Veracruz desmantela fiscalía especializada en delitos contra la mujer
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Cuartoscuro

Veracruz desmantela fiscalía especializada en delitos contra la mujer

A 10 meses de que la Fiscalía quedara sin titular, otras áreas se han visto afectadas por reducción de personal, haciendo insuficiente la ayuda para las mujeres que acuden a denunciar algún ilícito.
Cuartoscuro
27 de julio, 2018
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En febrero de 2017 nombraron a Samyra del Carmen Khouri Colorado como fiscal coordinadora especializada en investigación de delitos de Violencia contra la Familia, Mujeres, Niñas, Niños y Trata de Personas en Veracruz. Solo estuvo diez meses en el cargo. En diciembre de 2017 falleció a causa de cáncer. Todavía no nombran a nadie en su lugar. La fiscalía que debe atender en ese estado la violencia contra la mujer no tiene cabeza.

“Desde entonces han despedido a otras 10 fiscalas y a más personal de la fiscalía”, acusa Estela Casados González, coordinadora del Observatorio Universitario de Violencias contra las Mujeres de la Universidad Veracruzana.

La investigadora y activista dice que no sabe el número exacto de despidos. Pero en Xalapa, por ejemplo, hay solo cuatro personas en la fiscalía. “Debería haber por lo menos 30. Ahí atienden todos los casos no solo de este municipio sino de otros como: Alto Lucero, Las Vigas, Perote, que son rurales y con muchas rancherías y ejidos”.

La falta de personal hace más complicado el acceso a la justicia para las veracruzanas y deja en la impunidad delitos como los feminicidios. “Esto es un grave retroceso a la ley. Si se estableció una fiscalía especializada fue para atender con énfasis estos casos y ahora se está desmantelando”.

En Veracruz, de acuerdo al reporte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública se denunciaron 38 feminicidios de enero a junio de este año. Pero, la coordinadora del Observatorio Universitario de Violencias contra las Mujeres asegura que ellos tienen registrados 90 asesinatos de mujeres, 58 tienen características de feminicidios. Esa cifra coincide con la de la activista María Salguero, quien se dedica a registrar en un mapa nacional todos los casos de este tipo de homicidios expuestos en los medios.

Tan solo la semana pasada, se difundió el caso de una mujer asesinada por su esposo, en Minatitlán, mientras amamantaba a su bebé de nueve meses. Los medios reportaron que la mujer había acudido antes al DIF a denunciar violencia intrafamiliar y no recibió la atención adecuada. Le pidieron que conciliara con su esposo.

Las mujeres que viven en las áreas más alejadas y pobres son quienes suelen enfrentan las peores condiciones en acceso a la justicia. En zonas rurales, deben caminar horas para llegar a la fiscalía solo para encontrarse con que el fiscal se fue a una comunidad a tres horas de distancia a atender un asunto y no volverá a su oficina hasta el día siguiente.

Cuando acuden a denunciar, se encuentran con vuelva mañana, vuelva pasado, mejor concilie, acusa Casados. “Las fiscalías están rebasadas. No cuentan con la infraestructura necesaria. Después del saqueo financiero en el sexenio de Javier Duarte, no se ha fortalecido su presupuesto y han despedido a personal que estaba ya capacitado y trataba de sacar el trabajo pese a la sobre carga y los malos salarios”.

En el siguiente nivel, los ayuntamientos, por ley debe haber Institutos Municipales de las Mujeres –señala la activista María López de la Rica, de la asociación civil Kalli Luz Marina– y deben tener una coordinadora, una directora, una abogada, una psicóloga en trabajo social, recursos e infraestructura.

“Pero en los 17 municipios que hemos monitoreado de la sierra de Zongolica –donde la asociación apoya a mujeres víctimas de violencia– todos tienen disque el instituto pero la directora no recibe capacitación, no hay recursos, ni tienen los espacios adecuados para atender a las mujeres”.

Frente a este abandono es que Kalli Luz Marina atienen a las mujeres de la zona. “las recibimos, las contenemos, les presentamos las opciones que tienen frente a la violencia y ellas deciden qué quieren hacer. Nosotras las acompañamos durante el proceso. La abogada las representa en caso de una demanda o una denuncia. La psicóloga les va dando citas, a la par del proceso legal, para que se vayan fortaleciendo”.

La asociación también impulsa y desarrolla una red de promotoras comunitarias bilingües de derechos humanos que están en ocho municipios de la sierra de Zongolica. “Son unas 50 promotoras y les damos acompañamiento, formación, capacitación. Van de pueblo en pueblo platicando con las mujeres, las asesoran y si algún caso requiere una orientación más especializada, las traen a las oficinas de Kalli en el municipio de Rafael Delgado”.

Sobre las causas del desmantelamiento de la fiscalía especializada en delitos contra la mujer, Casados dice que las autoridades del estado no les dan una explicación. “Parece que el plan es quitarla, lo cual es muy grave puesto que Veracruz tiene dos alertas de género”.

