Mujeres en alerta: desde gas pimienta hasta artes marciales, su defensa contra el acoso y la violencia
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Claudia Archiga / Cuartoscuro.com

Mujeres en alerta: desde gas pimienta hasta artes marciales, su defensa contra el acoso y la violencia

Ante el aumento de la violencia contra las mujeres y la falta de políticas públicas que la combata, las clases de defensa personal y la venta de gas pimienta también se han incrementado.
Claudia Archiga / Cuartoscuro.com
Por Alba Valdez
10 de julio, 2018
Comparte

Lo que empezó a los 21 años como un pasatiempo para ejercitarse es hoy la actividad central de Silvia Ramón Molina. Y no necesariamente para ganarse la vida: da talleres de defensa personal con la técnica del Krav Magá, el sistema oficial de lucha y defensa personal usado por las Fuerzas de Defensa y Seguridad israelíes, para que mujeres de todas las edades se defiendan ante el incremento del acoso, los secuestros, las violaciones y los feminicidios en Veracruz.

Y no es para menos. De acuerdo con datos de la ONU, en México se comenten 7 feminicidios cada 24 horas. Data Cívica, organización especialista en manejo de datos, reporta que entre 2004 y 2016 al menos 8 mil 913 mujeres en México fueron asesinadas simplemente por ser mujeres.

La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) tiene más detalle: a nivel nacional, el 66.1 por ciento de las mujeres de 15 años y más han enfrentado al menos un incidente de violencia por parte de cualquier agresor alguna vez en su vida, mientras que el 43.9 por ciento de las mujeres han sufrido violencia por parte de su actual o última pareja, esposo o novio, a lo largo de su relación. En los espacios públicos o comunitarios, el 34.3 por ciento de las mujeres han experimentado algún tipo de violencia sexual, que van desde frases ofensivas, acecho y abuso, hasta manoseo y exhibicionismo obsceno.

De ahí el interés de Silvia para que las mujeres sepan defenderse, ante la ausencia de una estrategia del Estado que frene la violencia en su contra. Lo más difícil de su taller Mujeres en Alerta, dice, es hacerle entender a sus alumnas que tienen todas las habilidades para aprender a pelear.

“Yo empecé cuando levantaban chicas y cada dos o tres meses aparecían en baldíos. Empecé a dar seminarios de defensa personal y muchas mujeres estuvieron tomándolos. Pero me cuesta muchísimo más trabajo con ellas, porque no saben pelear. Desde chiquitas a las mujeres nos inculcan el no pelees, no contestes, no seas grosera, y entonces nunca nos adentramos en el tema ese de pelear y aprender a defendernos físicamente”, cuenta.

Fernanda fue alumna de Silvia cuando tenía 16 años, después de que el doctor de confianza de su familia la acosara sexualmente cuando acudió a hacerse un procedimiento médico. Como ella, el 20.1 por ciento de las mujeres en el país han sufrido acoso por parte de un vecino, amigo o conocido, el 71.4 por ciento por desconocidos y el 5.3 por ciento por algún conductor de transporte público, de acuerdo con la ENDIREH.

Fernanda, quien pidió omitir su nombre completo por miedo a represalias, sabe lo que es el acoso desde que era una niña y por eso que decidió tomar las clases del taller de Silvia. Ella no toma el transporte público sola y opta por usar pantalón holgado cuando sale a la calle.

“En lo personal me sentí muy indefensa, no sabía cómo actuar, ni siquiera sabía lo que estaba pasando. Entonces fue así como de ‘quiero saber defenderme’ y no solamente yo porque tengo sobrinas, primas que son menores, y no me gustaría que se lo hiciera y al menos poder defenderlas”, afirma.

Porque el chiflido, el manoseo y los “piropos” que se dan en un 64.3 por ciento en espacios públicos de acuerdo con la ENDIREH, son un tipo de violencia contra las mujeres que no distingue edades.

Claudia Leticia Pérez Mínguez, de 45 años, indica que uno de los abusos más graves que ha tenido fue una vez que tomaba el aire en el ventanal de su casa, cuando un hombre desde la calle se acercó, le dio una nalgada, la manoseó y al mismo tiempo la empujó de bruces, logrando que se lastimara y quedara paralizada del miedo.

“No supe ni qué hacer. Este tipo de cosas son las que te hacen pensar que necesitas hacer algo que te ayude a saber cómo debes reaccionar en un momento dado. En un principio solo llevaba a clases a mis hijos, pero con tanta inseguridad sobre todo para nosotras me hizo pesar que inclusive yo podría estar más expuesta”, comenta.

