close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Pixabay

Por qué algunas personas pierden la memoria en una borrachera (y qué dice de su salud)

Es frecuente escuchar comentarios de personas que no recuerdan qué hicieron mientras estaban bebidos. Sin embargo, el alcohol no tiene ese efecto sobre todo el mundo. ¿A qué se debe esta diferencia?
Pixabay
Por Melissa Hogenboom BBC Future
11 de julio, 2018
Comparte

Fue otro despertar, lamentablemente familiar, para Sarah Hepola. Gran parte de su memoria de la noche anterior estaba en blanco. Ella recuerda haber hablado con personas en una fiesta, pero después una sombra cayó sobre sus recuerdos.

¿Cómo llegó allí? ¿En qué lugar le pusieron el sello que tenía en su mano? ¿Quién compró la pizza? ¿Quién era el hombre a su lado?

“Yo estaba como, bueno, eso es raro, no sé lo que sucedió… Me reí un poco, me pareció normal”, recuerda.

Este tipo de pérdida de memoria le ha sucedido una y otra vez a Hepola, y desde muy temprana edad. A menudo sentía como si “debajo de mí se abriera una trampa, en forma de puerta secreta… Me despertaba al día siguiente y era como si estuviera en un lugar diferente“, dice ella.

Estaba experimentando apagones inducidos con alcohol, un término coloquial con consecuencias potencialmente graves. Como la palabra sugiere, en este estado todos los recuerdos de la noche, después de un punto, se oscurecen. Algunos bebedores experimentan apagones de fragmentos, menos severos, donde solo se pierden pedazos de la memoria.

Los apagones regulares de Hepola no le hicieron prender las alarmas en ese momento. Solo, al verlo en perspectiva, se dio cuenta de que tenía una relación “conflictiva” con el alcohol, experiencias sobre las que ha escrito en un libro.

Si este tipo de amnesia después de beber alcohol suena familiar, es porque los apagones son sorprendentemente comunes.

Mujer borracha en una silla en la calleDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionMujeres con antecedentes de agresión sexual son más propensas a ser revictimizadas si están en un apagón inducido por el alcohol, según expertos.

Un análisis sugiere que más de la mitad de los bebedores universitarios han experimentado algún nivel de apagón cuando se les preguntó sobre sus hábitos de bebida, mientras que una encuesta a más de 2.000 adolescentes, recién salidos de la secundaria, reveló que 20% había experimentado un apagón en los últimos seis meses.

Hace quince años no hubiéramos aceptado que estos fenómenos fueran comunes“, dice Aaron White, del Instituto Nacional sobre Abuso de Alcohol y Alcoholismo en Estados Unidos.

Ha pasado la mayor parte de su carrera estudiando la embriaguez. “Ahora todos somos conscientes de que personas sufren apagones”.

Los científicos están revelando más cosas acerca de por qué ocurren los apagones y por qué afectan a unos más que a otros, ayudándoles a comprender mejor este fenómenoy, con un poco de suerte, a prevenir sus consecuencias negativas.

Durante muchas décadas se pensó que solo los alcohólicos sufrían apagones de memoria por embriaguez. Esa idea solo cambió hasta que lo demostraron los estudios recientes. Una extraña serie de experimentos, que hoy no serían aprobados por ética, revelaron algunas ideas sorprendentes.

A fines de la década de 1960, un investigador llamado Donald Goodwin reclutó a alcohólicos en hospitales y centros de trabajo para identificar qué sucede cuando un recuerdo, en estado de embriaguez, desaparece.

Descubrió que de cada 100 alcohólicos, más de 60 experimentaron apagones regulares, algunos totales y otros fragmentarios.

También reveló que las personas que experimentan un apagón pueden actuar de una manera notablemente coherente. Por ejemplo, mostró que durante la intoxicación los sujetos usaron la memoria inmediata “sin impedimento” e, incluso, fueron capaces de realizar cálculos simples. Pero los olvidaban 30 minutos después.

Hombre borracho con botella en vía públicaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEspecialistas afirman que no siempre las personas tienen que parecer intoxicadas con alcohol para sufrir un apagón.

En etapas posteriores de los experimentos, administró whisky a los alcohólicos (hasta 18 onzas, o medio litro, en cuatro horas) y les presentó situaciones pensadas para “proporcionar experiencias memorables, que las personas sobrias no tienen dificultad para recordar”.

