El muerto que marcó dos goles, el árbitro borracho y otras anécdotas increíbles de los mundiales de fútbol
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El muerto que marcó dos goles, el árbitro borracho y otras anécdotas increíbles de los mundiales de fútbol

El Mundial es la cita deportiva más esperada en todo el planeta y por eso es mucho más que partidos de fútbol. Por ello genera tantas historias que pueden ser increíbles. Acá te contamos algunas de ellas.
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Por Boris Miranda @ivanbor / BBC Mundo
18 de junio, 2018
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Los mundiales de fútbol no son solo el evento deportivo más seguido en el mundo.

Son más que un puñado de equipos que cada cuatro años pelea por una copa dorada.

También son un sinfín de episodios que pueden ocurrir fuera de las cámaras, en los pasillos de los estadios o, frente a todos, en el césped.

BBC Mundo te cuenta algunas de estos hechos curiosos, y para ello conversó con el llamado “cazador de historias de fútbol”: Luciano Wernicke.

El periodista estuvo por la Feria del Libro de Bogotá presentando su último trabajo: “A Rusia por la gloria”, donde recopila algunas anécdotas increíbles de los mundiales, afición que comenzó en 1993 y que desde entonces le valió la publicación de varios libros.

Marcó dos goles, murió y siguió jugando

Sucedió en 1954 y el episodio fue protagonizado por Juan Hohberg, delantero uruguayo.

Uruguay en 1954

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El equipo uruguayo en el Mundial de 1954.

En su debut, nada menos, anotó los dos goles que le permitieron al equipo celeste igualar el partido.

El segundo tanto lo marcó en el minuto 86, cuando el partido se iba y la derrota ya sellaba el destino de los uruguayos.

Sus compañeros le cayeron arriba en el festejo y por la emoción sufrió un paro cardíaco. Fue reanimado por el kinesiólogo Carlos Abate, quien le suministró coramina por la boca.

Cuando empezó el alargue seguía afuera, pero poco después retornó a la cancha y jugó hasta la finalización de la prórroga”, relata Wernicke, quien añade que las fuentes de aquel entonces aseguran que estuvo “clínicamente muerto” y fue reanimado.

Los orígenes de la “garra” celeste

La famosa “garra” uruguaya (o charrúa, como le dicen) tiene antecedentes que vienen desde antes del origen de los mundiales.

Sin embargo, hay dos episodios que la muestran en todo su esplendor y terminan de consolidar aquella especie de aura que acompaña a los equipos nacionales de Uruguay.

Uno es, lógicamente, el famoso Maracanazo de 1950 en el que los uruguayos demostraron su voluntad a prueba de balas al voltear el partido al local Brasil ante casi 200.000 personas.

El segundo episodio tiene que ver con el centrocampista Eliseo Álvarez.

Uruguay en 1930

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La “garra” uruguaya es algo que se remonta al principio de los mundiales.

Sucedió en el Mundial de Chile de 1962, uno de los más violentos de los que se tenga recuerdo, y en el que las patadas desleales sacaron prematuramente a muchos jugadores de la competencia, entre ellos Pelé.

En un partido entre la Unión Soviética y Uruguay, Álvarez recibe un golpe que le provoca la rotura del peroné. Una lesión que en la actualidad significaría la inmediata salida de cualquier jugador en medio de gestos indisimulables de dolor.

Álvarez, cuenta Wernicke en una de sus columnas, “inscribió una de las páginas más heroicas de la historia de los Mundiales” al negarse a salir de la cancha.

“La hija del jugador, Analía Edith, aseguró que, a causa de una mala curación y el enorme esfuerzo durante ese partido, su padre casi pierde la pierna”, narra el periodista argentino.

La camiseta y la generación desterrada para siempre

Hay un color de camiseta con el que jamás volveremos a ver a jugar a Brasil: el blanco.

¿El motivo?

Fue el modelo de uniforme con el que Brasil protagonizó una de sus mayores derrotas de la historia: el Maracanazo en el Mundial que organizaron en 1950.

Todo estaba listo para que los locales se llevaran la copa, pero Obdulio Varela y los suyos cambiaron la historia y le dieron la segundo Copa del Mundo a Uruguay.

Gol en el Maracanazo

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Uno de los goles uruguayos que sellaron el destino de toda una generación de futbolistas en Brasil.

El color blanco fue eliminado desde entonces de las camisetas brasileñas, que ahora usualmente son la amarilla oficial y la azul como segunda.

Sin embargo, no fue lo único desterrado por aquel partido.

Durante años, los futbolistas de ese plantel fueron considerados parias en su propia tierra y signados por la mala suerte.

El “veto” fue tal que al portero de ese equipo, Moacyr Barbosa, se le prohibió visitar a la selección brasileña que en 1993 iniciaba su recorrido triunfante que culminaría en el Mundial de Estados Unidos.

43 años después del Maracanazo, Barbosa seguía pagando por ese partido.

En la segunda oportunidad que el Mundial se jugó en Brasil, después de la humillante derrota del local ante Alemania por 7 a 1, un diario de Río de Janeiro publicó en su portada la foto del plantel de 1950 pidiéndole disculpas.

