1968: La policía cerca el barrio universitario; cientos de estudiantes permanecen encerrados

Los granaderos mantienen un cerco sobre el barrio universitario y los alumnos de las preparatorias 1, 2 y 3 de la UNAM se niegan a desmantelar las barricadas hechas con camiones volteados e incendiados.

1968: La policía cerca el barrio universitario; cientos de estudiantes permanecen encerrados
Estudiantes y vecinos del Centro en uno de los camiones tomados. Foto: Archivo de Marcelino Perelló

Nota del editor: A partir del 23 de julio, Animal Político presentará materiales periodísticos para conocer los hechos, nombres y momentos clave del movimiento estudiantil del 68 que se vivió en México.

La cronología se publicará en tiempo real, a fin de transmitir la intensidad con que se vivieron esos días y se tenga, así, una mejor comprensión de cómo surgió y fue frenado a un precio muy alto el movimiento político social más importante del siglo XX.
 
Queda mucho por saber y entender: 50 años después aún no sabemos por qué una riña estudiantil –como muchas que hubo previamente– detonó la brutal represión del gobierno.
 
Lo que es cierto es que el 68 es mucho más que la masacre del 2 de octubreHubo un contexto que lo explica. Y eso es lo que les presentamos aquí.

Ciudad de México, 28 de julio de 1968.- El Centro Histórico del Distrito Federal mostraba la madrugada de ayer viernes las inocultables huellas de la violencia que cubrió la zona luego de que la policía reprimió a estudiantes que intentaban llegar al Zócalo: los granaderos mantienen un cerco sobre el barrio universitario y los alumnos de las preparatorias 1, 2 y 3 de la UNAM se niegan a desmantelar las barricadas hechas con camiones volteados e incendiados.

El regente de la ciudad, Alfonso Corona del Rosal, informó que la jornada de violencia dejó un saldo de al menos 200 heridos y un número indeterminado de detenidos, pero rechazó, como aseguraron varios medios, que haya habido entre tres y ocho muertos.

El diario Novedades mencionó que al menos “76 agitadores rojos que instigaron los disturbios estudiantiles” han sido detenidos[1].

Las autoridades han advertido que no tolerarán más disturbios. “En caso de que se registren nuevos actos de violencia, la policía tomará las medidas necesarias para reprimirlos y actuaremos con energía”,[2] anunció el jefe de la Policía Preventiva del Distrito Federal, general Luis Cueto Ramírez.

Los estudiantes, precariamente organizados, mantienen intensas negociaciones con las autoridades para que sean soltados los detenidos a cambio de levantar sus barricadas, a las que sumaron más camiones tomados la mañana del sábado.

Cueto Ramírez se había comprometido –por mediación de Julio González Tejada, funcionario de la Rectoría de la UNAM– a ordenar la liberación de todos, pero no cumplió, a pesar de que la noche del sábado se comenzaron a entregar los camiones.[3]

Por si fuera poco, los integrantes de una comisión de alumnos de la vocacional 5 –Genaro López Alanís, Gasparri del Valle–, que se presentó en el despacho del general Alfonso Corona del Rosal para discutir soluciones al conflicto, fueron arrestados en la propia antesala del funcionario.[4]

Por otra parte, este sábado, en el edificio de San Ildefonso que alberga a la preparatoria 1 por la mañana y a la 3 por la tarde se interrumpió el suministro de electricidad y se suscitó un confuso enfrentamiento entre partidarios de levantar las barricadas y quienes insistían en mantenerlas.

De acuerdo con el periódico Excélsior, el mayor grupo de estudiantes se ha concentrado en la preparatoria 3, frente a la cual ardía el autobús de primera clase de la línea General Anaya, con placas de circulación 57-722 y número económico 58.[5]

Decenas de vecinos del Centro, desde las azoteas y ventanas de edificios fueron testigo de la batalla campal del viernes 26 y muchos han quedado atrapados por las circunstancias, pues debido al cerco policiaco, mientras unos no pueden salir, otros no pueden entrar.[6]

En el Poli, desconocen a la FNET y hacen paro en Economía

La Escuela Superior de Economía del Instituto Politécnico Nacional (IPN) realizó una asamblea, se declaró en paro y convocó a los estudiantes politécnicos a una huelga general a partir del lunes 29.[7]

En tanto, en el edificio de la vocacional 5, alumnos de las vocacionales 1, 2, 4, 5, 6 y 8, así como varias escuelas superiores del Politécnico se pronuncian por un paro indefinido, el cual no se suspenderá, anunciaron, hasta que se resuelvan las siguientes demandas:

  1. Renuncia del jefe y subjefe de la Policía Preventiva del DF, generales Luis Cueto Ramírez y Raúl Mendiolea Cerecero, respectivamente.
  2. La desaparición del cuerpo de granaderos.

Además, en la misma reunión, los politécnicos desconocieron a la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET) y se llamó a conformar comités de lucha en cada escuela.

En la Facultad de Ciencias y otras de la UNAM también se realizaron asambleas estudiantiles para decidir cómo reaccionar a la embestida policiaca.

Continúan las detenciones

Marcelino Perelló, de la Facultad de Ciencias de la UNAM, fue detenido la tarde de este sábado y fue llevado a los separos de Tlaxcoaque. “Estaba atascado de gente detenida un día antes. Todos los dirigentes del partido (Comunista Mexicano) estaban detenidos”, comentó. “Iban sacando gente de vez en cuando, sobre todo un chingo de escuincles, de niños que habían detenido en la manifestación del día anterior”.

El universitario fue liberado gracias a la intervención de su mamá –según contó él mismo–, quien solicitó la ayuda de la esposa del general Corona del Rosal.[8]

Aparte, se dio a conocer que la noche del 26, integrantes de la Central Nacional de Estudiantes Democráticos (CNED) lograron reunirse en un café por el rumbo de Insurgentes, pero fueron delatados por un infiltrado, que “dio el pitazo y ahí detuvieron como a 20 dirigentes estudiantiles”.

El cerco policiaco –de unas cuatro manzanas alrededor de las preparatorias– mantiene encerrados en el Centro a cientos de jóvenes que no pueden retirarse del lugar sin riesgo de ser arrestados.

[1] Diego Ortega, Roberto, “1968: El ambiente y los hechos. Una cronología”, Nexos, 1 de septiembre de 1978. Consultado en https://www.nexos.com.mx/?p=3199

[2] Jardón, Raúl, 1968: el fuego de la esperanza, Ed. XXX, P31

[3] Ídem.

[4] Álvarez Garín, Raúl, La estela de Tlatelolco, Ed. Ítaca, 2002, México, p. 36.

[5] Becerril, Andrés, “Disturbios en el corazón del país; los acusan de agitadores”, Excélsior, 27 de julio de 2018. Consultado en https://www.excelsior.com.mx/nacional/disturbios-en-el-corazon-del-pais-los-acusan-de-agitadores/1254982

[6] Ídem.

[7] Gómez Nashiki, Antonio, “1968. Cronología del movimiento estudiantil mexicano”, Nexos, 1 de enero de 1988. Consultado en  https://www.nexos.com.mx/?p=4996

[8] Vázquez Mantecón, Álvaro (comp.), Memorial del 68, UNAM, Gobierno del Distrito Federal y Editorial Turner, México, 2007, pp. 61 y 62.

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