1968: La policía cerca el barrio universitario; cientos de estudiantes permanecen encerrados
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Foto: Archivo de Marcelino Perelló

1968: La policía cerca el barrio universitario; cientos de estudiantes permanecen encerrados

Los granaderos mantienen un cerco sobre el barrio universitario y los alumnos de las preparatorias 1, 2 y 3 de la UNAM se niegan a desmantelar las barricadas hechas con camiones volteados e incendiados.
Foto: Archivo de Marcelino Perelló
Por Viétnika Batres
28 de julio, 2018
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Nota del editor: A partir del 23 de julio, Animal Político presentará materiales periodísticos para conocer los hechos, nombres y momentos clave del movimiento estudiantil del 68 que se vivió en México.

La cronología se publicará en tiempo real, a fin de transmitir la intensidad con que se vivieron esos días y se tenga, así, una mejor comprensión de cómo surgió y fue frenado a un precio muy alto el movimiento político social más importante del siglo XX.
 
Queda mucho por saber y entender: 50 años después aún no sabemos por qué una riña estudiantil –como muchas que hubo previamente– detonó la brutal represión del gobierno.

 
Lo que es cierto es que el 68 es mucho más que la masacre del 2 de octubre. Hubo un contexto que lo explica. Y eso es lo que les presentamos aquí.

Ciudad de México, 28 de julio de 1968.- El Centro Histórico del Distrito Federal mostraba la madrugada de ayer viernes las inocultables huellas de la violencia que cubrió la zona luego de que la policía reprimió a estudiantes que intentaban llegar al Zócalo: los granaderos mantienen un cerco sobre el barrio universitario y los alumnos de las preparatorias 1, 2 y 3 de la UNAM se niegan a desmantelar las barricadas hechas con camiones volteados e incendiados.

El regente de la ciudad, Alfonso Corona del Rosal, informó que la jornada de violencia dejó un saldo de al menos 200 heridos y un número indeterminado de detenidos, pero rechazó, como aseguraron varios medios, que haya habido entre tres y ocho muertos.

El diario Novedades mencionó que al menos “76 agitadores rojos que instigaron los disturbios estudiantiles” han sido detenidos.

Las autoridades han advertido que no tolerarán más disturbios. “En caso de que se registren nuevos actos de violencia, la policía tomará las medidas necesarias para reprimirlos y actuaremos con energía”, anunció el jefe de la Policía Preventiva del Distrito Federal, general Luis Cueto Ramírez.

Los estudiantes, precariamente organizados, mantienen intensas negociaciones con las autoridades para que sean soltados los detenidos a cambio de levantar sus barricadas, a las que sumaron más camiones tomados la mañana del sábado.

Cueto Ramírez se había comprometido –por mediación de Julio González Tejada, funcionario de la Rectoría de la UNAM– a ordenar la liberación de todos, pero no cumplió, a pesar de que la noche del sábado se comenzaron a entregar los camiones.

Por si fuera poco, los integrantes de una comisión de alumnos de la vocacional 5 –Genaro López Alanís, Gasparri del Valle–, que se presentó en el despacho del general Alfonso Corona del Rosal para discutir soluciones al conflicto, fueron arrestados en la propia antesala del funcionario.

Por otra parte, este sábado, en el edificio de San Ildefonso que alberga a la preparatoria 1 por la mañana y a la 3 por la tarde se interrumpió el suministro de electricidad y se suscitó un confuso enfrentamiento entre partidarios de levantar las barricadas y quienes insistían en mantenerlas.

De acuerdo con el periódico Excélsior, el mayor grupo de estudiantes se ha concentrado en la preparatoria 3, frente a la cual ardía el autobús de primera clase de la línea General Anaya, con placas de circulación 57-722 y número económico 58.

Decenas de vecinos del Centro, desde las azoteas y ventanas de edificios fueron testigo de la batalla campal del viernes 26 y muchos han quedado atrapados por las circunstancias, pues debido al cerco policiaco, mientras unos no pueden salir, otros no pueden entrar.

En el Poli, desconocen a la FNET y hacen paro en Economía

La Escuela Superior de Economía del Instituto Politécnico Nacional (IPN) realizó una asamblea, se declaró en paro y convocó a los estudiantes politécnicos a una huelga general a partir del lunes 29.

En tanto, en el edificio de la vocacional 5, alumnos de las vocacionales 1, 2, 4, 5, 6 y 8, así como varias escuelas superiores del Politécnico se pronuncian por un paro indefinido, el cual no se suspenderá, anunciaron, hasta que se resuelvan las siguientes demandas:

  1. Renuncia del jefe y subjefe de la Policía Preventiva del DF, generales Luis Cueto Ramírez y Raúl Mendiolea Cerecero, respectivamente.
  2. La desaparición del cuerpo de granaderos.