En uno les mostró pornografía a los participantes, y luego les hizo preguntas detalladas sobre lo que habían visto. En otro, con una sartén en la mano, preguntó a las personas si tenían hambre. Cuando respondieron, les dijo que la sartén tenía ratones muertos dentro. 30 minutos después, los sujetos borrachos habían olvidado estos recuerdos y no podían recordar los eventos al día siguiente. Sin embargo, podían recordar estos eventos hasta dos minutos después, revelando que su memoria a corto plazo estaba funcionando.

Aunque estos experimentos fueron hechos con alcohólicos, prepararon el terreno para comprender, incluso, cómo los no alcohólicos actúan durante un apagón. Hoy, estos experimentos siguen siendo influyentes en parte porque −por razones éticas obvias−los científicos no pueden inducir con alcoholla pérdida de memoria de sus participantes. En su lugar, deben basarse en cuestionarios de eventos pasados.

Los fragmentos de memoria, que se pierden por completo durante un apagón, revelan qué sucede en el cerebro. Se cree que el hipocampo −la estructura del cerebro responsable de entrelazar información entrante y crear recuerdos de los eventos cotidianos− se daña de manera momentánea. Así, las personas con daños graves en esta área no pueden crear nuevos recuerdos.

Según White, que ha estudiado el proceso a nivel celular con cerebros de roedores, el alcohol interrumpe los circuitos cerebrales centrales, que crean recuerdos episódicos, es decir, de momentos y lugares específicos.

“Creemos que gran parte de lo que sucede es que el alcohol suprime el hipocampo, dejándolo inhabilitado para crear este registro continuo de eventos”, dice. “Es como un espacio en blanco en una grabación”.

En ratas, White demostró que hay dosis de alcohol donde las células cerebrales “aún funcionan”, y que con dosis más altas quedan inactivas por completo. Eso explica que, en los apagones parciales, solo se pierden fragmentos.

Pero White también explica otro fenómeno: mientras esto pasa, otras dos áreas importantes del cerebro, que alimentan la información del hipocampo sobre qué sucede en el mundo, también se suprimen cuando bebemos alcohol. Se trata del lóbulo frontal −el área de razonamiento del cerebro, que usamos cuando prestamos atención a algo−, y la amígdala −el área que nos advierte sobre el peligro−.

Hombre en una barra de bar con vino y cervezaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos apagones son más comunes en personas con pesos corporales más bajos.

Factores de riesgo

Ahora también conocemos otros factores que influyen en los apagones, como beber con el estómago vacío o cuando se ha dormido poco.

Otro riesgo importante tiene que ver con qué tan rápido se consume alcohol, porque cuanto más rápido bebemos, más rápido aumenta nuestro nivel de alcohol en la sangre. Un nivel de alcohol en la sangre de entre 0,20% y 0,30% puede inducir un apagón total. Ese nivel podría alcanzarse, durante cuatro horas, con 15 o más bebidas promedio que se consiguen en el Reino Unido, según el sexo y el peso corporal.

Pero los niveles de alcohol en la sangre no explican por qué solo algunas personas pierden pedazos enteros de su memoria, mientras que otras que beben cantidades similares no lo hacen. Un estudio de 2016, dirigido por Ralph Hingson, también del Instituto Nacional sobre Abuso de Alcohol y Alcoholismo, proporcionó algunas respuestas.

“La frecuencia con la que las personas reportaron exceso y estado de embriaguez en el último mes tuvo un rol, al igual que si fumaron y tomaron más de una droga psicoactiva”, dice.

Los apagones son más comunes en personas con pesos corporales más bajos. También son más comunes entre los estudiantes universitarios, conocidos por beber alcohol antes de ir a reuniones sociales o fiestas, y eso hace que su nivel de alcohol en la sangre aumente de manera veloz”, dice Hingson.

Las mujeres también experimentan apagones más a menudo. Suelen ser, en promedio, más pequeñas que los hombres y tienen un mayor porcentaje de grasa corporal, así que sus cuerpos tienen menos agua para diluir el alcohol que beben. Por eso, su nivel de alcohol en la sangre aumenta más rápido.