La primera, por violencia feminicida, se decretó en 11 municipios, el 23 de noviembre de 2016. La segunda, el 13 de diciembre de 2017, fue por agravio comparado; es decir por existir en la entidad un marco normativo o una política pública que violenta los derechos de las mujeres, en específico los sexuales, reproductivos y de salud.

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Gentileza familia Cañizare Simone

La familia argentina que quedó varada por el COVID en otro país y decidió no volver

Una pareja argentina con dos hijos viajaron en marzo a Palma, España, para la boda de un pariente. Los sorprendió la pandemia y quedaron varados. Por la cuarentena, los altos costos de los pasajes de avión y la situación económica en Argentina, decidieron quedarse en España a empezar una nueva vida.
Gentileza familia Cañizare Simone
24 de julio, 2020
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Muchas veces pensaron en emigrar, pero nunca se imaginaron que sería así, de una manera “brusca” y por una pandemia.

Esta es la historia de una familia argentina -mis cuñados para ser más precisos- que el pasado marzo viajó a España para la boda de una sobrina y quedó varada por la cuarentena del nuevo coronavirus.

Mientras los días transcurrían con las fronteras cerradas, con cada vez menos dinero en los bolsillos y sin certezas en el corto plazo tanto sobre la evolución del COVID-19 y la situación económica en Argentina, los Cañizare-Simone, un matrimonio de clase media en sus 40 años con dos hijos, decidieron dejar todo atrás y empezar una nueva vida en el país donde quedaron varados.

¿Cómo es abandonar todo de un día para otro y qué esperan en esta nueva etapa?

Un viaje planeado

Juan (43 años), Valeria (41), Agustín (21) y Julián (14) partieron el 3 de marzo de este año hacia Palma, en Mallorca, la más grande de las Islas Baleares, en España.

El motivo del viaje era la boda de la sobrina de Juan, el 14 de ese mes.

“Veníamos ahorrando para el viaje desde hacía un año”, me cuenta Valeria por teléfono.

Cala Mondragó, en el sur de Mallorca.

Gentileza familia Cañizare Simone
Cala Mondragó, una de las playas en el sur de Mallorca.

En Argentina, la familia vivía en Avellaneda, un barrio del sur del Gran Buenos Aires, donde Valeria trabajaba como empleada administrativa, Juan estaba como encargado en una tienda de arreglos de autos y Agustín, el mayor de los hijos, como repositor de supermercados.

En España los esperaba la familia de Juan: sus padres, hermanos y sobrinos, que, a su vez, emigraron de Argentina en 2001 durante la grave crisis político-económica que atravesó el país y que los había dejado sin empleo.

Cuando los Cañizare-Simone llegaron a Mallorca, a principios de marzo, empezaban a aparecer los primeros casos de COVID-19 en España.

Pero para cuando estaba prevista la ceremonia, “los chicos no sabían si se iban a poder casar porque estaban suspendiendo todo”, explican Valeria y Juan.

Map

Ellos cuentan que la policía llegó a salón de fiestas en Puerto Cristo, en el oeste de la isla, dos veces durante la noche del 14 de marzo, pero finalmente pudieron terminar la celebración.

Al día siguiente inició la cuarentena estricta en el país.

La pandemia

El gobierno español decretó el estado de alarma y la cuarentena nacional a partir del 15 de marzo en España. Argentina hizo lo propio el 19 de marzo.

La familia tenía pasaje de vuelta para el 21, pero las fronteras en Argentina se habían cerrado para esa fecha.

“Nos llenamos de dudas. Siempre pensamos que esto iba a ser algo de días y que íbamos a volver”, recuerda Valeria. “Pero ¿si no era así? ¿Qué hacíamos?”, se pregunta.

En ese momento, mientras cumplían la cuarentena en la casa de uno de los parientes en Manacor, un pueblo a unos 50 km al oeste de Palma, en medio de la angustia y la incertidumbre empezaron a pensar en soluciones alternativas.

La familia durante el casamiento.

Gentileza familia Cañizare Simone
La familia viajó a Mallorca para la boda de una sobrina.

“Más que nada por el tema de plata porque ¿cómo nos íbamos a mantener?”, dicen.

Tres miembros de la familia cuentan con doble nacionalidad (argentina-española), entonces, a finales de marzo, iniciaron los trámites para adquirir el DNI español con la idea de poder conseguir trabajo.

Las esperanzas de poder volver a Argentina no las perdían, pero se fueron diluyendo con las cuatro cancelaciones de vuelos que recibieron entre marzo y junio pasado.

Además estaba la cuestión del dinero. No podían hacerle frente a los 575 euros que les costaba cada pasaje para regresar.

“Los vuelos que podían salir eran los de Aerolíneas Argentinas, (ellos habían adquirido los tickets con Air Europa) y había que comprarlos. Era una plata que no teníamos”, cuentan.

Agustín Cañizare

Gentileza familia Cañizare Simone
Agustín espera encontrar pronto trabajo en su nuevo país.