Además, en la misma reunión, los politécnicos desconocieron a la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET) y se llamó a conformar comités de lucha en cada escuela.

En la Facultad de Ciencias y otras de la UNAM también se realizaron asambleas estudiantiles para decidir cómo reaccionar a la embestida policiaca.

Continúan las detenciones

Marcelino Perelló, de la Facultad de Ciencias de la UNAM, fue detenido la tarde de este sábado y fue llevado a los separos de Tlaxcoaque. “Estaba atascado de gente detenida un día antes. Todos los dirigentes del partido (Comunista Mexicano) estaban detenidos”, comentó. “Iban sacando gente de vez en cuando, sobre todo un chingo de escuincles, de niños que habían detenido en la manifestación del día anterior”.

El universitario fue liberado gracias a la intervención de su mamá –según contó él mismo–, quien solicitó la ayuda de la esposa del general Corona del Rosal.

Aparte, se dio a conocer que la noche del 26, integrantes de la Central Nacional de Estudiantes Democráticos (CNED) lograron reunirse en un café por el rumbo de Insurgentes, pero fueron delatados por un infiltrado, que “dio el pitazo y ahí detuvieron como a 20 dirigentes estudiantiles”.

El cerco policiaco –de unas cuatro manzanas alrededor de las preparatorias– mantiene encerrados en el Centro a cientos de jóvenes que no pueden retirarse del lugar sin riesgo de ser arrestados.

Diego Ortega, Roberto, “1968: El ambiente y los hechos. Una cronología”, Nexos, 1 de septiembre de 1978. Consultado en https://www.nexos.com.mx/?p=3199

Jardón, Raúl, 1968: el fuego de la esperanza, Ed. XXX, P31

Ídem.

Álvarez Garín, Raúl, La estela de Tlatelolco, Ed. Ítaca, 2002, México, p. 36.

Becerril, Andrés, “Disturbios en el corazón del país; los acusan de agitadores”, Excélsior, 27 de julio de 2018. Consultado en https://www.excelsior.com.mx/nacional/disturbios-en-el-corazon-del-pais-los-acusan-de-agitadores/1254982

Ídem.

Gómez Nashiki, Antonio, “1968. Cronología del movimiento estudiantil mexicano”, Nexos, 1 de enero de 1988. Consultado en  https://www.nexos.com.mx/?p=4996

Vázquez Mantecón, Álvaro (comp.), Memorial del 68, UNAM, Gobierno del Distrito Federal y Editorial Turner, México, 2007, pp. 61 y 62.

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'Esto no parece una ola de COVID, parece un tsunami': la odisea de una mexicana en la India

El país reporta nuevos récords mundiales de contagios diarios y sufre por falta de camas de hospital y oxígeno. Nayelly Rodríguez, una mexicana que vive en ese país desde hace 6 años cuenta que ella y toda su familia tiene COVID.
3 de mayo, 2021
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“En India no hay mucha esperanza. El covid-19 parece imparable. La gente tiene miedo. Temen que sus seres queridos mueran porque no haya lo más básico para que los traten, como el oxígeno”, cuenta a BBC Mundo la mexicana Nayelly Rodríguez Cortés.

Rodríguez, de 29 años, se convirtió al Islam hace 11 años en su natal Guadalajara. Después conoció a su esposo Feroz Khan, con quien tiene 3 hijos, de 8, 6 y 3 años.

Viven desde hace 6 años en Ghaziabad, en el norte del país, a 45 kilómetros de Nueva Delhi.

El jueves pasado, después de presentar síntomas de covid-19 -entre ellos tos, dolor de cuerpo y fiebre-, su prueba dio positivo. Un par de días después ocurrió lo mismo con su esposo y sus hijos.

“No se cómo me contagié, teníamos ya varios días encerrados, salía solo por comida para mis hijos, siempre con tapabocas y guardando distancia”, dice Nana, como es conocida de manera coloquial.

Escasez de camas y oxígeno-6543

Asegura que no tiene tanto miedo por ella y su familia, pero acepta que cuando camina para hacer algo en su casa le falta el aliento.

Nayelly Rodríguez

Cortesía
“No se cómo me contagié, teníamos ya varios días encerrados, salía solo por comida para mis hijos, siempre con tapabocas y guardando distancia”, dice Nana.

“Esa es la gran incertidumbre que tenemos en nuestra casa y todos los enfermos en India. ¿Qué hacemos si empeoran nuestros síntomas? ¿Vamos a poder conseguir lo más básico, como oxígeno o una cama en el hospital?”.

India ha registrado nuevos récords mundiales de nuevas infecciones de covid-19, alcanzando casi 400.000 en un día y está enfrentando una severa escasez de camas de hospital, así como tanques de oxígeno medicinal.

