Las madres que lloran a sus hijas: las otras víctimas de feminicidios
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Carmen Pacheco

Las madres que lloran a sus hijas: las otras víctimas de feminicidios

Durante el gobierno de Gabino Cué en Oaxaca, 530 menores de edad quedaron en la orfandad por 582 feminicidios, de acuerdo con cifras oficiales. En lo que va del gobierno de Alejandro Murat, unas 24 niñas y niños han quedado huérfanos por la misma razón, y sin recibir el apoyo integral al que está obligado por ley el Estado, denuncian familiares.
Carmen Pacheco
Por Rocío Flores
26 de junio, 2018
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“Aquí en Oaxaca tuve a mi hija y aquí la perdí. Alejandro Enrique Rivera López le quitó la vida, la apuñaló; mi niña cayó de espaldas en el estacionamiento de su edificio, estaba casi muerta, tirada en el piso y todavía la ahorcó”, narra Zoila Bengochea.

Es la madre de Dafne Carreño Bengochea, la joven de 20 años de edad asesinada en 2013 de siete puñaladas por su expareja.

Zoila es una de las víctimas colaterales de feminicidios en este estado, donde la violencia de género en su expresión más extrema ha ido en aumento.

En lo que va del periodo del gobernador Alejandro Murat Hinojosa, es decir, de diciembre de 2016 a la fecha, se han registrado 187 casos: 12 en diciembre de 2016, 117 en 2017 y  58 entre enero y junio de 2018, según datos del Consorcio para el Diálogo Parlamentario.

Las cifras del gobierno estatal son distintas: 52 casos en 2016,  59 en 2017 y 14 de enero al 23 de junio de 2018,  así lo reporta la Fiscalía  General de Justicia del Estado.

De acuerdo con la exfiscal de Atención a Delitos contra la Mujer, Edna Liliana Sánchez –la tercera en lo que va del sexenio–, la diferencia se explica porque durante la investigación que marca el protocolo algunos asesinatos de mujeres fueron descartados como feminicidios.

De todos modos, Oaxaca se ubicó entre los once estados con mayor número de casos de este delito en 2017. De enero a diciembre de ese año, Sinaloa reportó 82 casos, Veracruz 79, Oaxaca 58, el Estado de México 57, Nuevo León 43 y Ciudad de México 37, de acuerdo con el reporte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad.

Sobre las víctimas directas e indirectas y las políticas de atención, la responsable de la Secretaría de la Mujer, Ana Vásquez Colmenares, y el titular la Fiscalía del estado, Rubén Vasconcelos Méndez, se negaron a dar información.

Mutiladas de por vida

Adriana, Natalia, Elvira, Evelia, Ana María, Margarita, Gema, y Evangelina son algunas de las madres que perdieron a sus hijas por este delito; en la mayoría de los casos los agresores no han recibido sentencias.

Las mujeres coinciden en que la muerte de una hija tiene un impacto en la familia, pero el dolor más fuerte, y que se queda para siempre, es para la madre: “Nos dejan mutiladas de por vida”, suelta Zoila.

“No hay un nombre ni palabras para nombrar a una madre que pierde a su hija de esta manera. Hay un dolor permanente, el peor. Es una herida que se vuelve a abrir y no hay cura, ni medicinas para olvidar el dolor y a nuestras hijas”, agrega la madre de Dafne, sus ojos brillan como una laguna al tratar de contener las lágrimas.

Su voz se quiebra y su cara se desdibuja al recordar la ausencia. Se repone y comenta que también habla en nombre de otras madres que no pueden hacerlo porque viven en otras regiones, porque no saben o no tienen el dinero para pagar un abogado, traslados, gastos de comida y tampoco el tiempo que esto implica: “Se han quedado esperando justicia para sus hijas y la atención de las autoridades”, aclara.

Zoila Bengochea, mamá de Dafne. Foto: Carmen Pacheco.

Los protocolos de atención para feminicidios (el anterior y el vigente) señalan en el capítulo VI que las autoridades del estado están obligadas a dar la atención integral, psicológica, médica, jurídica y de servicio social para víctimas indirectas, gastos funerarios y la posibilidad de solicitar un apoyo económico al Fondo de Procuración de Justicia.

