos llegaron buscando la vejiga natatoria de la totoaba, un órgano que ayuda a los peces a mantenerse flotantes. En China es muy valiosa por sus presuntas propiedades medicinales, las cuales no están comprobadas.

Según la ONG Earth League International, las vejigas natatorias secas de 10 años pueden venderse por US$85.000 el kilo en China. Los pescadores de San Felipe ganan solo una pequeña fracción, pero siendo una comunidad pobre, el negocio ha florecido por la llamada “cocaína del mar”.

Lanchas con totoaba

Sea Shepherd
Pescadores de localidades cercanas a San Felipe se han beneficiado de la extracción ilegal de totoaba.

“Los pescadores ilegales pueden ser vistos a plena luz de día con sus redes ilegales y sus totoaba”, dice Franco Díaz.

Sueltan un “muro bajo el agua”

Todas las tardes, durante la temporada, las camionetas que remolcan botes de pesca bajan por una rampa en la playa pública de la ciudad y las sueltan en el agua.

La mayoría de estas embarcaciones no tienen licencia y sus pescadores usan redes que pueden matar a la vaquita marina.

“Las redes de enmalle pueden tener cientos de metros de largo y 10 metros de alto“, dice Valeria Towns, que trabaja con una ONG mexicana, el Museo de la Ballena.

“Se convierten en un muro bajo el agua“, afirma.

Para proteger a la vaquita, este tipo de redes de enmalle están prohibidas en la parte alta del Golfo. Sin embargo, son muy utilizadas, incluso por pescadores con permisos de pesca de rodaballo o langostino.

Las más peligrosas para la vaquita marina son las redes de malla grande que se utilizan para la totoaba. “No es fácil para los mamíferos marinos liberarse de ellas, la vaquita queda atrapada”, cuenta Towns.

Una vaquita marina en una red de pesca de totoaba

PA Media
No es difícil que una vaquita marina quede atrapada en las redes usadas para pescar totoaba.

Frente a la costa de San Felipe, se supone que toda la pesca comercial está prohibida dentro del Refugio para la Protección de la Vaquita Marina, un área de más de 1.800 kilómetros cuadrados. Dentro del refugio hay una zona más pequeña de “tolerancia cero”.

El Museo de la Ballena apoya a un puñado de pescadores interesados en acabar con la dependencia de las redes de enmalle y patrocina alternativas a la pesca como el cultivo de ostras.

También es una de las ONG que retira las redes de enmalle del área protegida. Esta es una actividad que ha aumentado las tensiones entre los lugareños y los conservacionistas.

El 31 de diciembre de 2020, un pescador murió y otro tuvo heridas graves después de que su barco de pesca chocara con un barco más grande perteneciente a la ONG internacional Sea Shepherd que estaba quitando redes de enmalle.

Los hechos son controvertidos, pero el resultado fue un motín en San Felipe, donde atraca el barco del Museo de la Ballena.

Map of the protected area

BBC
Map of the Gulf of California showing the protected area

“Iban a quemar nuestro barco”, dice Towns, que estaba en el mar en ese momento, probando redes aptas para las vaquitas.

“Cuando regresé, otros pescadores que trabajan con las redes alternativas estaban defendiendo nuestro barco, diciéndoles: ‘¡Este no es su enemigo! No quemen este barco'”.

El barco se salvó, aunque quedó con algunas ventanas rotas. La Marina de México no tuvo tanta suerte, pues una de sus lanchas de patrullaje fue incendiada en el puerto.

Ahora hay una tregua incómoda.

La Marina dice que continúa patrullando y retirando las redes del santuario. Pero hay pocas ONG involucradas: el Museo de la Ballena espera un permiso para reanudar el trabajo y el barco Sea Shepherd nunca regresó a San Felipe después del incidente.

“Gente loca con armas”

La impunidad y la ausencia de fuerzas de seguridad pueden explicar por qué decenas de barcos salen de la playa de San Felipe en la búsqueda de totoaba en el santuario.

“Ni una sola autoridad los detiene”, se queja Ramón Franco Díaz. “Si te atreves a acercarte a ellos, te dispararían. El crimen organizado ha robado el mar de Cortés”.

Ramón Franco Díaz

BBC
Franco Díaz dice que es muy peligroso interferir con quienes pescan totoaba de manera ilegal.

Un hombre que antes pescaba totoaba dice: “Ahora ves a muchos locos con armas”.

Los violentos sucesos del 31 de diciembre fueron noticia internacional y pusieron a San Felipe en el centro de atención.

Ahora el gobierno mexicano está considerando propuestas que podrían gustarle a los pescadores, pero enfurecerán a los conservacionistas preocupados por el precario destino de la vaquita marina.

Uno es levantar el estatus de especie en peligro de extinción de la totoaba. Otro es legalizar la otra pesca que ya se realiza en el santuario.

“Queremos establecer diferentes zonas de pesca, por ejemplo, para la corvina y el camarón”, dice Iván Rico López, del grupo de trabajo del gobierno que explora la sostenibilidad en la parte alta del Golfo.

“El santuario es enorme. Si se mantiene la prohibición de pescar allí, los pescadores simplemente no comerían. Así que tenemos que avanzar hacia la legalización de la pesca”.

Un barco del Museo de la Ballena

BBC
El Museo de la Ballena es una de las ONG que retira las redes de enmalle del área protegida

El gobierno mexicano también ha distribuido 3.000 “suriperas”, unas redes seguras para las vaquitas marinas. Pero los pescadores se quejan de que con ellas se reducen sus capturas en un 80%.

“Tenemos que buscar formas de aumentar eso”, dice Rico López. “Estamos buscando alternativas, pero tenemos que convencer a las comunidades: si no están involucradas en la toma de decisiones, no lo lograremos”.

¿Es posible proteger a este precioso mamífero y garantizar que los lugareños sigan viviendo?

En San Felipe, el comercio ilícito de totoaba, la amenazante participación del crimen organizado y la poca diversidad económica crean una mezcla tóxica.

Lanchas en Puertecitos

Getty Images
En las localidades del algo golfo de California no hay mucha diversidad económica.

También existe una arraigada cultura de la pesca tradicional.

Valeria Towns tiene una advertencia para las familias de pescadores de San Felipe que ignoran el llamado para hacer cambios para salvar a la vaquita: “No creo que nadie vaya a comprar productos de un área donde la gente provocó la extinción de una especie”.

Después de la temporada de totoaba, ¿apostaría a que la vaquita marina sobrevivirá hasta el próximo año?

“¡Por supuesto! Siempre hay esperanza. Si no, no estaría aquí”, dice sin dudarlo.


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