“Es muy difícil conseguir un tanque. Y algunos están lucrando: los están vendiendo hasta en 1.000 dólares, una cifra que es inaccesible para la mayoría, sobre todo después de que las personas se han quedado sin empleo y sin forma de tener dinero”.

Familias enteras

Cuenta que en el conjunto de edificios donde vive, y por lo que oye en las noticias, lo que pasó con su familia es lo que está pasando en el país: se enferman familias enteras.

Nayelly Rodríguez

Cortesía
El esposo y los hijos de Nana también dieron positivo por covid-19.

“Hay muchísimos contagiados, los casos aumentan exponencialmente. Cada día nos enteramos de más y más personas. Esto no parece una ola, parece un tsunami”.

Nana dice que cada vez se sabe también de más muertos por covid, entre ellos los papás de un vecino.

“Y un caso que me impactó mucho, es que en los edificios donde vivo, hace dos semanas, un niño de apenas 8 años se desmayó en el parque y murió antes de llegar al hospital. Ahí les dijeron a sus padres que fue por el virus”.

Con más de 19 millones de casos registrados, India es el segundo país con más infecciones, solo después de Estados Unidos.

Hasta el momento ha reportado casi 212.000 muertes, pero se cree que esta cifra va a aumentar mucho en los próximos días debido a este nuevo fuerte embate del virus y por sospechas de los medios que no todas las muertes han sido reportadas.

Exceso de muertes

Nana dice que en febrero se oían pocos casos, que la gente empezó a relajarse y hacer una vida más normal, incluso a asistir a festivales religiosos masivos, y que en parte eso ayudó a la propagación del virus. En el país circula una variante del covid-19 de la que todavía no se conoce mucho.

Nayelly Rodríguez

Cortesía
Nana y su esposo tienen tres hijos, de 8, 6 y 3 años.

Por todo el mundo circulan fotografías y videos en los que se ven crematorios con muchas piras que no dejan de arder y filas de cuerpos que esperan por hasta 20 horas a ser incinerados.

El diario The Hindu causó conmoción con una noticia de que el cuerpo de un hombre esperando turno fue parcialmente comido por un perro callejero.

También se han acondicionado lugares como parques y estacionamientos para hacer las cremaciones.

En Delhi, un crematorio que había sido creado para incinerar mascotas, pero que todavía no había entrado en operación, se está usando para personas.

“Los musulmanes cuando morimos no podemos ser cremados, sino enterrados. Pero los panteones también están ya llenos”, cuenta.

Calles de India

Cortesía
La única conexión de Nana con el exterior por ahora es la ventana de su casa.

Nana dice que ella ha visto un gran aumento de contagios comparados con la primera ola de coronavirus en 2021.

En ese tiempo ella documentó en su canal de Youtube cómo salió a ayudar al éxodo de migrantes trabajadores que volvían a sus pueblos y aldeas. Les daban agua y alimento para que pudieran continuar caminando ya que se cancelaron los trenes y los autobuses.

“Muchísimas personas viven al día y han perdido sus trabajos. Están en una situación desesperada. Así que los migrantes de otros estados otra vez dejaron la ciudad y se fueron a sus lugares de origen, para no morir de hambre. Aunque, también allá pueden morir porque hay menos infraestructura médica”.

Restricciones

Por ahora Delhi y otras ciudades están en confinamiento. Los únicos negocios abiertos son de comida o de medicamentos. Ella vive en el piso 26 de un edificio y su única conexión con el exterior es su ventana. “Desde allí veo la carretera y las calles. Están desiertas. No hay gente. Pasan muy pocos automóviles”, cuenta.

Su familia en México está preocupada por ella y por la situación en India. “Tienen miedo de que nos lleguemos a poner graves. Quisieran venir a ayudarnos, pero no se puede, estamos a más de un día en avión de distancia y ahorita es casi imposible viajar”.

Estados Unidos anunció que restringirá los viajes a India a partir de la próxima semana. Australia ha prohibido todos los vuelos a India y ha prohibido a sus ciudadanos regresar desde ese país, anunciando que serían castigados con multas y hasta 5 años de cárcel.

En India se tenía esperanza en las vacunas, por ser el primer productor a nivel mundial. Sin embargo, varios estados -algunos de los más afectados por la covid- han reportado falta de vacunas.

Hasta ahora solo se han aplicado 150 millones de dosis en una población de 1.300 millones. Por ahora, India ha detenido las exportaciones de AstraZeneca para vacunar a sus ciudadanos.

“Por ahora nuestra esperanza es que llegue ayuda de otros países. La gente está muriendo no sólo del virus, sino por falta de lo esencial para tratarlo. No sabemos cómo puede parar esto”, lamenta Nana.


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