En los últimos años las mujeres han tenido que buscar maneras de defenderse contra las agresiones de tipo sexual a las que están expuestas. Melina Beristain Rosas, dueña de una tienda de artículos de defensa personal, afirma que lo que más se vende es el gas pimienta y las carcasas para teléfono celular que al oprimirles un botón dan toques eléctricos. Sus compradoras son jóvenes de secundaria y bachillerato.

Otras mujeres, como Fernanda o como Claudia optaron por tomar las clases de defensa personal que tienen un precio de 150 pesos por una hora, de las cuales son muy comunes encontrar anuncios en redes sociales como Facebook.

Silvia explica que el objetivo de las clases, además de enseñarles algunas técnicas de Krav Magá a las mujeres, es devolverles la seguridad de transitar libremente por las calles.

“Yo lo digo siempre, esto es para prevenir y saber como actuar en ese momento. Devolverles la seguridad a las mujeres, enseñarles que no somos el sexo débil y que tenemos muchas habilidades físicas es muy padre, pero ojalá nunca tuviéramos que usarlo, ojalá nunca una mujer fuera violentada, violada o asesinada, pero por ahora solo nos toca estar atentas y saber defendernos”, asegura.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Coronavirus: ¿qué le hace el COVID-19 a tu cuerpo?

Los síntomas del nuevo coronavirus se han difundido ampliamente entre la población para que podamos reconocer un posible caso de infección y así evitar que la enfermedad siga propagando. ¿Pero cuánto sabemos sobre cómo infecta nuestro cuerpo?
14 de marzo, 2020
Comparte

Con más de 147.800 infectados y cerca de 5.500 muertos hasta el 14 de marzo, el covid-19 se ha expandido a más de 110 países.

Aunque aún quedan muchas dudas sobre este nuevo virus que apareció por primera vez en la provincia central de Hubei en China, hacia finales de 2019, se estima que el contagio se produce cuando aspiramos pequeñas gotas expulsadas a través de la tos o el estornudo de una persona infectada.

También cuando entramos en contacto con una superficie contaminada por el virus.

Conocemos también sus síntomas: cansancio, fiebre y tos seca son los principales, pero también algunos pacientes pueden tener dolores, congestión nasal, dolor de garganta y diarrea, según la página informativa de la Organización Mundial de la Salud.

¿Pero qué le hace exactamente el coronavirus a nuestro cuerpo? ¿Cómo lo infecta? ¿Y cómo queda nuestro organismo después de superar la enfermedad?

“El coronavirus es principalmente un virus respiratorio“, le explica a BBC Mundo William Schaffner, profesor de medicina preventiva y enfermedades infecciosas del Centro Médico de la Universidad Vanderbilt, en Estados Unidos.

Por está razón, comienza infectando la garganta.

Cuando el virus entra en nuestro cuerpo —ya sea por los ojos, la boca o la nariz— “se sujeta a las células de la mucosa del fondo de la nariz y la garganta”, dice el experto.

Coronavirus MERS

Getty Images
Para replicarse, el coronavirus necesita secuestrar una célula.

Gracias a sus proteínas en forma de lanza que sobresalen de la superficie, el coronavirus puede penetrar la membrana de estas células.

“Y una vez dentro de la célula, al igual que los demás virus, comienza a darle la orden de producir más virus”.

Esta es la forma que tiene el virus de replicarse, ya que al ser un agente infeccioso microscópico acelular, solo puede multiplicarse dentro de las células de otros organismos.

Una vez que las copias están listas, salen de la célula donde se originaron, la destruyen, y comienzan a infectar a otras células.

Cada virus, puede crear entre 10.000 y 100.000 réplicas.​

“Cuando esto ocurre, el cuerpo se da cuenta de que el virus está allí y produce una respuesta inflamatoria para tratar de combatirlo”, explica Schaffner.

“Por eso es que empezamos a sentir un poco de dolor de garganta y es posible que sintamos la nariz tapada”.

Recorrido

“El virus se dirige luego hacia los conductos bronquiales (las vías respiratorias que llegan hasta los pulmones) y allí produce una inflamación en las mucosas de estos conductos”.

“Esto provoca irritación y por ello empezamos a toser“, señala Schaffner.

Gráfico

BBC

Mientras esto ocurre, “aumenta la respuesta inflamatoria porque el cuerpo está peleando contra el virus, y, como consecuencia, aparece la fiebre“.

En este punto es cuando cuando empezamos a sentirnos mal y perdemos el apetito.

De acuerdo a un análisis de la Organización Mundial de la Salud basado en el estudio de 56.000 pacientes, el 80% de los infectados desarrollará síntomas leves (fiebre, tos, y en algunos casos neumonía), el 14% síntomas severos (dificultad para respirar y falta de aire) y un 6% sufrirá una enfermedad grave (falla pulmonar, choque séptico, fallo orgánico y riesgo de muerte).