Cuando les cancelaron el último vuelo en junio y les informaron que Argentina no abriría sus fronteras hasta septiembre, llegó el momento de decidir seriamente cómo seguir.

Los miedos

El momento clave llegó cuando Juan se contactó con su empleador en Argentina y se le informó que existía la posibilidad de tramitar el pase a la sucursal que tiene la compañía en Palma.

“A finales de junio, el mismo día que nos llamaron de recursos humanos de acá, nos avisan del consulado argentino que había un vuelo para volver y ahí les dijimos que no lo tomaríamos“, detalla Valeria.

Ella describe que fue una decisión que tomaron los cuatro integrantes de la familia, pero que los miedos siguen estando presentes.

“Tengo miedo de que los chicos no se adapten, a que seamos discriminados, a extrañar”, confiesa.

“Temo que los chicos el día de mañana se quieran volver. No sería grave, pero ya me hice a la idea de vivir acá con una mejor calidad de vida. Si yo me veía acá era por la inseguridad que sentíamos allá“, admite.

Si bien Buenos Aires cuenta con un índice de homicidios bajo con respecto a otras capitales de América Latina (4,7 por 100,000 habitantes) esto no quiere decir que el problema de la inseguridad no exista.

Valeria Simone

Gentileza familia Cañizare Simone
Valeria ansía que puedan alquilar una casa para volver a vivir los cuatro juntos.

“La mayoría de las actividades delictivas que ocurren en Buenos Aires se dan en la periferia de la ciudad. Específicamente en barrios formales e informales del Gran Buenos Aires y albergan a la mayoría de los grupos a cargo del tráfico de drogas al menudeo”, detalla Insight Crime, una organización dedicada al estudio del crimen organizado en América Latina y el Caribe.

“Estar con el corazón en la boca cada vez que los chicos salen no me gustaría volver a vivirlo”, dice Juan.

Otro factor que preocupaba a la familia era la incertidumbre laboral en Argentina.

Si bien ellos habían tomado vacaciones, en medio de la cuarentena el regreso a sus puestos de trabajo era incierto y su futuro laboral también.

Todo esto en medio de un país que registró una tasa de desempleo del 10,4% en el primer trimestre de este año, sin contar el impacto de la pandemia, y con más del 30% de la gente en la pobreza.

La esperanza

En Buenos Aires, los dos adolescentes jugaban al balonmano en el club Arsenal de Sarandí.

familia Cañizare Simone

Gentileza familia Cañizare Simone
Pese a las dificultades y la incertidumbre, la familia nunca pierde el humor.

Ahora en Palma, Julián el más pequeño, pudo retomar el entrenamiento en el club local, Sispal Marratxi, y el próximo mes lo hará Agustín.

“Por suerte pude arrancar y al menos puedo pasarla bien un rato“, me cuenta Julián que está empezando a conocer a los compañeros del club mientras espera ingresar a la escuela cuando se retomen las clases tras la pandemia.

“En este tiempo tengo que aprender catalán”, dice, que junto al castellano son las lenguas oficiales de las Islas Baleares.

“Tengo ganas (de empezar), pero más por tener amistades y a alguien para salir, pero por los estudios, no mucho”, asegura riéndose.

Agustín, por su parte, se está acostumbrando como puede y dice que el cambio le resulta extraño.

“Fue brusco, la adaptación me está costando”, reconoce.

Palma de Mallorca el 16 de julio.

Getty Images
La actividad sigue frenada en Malloca por la pandemia, una isla cuya actividad económica fuerte es el turismo.

Cuenta que está buscando empleo, pero con el DNI aún en proceso y en medio de la pandemia, las cosas no son fáciles.

“Estoy buscando trabajo de lo que sea. No estoy para elegir”, afirma.

Pero está esperanzado y le gusta su nuevo país.

“Acá se está bien, se vive de otra forma. Cuando estaba en la calle en Argentina estaba todo el tiempo pendiente de que no se ponga una moto al lado, que venga alguien con un cuchillo o un arma, y acá vas tranquilo. Claro que hay inseguridad, pero es otra mentalidad”, detalla.

“Si todo sale bien como lo pienso, me veo mucho mejor acá que en Argentina”, resume.

India, perra.

Gentileza familia Cañizare Simone
“India”, la perra beagle de 7 años que los espera en Buenos Aires.

La familia recién se está acomodando. Aún no tienen un lugar para vivir todos juntos, ni ropa de verano que ponerse.

Pero están más tranquilos con la decisión tomada y Juan se está adaptando a su nuevo trabajo. “La gente me recibió bien”, afirma.

En Buenos Aires quedó “India”, su perra beagle de 7 años.

“Si hoy tuviera la posibilidad de traspasar la mano por el teléfono y pudiera agarrar una sola cosa, agarro la perra”, asegura Valeria riéndose.

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BBC

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https://www.youtube.com/watch?v=FkdL3esx7t0

https://www.youtube.com/watch?v=CpXyvmEz-ts

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