La realidad es distinta. La mujer originaria de Chetumal, Quintana Roo, relata que después de la muerte de Dafne tuvo taquicardias, depresión, colitis, gastritis. La Fiscalía sólo le otorgó ayuda psicológica unos días después del asesinato.

“Un día llegué a la Fiscalía, casi me hinqué frente a un abogado, le dije que estaba sola, sin dinero, pero debía seguir porque le prometí a mi hija justicia. Juntaron y me dieron ocho mil pesos. Pero no fue de parte del gobierno, no firmé ningún documento. Esa fue la ayuda que recibí cuando murió mi cachorrita”, expresa.

Dafne fue asesinada en el 2013 por su expareja. Foto: Carmen Pacheco.

Víctimas colaterales

Muchas madres víctimas viven además con la responsabilidad de educar a sus nietos; las niñas o niños son las víctimas menos visibles de estos feminicidios. Sobre ellas las autoridades no hablan o hablan poco.

En el papel, la Ley de Atención a Víctimas, aprobada por el Congreso local el 7 de mayo de 2015, incluye un apartado para la protección de menores de edad víctimas colaterales de delitos, instruye la reparación del daño y emite políticas públicas que les garantice atención en distintas áreas.

“En concreto, no hay nada de eso”, apunta la abogada, activista y especialista en género Yesica Sánchez Maya.

El vicefiscal general de Atención a Víctimas, Fernando Coronado Franco, sostiene “que no hay dinero, no hay personal”. De esta vicefiscalía depende el acompañamiento a las víctimas colaterales, que incluye el pago de gastos funerarios, médicos, pasajes, contención para la madre y los niños.

Sánchez Maya señala que las niñas y niños huérfanos son parte de la responsabilidad del Estado y deben ser atendidos integralmente. Su custodia debe determinarse en el juzgado civil, pues muchos de los abusos sexuales en su contra pasan porque se quedan de manera “casi natural” con los abuelos y con los tíos, quienes muchas veces no tienen la capacidad económica para atenderlos de forma adecuada.

“Las figuras legales existen, pero no hay una buena actuación de la Fiscalía”, concluye la también integrante de Consorcio.

El número actual sobre menores de edad huérfanos por feminicidios fue solicitado a la Fiscalía en tres ocasiones distintas y se negaron a proporcionar la información.

En 2017, la entonces fiscal de Atención a Delitos contra la Mujer, Rosario Villalobos, reveló que de 2010 a 2016, durante el gobierno de Gabino Cué Monteagudo, 530 menores de edad quedaron en la orfandad por 582 feminicidios.

Entre ellos están los nietos de Evangelina, la madre de Alma Delia, quien fue atacada con un tubo por su esposo Marciano en agosto de 2012. Dejó huérfanos a dos niños de cuatro y dos años de edad.

En esa fecha el feminicidio no estaba incluido en el Código Penal del estado. Los niños quedaron bajo la responsabilidad de sus abuelos y no pudieron ser beneficiados con algún apoyo gubernamental o una beca.

“Hemos salido adelante solos en estos seis años. Participamos en marchas, hicimos todo lo necesario, pero ya estamos cansadas”, lamenta Alma Delia.

Resume rápidamente que después de las terapias que recibió a través del entonces Instituto de la Mujer Oaxaqueña trataron de hacer una vida normal, pero nada fue igual. Su esposo murió recientemente de depresión y ahora, con 65 años de edad y un cuadro de diabetes, lleva la responsabilidad de velar por sus dos nietos de 8 y 11 años de edad.

Los hijos de Alma Delia se quedaron con sus abuelos, tras su asesinato. Foto: Rocío Flores.

De los infantes huérfanos, de diciembre de 2016 a la fecha aún no hay reporte oficial. Según el último dato oficial, de la exfiscal Rosario Villalobos Rueda, unas 24 niñas y niños quedaron huérfanos en ese periodo.

La fiscal renunció oficialmente el primero de enero de 2018 ante la falta de recursos para operar la institución y lograr una atención efectiva a las mujeres. Algo similar ocurrió con la tercera titular de la dependencia, Edna Liliana Sánchez Cortés, quien dejó el puesto sólo cuatro meses después de asumirlo.