En 2017, Amie Haas, de la Universidad de Palo Alto, en California, descubrió que las mujeres suelen sufrir apagones con tres bebidas menos que los hombres. Un estudio de 2015 mostró que las mujeres que consumieron solo una bebida más de lo habitual, tuvieron 13% más de probabilidades de desmayarse que los hombres.

Aparte de las diferencias de sexo, podría haber un componente genético que dicte quién es más propenso a sufrir apagones. Por ejemplo, suelen serlo los hijos de mamás con problemas de alcohol.

Otro estudio, realizado en más de 1.000 pares de gemelos, descubrió que existen conexiones genéticas que inciden en la mitad de los apagones experimentados.

La diferencia genética parece desarrollarse también en el cerebro. Un estudio longitudinal de adolescentes entre 12 y 21 años, dirigido por Reagan Wetherill de la Universidad de Pensilvania, mostró que ciertas personas que abusaron del alcohol y experimentaron apagones, fueron menos capaces de reprimir sus acciones. Es posible ver esto en escáneres cerebrales, incluso antes de que bebieran alcohol.

Reunión de Alcohólicos anónimosDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos apagones suelen ser momentos de punto de quiebre, en los que las personas aceptan su problema y buscan ayuda profesional.

“En general, parece haber vulnerabilidades cerebrales y genéticas que ponen en riesgo a una persona”, dice.

Peor aún, los estudios en ratones sugieren que el consumo excesivo de alcohol produce cambios adicionales en el cerebro. También es preocupante que las mismas personas que son más propensas a apagones −adolescentes y estudiantes universitarios− se encuentren en una edad más vulnerable en el aspecto físico. “Cada vez hay más evidencia de que, en particular, si eres más joven, no es seguro para un cerebro en desarrollo”, dice Haas.

Eso se debe a que los adolescentes son más sensibles a los efectos del alcohol que los adultos. Una razón para esto es que el lóbulo frontal del cerebro es el último en desarrollarse, alrededor de los 25 años.

Los pasadizos del consentimiento

Al igual que los factores de riesgo, las consecuencias de los apagones no solo son peores para los adolescentes, sino también para las mujeres.

Haas y sus colegas demostraron que las mujeres que experimentan apagones eran más propensas, durante él, a participar en conductas sexuales de riesgo, en comparación con los hombres y bebedores que no los sufren. Estas mujeres también mostraron más sentimientos de arrepentimiento al día siguiente.

La evidencia también muestra que las mujeres con antecedentes de agresión sexual son más propensas a ser revictimizadas si están en un apagón inducido por el alcohol, en comparación con los bebedores compulsivos que no perdieron el conocimiento. Esto se debe a que corren el riesgo de tomar decisiones equivocadas cuando están bajo la influencia del alcohol, en especial cuando se trata de evaluar situaciones que podrían ser peligrosas. Además, también están en riesgo después, porque no pueden confiar en sus recuerdos.

Esto significa que hay un círculo vicioso. Aquellos que experimentan apagones pueden ser más vulnerables, en el momento, a atacantes potenciales. Pero si intentan presentar cargos después, también son vulnerables a que se desestimen sus casos.

Eso es cierto, incluso, en lugares donde hay un “consentimiento afirmativo”, donde hay asalto sexuale a menos que alguien haya indicado su voluntad. “Si se trata de situaciones en que ‘él dijo / ella dijo’, se debe confiar en la evidencia para determinar si se otorgó o no el consentimiento”, dice Wetherill.

Si una de las partes sufrió un apagón, eso complica las evidencias. Por ejemplo, en Canadá el consentimiento es necesario. Hace poco, en una investigación de Globe & Mail, encontró que los tribunales privilegian a las denunciantes tan ebrias que pudieron haber sufrido un apagón parcial, pero, al mismo, no consideran una fuente de información confiable a un denunciante que sufrió un apagón.

Jóvenes borrachos al aire libreDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionUn buen primer paso para protegerse de los apagones alcohólicos es monitorear la ingesta de bebidas y pedirle a sus amigos que hagan lo mismo.

En Estados Unidos, mientras tanto, las leyes varían según el estado. La mayoría de las legislaciones dicen que alguien que está “incapacitado mentalmente ” no puede dar su consentimiento. Pero Nueva York, por ejemplo, dice que la incapacidad mental es válida legalmente solo si se recibió de manera involuntaria una bebida o droga, no por haber elegido beber.

