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Qué es Momo, el juego viral por WhatsApp que preocupa a las autoridades en América Latina
Los especialistas en delitos cibernéticos aconsejan no fomentar la cadena de mensajes y no contactar a números desconocidos para evitar caer en estafas, extorsiones y otro tipo de amenazas.
25 de julio, 2018
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Se llama “Momo” y su aspecto es aterrador: dos ojos saltones, piel pálida y una sonrisa siniestra. Su imagen se ha hecho famosa a través de WhatsApp en forma de reto viral. Pero las autoridades advierten de que podría tratarse de algo mucho más serio.

“Todo comenzó en un grupo de Facebook en donde se retaba a los integrantes a entablar comunicación con un número desconocido, a pesar de venir acompañado de una advertencia”, publicó en Twitter la Unidad de Investigación de Delitos Informáticos de la Fiscalía General del Estado de Tabasco, en México (UIDI).

“Varios usuarios aseguraron que si le enviabas un mensaje a’ Momo’ desde tu celular, ésta respondía con imágenes violentas y agresivas. Incluso hay quienes afirman que les han contestado a los mensajes con amenazas y revelando información personal“.

El fenómeno se ha extendido por todo el mundo, desde Argentina hasta Estados Unidos, Francia o Alemania.

La Policía Nacional de España también ha alertado al respecto, señalando que “es mejor olvidarse de retos absurdos que se ponen de moda en WhatsApp”.

Y la Guardia Civil de ese mismo dijo en Twitter: “¡No agregues a ‘Momo’! Si grabas en tu agenda un número, te aparecerá un extraño rostro de una mujer. Es el último viral de WhatsApp de moda entre los adolescentes”.

 

Pero a pesar de las advertencias, todavía hay mucha confusión. ¿Quién es “Momo”, de dónde salió y por qué hay que prestarle atención?

Desde Japón hasta México

Internet se ha llenado de preguntas sobre “Momo”.

En Reddit, alguien preguntó en inglés hace apenas una semana: “¿Quién es ‘Momo’, la chica de WhatsApp? Encontré un video y daba un poco de miedo. Creo que es una broma elaborada, pero no estoy seguro”.

Esta fue la respuesta más votada: “Alguien de un país hispanohablante tomó la foto, creó una cuenta de WhatsApp y comenzaron los rumores para contactar a ‘Momo’. Desde esa cuenta envía imágenes y mensajes inquietantes a quien le escriba. En algunos de ellos insinúa que tiene información personal sobre quien le contactó”.

El youtuber ReignBot -con más de 500.000 suscriptores- publicó un video en su plataforma el 11 de julio que ya vieron más de un millón y medio de personas en el que explica es difícil dar con el usuario de WhatsApp que creó a “Momo”.

Pero se sabe que está vinculado al menos a tres números de teléfono que comienzan por +81 (Japón). Y también a otros dos latinoamericanos: uno de Colombia (+52) y otro de México (+57).

Tal vez por eso “Momo” se ha hecho especialmente popular en el mundo hispanohablante.

Pero su origen es japonés. La terrorífica imagen pertenece a una escultura de una mujer-pájaro que se expuso en 2016 en una galería de arte alternativo en Ginza, un lujoso distrito de Tokio, y que formó parte de una exposición sobre fantasmas y espectros.

Las fotografías fueron tomadas de una cuenta de Instagram, explican desde la UIDI.

https://www.instagram.com/p/BlPTiYGhoLy/?taken-by=momosoy_

https://www.instagram.com/p/BJMnWjKhuUs/?utm_source=ig_embed

Los riesgos

Pero, ¿qué hace peligroso a este juego? ¿Cuál es el problema de escribir a un número desconocido de WhatsApp?

Los investigadores de la UIDI establecen cinco posibles razones que pueden usar los delincuentes:

  • robar información personal
  • incitar al suicidio o a la violencia
  • acosar
  • extorsionar
  • generar trastornos físicos y psicológicos (ansiedad, depresión, insomnio, etc).

La nueva “ballena azul”

Algunos comparan el juego de “Momo” con el de la “ballena azul”, un reto que se hizo viral en abril de 2017 y sobre el cual las autoridades alertaron por incitar al suicidio.