Distintas voces de la sociedad civil, periodistas, académicas y mujeres integrantes de diversos colectivos señalan que, respecto a esta problemática, no hay una posición sólida ni criterio efectivo de política pública. Tampoco se destinan presupuestos.

En junio de 2017, la Defensoría de Oaxaca solicitó la emisión de Alerta de Género y fue aceptada. La solicitud fue analizada por un grupo interdisciplinario, el cual consideró entre sus conclusiones que la Fiscalía no cuenta con la capacidad institucional para atender adecuadamente a las mujeres víctimas de violencia de género.

Advierte que, aunque hay algunas excepciones, en general falta personal ministerial y pericial especializado; las políticas públicas en la entidad no muestran continuidad o lógica para lograr sus objetivos; falta un banco de datos sobre violencia contra las mujeres, y no se implementa el marco jurídico para atender, erradicar y sancionar la violencia contra las mujeres, entre otras carencias.

También recomendó sancionar a aquellos servidores públicos que violen el marco jurídico de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. De la misma manera sugirió eliminar el delito de abandono de hogar y revisar el tema del aborto en casos de peligro de vida de las mujeres, eliminar el delito de estupro y equipararlo a violación, entre otros aspectos.

La psicóloga especializada en equidad de género de la Defensoría, Itavico Cruz López, señala que la alerta de género es un mecanismo muy controvertido porque no es la panacea; no por decretarla va a resolver la problemática. Dice que el gobierno estatal y los municipales tienen que hacer su tarea.

El gobierno de Murat Hinojosa entregó su respuesta el martes 22 de mayo, en un documento de unas 100 páginas donde se proponen acciones para evitar la alerta de género y atender la violencia feminicida.

La académica de la Universidad Autónoma Oaxaca e integrante del grupo interdisciplinario, Érika Lili Díaz Cruz, considera que la respuesta del gobierno no ha sido efectiva. “Ha sido muy lenta, no ha entendido la urgencia de esta situación”.

Considera que el gobierno no entiende este fenómeno y sigue en una postura de relativizar. Adelantó que las estrategias planteadas no son para lo emergente; están dejándolo para 2019. “Tampoco es visible la continuidad para evitar que esta violencia feminicida se siga repitiendo”.

Para la especialista en temas de género, la propuesta de la Secretaría de la Mujer resulta interesante, en el sentido de reubicar las fuerzas y el presupuesto para el 2019, pero precisa que no se puede pasar el 2018 en la impunidad.

El dictamen final será entregado en el mes de julio, y con ello se determinará si se decreta o desecha la Alerta de Género para Oaxaca.

En tanto eso sucede, Zoila Bengochea retoma fuerza. Sabe que la batalla continúa. La sentencia de 78 años 4 meses dictada en octubre de 2017 para el asesino de su hija, la primera en la administración de Murat, fue apelada y teme un posible tráfico de influencias y corrupción.

Recuerda que el victimario es sobrino de Aurora Acevedo, exsecretaria de Transporte en el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz y actual encargada en Oaxaca por parte del PVEM de la campaña del candidato del PRI, José Antonio Meade.

“Le prometí a mi hija que su muerte no iba a formar parte de un expediente más”,  dice al tiempo que voltea a una mesita colocada casi en medio de su departamento. En el mueble hay unas cinco fotografías de Dafne en las que destaca la luminosidad de sus ojos verdes en contraste con la semioscuridad y humedad de su casa. “Veo sus fotos y no puedo evitar llorar. No hay tiempo para que una madre se olvide. A veces me desespero, me subo a un camión y no me quiero bajar, quiero seguir, seguir, seguir…”. Es lo último que dice Zoila antes de soltar las lágrimas.

 

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

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Sputnik V: por qué muchos en Rusia tienen dudas sobre su propia vacuna

La vacuna rusa Sputnik V contra la COVID-19 es demandada en todo el mundo, pero muchos rusos siguen sin fiarse.
4 de marzo, 2021
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Cuando las autoridades de localidad de Sputnik anunciaron recientemente que ofrecerían la vacuna rusa Sputnik V en la clínica local, sólo 28 jubilados se apuntaron para recibir la dosis contra la covid-19.