La peor de las derrotas del fútbol brasileño sucedió en 2014 y la culpa era de otros.

El intento de suicidio de Bilardo

Carlos Salvador Bilardo es más recordado por llevar a la Argentina a la conquista de su segunda Copa del Mundo en México 1986 o por la épica gesta albiceleste que logró llegar a la final de Italia 1990 en medio de numerosas tragedias.

Sin embargo, a principios de 1980 era el técnico de la selección colombiana que trataba de clasificar al equipo al Mundial de España 1982.

Bilardo

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Bilardo le contó a Wernicke que intentó suicidarse en 1982.

Wernicke vuelve hasta ahí atrás para retratar la obsesión con la que el entrenador vivía el fútbol.

Él me confesó que intentó suicidarse en un hotel de Lima cuando Colombia queda fuera del Mundial 82“, cuenta el periodista argentino.

De acuerdo a lo que le contó Bilardo a Wernicke, estuvo a punto de saltar al vacío desde su habitación en la capital peruana.

“Dice que fue salvado por su preparador físico, quien lo contuvo y evitó la tragedia”, relata.

“No sé si es verdad, pero esa historia recrea un poco el pensamiento de Bill Shankly, un escocés que fue técnico de Liverpool, que dice ‘la gente cree que el fútbol es una cuestión de vida o muerte y yo no estoy de acuerdo porque es algo mucho, mucho más importante que eso“.

El árbitro borracho

El alcohol es un permanente compañero de los aficionados al fútbol, pero a veces también salta a la cancha, cuenta Wernicke.

Uno de los casos que recuerda es el del árbitro alemán Walter Eschweiler, quien durante el Perú-Italia en el Mundial de España en 1982, “se mostró muy errático y poco conocedor del reglamento”.

“Una empleada del hotel México de Vigo, donde se alojaba el referí, comentó a un periodista: ‘Hombre, como para dirigir bien: cuatro horas antes del partido, durante el almuerzo, bebió no menos de tres litros de vino él solo‘”, relata el periodista.

George Best

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George Best fue un futbolista conocido por su afición al alcohol.

Desde luego que no fue el único caso en el fútbol.

Por ejemplo, Wernicke señala que el único que le disputó de verdad el cetro de mejor jugador del mundo en su momento a Pelé era el inglés George Best.

Sin embargo, su brillo se apagó rápido. “Probablemente por sus problemas con el alcohol”.

Desde luego que, en estos tiempos, beber vino o cerveza horas antes de los partidos es cada vez menos usual.


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Cuartoscuro

Marina suma 185 víctimas de violaciones a derechos humanos; a menos de la mitad se les reparó el daño

Aunque ya están reconocidas como víctimas en el registro oficial y a que por ley debían ser compensadas en menos de un mes, la mayoría no ha recibido ese apoyo.
Cuartoscuro
7 de enero, 2021
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Entre 2012 y 2020 un total de 185 personas fueron víctimas directa o indirectamente de violaciones a derechos humanos o de algún delito cometido por elementos de la Secretaría de Marina Armada de México (Semar). Pese a estar reconocidas oficialmente como tales, a menos de la mitad de ellas se les ha compensado el daño causado.

Así lo revelan datos de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), que señalan que hasta octubre pasado solo se había autorizado el pago de compensaciones económicas y otros apoyos para 81 víctimas de abusos de elementos de la Armada, que son el 44% de las oficialmente registradas y confirmadas. El resto continúa en espera de una resolución.

Leer más | ‘Fueron los marinos’: FGR investiga a grupo de élite de la Marina por desaparición de 47 personas en Nuevo Laredo

Para las víctimas que sí han sido compensadas se han destinado pagos por más de 35 millones de pesos provenientes del fondo de ayuda que fueron erogados entre 2015 y 2019, sin que 2020 no se autorizaran pagos. Dicho dinero no fue cubierto por la Marina sino por el fondo de ayudas víctimas conocido como FAARI, cuyo fideicomiso fue extinguido por el gobierno federal el año pasado.

“Estas víctimas ya están reconocidas en el registro. Ya están inscritas. No hay razón para que no hayan sido compensadas todas ya en un plazo que, según la ley, debe ser máximo de 30 días y no de años. Lo que hay aquí es una falta de voluntad que con la desaparición de fideicomiso y el fondo será peor”, dice Reyna Velasco, abogada especialista en el seguimiento de caso de víctimas ante CEAV.

Los datos de la CEAV obtenidos por Animal Político vía transparencia arrojan que en el Registro Nacional de Víctimas hay inscritas 185 personas que sufrieron violaciones a derechos humanos o que padecieron un delito, y en donde la autoridad responsable fue la Semar. Esto en el lapso de 2012 a octubre de 2020.

De las 185 víctimas inscritas en el registro, 126 fueron personas que directamente padecieron las violaciones o delitos cometidos por los marinos, y 59 son víctimas indirectas como, por ejemplo, dependientes económicos de una persona fallecida por una agresión de los elementos de la Armada. 