Al igual, que “Momo”, se extendió rápidamente a través de internet y de las redes sociales.

Los primeros casos fueron reportados en Rusia, pero llegó hasta México, Brasil, Colombia y otros países en todo el mundo

En el caso de “Momo”, su medio principal de propagación es WhatsApp, pero también se ha popularizado a través del videojuego de construcción Minecraft, que tiene más de 1.000 jugadores al día.

Los especialistas en delitos cibernéticos aconsejan no fomentar la cadena de mensajes y no contactar a números desconocidos para evitar caer en estafas, extorsiones y otro tipo de amenazas.

Darle tu número de teléfono a un extraño por internet no suele ser la mejor idea.


 

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Cuartoscuro Archivo
Cierran celdas de castigo en estaciones migratorias; desde el 2010 se denunciaban abusos
La existencia de calabozos y celdas de aislamiento en estaciones del INM se prolongó durante los sexenios de Felipe Calderón y Peña Nieto, de acuerdo con organizaciones Sin Fronteras, Fundar, y Asilegal.
Cuartoscuro Archivo
20 de marzo, 2019
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A casi 10 años de que organizaciones de la sociedad civil denunciaran en múltiples ocasiones la existencia de celdas de aislamiento o calabozos donde se cometían violaciones graves a derechos humanos en estaciones migratorias de México, la nueva dirección del Instituto Nacional de Migracion (INM) informó que clausuró esas celdas de castigo

Así lo confirmó el INM a Animal Político, en el contexto de la presentación ayer en la Cámara de Diputados del informe La Detención Migratoria: un análisis desde el modelo penitenciario y el gasto público, elaborado por las organizaciones civiles Sin Fronteras, Fundar, y Asilegal.

Lee: Política migratoria de México no puede estar subordinada a la de Trump: equipo de AMLO

En el informe, una de los puntos rojos que se señala, es que organizaciones como Sin Fronteras denunciaron desde el año 2010 la existencia de calabozos en las estaciones del INM en Iztapalapa, Ciudad de México, y en Tapachula, Chiapas.

De acuerdo con los testimonios de migrantes, la autoridad los encerraba en esos cuartos de aislamiento como método de sanción, cuando a criterio de los agentes del INM incurrían en alguna infracción.

El aislamiento se realizaba en condiciones antihigiénicas, sin colchonetas ni sábanas para contrarrestar el frío, ni artículos de aseo personal. Además, en estas celdas de castigo existían restricciones en cuanto al acceso al agua potable; y los sanitarios no funcionaban.

Según lo documentado por el estudio, a pesar de que Sin Fronteras interpuso quejas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos por “tratos inhumanos y degradantes” en contra de personas migrantes, la existencia de estos celdas de castigo se prolongó durante el sexenio de Felipe Calderón, y también durante la administración de Enrique Peña Nieto, que acabó el pasado 30 de noviembre de 2018.

Así lo señaló Ana Mercedes Saiz, nueva directora de Sin Fronteras, quien explicó durante la presentación del informe que, antes de que terminara el sexenio de Peña Nieto, documentaron otros cuatro casos de personas migrantes recluidas en la estación de Iztapalapa, en la capital el país, “que hablaron abiertamente de la existencia de un cuarto de castigo para mantener el orden si alguna persona no seguía las reglas impuestas por los custodios del lugar”.

“Este es un dato que se vino documentando, al menos, desde 2010”, recalcó la directora de Sin Fronteras, organización que también en 2013 y en 2015 denunció la existencia de estas celdas de castigo, junto con otras organizaciones como el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, en Tapachula.

Ante lo expuesto en el informe, Animal Político buscó a la nueva administración del Instituto Nacional de Migración, que dirige desde el 1 de diciembre el comisionado Tonatiuh Guillén.

Por medio de su dirección de comunicación social, el Instituto aseguró que si bien aún existe “la infraestructura”, es decir, las celdas, éstas ya no se usan para recluir a migrantes, castigarlos, o aislarlos.

“Ya no hay celda de castigo en Iztapalapa”, dijo el INM.

Tonatiuh Guillén, en una entrevista en noviembre pasado con Animal Político y Newsweek en Español antes de asumir la dirección del INM como comisionado, aseguró que erradicar la existencia de estas celdas de castigo era la “prioridad uno” para la nueva administración.