El interés en el extranjero por la vacuna rusa se ha disparado desde que los datos publicados en la revista médica Lancet mostraron que tenía una eficacia del 91.6% contra el coronavirus, a la altura de las mejores del mundo.

Ese respaldo fue un éxito político, además de científico, para un proyecto de prestigio anunciado a bombo y platillo por Moscú y del que muchos dudaban abiertamente en Occidente.

Pero al mismo tiempo que países de América Latina y Europa están pidiendo lotes de Sputnik, el despliegue en la propia Rusia está siendo lento, ya que la gente se muestra muy reacia a ser inyectada.

Galina Bordadymova

BBC
Galina Bordadymova, representante pública del pueblo de Sputnik se muestra orgullosa del avance científico que ha logrado Rusia con la vacuna Sputnik V.

Sputnik… en Sputnik

“Todo el mundo me asustó diciendo que me iba a doler, ¡pero no sentí nada!”, exclamó un pensionista de edad avanzada mientras se ponía el jersey después de recibir la inyección de Sputnik en el pueblo del mismo nombre.

Detrás de él, una enfermera se inclinó para gritar a otro jubilado que debía dejar el alcohol durante un tiempo después de la inyección.

A un par de horas en coche de Moscú, el pueblo de Sputnik tiene una granja de ganado, unos cuantos bloques de apartamentos idénticos y ninguna indicación de por qué se le dio el nombre de un triunfo de la carrera espacial soviética.

A sign in Russian at the entrance to Sputnik village

BBC
En el pueblo de Sputnik desconfían de la vacuna. No están solos: sólo un 30% de los rusos están dispuestos a ponerse la vacuna rusa, según una encuesta.

El vínculo cósmico con la vacuna está más claro.

“El satélite Sputnik fue una innovación rompedora y esta vacuna también lo es”, dice entre risas la dirigente local Galina Bordadymova, abrigada con pieles pero sin guantes en la gelidez de la calle.

“Habíamos previsto que vinieran 25 personas, pero hemos conseguido 28, así que estamos contentos”, insiste, pasando por alto el comentario de que el interés era preocupantemente bajo en una población de más de 1.000 personas, habida cuenta del alto riesgo del coronavirus.

Su equipo había hecho un llamamiento a los residentes de mayor edad, dando prioridad a los más vulnerables al virus. “Todos los que quisieran la vacuna podían recibirla”, afirma Bordadymova.

Interés internacional

Al principio, los analistas occidentales se mostraron desdeñosos, incluso despectivos, respecto a la Sputnik V, ya que los representantes rusos hicieron rotundas afirmaciones sobre un tema del que se disponía entonces una evidencia escasa.

Los datos de los ensayos de fase III demostraron posteriormente que la vacuna es eficaz, con efectos secundarios similares a las desarrolladas en Europa y Estados Unidos, y el interés en el extranjero ha aumentado.

“Incluso nuestros críticos se han quedado sin argumentos”, aseveró el mes pasado Kirill Dmitriev, director del fondo de inversión estatal RDIF, el cual respalda a Sputnik.

Moscú

BBC
Las autoridades rusas han desplegado centros de vacunación temporales en los centros comerciales para agilizar la campaña.

El RDIF afirma que 39 países ya han aprobado su vacuna y, para alegría de Rusia, incluso se le está pidiendo que ayude a la UE, que está sufriendo escasez.

Hungría fue la primera en aprobar la vacuna rusa para su uso de emergencia y Eslovaquia acaba de recibir dos millones de dosis, obviando la posibilidad de que Sputnik le sirva a Rusia como una “herramienta” para ejercer influencia.

A la covid-19 no le importa la geopolítica, argumentó el primer ministro eslovaco, Igor Matovic.

“Se puede decir que es un instrumento de Rusia o que la vacuna es sólo una víctima del contexto político, pero definitivamente la política está más explícitamente presente en el caso de la vacuna rusa que en cualquier otra producida en el mundo actualmente”, señala Andrei Kortunov, del Consejo de Asuntos Internacionales de Rusia.

Sin embargo, Rusia tiene ahora tantas solicitudes de Sputnik que el Kremlin afirma que no puede atenderlas todas con la capacidad de producción actual.