La situación puede empeorar si el virus “deja el conducto bronquial y llega a los pulmones, donde provoca una inflamación (neumonía)”.

“Si una porción suficiente de tejido pulmonar está afectada, al paciente le resultará más difícil respirar, porque no puede exhalar el ‘aire malo’ e inhalar el ‘bueno'”.

Cuando el cuerpo no puede recibir oxígeno suficiente, el paciente debe ser hospitalizado y posiblemente necesitará que lo conecten a un respirador.

Guerra

El problema no es solo la infección, sino la forma en que responde nuestro organismo para luchar contra ella, le explica a BBC Mundo Kalpana Sabapathy médica clínica y epidemióloga del equipo de salud global de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical en Londres, Reino Unido.

“Para evitar que la infección secuestre a nuestras células, nuestro cuerpo produce sustancias químicas que son bastante agresivas”.

En el caso de la neumonía, “crea congestión en los pequeños sacos de aire en la base de nuestros pulmones (alvéolos)”.

Neumonía

SPL
La imagen de los pulmones de una persona infectada muestra zonas con neumonía.

Estas pequeñas estructuras son las que normalmente se llenan de aire, y a través de sus paredes se produce el intercambio gaseoso por el cual el oxígeno llega a la sangre, y de allí al resto del cuerpo.

“Pero si estos sacos están llenos de infección, combinada con la respuesta de nuestro cuerpo a esa infección, tienen menos capacidad para el aire”, señala Sabapathy.

“Y si el cuerpo no recibe suficiente oxígeno esto da lugar a una falla respiratoria, y el corazón, al no recibir suficiente oxígeno a través de la corriente sanguínea, no puede funcionar”.

Schaffner compara la respuesta inflamatoria con un conflicto bélico.

“Imagínate que es una guerra. Hay dos ejércitos que pelean entre sí, pero a veces las bombas lastiman a civiles. O pueden caer sobre el hospital, o el museo, pero no sobre el enemigo”, afirma.

Es decir, la respuesta puede ser tan potente que acaba dañando el tejido donde se aloja el virus.

Mujer estornudando

Getty Images
Las gotas de un estornudo pueden viajar hasta dos metros.

“Lo llamamos daño colateral. Es lo que puede ocurrir cuando la respuesta inflamatoria es tan vigorosa que se suma al problema de la neumonía (…)”.

Esto significa que no hace falta que la infección se traslade a otra parte del cuerpo para que una persona infectada se encuentre en estado crítico.

Entonces… ¿puede el coronavirus propagarse también por otra parte del cuerpo?

De la nariz al recto

Según le explicó al New York Times Amy Compton-Phillips, directora clínica del Sistema de Salud de Providence, en Estados Unidos, la infección puede propagarse desde la nariz hasta el recto.

Un estudio publicado en marzo en la prestigiosa revista The Lancet no es concluyente, pero también sugiere que el covid-19 “no solo es capaz de provocar neumonía, también podría provocar daños en otros órganos como el corazón, el hígado y los riñones, así como en sistemas corporales como el de la sangre o el sistema inmunitario”.

En base a estudios que se han hecho sobre el SARS (síndrome respiratorio agudo grave), “primo” del covid-19, “pensamos que puede ir a otras partes del cuerpo”, dice Schaffner.

Esto puede explicar en parte porque algunos pacientes infectados han sufrido diarrea y dolores abdominales, problemas que no están directamente vinculados a una infección respiratoria.

Escuela vacía

Getty Images
Una serie de países han suspendido las clases para evitar la propagación del virus.

Estas enfermedades, dice Schaffner, en referencia al SARS y al MERS (coronavirus del síndrome respiratorio de Oriente Medio) “se ven muy parecidas en sus estadios más graves”.

Pero para llegar a esta conclusión, habrá que “conocer los resultados de las autopsias, y esa información recién está empezando a revelarse”, afirma.

En cuanto al daño a largo plazo, tanto en los pulmones como en otros órganos, el especialista dice que la vasta mayoría se recupera completamente.

Aunque también “hay algunos reportes de pacientes que, como consecuencia de la inflamación, pueden tener algunas cicatrices en los pulmones y una función pulmonar más reducida”.

“Llevará tiempo determinar esto con más precisión y, en este momento, la atención está dirigida a los casos agudos de la enfermedad”.

“No hemos tenido tiempo aún de pensar en el largo plazo”, concluye el experto.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=TBuHqj-S9F4

https://www.youtube.com/watch?v=B_Gzc2Z7uQY&t=2s

https://www.youtube.com/watch?v=GFJ_N84JzUI&list=PLLhUyPZ7578eOhaDzuQaUohvgFzplupf-&index=7&t=0s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.

close
Información verificada del COVID-19 #CoronavirusFacts