Además, 64 de las víctimas son personas originarias de Tamaulipas, Veracruz y Colima, estados que concentran la mayor cantidad de hechos irregulares cometidos por los marinos. En 54 casos la comisión dice no tener datos del origen de las víctimas. Y el resto corresponden a las demás entidades.

Aunque la información proporcionada no da detalles en específico de las víctimas, fuentes de la propia CEAV indican que en su mayoría son casos de personas que fueron asesinadas o desaparecidas por elementos de la Armada o que resultaron con alguna afectación física por el mismo motivo.

Entre ellos figuran, por ejemplo, los casos de varias víctimas de posibles desapariciones forzadas en Nuevo Laredo, Tamaulipas, las cuales fueron perpetradas por elementos de un grupo élite de la Armada. Se trata de hechos que ya fueron calificados como graves violaciones a derechos humanos por CNDH, y que han dado pie a múltiples investigaciones en la FGR.

¿Y los apoyos? En la minoría de casos

Las personas inscritas en el Registro Nacional son víctimas reconocidas oficialmente como tal, ya sea por una resolución judicial o por alguna autoridad como la CNDH. De acuerdo con la Ley General de Víctimas, esto las hace acreedoras a apoyos inmediatos de parte de la CEAV, así como a una compensación y reparación del daño integral.

Pero hasta ahora, la Comisión solo reporta haber emitido 41 resoluciones de compensación y reparación del daño en favor de 81 víctimas directas o indirectas de la Marina. Lo anterior significa que hay 104 víctimas de la Semar inscritas en el registro, a las que aún no se les compensa los agravios causados.

De las resoluciones que sí han sido emitidas, las primeras dos se tomaron en 2015. En 2016, se sumaron cinco, en 2017 nueve; para 2018 fueron 14, la cifra anual más alta hasta; para 2019, las resoluciones bajaron a nueve; y en octubre de 2020 solo se resolvieron dos.

Para cubrir económicamente las compensaciones resueltas y otros apoyos de ayuda inmediata, la CEAV reporta que se han destinado 36 millones 613 mil 881 pesos del Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral (FAARI).

Los referidos pagos comenzaron en 2015 cuando se erogaron poco más de 1 millón 200 mil pesos. En 2016 se destinaron más de cinco millones, y para el año siguiente la cifra ascendió a más de 9 millones de pesos. En 2018 se entregaron compensaciones 3 millones 281 mil pesos, y en 2019 se erogó la cifra anual más alta con 16 millones 407 mil pesos en compensaciones.

En 2020, al menos hasta el cierre de octubre, la CEAV no registra pagos por concepto de compensaciones por violaciones a derechos humanos o delitos a víctimas de la Marina. Solo se destinaron 812 mil pesos para ayudas inmediatas como pagos de viáticos o servicios que requieren las víctimas.

Por otro lado, la CEAV indicó que también ha brindado otro tipo de apoyos como asesorías jurídicas a 92 víctimas de la Marina.

De mal en peor

De acuerdo con la abogada Reyna Velasco, quien se ha especializado en la asesoría de víctimas ante CEAV, no hay impedimento legal que justifique el hecho de que más de la mitad de las víctimas de abusos de la Marina reconocidas en el registro nacional, sigan sin recibir una compensación por el daño que sufrieron.

La experta explicó que, una vez inscritas las víctimas en el registro, estas ya están confirmadas como tal, por lo que corresponde únicamente a la CEAV gestionar el proceso que consiste en determinar los montos de la reparación que se estaría otorgando y hacerlo efectivo. 

Según los plazos que establece la Ley General de Víctimas, todo ese procedimiento no debería tomar más de 30 días como máximo, sin embargo, prácticamente nunca se ha respetado.

“Lo que normalmente sucede es que las víctimas tienen que litigar contra la propia CEAV. Tienen que ir con los jueces, con amparos para pedir que la Comisión emita las resoluciones. Y aun cuando llegan a haber esas sentencias la CEAV tampoco lo hace. Ponen muchos pretextos como falta de personal o de recursos, pero lo que hay de fondo es una falta de voluntad”, dice Velasco.

Cabe recordar que en junio de 2020 la titular de la CEAV, Mara Gómez, renunció al cargo tras reconocer que dicha institución enfrentaba serias dificultades presupuestales, las cuales se profundizarían debido a la decisión del gobierno de recordar recursos a la misma. 

Unos meses después, el gobierno extinguió el fideicomiso a través del cual se manejaba el fondo de víctimas del cual se pagan las ayudas inmediatas y las compensaciones. De inmediato esto comenzó a generar problemas ya no solo en el pago de compensaciones, sino incluso en la entrega de apoyos básicos como viáticos.

“Si con el fondo como estaba ya era difícil acceder a las medidas de compensación y a los apoyos inmediatos, pues ahora con el tema de la extinción las cosas van a estar peor. Se dependerá directo del presupuesto a la CEAV el cual ni siquiera alcanza para el gasto operativo de ese organismo”, señaló Velasco.

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