El RDIF dice que abastecerá a los mercados extranjeros desde plantas en el exterior, no con dosis destinadas a los rusos, pero aún no ha dado detalles, ni un calendario.

“Para Putin, hallar la vacuna era una forma de demostrar al mundo que Rusia es un país desarrollado y de gran envergadura, capaz de alcanzar grandes éxitos en áreas que exigen mucho conocimiento y tecnología”, considera Tatiana Stanovaya, de la consultora R.Politik.

Pero la aprobación de Sputnik en toda la UE sigue siendo un objetivo difícil.

“Cuando se decide comprar la vacuna rusa, parece que se invierte o se aprueban los logros del régimen de Putin o del propio Putin”, afirma.

Vladimir Putin

Getty Images
Existe una gran demanda internacional para la vacuna rusa, lo que muchos interpretan como un logro del presidente Vladimir Putin para mostrar a Rusia como un país poderoso.

Precauciónes de los rusos

En la aldea de Sputnik no hay tal discusión sobre política y vacunas.

Algunos residentes están nerviosos por la posibilidad de contraer el coronavirus: dos lugareños de 50 años murieron a causa del virus en la primera oleada de la pandemia.

Pero sus habitantes parecen aún más temerosos de vacunarse.

Una encuesta realizada esta semana por los sociólogos del Centro Levada, reveló que sólo el 30% de los rusos está dispuesto a recibir la Sputnik V, un 8% menos desde que se inició el despliegue sanitario, y eso a pesar de que los datos sobre su seguridad ya son públicos.

campaña metro moscú

BBC
Se han hecho campañas para promocionar la vacunación, pero sólo cuatro millones de rusos se han vacunado hasta ahora contra el coronavirus.

“La gente tiene miedo; hay todo tipo de rumores sobre complicaciones”, explica Lidia Nikolaevna mientras retira una espesa capa de nieve de la puerta de su garaje.

Hace poco estuvo en el hospital por la covid, por lo que su médico dice que ella misma no necesita todavía un pinchazo.

Tal vez más tarde“, aventuró Lidia, haciéndose eco de otros habitantes del pueblo.

“La gente dice que está bien, pero vamos a ver. Si todo va bien, creo que más gente se vacunará”.

“Los rusos son conservadores: no se fían de su propio Estado y no se fían de lo que pueda salir de este Estado”, afirma Andrei Kortunov sobre la indecisión de la gente.

Al no haber un nuevo confinamiento nacional, y debido a las escasas alusiones a las muertes por covid que hacen las autoridades, se les podría perdonar que pensaran que el peligro ha pasado.

La televisión estatal no se ha desplegado con toda su fuerza persuasiva y el propio presidente, Vladimir Putin, aún no se ha vacunado.

Vacuna contra la covid desarrollada y aprobada por Rusia

EPA
La vacuna, llamada Sputnik-V, fue desarrollada por el Instituto Gamaleya y se registró después de dos meses de ensayos en humanos

Así que, a pesar de que el operativo llega incluso a los puntos más remotos, como Sputnik, y los puntos de vacunación ambulantes en los centros comerciales de las ciudades, sólo cuatro millones de rusos se han vacunado hasta ahora contra el coronavirus.

Muy por debajo del objetivo del Ministerio de Sanidad, que es alcanzar el 60% de todos los adultos en seis meses.

El Kremlin insiste en que no hay déficit de vacunas para uso doméstico.

Pero su descripción de la producción y la demanda interna como “en armonía” para “esta etapa” sugiere cierta reticencia a promover la campaña de vacunación con demasiada intensidad mientras que no haya más ampollas rodando por las cintas transportadoras de las fábricas.

De vuelta a casa desde la clínica del pueblo de Sputnik, el jubilado Anatoly dice que recibir su inyección no fue gran cosa.

“Fue solo un momento”, cuenta, haciendo el gesto de recibir un pinchazo en el brazo, pero duda de que realmente necesitara vacunarse.

“¡Estoy sano! Sólo tienes que beber samogon”, insiste Anatoly, refiriéndose al alcohol casero de alta graduación.

“Creo que eso también me protegerá del covid”, ríe el hombre de 74 años, antes de alejarse por la nieve.


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