Los estados que incluyen el haber consumido alcohol de manera voluntaria, por otro lado, suelen incluir la advertencia de que el acusado debe haberse dado cuenta, de manera razonable, de que la persona estaba incapacitada. Pero dado que las personas que sufren un apagón pueden parecer altamente funcionales, los acusados pueden argumentar que no se dieron cuenta.

“Es complicado porque la gente puede perder el conocimiento y parecer bastante sobria”, dice White. “No siempre tienes que intoxicado para sufrir un apagón”.

Sarah Hepola tiene una amplia experiencia en este tipo de desconexión. Ella dice que, durante sus apagones, solía ser funcional. Participaba en conversaciones y respondía a bromas, de la misma manera que los sujetos de Goodwin podían realizar cálculos. Solo quienes la conocían bien podían reconocer su aspecto de “ojos vidriosos y desenchufados” al momento de sufrir un apagón. “Era como si nadie estuviera en casa… como si estuviera hablando pero no asimilaba las cosas que me decían”, dice ella.

Sin importar cómo ella era vista por los demás, Hepola sabe que no estaba en sus cabales. Definitivamente creo que mis decisiones se vieron perjudicadas”, dice Hepola. “Fui muy impulsiva, salvajemente descuidada y exhibicionista, incluso agresiva en el plano sexual, a veces de una manera que no tenía sentido para mí al día siguiente… según lo que la gente me decía”.

“Un individuo puede sufrir un apagón de consciencia y parecer estar dando su consentimiento, pero en realidad no tienen consciencia o la capacidad de darlo”, advierte el Amherst College en su política de mala conducta sexual.

De manera similar, la Universidad de Michigan afirma: “Según la ley, una persona que está intoxicada no puede dar consentimiento a la actividad sexual, lo que significa que la intimidad sexual con alguien que está ‘incapacitado mentalmente ‘ cumple con la definición legal de agresión sexual”.

Por esta razón, no es sorprendente que una persona que experimenta apagones de manera regular sea también más propensa a experimentar otras consecuencias negativas del consumo de alcohol, desde las más mundanas −incumplir a las citas o llegar tarde al trabajo− a las más grave −como sufrir una lesión o una sobredosis de sustancias ilegales−. Esto hace que los apagones sean un marcador útil y una forma de predecir comportamientos perjudiciales.

Por estas razones, las preguntas sobre apagones por alcohol se utilizan cada vez más en cuestionarios y mecanismos de detección que buscan determinar si alguien es un bebedor aficionado o problemático.

Detectando apagones

Mary-Beth Miller, una psicóloga especialista en adicciones de la Universidad de Misuri, descubrió una técnica de intervención simple que podría ayudar a los consumidores a reducir el consumo de alcohol, que implementó en primera instancia en veteranos del ejército y luego en bebedores universitarios.

La intervención se llama “retroalimentación normativa personalizada”. Es un cuestionario en línea que pregunta a las personas sobre sus hábitos de bebida e informa cuánto beben en comparación con otras personas de edad y antecedentes similares.

Los apagones, descubrió el equipo, sirven como una “situación de quiebre, después de la cual las personas pueden aprender y tener más probabilidades de responder a la intervención”.

Los cuestionarios para detección sobre consumo de alcohol ahora preguntan de manera rutinaria acerca de experiencias con apagones previos, algo que facilita encontrar a las personas que necesitan ayuda. No es eficaz, por ejemplo, preguntar solo sobre la cantidad de alcohol que ha bebido una persona. “Si estás buscando apagones de manera específica, la evaluación será más precisa, en lugar de tratar de intervenir a todas las personas que ingresan a la clínica”, dice Miller.

Adolescentes sirviéndose cervezaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionUn análisis encontró que más de la mitad de los bebedores universitarios han experimentado algún nivel de apagón por alcohol.

Estas intervenciones no requieren mucho tiempo ni son costosas, condiciones que hacen que Miller tenga la esperanza de que ella y sus colegas puedan aprovecharlas para desarrollar intervenciones más efectivas.

Ella espera fomentar una cultura de la bebida en la que las personas entiendan que “no es necesario perderse por completo para pasar un buen rato“.