“Atender la situación en las estaciones migratorias será prioridad. Hay historias, como la existencia de celdas de castigo, que deben quedar para siempre en el olvido; no se puede volver a repetir”, recalcó Guillén.

Modelo más de albergue, que cárcel

Otro de los focos rojos señalados por el informe de Sin Fronteras, Fundar, y Asilegal, es que las estaciones migratorias son, en realidad, cárceles para migrantes, a pesar de que, según la Ley de Migración, transitar sin documentos por territorio mexicano equivale a una falta administrativa, y no a un delito que amerite prisión.

Sobre este punto, la nueva dirección del INM admitió a Animal Político que “en estructura, las estaciones siguen estando como antes”, aunque ya iniciaron “un proceso de renovación” al interior del Instituto para que éstas dejen de ser cárceles de facto, con bardas, mallas, rejas, y puertas de barrotes de hierro, y en las que, además, hay pésimas condiciones de higiene y mala atención médica, psicológica, y asesoría legal.

“En general, el concepto de estación migratoria está en tensión con el nuevo escenario que plantea el INM. No desaparecerán todas las estaciones migratorias, pero girarán más en un concepto de albergue y no de detención en el sentido policiaco, como dominó en los años anteriores”, apuntó la dirección de comunicación del INM, que señaló que el cierre de cinco estaciones migratorias, el pasado 1 de marzo, en Morelia, Acapulco, Nogales, Tuxpan y Reynosa, por falta de condiciones mínimas para operar y proveer servicios mínimos, es parte de ese proceso de renovación.

Un castigo, ser agente de protección a niños migrantes

Durante la presentación ayer del informe La detención migratoria: un análisis desde el modelo penitenciario y el gasto público, Isabel Velasco, nueva directora de protección a niños, niñas y adolescentes migrantes del INM, dijo que otro de los focos rojos que deben atender es el de los menores migrantes.

Sobre esta problemática, el informe advierte que, a casi tres años de la aprobación de la nueva Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, que estipula que los menores deben estar en albergues del DIF o de la sociedad civil durante el tiempo que dure su trámite migratorio, la realidad es que la detención de menores migrantes que fueron recluidos en estaciones del INM experimentó un boom en el sexenio pasado.

Y así lo reflejan con claridad las estadísticas oficiales de la Unidad de Política Migratoria: entre 2013 y 2018, 151 mil 594 migrantes menores de edad fueron detenidos, un 304% más que en el sexenio de Felipe Calderón.

Ante este contexto, la funcionaria del INM dijo que ya se está trabajando con organizaciones de la sociedad civil para encontrar alternativas a la detención de los menores migrantes, para que éstos aguarden su proceso migratorio en albergues y no detenidos en estaciones migratorias.

Además, la funcionaria del INM criticó que, durante la pasada administración de Peña Nieto, hubo negligencias por parte de personal del Instituto en cuanto a la atención a a los menores migrantes.

Sobre esto, Isabel Velasco dijo a Animal Político que, de acuerdo con “un estudio interno” realizado por la nueva administración del INM sobre los Oficiales de Protección a la Infancia (OPI), encontraron que éstos eran agentes migratorios sin el perfil adecuado para atender las necesidades de los migrantes menores de edad.

“En realidad, eran agentes migratorios a los que se les daba una simple capacitación y con eso les ponían el chaleco de Oficiales de Proteccion a la Infancia, y ya”.

“Lo más triste que encontré en ese estudio -añadió la funcionaria-, es que personas que no querían ser Oficiales de Proteccion a la Infancia los obligaban a serlo. Es decir, los castigaban con eso. Les decían: Ah, incumpliste en algo, pues ahora te toca ser Oficial de Protección a la Infancia”.

En las próximas semanas, se abrirá una convocatoria para buscar nuevos OPIs. Pero “con un perfil totalmente diferente al que estaba”, es decir, se buscará un perfil más de psicología, pedagogía, y trabajo social con menores.

“Vamos a empezar a depurar. Necesitamos agentes con el perfil adecuado y que no vean este trabajo como un castigo”, recalcó la funcionaria del INM.

Lee aquí o descarga el informe completo La Detención Migratoria: un análisis desde el modelo penitenciario y el gasto público

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