Episcopado presenta protocolos básicos de seguridad tras asesinato de 24 sacerdotes

Pasar desapercibido, no hablar con extraños y tener buena condición física, entre las recomendaciones de seguridad eclesiástica.

iglesia

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) presentó los protocolos básicos de seguridad eclesial, personal y de recintos religiosos ante las agresiones contra integrantes de la Iglesia.

De 2012 a la fecha han sido asesinados 24 sacerdotes. Estos últimos seis años son el periodo más violento en la historia reciente de la Iglesia en México, de acuerdo con el Centro Católico Multimedial (CCM).

El país es considerado como el más peligroso para ser un sacerdote, de acuerdo la agencia de noticias católicas Crux Now, en una entrevista que se tuvo con el sacerdote Hugo Valdemar Romero, quien hasta principio de este año estaba a cargo de la Dirección de Comunicación Social de la Arquidiócesis de México.

El material del protocolo surgió de un previo análisis de la realidad que detecta los riesgos que enfrenta la comunidad eclesial. Está dirigido particularmente a quienes por su labor pastoral están expuestos, como: obispos, sacerdotes, religiosos, agentes de pastoral, directores de institutos, de colegios, de conventos o cualquier otro espacio religioso; parroquias, capillas, oficinas diocesanas, seminarios, y laicos en general.

El secretario general de la CEM, Alfonso Miranda Guardiola, señaló que el primer aspecto a resolver es, evitar a todas luces la negación, es decir, poner en duda el hecho de que hay una latente posibilidad de ser víctimas de una situación de peligro.

“La violencia es un mal que afecta a nuestra sociedad. La Iglesia y sus representantes constituían hasta hace unos cuantos años un pequeño sector de la sociedad que podría ser considerado “exento” de ser víctima de estos ataques, sin embargo, hoy es urgente abordar el tema con seriedad”, señala el documento.

Guardiola destacó la importancia de estar preparados para afrontar responsablemente, los posibles riesgos de inseguridad, que “tanto personas como instituciones (escuelas, parroquias, albergues, capillas, congregaciones, fundaciones, casas de migrantes, centro de atención, etc.), pueden recibir, sólo por ser administradoras de espacios públicos que abren sus puertas a todos sin discriminación alguna”.

Para la prevención de eventos públicos recomienda hacer un diagnóstico de los diferentes accesos al evento, ya que estos pueden funcionar como salidas de emergencia en caso de contingencia. Estas salidas deben de permanecer sin cerradura durante los eventos. Se deben de tener anuncios en los avisos del templo, indicando las salidas de emergencia y se debe indicar las zonas de seguridad.

El documento está dividido en dos capítulos: seguridad personal y seguridad en recintos religiosos.

El plan de seguridad señala que como representantes de la Iglesia, es un deber el elaborar un Plan de seguridad que contemple: la seguridad y el cuidado, tanto el propio como el de las personas de su comunidad. Y es imprescindible que cada diócesis adecué protocolos específicos que respondan a sus necesidades particulares.

Dentro de sus medidas de prevención destacan:

  • Mantener en secreto toda la información que se genere.
  • Se evitará la rutina.
  • Elegir la ruta a seguir, la más segura, no la más rápida, ni la más corta.
  • Observar el exterior del domicilio, parroquia u oficina para detectar posibles sospechosos.
  • Observe el exterior del domicilio, parroquia u oficina para detectar posibles sospechosos.
  • Evitar registrar los números de familiares, etiquetando sus adjetivos clave, ejemplo: papá, mamá, casa, para evitar extorsiones en caso de pérdida del celular.

 Comportamiento de seguridad:

  • Saber pasar desapercibido.
  • Evitar la psicosis y el pánico.
  • Saber manejar su automóvil de manera defensiva y evasiva.
  • Saber emplear claves y códigos de seguridad con su círculo familiar, comunitario, laboral y social.
  • Procurar tener buena condición física
  • Estar alerta ante las personas que se acerquen, sin caer en conductas exageradas.

En escenarios en peligrosos

En el transporte:

  • Nunca quedarse dormido en al camión, taxi o autobús.
  • Evite aglomeraciones excesivas e innecesarias.
  • Evite usar su celular
  • Evitar el uso de audífonos.

En el hogar:

  • Instale un agujero (que haga las veces de mirilla) en la puerta peatonal de acceso y coloque una luz externa que permanezca encendida durante toda noche.
  • Mantenga una lista de sus objetos y aparatos más costosos debidamente resguardada.
  • Evite tener sumas importantes de dinero u objetos de valor en su domicilio.
  • Si observa a una persona sospechosa, repórtela al número de Emergencias (911).
  • No salga, ni regrese a casa a horas inconvenientes (madrugada). Y si es causa de fuerza mayor, tratede hacerlo acompañado.
  • No platique con extraños acerca de su vida privada.
  • Al salir, informe a dónde va y la hora de regreso.

En agresiones internas o externas:

  • No discutas ni pelees con el asaltante; escucha lo que te pide; mantén la calma y procura no perder el control con el agresor.
  • No intentes enfrentarlo, detenerlo o desarmarlo, no corras riesgos innecesarios. Solo si es posible activa la voz de alarma.
  • Observa el aspecto físico y la forma de vestir del delincuente incluyendo señas particulares.
  • Lleva un registro de las amenazas, eventos e incidentes: fecha, hora, lugar y contenido de éstas.
  • Adopta medidas de seguridad según las circunstancias.
  • Hazlo del conocimiento de tu superior jerárquico, Obispo o Decano, suspende la actividad encomendada y denuncia ante las autoridades correspondientes.
  • Conserva la calma, la pérdida de control genera violencia.
  • No contradigas a la persona que te retiene; obedece sus indicaciones y no estimules su ansiedad.
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