Otros investigadores esperan que preguntar sobre los apagones previos ayude a reducir otros tipos de conductas de riesgo. “En definitiva, es interesante que un apagón es una de las consecuencias más negativas del consumo de alcohol, y podría ser un indicador para problemas más complejos”, dice Haas.

Para aquellos que experimentan apagones regulares, un buen primer paso es monitorear mejor su propia ingesta de alcohol y pedirles a sus amigos que hagan lo mismo. Es más fácil decirlo que hacerlo.

Hepola puede ver señales de alerta si mira al pasado. Incluso en ese momento ella sabía que “no quería estar tan borracha”, pero seguía sin poder parar de beber.

“Algunos comportamientos desordenados se vuelven material para chistes y se normalizan, y algunas veces nos distanciamos del daño emocional y físico que causa ”, dice Hepola.

Ahora, ella ha estado sobria durante ocho años y se alegra de no caer en las trampas oscuras de la pérdida de memoria. En este momento, su vida se ha vuelto mucho más sencilla, dice.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Por qué se ha disparado el precio del aguacate y hasta cuándo seguirá subiendo

En México, el aguacate ha alcanzado un precio de hasta casi 120 pesos; el precio promedio para el consumidor mexicano aumentó 38%.
7 de agosto, 2019
Comparte

Hay un “boom” del aguacate a nivel global.

Consumidores estadounidenses, europeos y asiáticos están cada vez más interesados en comprar esta fruta, también conocida en Sudamérica como palta.

“La gente está enamorada del aguacate”, le dice a BBC Mundo David Magaña, vicepresidente y analista sénior de la consultora RaboResearch Food & Agribusiness, con sede en Estados Unidos.

“Es la fruta cuyo consumo ha aumentado más en la última década a nivel global”.

Aunque más del 80% del aguacate en EE.UU, proviene de México, la primera economía del mundo también produce esta fruta en California y, recientemente, ha comenzado a importar aguacate de Perú y de Colombia.

El “boom” global por el aguacate

“Al menos en Estados Unidos, la demanda está en su punto más alto en la historia“, explica Magaña.

Y las razones son varias: es versátil (se puede usar en muchos platos); los restaurantes lo incluyen cada vez más en sus menús y se ha vuelto más popular en la cocina de las casas.

Eso se debe a que la gente le agrega aguacate a las hamburguesas, a los sándwich o a las tostadas, entre otros, y que suponen nuevos hábitos de consumo que se suman a la expansión de la gastronomía mexicana.

Trabajadora empacando

Getty Images
La demanda global por aguacate en el mundo se disparó en la última década.

El valor del aguacate hass de tamaño medio al por mayor llegó a US$85 la caja de 25 libras (11.3 kilos) en la primera semana de julio, el precio más alto en esta época del año desde que se llevan registros (unos 15 años).

Eso es un 130% más que el mismo mes del año pasado.

Y aunque en agosto el precio de la caja ha bajado a unos US$65 (porque California está produciendo más), aún se mantiene alto.

De hecho, un precio promedio normal se sitúa entre los US$30 o US$40 la caja.

Las razones de la frenética escalada

Según Magaña, el récord del precio en las últimas semanas en el mercado estadounidense se produjo por una combinación de factores.

Precio del aguacate de exportación. Desde México a EE.UU. (mes de julio, US$). Gráfico del precio del aguacate de exportación .

  • La producción en California bajó a la mitad. Hubo una ola de calor que impactó la floración.
  • Como había escasez, México cosechó antes para suplir la falta de aguacate de California, con precios más elevados.
  • En julio hubo una transición de temporadas entre la cosecha anterior y la nueva, que hizo subir aún más los precios
  • La demanda estadounidense está en su punto más alto.

El precio depende de cómo se combina la cosecha de California y la de México. En teoría, en octubre lo precios deberían estar mucho más bajos, siguiendo una tendencia de reducción gradual.

“Esperamos que en el primer semestre de 2020 los precios regresen a la normalidad” en el mercado estadounidense, proyecta el analista, siempre y cuando no haya interrupciones en el suministro desde México, ya sea por razones climáticas, huelgas o cualquier otro motivo.

Otro aspecto interesante desde el punto de vista de la oferta es que el aguacate tiene un ciclo alternado de dos años: este año era el ciclo bajo (menos fruta en los árboles) y el próximo toca el “año bueno”.

Justamente para evitar tanta volatilidad en los precios y responder al alza en la demanda, grandes cadenas de restaurantes como Chipotle, están aumentando la importación de aguacate proveniente de Perú y mirando hacia otros mercados como Chile, para suplir una parte de sus compras en períodos de escasez.

¿Qué está pasando en México?

En algunos comercios pequeños de Ciudad de México el kilo de aguacate llegó en julio a los US$6 (120 pesos), marcando un alza superior al 120%.

Pero ese fue un caso extremo que no representa la media del mercado local.

Cosecha de aguacates en la municipalidad de Uruapán, en el estado mexicano de Michoacán

Getty Images
En México el precio promedio del aguacate subió casi 40% en el mercado local.

Comparando julio de este año con el mismo mes del año anterior, el precio promedio para el consumidor mexicano aumentó 38%, le dice a BBC Mundo Juan Carlos Anaya, director del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).

Pero donde se produjo el mayor incremento fue en el aguacate mexicano de exportación, con un alza del 85% en el mismo período, una cifra récord en más de una década.

“El aumento del precio del aguacate se debe principalmente a que la producción cayó por razones climáticas y la demanda siguió aumentando”, explica Anaya.

Precio al consumidor en México. Aguacate Hass - mes de julio, en pesos. .

“Es un tema de oferta y demanda, el mercado se encarga. Esto es bueno para el productor y malo para el cliente”.

“Mi esposa me dice que está demasiado caro y yo le digo: ‘Pues compra menos'”.

En los próximos meses el precio bajará, pronostica Anaya, básicamente porque aumentará la producción.

Sin embargo, su proyección es que más allá del factor estacional, la demanda de Estados Unidos seguirá creciendo y, por lo tanto, los precios tenderán a estabilizarse en un rango un poco más alto que los valores históricos.

A nivel mundial, México es por lejos el principal productor y exportador de este producto. Tanto es así, que concentra tres cuartas partes de todo el aguacate que se produce en el planeta.

Y dentro de México, la mayor parte de la producción proviene de Michoacán.

El “guacamole falso”

Con estos precios históricamente altos, no es de extrañar que en restaurantes mexicanos y estadounidenses sirvan el llamado “falso guacamole”, que en realidad es una salsa de aguacate sin aguacate.

En esta salsa, el aguacate es sustituido por calabacín, un vegetal que en México es llamado calabacita.

Un plato de salsa de aguacate

Getty Images
En algunos restaurantes y taquerías venden salsa de aguacate sin aguacate.

El calabacín aporta una consistencia y sabor similar al aguacate cuando se condimenta con tomate verde o tomatillo, ajo, cilantro, jalapeño, sal y aceite vegetal, razón que explica por qué mucha gente no se da cuenta del cambio.

Expertos en gastronomía mexicana dicen que sería más correcto decir “falsa salsa de aguacate”, porque ese es el producto que se vende adulterado.

Sin embargo, para el paladar no especializado como el de los turistas que van a México y los consumidores de otros países, guacamole y salsa de aguacate pueden ser prácticamente lo mismo.

Y como la receta de la salsa con calabacín tiene un sabor que parece de aguacate real, es difícil no caer en el engaño.

Es probable que esta práctica siga existiendo si los precios siguen al alza a nivel global en los próximos años.

“El comercio de aguacate fresco y su consumo ha subido en los últimos 15 años”, declaró Philippe Binard, gerente de Freshfel Europe, la Asociación Europea de Productos Frescos.

Y en la última década se disparó, agregó. La producción mundial de esta fruta pasó de tres millones de toneladas métricas hace una década a cerca de cinco millones de toneladas métricas, según los últimos datos disponibles.

En ese escenario, al liderazgo indiscutido de México se sumarán otros países que quieren aumentar sus exportaciones en los próximos años como Perú, Colombia, Chile, Indonesia y Kenia.

Y un dato clave que facilitó Binard: el consumo per cápita de aguacate en EE.UU. se ha más que triplicado desde el año 2000.

Así las cosas, parece que el “boom” del aguacate está lejos de llegar a su fin.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=o8u_cuNTP8E

https://www.youtube.com/watch?v=tuYURBKMZzc

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.